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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2007

"La vida de los otros": una emocionante "pera prima" libre de conocimientos de historia

Harald Mhle
Junge Welt

: Traducido para Rebelin por Anah Seri


Florian Henckel von Donnersmarck ha rodado una pelcula sobre la vida de los otros. Sobre los otros alemanes de la RDA. As se llama la pelcula: "La vida de los otros". Los suyos se la aplauden con entusiasmo. Los otros no se pronuncian. Un tema polmico? Se trata de la Stasi. Y es fcil caer en la sospecha de simpatizar con la malvada dictadura.

Y a juzgar por la pelcula, desde luego que se hacan maldades en aquel noviembre de 1984. Por todas partes est la Stasi, en las calles vacas y en los bares vacos. Apenas hay alguna vivienda en los edificios miserables que no est llena de micrfonos; los jefazos del partido y los oficiales de la Stasi son los amos de todo. El peor es el ministro de cultura Hempf (Thomas Thieme), que desea y consigue hacer suya a Christa-Maria Sieland (Martina Gedeck), una actriz de teatro y esposa de dramaturgo Georg Dreyman (Sebastian Koch), dramaturgo exitoso fiel al partido.

Y como se supone que as funcionaban las cosas entonces, el ministro (al fin y al cabo, miembro del Comit Central del Partido) encarga al teniente coronel de la Stasi Anton Grubitz (Ulrich Tukur) que encuentre motivos para quitarse de encima al dramaturgo rival. ste, en el marco de un control operativo del personal, contrata a Gerd Wiesler (Ulrich Mhe), un viejo amigo de la escuela de oficiales y capitn de la Stasi, persona de poco xito, para que se encargue de Dreyman. A diferencia de Grubitz, que es un arribista, Wiesler es un comunista fantico y convencido. Pero al penetrar en el mundo ntimo de las personas a quienes espa, el espa de 47 aos sufre una sbita transformacin. La pelcula pretende sugerir que al profundizar en la vida de los otros, en el amor, la literatura, el pensamiento libre, Wiesler toma conciencia de la miseria de su propia vida y abre los ojos a un mundo desconocido que se va apoderando de l.

Ojal le hubiera ocurrido lo mismo a Donnersmarck. A pesar de que es muy joven para ser director de cine, ya ha conseguido unos cuantos premios por documentales y cortos. Naci en 1973 y pas su infancia y adolescencia en Nueva York, Berln, Francfort y Bruselas. Despus de dos aos de estudios universitarios en Leningrado / San Petersburgo y una breve carrera profesional como profesor de ruso, se licenci en filosofa por la Universidad de Oxford. Segn dice su productora, para su primer largometraje se ha documentado en profundidad y ha entrevistado a innumerables testigos de la poca, entre ellos a colaboradores de la Stasi. stos, o bien han perdido la memoria, o el director y guionista ha tenido el valor de ignorar sus relatos, considerndolos como propaganda comunista. En cualquier caso, no es posible que la vida de los otros lo haya cambiado, pues si no, habra hecho otra pelcula. Desde luego que Donnersmarck conoce los ingredientes que requiere una buena pelcula. Sabe que se necesita una historia con "suspense" y con sustancia, que no pueden faltar las grandes emociones, la tragedia y el humor, y que es imprescindible recurrir a buenos actores.

La pelcula parte de una historia realmente buena, aunque se podra haber narrado de forma algo ms escueta. La tragedia la aportan el capitn Wiese y la actriz Christa-Maria Sieland. El humor viene de los catetos de a pie de la Stasi, que sin embargo se retratan de forma harto estereotipada. Y en cuanto a los actores, Donnersmarck ha sabido hacerse con la crme de la crme. El capitn de la Stasi Wiesner lo interpreta Ulrich Mhe, posiblemente el mejor actor alemn en estos momentos. l, Gedeck y Tukur son lo ms sobresaliente de la pelcula.

As pues, estn todos los ingredientes. Aparentemente, una buena pera prima de un director novel. Lo que pasa es que "La vida de los otros" no es una pelcula sobre la RDA real. Por las noches apenas haba lugares donde aparcar, y para encontrar sitio en un bar haba que tener suerte. El arte y la cultura tenan mucha importancia, la limitacin era casi exclusivamente individual. Ni los oficiales de la Stasi ni los dems jefazos tenan acceso a un servicio de prostitutas aparentemente gratuito; y un ministro de cultura que ni siquiera formaba parte del Politbur no poda dar rdenes a un oficial de la Stasi ni impulsar su carrera. En cualquier caso, la gente no pensaba tanto en hacer carrera como en la sociedad de la Repblica Federal. Y por eso la historia no cuadra, porque las cosas eran distintas. Ms bien, lo que hace la pelcula es utilizar el resentimiento de los alemanes federales antiguos*, y constituye un intento ms de restar legitimidad a la RDA.



* Es decir, los ciudadanos de la RFA original, por contraposicin a los "nuevos alemanes federales", como se denomina a los ciudadanos de la RDA integrados en la Alemania reunificada. (N. de la T.)

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-Cmo se construye la imaginacin "La vida de los otros", una mirada sobre la RDA
Juan Antonio Gonzlez




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