Portada :: Iraq
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2007

Cumbre de Bagdad: el reconocimiento de la derrota.

Abdel Bari Atwan
Al-Quds Al-Arabi

Traducido para Rebelin por Ciro Gonasti


 

 

Asiste el mundo rabe a una ofensiva diplomtica sin precedentes. Ayer la capital iraqu acogi una cumbre sobre Iraq en la que participaron todos los pases de la zona, adems de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. Casi al mismo tiempo, el presidente de la Autoridad Palestina, Madmoud Abbas, se reunir con su homlogo israel Ehud Olmert como prembulo de la gira que realizar una semana ms tarde Condoleeza Rice, secretaria de Exteriores estadounidense, apenas unos pocos das antes del comienzo en Riad de la cumbre rabe ordinaria que se celebrar a finales de este mes. Por otra parte, el ministerio de asuntos exteriores egipcio anunci el viernes que los ministros de los pases vecinos de Iraq se reunirn en El Cairo el prximo mes de abril. Esta intensa actividad diplomtica sin precedentes no puede deberse a una simple casualidad; detrs de ella se adivina una agenda secreta desconocida que afecta cuando menos a todos los pueblos de la regin. El denominador comn o -mejor- la fuerza principal que rige este ajetreo diplomtico y dicta el orden del da de la discusin son los Estados Unidos, con la ayuda de los estados rabes aliados. Cules son las causas que empujan a la administracin estadounidense a semejante actividad y cules son los objetivos que persigue con ella?

El gobierno estadounidense se encuentra en Medio Oriente en una situacin sin salida que se agrava da a da. Su poltica exterior se encamina a un autntico fracaso: su proyecto para Iraq est en ruinas, su guerra contra el terrorismo en Afganistn va de mal en peor y su credibilidad dentro de los propios EEUU retrocede rpidamente. Adems, la actual gira de Bush por Amrica Latina debe afrontar manifestaciones y protestas ininterrumpidas.

El eje rabe moderado es al parecer el nico amigo fiel que le queda a ese gobierno en todo el mundo y en el que por eso busca refugio su presidente para tratar de salir de estas crisis, lo cual explica el movimiento apresurado de los sauditas para revitalizar el difunto proceso de paz -que proporcionar a Bush una cobertura rabe e islmica en caso de tener que recurrir a la fuerza contra Irn- y el tardo movimiento egipcio orientado a celebrar un encuentro regional que afronte la creciente influencia de Tehern en Iraq.

La diferencia es que, mientras el Congreso estadounidense adopta una resolucin para la retirada total de las fuerzas de Iraq antes de agosto y la mayora demcrata amenaza con negar todo apoyo financiero al gobierno en caso de que no acepte esta decisin, el eje rabe moderado es el nico que quiere exactamente lo contrario; es decir, la permanencia de los ocupantes estadounidenses en Iraq.

En cuanto a la actual cumbre de Bagdad, las posibilidades de fracaso son mucho mayores que las de xito, pues los pases participantes tienen agendas e intereses contrapuestos. No existe entre ellos un solo elemento en comn, excepto el miedo a la particin y la guerra civil, y la mayor parte de ellos no quieren y no pueden ayudar a salir a EEUU de la encrucijada, y los que pueden van a exigirle un precio muy alto por hacerlo.

En s misma, la reunin de Bagdad es un paso muy importante, pero representa al mismo tiempo el reconocimiento explcito por parte de EEUU de su fracaso en Iraq, la impotencia del gobierno estadounidense para garantizar por s solo la seguridad y la estabilidad del pas y su esfuerzo desesperado para encontrar una salida mnimamente digna, aunque para ello tenga que recurrir a los pases del eje del Mal, es decir, Siria e Irn.

La nueva estrategia que George W. Bush guardaba en su aljaba se tambalea ante los golpes repetidas de la resistencia iraqu y ante el nmero de bajas del ejrcito estadounidense y de la polica iraqu, siempre en aumento. Al mismo tiempo, el gobierno de Nuri Al-Maliki, columna vertebral de esta estrategia, se pudre desde dentro, despus de su fracaso a la hora de detener la guerra civil y tras la retirada del partido Al-Fadila, miembro de la coalicin que lo llev al poder.

Siria e Irn, los dos pases con ms influencia en Irq, no se prestarn fcilmente a auxiliar esta estrategia de manera gratuita y sin alguna compensacin, incluso si se exagera la importancia de su papel y de su capacidad -conjunta o por separado- para calmar la situacin y poner fin a la violencia.

Irn quiere que se la reconozca como miembro del club nuclear y gran potencia en la zona como condicin para cualquier clase de colaboracin en Iraq y Siria, por su parte, demanda la retirada israel total de los altos del Goln, la restauracin de su influencia sobre el Lbano y la disolucin del tribunal internacional como primer paso para abortar las investigaciones en torno al asesinato de Rafiq Al-Hariri, ex primer ministro del Lbano.

Es muy difcil que la administracin estadounidense acepte a Irn como potencia nuclear pues ello amenazara su actual control sobre la zona del Golfo y sus enormes reservas petrolferas, como no acept las ambiciones nucleares del presidente de Iraq Sadam Hussein, en otro tiempo uno de sus ms grandes aliados en el enfrentamiento con la revolucin jomenista, que trataba de extender su influencia sobre la ribera occidental del Golfo Prsico. Un Irn nuclear significara, segn las reglas estratgicas internacionales, la extensin de su influencia, ms all de las fronteras de Iraq, a Arabia Saud y a la zona del Golfo en su conjunto. Tenemos que representarnos el atolladero de la posicin estratgica estadounidense en la regin si Irn llegara a fortalecer su actual alianza con las grandes potencias emergentes -China, India y Rusia-, las cuales han comenzado a restablecer su papel y su influencia en la zona, siendo todas ellas, adems, potencias nucleares.

Es dudoso que triunfe el eje rabe moderado en su tentativa de salvar a Washington del callejn sin salida en que se encuentra en la zona porque su fuerza terica se traduce en una debilidad de hecho. Los dos pases principales de ese eje, Egipto y Arabia Saud, padecen graves problemas y luchas internas y sus regmenes de gobierno son poco estables, encabezados adems por dos hombres enfermos y de avanzada edad, rodeados siempre de mdicos y cuya salud preocupa a los EEUU.

El factor principal de la poltica exterior estadounidense en la regin gira en torno a un punto fundamental: su ignorancia de los actores centrales en la zona y las cuestiones principales y su insistencia en tratar siempre con las partes secundarias o de menor importancia. Quiere que los pases vecinos de Iraq le ayuden a controlar la resistencia sin tratar directamente con ella en su condicin de frente fundamental responsable del fracaso de la ocupacin en Iraq. Habla de la necesidad de un acuerdo en el conflicto rabo-israel mientras impone un bloqueo por hambre al pueblo palestino desde hace ms de un ao y rechaza el reconocimiento del gobierno elegido en las urnas. Cualquiera que sea el objetivo de esta nueva campaa diplomtica, sus resultados no beneficiarn a los pases de la zona en general y del Golfo en particular. Pues si el objetivo es el de apaciguar y distraer a los pueblos de la regin con fantasas de paz y estabilidad para legitimar su futura agresin a Irn, el resultado ser la muerte de cientos de miles de personas y la contaminacin nuclear. Y si el objetivo es el de abrir un dilogo con Irn para alcanzar un acuerdo pacfico en el contencioso nuclear, el resultado ser el de poner la regin del Golfo bajo la gida de la influencia iran y el de convertir a Tehern en capital y lder del Consejo de Cooperacin del Golfo.

 

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter