Contra el préstamo de pago en bibliotecas que pretende imponer la Unión Europea
Canonización de la sociedad
CANONIZACIÓN DE LA SOCIEDAD
Canonizar, según la RAE:
1. Declarar solemnemente santo y poner en el catálogo de ellos a un siervo de Dios, ya beatificado. 2. Calificar de bueno a alguien o algo, aun cuando no lo sea. 3. Aprobar y aplaudir algo.
Pero
canonizar ya no es lo que era, o para ser exactos, ya no es sólo lo que
era. La definición más utilizada es la que tiene que ver con el clero.
Pero de un tiempo a esta parte, otros personajes, que poco tienen que
ver con sotanas, se han encargado de mostrarnos un significado más
maléfico. Se trata de convertir algo que antes era gratuito en
mercancía que hay que pagar, pero manteniendo la apariencia de lo
contrario. Me explico, las bibliotecas son gratuitas, pero como parece
que eso es demasiado revolucionario, pues los nuevos canonizadores de
la sociedad de la información, los intermediarios, los que dicen
representar a los autores, presionan para que esto no siga siendo así y
se pague, dicen, por los derechos de autor; cosa que ya se ha pagado
cuando se compra un libro. Pero como queda feo que te vuelvan a cobrar
dos veces por lo mismo, los nuevos canonizadores dicen que es por que
el libro se presta. Y así atacan al corazón de las bibliotecas, a su
servicio de préstamo. Los nuevos canonizadores es muy posible que
terminen con las bibliotecas si no les paramos los pies. Nos pasan el
cepillo con el que nos exigen un canon por préstamo público en
bibliotecas, y a este cepillo, si no lo remediamos entre todos, no
podremos dejar de echar moneda.
Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas