Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-03-2007

Dos giras que mantuvieron Amrica Latina en vilo

Aram Aharonian
Telesur


Sin duda, la tarda gira de George W. Bush por Amrica Latina y la llamada contragira de Hugo Chvez, van a dejar muchos aspectos para ir analizando en los prximos meses, en los prximos aos. La verdad que si lo tomramos como un pugilato, las cosas le venan saliendo mal a Bush desde bastante antes de entrar al cuadriltero.

Ciertamente que es demasiado temprano para hablar de un realineamiento poltico en la regin, pero sin duda la visita "del caballero imperial" Bush (Chvez dixit) cre a los gobernantes latinoamericanos ms problemas que la de su homlogo venezolano. Si una imagen vale mil palabras, la imagen de Chvez recorri las pginas de diarios y revistas, ondas hertzianas y pantallas y al menos comparti de igual a igual con el dueo del mundo.

Pero a veces llaman la atencin los festejos de triunfo de sectores de izquierda, porque, sin dudas, detrs de la visita de Bush a Latinoamrica hay una estrategia con mltiples propsitos y con la intencin de lavarle la cara al imperio. Antes de salir hacia Amrica Latina, Bush cit en su discurso a Bolvar y Washington, y quiso apoderarse de las banderas tan caras a los movimientos populares.

En su editorial, el diario The New York Times dio irnicamente las gracias al presidente venezolano por haber "forzado a Washington a tener una poltica ms progresista" para Amrica Latina, prometiendo ms ayuda social para Amrica Latina en educacin, vivienda y salud, aunque sin dar demasiados detalles, algo que critic la oposicin demcrata que lo acusa, por el contrario, de recortar los fondos destinados a la regin.

"Parece Coln: est descubriendo la pobreza. La culpa fundamental es del imperio, los modelos econmicos, los golpes de Estado. Y ahora viene a hablarnos de democracia, con qu moral?", dijo Chvez en el estadio de Ferro, en Buenos Aires, rodeado de ms de 30 mil personas.

No es nuevo este accionar estadounidense: apropiarse de las banderas, de los smbolos, utilizar el mismo vocabulario pero con otro significado (una forma de manipular, de prostituir el lenguaje). Es una necesidad de Washington la de aggiornar su lenguaje, sobre todo cuando le estn preparando la alfombra para que comience una administracin demcrata. Todos los reportes indican que ha recrudecido la accin de la CIA hacia y en la regin y, oh coincidencia! los medios de comunicacin comerciales redoblaron sus campaas para tratar de desunir a los latinoamericanos.

Muy probablemente, esta estrategia, similar a la que se trat de implantar cuando el gobierno de John F. Kennedy con su Alianza para el Progreso-, esta vez lleg tarde.

Tras su abrazo con Bush, Luiz Incio Lula da Silva, presidente brasileo, record que Estados Unidos sigue siendo el principal socio comercial de su pas: "Queremos mantener (esta relacin histrica), queremos mejorarla, eso sin que abdiquemos de nuestro compromiso mayor, que es todo el proceso de fortalecimiento del Mercosur, la constitucin de la Comunidad Sudamericana de Naciones y el proceso de integracin que estamos haciendo". Amn.

Desde Washington tomaron ambas giras como una competencia para ganar influencia en la regin: mala apuesta. Tom Shannon, jefe de la diplomacia gringa para Amrica Latina, se empe en comparar la "agenda positiva" de su pas con la poltica de Venezuela.

Lo cierto es que Chvez captur ms titulares en la prensa americana, que las logradas por Bush con sus tan dbilmente sustentadas promesas de invertir ms dinero para combatir la pobreza en Amrica Latina, esa pobreza que Washington tanto ayud a potenciar. Segn una encuesta de Zogby Internacional, el 86 por ciento de los miembros de las elites intelectuales y econmicas latinoamericanas tienen una mala imagen de Estados Unidos. Y ni les cuento la imagen que tienen las masas!

Ms all del 20% de credibilidad en su propio pas, el Departamento de Estado le dio una ayudita al difundir burocrticamente el informe anual sobre el respeto de los derechos humanos en el mundo. Este informe es visto -lo reconoce el Miami Herald- como un acto de arrogancia de parte del pas que tortur a prisioneros en Abu Ghraib y Guantnamo, invadi y masacr a afganos e iraques. La ola de protestas comenz entre los buenos amigos de Washington como Mxico y sigui con Brasil, que no reconoci la legitimidad del documento.

Quiz la alianza entre Estados Unidos y Brasil para la produccin de etanol es lo que dio pie a la opcin de Chvez a emplearse a fondo en un acto que sin duda disgust al gobierno estadounidense y quiz, tambin, a algunos socios del Mercosur. Brasil es el primer productor mundial de etanol, y con Estados Unidos controla 72 por ciento de la produccin mundial. Ral Zibechi recuerda que mientras el etanol estadunidense, producido con maz, tiene baja productividad y dispara el precio del alimento, la produccin de caa de azcar es cinco veces ms eficiente y coloca al sudamericano a la vanguardia mundial en la produccin del energtico.

Un acuerdo de largo plazo con Brasil permitira a Estados Unidos tres objetivos centrales: diversificar la matriz petrolera, reduciendo su dependencia de las importaciones de Venezuela y de Medio Oriente; debilitar a Venezuela y a sus aliados, y frenar la integracin regional motorizada por los hidrocarburos que haba cobrado vuelo en 2006. Este plan reaviva los mismos objetivos que tuvo que aplazar Bush en noviembre de 2005, cuando fracas el ALCA en la Cumbre de Mar del Plata.

Para no perder el tren, el presidente colombiano Alvaro Uribe ofreci a Bush, convertir a Colombia -tercer productor de etanol en Amrica, despus de Brasil y Estados Unidos- en una fuente de biocombustibles. "Tenemos ms de seis millones de hectreas de sabanas en la Orinoquia que podemos conquistar para biocombustibles sin destruir un slo rbol" seal. Ser que se puede hacer etanol del bagazo de la coca?

Chvez ya haba criticado frontalmente el etanol como alternativa al petrleo. Lo que Estados Unidos pretende es imposible. Para sostener con etanol su estilo de vida habra que sembrar con maz cinco a seis veces la superficie del planeta Tierra, dijo, tras sealar que la expansin de los cultivos tendr impacto sobre los alimentos (que sern ms caros), sobre los suelos (que se degradarn ms por el uso de agroqumicos), a la vez que fortalecer la tendencia al monocultivo para alimentar las plantas de etanol. Para Fidel Castro, la idea de usar alimentos para producir combustibles es trgica, es dramtica, ya que nadie tiene seguridad de adnde van a llegar los precios de los alimentos cuando la soya se est convirtiendo en combustible.

Estos argumentos coinciden con las crticas de los movimientos sociales, que sostienen que quieren sustituir la produccin de alimentos para darle sustento al american way of life: el actual modelo de produccin de bioenerga se sustenta en los mismos elementos que siempre causaron la opresin de nuestros pueblos: apropiacin del territorio, de los bienes naturales, de la fuerza de trabajo.

El manifiesto seala que el acuerdo del etanol es una fase de la estrategia geopoltica de Estados Unidos para debilitar la influencia de pases como Venezuela y Bolivia en la regin. En suma, se trata de boicotear la integracin regional y obras tan importantes como el Gasoducto del Sur.

Joao Pedro Stedile, el dirigente de los Sem Terra, seal que los movimientos campesinos critican, en primer lugar, el que se pongan genricamente en relacin energa y vida (bio), porque es manipular un concepto que no existe y debiera reemplazarse por el de agrocombustible. Dijo que admiten que el agrocombustible resulta ms adecuado para el medio ambiente que el petrleo, lo que no altera la esencia del reto al que se ve enfrentada la humanidad: el modelo actual de desperdicio energtico y de transporte individual debe ser substituido por un modelo fundado en el transporte colectivo (tren, transporte suburbano, etc.).

El problema no es ni Bush ni Estados Unidos. Ellos hacen su juego, como siempre lo hicieron. Con el proyecto del etanol emerge una nueva-vieja alianza: la de las elites globales, que se expresa en algunos gobiernos de la regin.

Entre los principales promotores de la Comisin Interamericana de Etanol, lanzada en diciembre, figuran dos personajes claves: Jeb Bush, ex gobernador de Florida, a quien muchos acusan del fraude electoral que facilit el acceso de su hermano a la presidencia en 2000, y el brasileo Roberto Rodrigues, presidente del Consejo Superior de Agronegocios de San Pablo y ex ministro de Agricultura en los primeros cuatro aos del gobierno de Lula, el hombre del agrobusiness en el gobierno brasileo, que est dispuesto a deforestar la Amazonia y a expulsar a millones de campesinos de sus tierras para acelerar la acumulacin de capital.

Richard Nixon, cuando visit Amrica Lapobre, se llev un enorme escupitajo en la cara. Bush prefiri fortsimas medidas de seguridad y el aislamiento para evitar esta clase de manifestaciones populares.

Mientras, Chvez dio la vuelta a media Latinoamrica y el Caribe, estrech lazos, firm acuerdos, socializ abrazos y aprovech la competicin que marcaba la agenda hecha en Washington para dejar en claro que hace falta muchsimo ms que una gira de un presidente que ya se est yendo para desunir lo que tanto nos est costando construir.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter