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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-03-2007

La crisis histrica del pas y su solucin poltica

Alberto Pinzn Snchez
Argenpress

Ponencia leda en Estocolmo el pasado 12 marzo 2007 en el acto de solidaridad con los prisioneros del Imperio Simn y Sonia, convocado por la Asociacin Jaime Pardo Leal, por el mdico antroplogo Alberto Pinzn Snchez, miembro de la Comisin de personalidades en el proceso de paz colombiano de 1998-2002



Es para mi un honor, estar ante tan selecto auditorio para presentar el fruto de mis reflexiones, acerca del grave conflicto social armado que padece nuestra patria y las posibilidades que existen para superarlo mediante una Salida Poltica que nos permita construir una nueva Colombia popular democrtica, pacfica y con justicia social.

Deseo comenzar por afirmar, que la Colombia actual sufre una gran crisis poltica, econmica y social que fundamentalmente es una crisis Histrica, la cual se remonta a 1830, cuando el proyecto anti colonialista y latinoamericanista de Simn Bolvar, de construir una Patria Grande llamada la Gran Colombia, fue derrotado y reversado por sus compaeros de lucha, el cual en la medida que no ha sido resuelto, a lo largo de los aos se ha tornado en la espantosa catstrofe humanitaria que estamos viviendo.

Miremos por ejemplo algunos de los ltimos datos que nos aporta la Fundacin Seguridad y Democracia, una fundacin de inteligencia tcnica que se nutre y elabora informes para el Ministerio de Defensa de Colombia, dirigida por el seor Alfredo Rangel, destacado analista militar del conflicto social y armado de Colombia: En 8 aos de conflicto (1998 a 2006) que analiza Rangel, cuatro aos del gobierno del presidente Pastrana y cuatro del primer gobierno de Uribe Vlez, han muerto en la confrontacin militar directa 19.262 colombianos tanto de las Fuerzas Armadas como de los llamados guerrilleros, quienes tambin son colombianos. Lo que quiere decir que durante los 2.920 das analizados, cada da murieron guerreando 7 colombianos, en un promedio de que se ha mantenido durante todos estos aos, en el orden de 6 combates por da entre las Fuerzas militares y las guerrillas.

Estas cifras para empezar, son aterradoras. Los colombianos no morimos por causas que pudiramos llamar naturales o accidentales, sino en una srdida guerra impuesta al pueblo colombiano por una ley del congreso de los Estados Unidos, llamada Plan Colombia, y que se inicia precisamente en 1998 con el gobierno de Pastrana Arango.

Para tratar de entender un poco este largo conflicto social y armado que se vive en nuestro pas, permtanme llevarlos unos minutos vertiginosos, por el tnel de nuestra historia: La actual Colombia se libera junto con los dems pases de la Gran Colombia mediante una cruenta y larga guerra de liberacin del colonialismo espaol, y surge como pas independiente en una gran confederacin de pases llamada por su creador Simn Bolvar, la Gran Colombia.

Pero Bolvar, muere en 1830 vctima de la tuberculosis y del dolor moral producido por la traicin de sus compaeros de lucha, especialmente Jos Antonio Pez en Venezuela, Francisco de Paula Santander en Colombia y Juan Jos Flores en el Ecuador; quienes aprovechando la calamitosa situacin social producida por 15 aos de guerra anticolonial y aupados por los esclavistas federados de Norteamrica, dan marcha atrs al proceso de reformas progresistas iniciado por l, como la abolicin de la esclavitud, la tributacin obligatoria de los indgena y la eliminacin de otras trabas coloniales econmicas y sociales opresoras impuestas por el caduco imperio espaol.

Destruyeron esta confederacin de patrias dentro de la Patria Grande, que el Libertador haba construido con tanto empeo, con el fin de quedarse cada uno mandando en su pequea 'patriecita' provinciana.

Ese pensamiento progresista de la Patria Grande que tena Bolvar. Ese pensamiento gigantesco que hoy despus de 200 aos vuelve a surgir con tanto vigor de la 'Latinoamericanidad' se frustra. Y la Amrica hispana es convertida por el sistema mundial del colonialismo, en una especia de zona de los Balcanes en la que aparecen 23 24 'republiquetas bananeras' manejadas cada una por una oligarqua regional, que de ser una oligarqua formada y sostenida por el colonialismo espaol, pasa a ser manejada por el colonialismo imperial ingls y poco despus absorbida por el imperialismo norteamericano.

Desde ese momento, 1830 a hoy, Colombia ha vivido en el siglo XIX nueve devastadoras guerras civiles sectarias, y en el siglo XX dos guerras ms. Una la guerra civil entre liberales y conservadores 'de los mil das', es decir tres aos, que concluy en 1903 con cien mil muertos en un pas de apenas de 4 millones de habitantes, la ruina social total que le abri paso a la dictadura civil de Rafael Reyes, y a la amputacin de Panam realizada por los barcos de guerra norteamericanos, la que fue pagada unos aos despus con 25 millones de dlares entregados al gobierno colombiano como indemnizacin. Y otra que se contina con la guerra actual, llamada violencia bipartidista, que se inicia en 1946 con la presidencia del refinado hombre de negocios cafeteros Mariano Ospina Prez y se continua con las dictaduras anticomunistas del falangista criollo Laureano Gmez y del general Rojas Pinilla.

Es decir que la oligarqua de esclavistas, latifundistas, mineros y comerciantes del siglo XIX que coaligados derrotan el proyecto de la patria grande Bolivariana en Colombia, primero asociados con los gobiernos de Inglaterra y luego con el de Estados Unidos, desde hace 175 aos contando con sus actuales descendientes consanguneos directos , le han impuesto al pueblo trabajador colombiano, esta secular relacin de dominacin y explotacin basada en violencia poltica oficial y la cooptacin corrupta del Estado, que denominaron cnicamente guerra civil bipartidista. Un excelente estudio de esta relacin, la establece el socilogo e historiador del 'establecimiento' colombiano Fernando Guilln Martnez, en su libro aparecido en 1979 titulado 'El Poder Politico en Colombia'.

La guerra de clase actual se va incubando progresivamente durante esa Hojarasca de la zona bananera y la vorgine cauchera ( para usar los ttulos de dos famosas novelas colombianas), que constituyeron las primeras cuatro dcadas del siglo XX, durante las cuales se fue desarrollando el capitalismo dependiente en Colombia, en un proceso sangriento y permanente bien conocido de acumulacin de capital, que se inicia poco despus de concluida la guerra de los mil das, a partir del entronque definitivo de los latifundistas exportadores de caf, con el capital financiero internacional, en especial norteamericano, quienes imponen a sangre y fuego un proceso gigantesco y traumtico de movilizacin social y campesina a todo lo largo y ancho del pas.

En el ao de 1948 como coagulacin de todo este proceso, se sucede el estallido social incontrolado ms importante que ha tenido el pas, originado el 9 de abril con la muerte en Bogot el gran dirigente popular y liberal de izquierdas Jorge Elicer Gaitn, en un crimen de Estado urdido, segn se ha venido a saber por denuncias de su propia hija, por los servicios secretos norteamericanos. El cual ha permanecido ignorado hasta hoy, y por lo tanto en la impunidad total.

Muri su ejecutor, quien dispar contra Gaitn, despedazado por la inmediata furia popular, pero los instigadores, planificadores y organizadores del atentado, no sufrieron ni han sufrido ninguna pena ni castigo. La certeza que se tiene dentro del pueblo colombiano, es que ese magnicidio fue planificado por los servicios secretos de inteligencia norteamericanos en connivencia con la polica poltica de ese entonces, en manos del conservador falangista Mariano Ospina Prez.

A raz de ese crimen de Estado; se inicia una insurreccin en Bogot, conocida tambin como el 'Bogotazo', que se extiende a los campos de Colombia y llega a todos los rincones del pas. El poder del Estado arguyendo que la rebelin intenta destruir la hispanidad y la civilizacin occidental cristiana representada en el gobierno, se defiende iniciando un exterminio de los seguidores de Jorge Elicer Gaitn agrupados en el movimiento poltico de izquierda liberal llamado UNIR y de todos los dems grupos de izquierda, utilizando para el exterminio grupos paramilitares de primera generacin como los 'Chulavitas, Pjaros y Contra chusma' que mataban a los pobladores as: Volando.

Es decir que el hecho histrico incontrovertible que pretendemos resaltar hoy aqu en contra de lo que hoy se argumenta; es que el Estado utiliz la estrategia paramilitar de exterminio con Chulavitas, Pjaros y la contra-Chusma; 20 aos antes de que existieran las guerrillas actuales.

Ese exterminio que dej aproximadamente 300 mil muertos cesa momentneamente en el ao de 1957 cuando se hace un pacto poltico en Benidorm, entre el jefe del partido liberal Alberto Lleras y el jefe del partido conservador Laureano Gmez, con el objetivo de crear un gobierno de coalicin bipartidista y repartir por mitad de los dineros oficiales y los puestos pblicos en el Estado. Lo que algunos socilogos llaman el Estado patrimonial

La coalicin de terratenientes agro-exportadores y ganaderos, de industriales y financistas, que emerge triunfante tomando el pomposo y poco original nombre de Frente Nacional, encuentra un pas tomado por el liberalismo econmico y por un latifundismo desbordado sobre las tierras de los pobladores expulsados a las ciudades, quienes han llegado a sus suburbios a abaratar la mano de obra , y a permitir que se inicie el jugoso negocio de la construccin de vivienda urbana, favoreciendo aun ms la acumulacin de capitales y el surgimiento incontrolado de las gigantescas ciudades colombianas actuales.

A grandes rasgos; se puede decir que los campesinos y pobladores resistieron la violencia oficial que se les impuso desde la cpula del Estado por todos los rincones del pas, y campesinos liberales de izquierda y algunos comunistas empiezan a defenderse del ejrcito y las bandas paramilitares y parapoliciales que el Estado y el gobierno enva a exterminarlos.

All aprenden algo que surge de la realidad social. La guerra de guerrillas. Empiezan a defenderse, a hacer emboscadas, a utilizar armas rudimentarias y as logran sobrevivir, tratando de hacer lo que pueden en sus desolados territorios aislados. Pero como la prctica genera teora, tambin van adquiriendo conciencia de sus intereses de clase explotada y oprimida, y se va gestando un proceso de diferenciacin ideolgica dentro de las guerrillas que marcar el desarrollo de los hechos siguientes.

Algunos lideres guerrilleros liberales influenciados por sus jefes de la capital, aceptan amnistas y perdones que se les ofrece desde el gobierno y pronto una vez desarmados, empiezan a caer asesinados uno a uno. El ejemplo mas citado es el del dirigente guerrillero liberal de los llanos Orientales Guadalupe Salcedo, aunque hay muchos ms. En cambio los campesinos que haba adquirido alguna conciencia comunista, no se desarman sino que se organizan en forma de grupos de defensa y resistencia campesina. Es entonces, cuando el Presidente Lleras Camargo, en el famoso discurso del teatro patria de Usaqun en 1958, sienta las bases del gran pacto entre el poder civil y el poder militar: Las fuerzas armadas se subordinarn al gobierno, pero seguirn manejando de manera autnoma y con suficientes protecciones llamadas fueros militares, el obsesivo asunto del Orden Publico.

En el ao de 1964, despus del regreso a Colombia del nico contingente latinoamericano que particip en la guerra de Estados Unidos contra Corea de 1954 y que aprendi en terreno, las tcnicas de la guerra contrainsurgente; pasa a implantarla en Colombia. As en 1964, se inicia un plan cuyo nombre ha pasado a la historia: 'Latin American Security Operation' o Plan LASO, organizado, financiado y administrado desde la Embajada Norteamericana en Bogot, consistente en exterminar una remota y pauprrima regin campesina que segn, el delirio de los dirigentes polticos liberales y conservadores, era una repblica comunista independiente.

Embarcan, 12 mil soldados colombianos con armas, helicpteros, y asesora norteamericana, para inaugurar por primera vez en Amrica del Sur, un ataque aerotransportado. Se bombardea durante varios das la pequea regin ubicada en el municipio de Marquetalia (Huila), habitada por 48 campesinos y sus familias. Esos 48 campesinos se ocultan en las montaas, logrando sobrevivir, y a partir de ese ncleo se construye un ao despus (1965), las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC.

Segn los ltimos datos dados por el propio gobierno colombiano, hoy son cerca de 48 mil hombres y mujeres los guerrilleros de esa organizacin, sin incluir a los milicianos y otros contingentes clandestinos. 48 guerrilleros que despus de 43 aos de lucha armada y de resistencia al extermino oficial impuesto desde la cpula del Estado, se han multiplicado matemticamente por mil.

En 1964 no haba narcotrfico, y este es un segundo hecho histrico que deseo subrayar: El conflicto colombiano es muy anterior al narcotrfico. El narcotrfico es un agregado que llega posteriormente de la mano de la cooptacin corrupta y patrimonial del Estado, que ha hecho de l la clase dominante, y como un derivado del inconcluso y siempre presente problema agrario colombiano.

En aquel entonces y como lo es hoy, la bandera con la cual se present la agresin para exterminar a esos campesinos fue la lucha ideolgica anticomunista: Salvar la democracia occidental y cristiana de Colombia del comunismo ateo, aunque el verdadero trasfondo siempre fue econmico

As mismo en 1965, sobre la base de las guerrillas gaitanistas de la zona petrolera del magdalena medio y Barrancabermeja, que dirigidas por el jefe liberal gaitanista Rafael Rangel haban resistido con relativo xito el exterminio Chulavita ordenado por el Estado, se constituye bajo la influencia ideolgica de la naciente revolucin cubana, el Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN), en cuya fundacin participa el sacerdote catlico y profesor de la Universidad Nacional Camilo Torres Restrepo.

Y en la regin del alto Sin-bajo Cauca, tambin en 1965 aprovechando las experiencias guerrilleras de los liberales gaitanistas de la regin, bajo las influencias ideolgicas de la revolucin China, surge el Ejercito Popular de Liberacin (EPL), que llega unido hasta 1991.

La situacin as creada demanda nuevos desarrollos militares y es cuando el ejrcito colombiano como lo demuestra el investigador Rigoberto Rueda Santos en su libro editado por el Icfes en el ao 2000, 'De la guardia de Fronteras a la Contrainsurgencia'; el ejrcito colombiano pasa a ser una pieza contrainsurgente fundamental de la guerra fra en Latinoamrica, enmarcada en la teora del enemigo interno, la cual considera cualquier protesta social como un hecho de guerra. Es el asunto del obsesivo Orden Publico.

La masacre de 13 obreros del cemento el 13 de febrero de 1963 en Santabrbara Antioquia a manos del ejrcito y la saa con que violencia oficial reprimi posteriormente los movimientos populares, estudiantiles y sobre todo campesino e indgena, en 1970 que protestaban contra la venganza terrateniente, as lo dej demostrado. En ese mismo ao, la coalicin de clases en el poder, es sorprendida con un resultado electoral adverso en las elecciones presidenciales, quienes para continuar con la corrupcin y el usufructo patrimonial del Estado, no dudaron en recurrir al fraude electoral, e imponer por la fuerza, al presidente Pastrana Borrero. Esto origina el surgimiento de otro grupo guerrillero; el M19, que toma el nombre de la fecha en la que se realiz el fraude y reivindica su triunfo electoral, desbarajustando aun ms el sistema social imperante.

Las centrales obreras y los sectores populares protestan por las leyes laborales regresivas, y las organizaciones campesinas e indgenas se movilizan en todo el pas, en contra del pacto del gobierno con los terratenientes en Chicoral, que puso en marcha el fraudulento gobierno de Pastrana Borrero. De esta manera se empieza a gestar desde 1971, el paro cvico nacional que estallar 7 aos despus, durante el gobierno de Lpez Michelsen, disparado por la poltica de liberalismo econmico y financiero del la llamada 'bonanza de la marihuana' aunado a la represin oficial, que este impuso como mandato gubernamental.

Este paro cvico que alcanz a constituir un riesgo para el gobierno, dada su extensin y coordinacin nacionales, es reprimido con saa por los militares y son ms de 2.000 los muertos y desaparecidos, que dej su represin oficial a bala. La respuesta al resquebrajamiento paulatino de las instituciones, es la promulgacin al ao siguiente por el presidente Turbay Ayala, del nefasto estatuto de la Seguridad Nacional, copiado de las dictaduras fascistas del llamado cono Sur de Amrica.

Se inaugura as un nuevo periodo de inestabilidad y brutalidad Estatal, en el manejo del Orden Pblico en Colombia, al legalizar y hacer oficiales las torturas, las desapariciones forzadas y los ajusticiamientos de aquellos ciudadanos arbitrariamente inculpados por parte de la brigada de inteligencia militar, de ser 'enemigos internos'.

En 1982 sube a la presidencia de la repblica un presidente de extraccin conservadora reformista llamado Belisario Betancur, quien despus de 18 aos de no poderlos exterminar militarmente, les propone a los dirigentes guerrilleros de las FARC una tregua poltica, con el fin de adelantar una apertura poltica al cerrado sistema bipartidista creado por el Frente Nacional de Benidorm. As en 1985 se pacta una tregua con cese de fuegos bilateral, y dentro de los acuerdos se autoriza a la insurgencia guerrillera para que conforme, en alianza con otras fuerzas de izquierda y especialmente con el partido comunista, un movimiento poltico llamado Unin Patritica, como una fuerza legal no armada, que logra avances sorprendentes en el plano electoral.

Este triunfo electoral y avance poltico legal, aterrorizan a la clase dirigente y en respuesta la oligarqua latifundista y financiera descendiente de Francisco de Paula Santander, fragua otra campaa de exterminio anticomunista y popular que liquida mediante el Terror Paramilitar del Estado a ms de 5.000 cuadros dirigentes y militantes de base de esta organizacin.

Para este objetivo, el Estado y sus principales fuerzas represivas, venan desarrollando desde tiempo atrs y como parte de la guerra contrainsurgente, la estrategia oficial tendiente a aglutinar en la regin de magdalena medio, a compaas Transnacionales como Coca Cola, Texaco, bananas Chiquita, con los capos mas sobresalientes del Narcotrfico como Rodrguez Gacha, Pablo Escobar, los hermanos Ochoa, Ariel Otero, Ramn Isasa y los hermanos Castao Gil, con el fin de conformar un brazo poltico bajo la direccin del conocido gamonal poltico de esa regin Alberto Santofimio Botero, y un brazo armado paramilitar llamado 'Muerte a Secuestradores( MAS)', que posteriormente sirvi de modelo para expandir a todo el pas la cruzada poltico-militar anticomunista de exterminio, que luego se extendi a otras organizaciones populares, barriales, cvicas y sindicales. Cruzada impune que ha dejado hasta hoy ms de 60.000 civiles exterminados, por el Terrorismo de Estado.

Sin embargo esta alianza Estatal perversa y criminal, cuyo objetivo estratgico explcito era el exterminio de los comunistas, tambin tena un objetivo econmico no confesado: Convertir la tierra rural y urbana en una alcanca para lavar sus inmensas ganancias obtenidas en el narcotrfico. As lenta pero seguramente, Colombia ve surgir y desarrollar una capa de nuevos Latifundistas Narcotraficantes, que mediante masacres de campesinos que se les opusieron, los expropiaron de las mejores tierras para cultivo que tiene el pas, trasformndolas en pastizales y praderas improductivas para el engorde de sus reses.

Al comenzar los 90, ya haban desaparecido ajusticiados por el Estado, tal y como lo comprob posteriormente la comisin de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, la totalidad de la Unin Patritica junto con sus dos candidatos presidenciales Pardo Leal y Bernardo Jaramillo, y el exterminio oficial haba cobrado la vida del comandante del M19 Pizarro y el candidato liberal reformista Galn, quienes tambin pasaron a engrosar la larga lista, de los magnicidios impunes.

Sin embargo, ante este agotamiento poltico precipitado por la irrupcin violenta de los narcotraficantes, opuestos a bombazos a la extradicin, el Presidente Cesar Gaviria, logra conformar un nuevo Frente Nacional favorable al bloque de clases dominante, mediante un nuevo pacto horizontal en las alturas del Poder, que se amplia con la inclusin de los desmovilizados del M19 y de otros movimientos que aceptaron el desarme. Se hace la Constitucin de 1991, que firman simblicamente Alvaro Gmez por el partido Conservador, Horacio Serpa por el partido Liberal y Navarro Wolf por los reinsertados, dejando cuidadosamente por fuera de ella, a los dems movimientos guerrilleros como al ELN, a un sector del EPL y a las FARC, cuyo campamento central fue bombardeado precisamente el da que se iban a elegir los delegados a la Constituyente.

Un nuevo ciclo de coalicin bipartidista 'ampliada', basada en la violencia oficial y la corrupcin Estatal, que ya completa 16 aos, quedaba inaugurado, dando una vez ms la razn al historiador Fernando Guilln Martnez.

La nueva constitucin del 91, presentada demaggicamente como un supuesto 'contrato social para la paz', en el cual se consignaron en el papel algunos Derechos Humanos y un retrico Estado social de derecho, finalmente, despus de 16 aos de vigencia ha dejado al descubierto que solo ha servido para implantar definitivamente en nuestro pas el neoliberalismo Transnacional llamado engaosamente por el presidente de ese entonces Cesar Gaviria, como 'Apertura Econmica', y para legalizar el carnaval financiero producido por lavado de dlares provenientes del Narcotrfico.

Adems, para que el latifundismo reforzado con los dineros del narcotrfico se haya apoderado mediante la violencia oficial de los Paramilitares , de algo ms de 4 millones de hectreas de las mejores tierras del pas, que han quedado en manos de 2.500 personas, convirtiendo as la tierra de cultivo en una 'alcanca improductiva del capital'.

Tambin; para convertir a la polica nacional en un cruel destacamento contraguerrillero del ejrcito oficial. Para que los llamados fueros militares, los cuales quedaron intactos, hayan contribuido a legalizar y reforzar la impunidad de los miembros del Estado comprometidos con el Paramilitarismo. Para que el sistema judicial achicharrado en 1985 en el palacio de justicia, fuera reemplazado por una Fiscala politiquera y politizada contra los de ruana, que le vale a la Nacin un milln de dlares diarios y produce el 90, % de impunidad, lo que a su vez trae como corolario ms corrupcin y ms dominio de instituciones Estatales. Adems, para que el tan prometido ordenamiento territorial, jams se realizara.

En palabras del ex fiscal liberal Alfonso Gmez Mndez: la tan mentada constitucin del 91 que instauraba pomposamente el Estado social de derecho en Colombia 'no dej de ser un emocionado discurso veintejuliero puesto en forma de cdigo'.

Los narcotraficantes ahora divididos en carteles regionales incluso rivales, consientes de su podero econmico y envalentonados, se hicieron construir crceles de 5 estrellas, como la llamada 'catedral' de Medelln, dizque para someterse a la ley cuando en realidad sucedi todo lo contrario. Continuaron desarrollando desde las celdas sus negocios por todo el pas, financiando polticos corruptos y campaas electorales, como la que llev a la presidencia unos aos ms tarde a Ernesto Samper Pizano, para citar solo una de ellas.

El cartel de Medelln mediante su brazo poltico dirigido por Alberto Santofimio Botero y su brazo militar a cargo del mexicano Rodrguez Gacha, adquiere un podero oficial incalculable y se disputa a tiros las fabulosas ganancias, ajustando cuentas con los dems carteles de la droga, entonces el cartel de Cali y la fuerza pblica, coordinada por la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos, crean con los hermanos Castao Gil, el grupo Paramilitar llamado los Pepes para acabar con su adversario.

El fatdico comercio de exportacin de narcticos contina su expansin ilimitada, corrompiendo todas las esferas de la vida social, llegando a controlar sectores claves del aparato Estatal, aumentando as los efectos de la crisis y beneficindose de ella. Algo as como la bacteria de la gangrena, que pudre los tejidos, para poder nutrirse de la necrosis.

En estas circunstancias el gobierno de los Estados Unidos, aprovecha la falta de legitimidad del presidente Samper Pizano elegido en 1994, con dineros provenientes del cartel de Cali, para manipular la situacin y adelantar su llamada guerra contra las drogas que es en realidad la continuacin de la una guerra contrainsurgente y mayor control el pas. El ejrcito colombiano rearmado, es lanzado a escalar el conflicto sin ningn resultado favorable y por el contrario sufriendo mltiples y grandes reveses militares, que tornaron mas critica la situacin.

Pastrana Arango, el hijo de quien fuera el Presidente impuesto fraudulentamente 28 aos atrs, gana las elecciones de 1998, con la promesa de adelantar un proceso de paz con la Insurgencia armada, y recuperar la gobernabilidad. Decreta una zona desmilitarizada en el Cagun, con el fin de adelantar los dilogos y en los primeros meses de la negociacin logra firmar con el jefe guerrillero Marulanda Vlez, los 12 puntos de la llamada agenda comn para la construccin de una nueva Colombia.

Pero lo que pareca una risa, muy rpido se torna mueca. La embajada Norteamericana interesada en adelantar su guerra imperial en Colombia, creyendo que ya est concluido el proceso de reingeniera militar realizado en el ejrcito colombiano, aupa a los sectores de la coalicin ampliada dominante, opuestos a los compromisos firmados en esa agenda y a los desarrollos temticos que se realizaron en las audiencias publicas del Cagun, para que se liquide el proceso de paz.

La confrontacin aumenta por fuera de la zona desmilitarizada, mediante la implementacin plena por parte del gobierno de Estados Unidos del llamado Plan Colombia, que es el plan LASSO de hoy. Los dilogos del Cagun son desacreditada hasta mas no poderse, por los medios de comunicacin de la oligarqua bipartidista, que son controlados por el departamento de guerra psicolgica del ejrcito, y el presidente Pastrana termina en febrero del 2002, el proceso de dilogos que prfidamente haba iniciado con la insurgencia 4 aos atrs, con la oculta finalidad de sortear la crisis a favor de su propia clase social.

En un ambiente pugnaz creado por los medios de comunicacin del rgimen, y aglutinando tras de s a los sectores de la coalicin dominante opuestos a cualquier entendimiento con la insurgencia, siempre contando con el total respaldo y asesora del gobierno de George Bush, triunfa en el 2002 en unas elecciones impuestas a sangre y fuego por su brazo armado narco-paramilitar, el presidente Alvaro Uribe Vlez, ofreciendo la consolidacin definitiva del Estado cooperativo fascista que ha surgido de la cooptacin lenta que de l ha hecho el narco-paramilitarismo oficial, prometiendo como tarea central la derrota total de las guerrillas en un breve plazo y el imperio de la seguridad por las armas.

Empieza remplazando el gobierno civil, por uno militar en las llamadas zonas especiales de orden publico. Por extender a todo el pas el Plan Colombia reforzando la monstruosa maquina de guerra oficial, la cual segn el economista institucional Luis Jorge Garay le cuesta al pas el 5,4% de su producto interno bruto, amplindola con ms de 300 mil soldados y 270 mil policas apoyados en una red de un milln de delatores y chivatos llamados en el lenguaje popular 'sapos'. Adems, por adelantar un proceso de legalizacin de los principales capos narco-paramilitares indultando sus crmenes de lesa Humanidad y lavando sus inmensas fortunas, y de inclusin de la tropa de desmovilizados, en la nomina oficial como soldados campesinos.

Y en la esfera internacional, por someter el pas an ms a los dictados del gobierno de Los Estados Unidos, prometiendo la pronta firma de un tratado de libre comercio y apoyando a pesar del repudio latinoamericano, la invasin imperial de rapia por el petrleo de Irak.

As en lugar de iniciar el gobierno intentando solucionar el conflicto social armado histrico que despedaza a Colombia, calculadamente escala su curso creciente de destruccin, muerte y deterioro social, asignando cada vez ms dinero a la financiacin de la guerra, sin importarle las catastrficas repercusiones econmicas y sociales futuras de sus decisiones. Aumentando con ello la deuda publica externa que se desperdicia diariamente en una guerra sin xito y en el pago de los enormes intereses causados al capital financiero Transnacional.

Deuda Externa que para el ao 2006 lleg a los 42 mil millones de dlares, algo ms de la mitad del producto interno bruto colombiano, y que segn los indicadores internacionales, est a punto de tornarse impagable.

Pero no es solo que tenemos 14 veces mas Deuda Externa que exportaciones efectivas, sino que adems, la fuga de capitales que en los ltimos 8 aos sobrepas los 25 mil millones de dlares, ha afectado seriamente la base productiva del pas, que desde hace varios aos contina mostrando ndices de crecimiento exiguos reflejados en el desempleo, el cual a pesar del ocultamiento y maquillaje oficiales, que confunde intencionalmente crecimiento econmico con burbuja especulativa financiera causada por la incorporacin masiva de los dineros del narcotrfico al sistema financiero oficial, ha llegado segn las cifras aportadas por las centrales obreras, a cerca al 18% de la poblacin laboral.

Segn los datos de la CEPAL en Colombia que tiene cerca de 42 millones de habitantes, hay 22 millones de pobres y 10 millones de indigentes o miserables, lo que de hecho constituye una verdadera catstrofe socio-econmica, la cual para mayor desgracia se ha pretendido solucionar descargndola sobre los hombros de los trabajadores con dos estrategias diseadas en Washington como son, primero, un ajuste fiscal regresivo impuesto por el Fondo Monetario Internacional, el cual ya se pretendi legalizar con un plebiscito fascista que fue derrotado en octubre del 2003 por el pueblo Colombiano, y segundo generalizando y hasta Trasnacionalizando la guerra contrainsurgente colombiana a toda la regin andina.

Sin embargo toda esta inversin militarista contemplada en el famoso Plan Colombia, ha chocado con la dura realidad de la resistencia del pueblo trabajador colombiano, que con la comprensin de los otros pueblos hermanos de la antigua Gran Colombia, han logrado echar por tierra la aspiracin estratgica imperial de la oligarqua colombiana de arrodillarlo y aplastarlo. Ante lo cual, y sin poder ofrecer ningn triunfo poltico militar evidente en los 4 aos largos de su primer gobierno, el presidente Uribe Vlez ha debido recurrir en el ao 2006, a su reeleccin a sangre y fuego mediante la utilizacin electoral plena y descarada, de su brazo armado narco paramilitar.

Afortunadamente ya hay demasiadas evaluaciones objetivas y verdicas de los casi 5 aos de gobierno del presidente Uribe Vlez. Hay innumerables datos e informaciones valiosas de organizaciones colombianas e internacionales sobre el fracaso de la guerra qumica y militar de 9 aos del denominado Plan Colombia y la bastante lejana derrota militar de la Insurgencia. Sobre la burla que constituy para el pas y la comunidad mundial el llamado desarme y desmovilizacin de los narco paramilitares que eligieron al presidente. O acerca de la 'catstrofe humanitaria' que constituyen los ms de 4 millones de desplazados internos segn la oficina el alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia. Tambin sobre de las ms de 4000 fosas comunes abiertas por el brazo armado oficial de los narco paramilitares que reporta en febrero 2007 ACNUR, as como de los ms de 20.000 muertos polticos, que informa la asociacin nacional de juristas colombianos, que fueron fusilados o desaparecidos durante el periodo comprendido entre el 2002 y el 2006. Hay ya documentacin sobre las ms de 4 millones de hectreas expropiadas por 2500 Narco latifundistas, a los desplazados por el brazo armado del presidente de los colombianos, y sobre la lista de los 6.800 presos por razones polticas en diciembre del 2006, suministrada por la fundacin comit de solidaridad con los presos polticos, organizacin que lleva 31 aos funcionando en condiciones de semi clandestinidad. 37 de los cuales segn lo informa Fensuagro-CUT son trabajadores agrcolas afiliados a esta federacin sindical.

Todos los das hay un nuevo escndalo calculadamente dosificado por los medios de comunicacin del rgimen sobre el llamado narco-para-Uribismo y su cooptacin del Estado. Sobre la forma como se combinan todas las formas de lucha del terror del Estado, mediante un brazo armado dirigido por la cpula paramilitar de los Castao, Mancuso y Jorge 40, con el otro brazo poltico a cargo de la familia Araujo; ambos coordinados desde la polica poltica llamada DAS por su ex director Jorge Noguera ntimo amigo del presidente Uribe Vlez.

Y este es el tercer hecho histrico persistente que deseo remarcar: la combinacin ilegal, ilegitima e inmoral de todas las formas de lucha del terror del Estado contra el pueblo trabajador: Masacres, desapariciones forzadas, torturas, fosas comunes, montajes judiciales, crcel o exilio para los opositores, robo descarado de las finanzas pblicas, proselitismo armado y lo ms grave de todo, elecciones fraudulentas forzadas con motosierra, que se pretenden hacer pasar como valederas, reemplazndolas con encuestas amaadas de opinin.

Una salmodia de muertos y heridos tanto civiles como militares a causa de la confrontacin. Cambios apresurados en las cpula de las fuerzas militares debido a sus escasos resultados positivos, y cada da adems, hay una frustracin para el pas y la comunidad internacional, que esperan con ansia la realizacin del llamado intercambio humanitario de retenidos por causa del conflicto.

Es casi una peticin de principio volver a citar todo esto, pero perdnenme, es imprescindible para formarse un cuadro general de lo que acontece realmente en nuestro hermoso pas y para captar la dimensin de lo que yo llamo la gran crisis Histrica, social y poltica en la que se encuentra sumida Colombia desde hace 177 aos, sin que hasta la fecha haya podido ser superada; debido fundamentalmente a la mezquindad y ruindad de una clase social oligrquica, voraz y desalmada, que ha hecho de la violencia poltica oficial y de la corrupcin Estatal, el estandarte de su misin histrica.

Crisis que paradjicamente se pretende solucionar con una guerra de baja intensidad bajo el ropaje imperial de ser una guerra contra las drogas y contra el terrorismo. Guerras que segn lo confirma la abundante experiencia mundial, no han solucionado ningn problema en ninguna parte del mundo en donde se han desarrollado, sino que muy por el contrario, han agravado an ms todos lo que pretendan resolver.

Y esta es la reflexin en la que se basa el mundo progresista, para pedir una gran Solucin Poltica a la crisis colombiana: Los multitudinarios Foros de Sao Paulo, Porto Alegre, de Paris y Viena. Tambin los gobiernos vecinos de Brasil, Venezuela, Ecuador y Bolivia, afectados directamente por lo que est sucediendo, junto con gran parte de la comunidad internacional. Todos a una, claman insistentemente para que cese la violencia oficial y la corrupcin narco paramilitar del Estado, el dolor y la muerte en la atormentada Colombia.

Una Salida Poltica al conflicto Histrico social y armado de Colombia, que no sea una negociacin como las que se han intentado hasta ahora y que se halla tan desacreditada por los medios de comunicacin del rgimen, sino la realizacin mediante la participacin en la accin de masas, de de un muy amplio acuerdo democrtico y popular, que supere los pactos oligrquicos horizontales en las alturas del poder, para el reparto corrupto del presupuesto y del control del Estado y que genere una nueva legalidad y una nueva moral, acabando de una vez por todas con el recurrente ciclo de coalicin, violencia Estatal y nueva coalicin, de que nos hablaba el investigador Fernando Guilln Martnez.

Un nuevo acuerdo de toda la sociedad que incluya a todo el pas y reconstruya de abajo para arriba el tejido social despedazado por la guerra contrainsurgente y narco paramilitar de quitarle el agua al pez. Forme una verdadera patria grande y reconcilie a la sociedad civil con el Estado patrimonial, vengativo e impune, superndolo con otro, en donde impere la justicia social y el derecho civil se imponga sobre el cdigo penal militar.

Un nuevo pas sin violencia oficial ni corrupcin Estatal, reflejado en una nueva constitucin, que tendr que ser redactada, entre todos, en un ambiente democrtico y popular de amplia participacin de masas, y en una gran asamblea constituyente, que tome como punto de partida, los diversos acuerdos ya firmados y desarrollados entre el Estado y la Insurgencia, entre los cuales se encuentra primordialmente la llamada agenda comn firmada en 1999 en la polvorienta aldea de la Machaca.

Ser el resultado, de un amplio abanico de posibilidades, todas ellas polticas, que incluyen, movilizaciones y participacin de masas, dilogos, convenciones, acuerdos, consensos, audiencias temticas publicas, tanto en la esfera regional como nacional, y por supuesto, acuerdos de grandeza. Esto es lo que se llama la Salida Poltica al conflicto Histrico de Colombia, y para la cual, los convoco desde estas pginas lacerantes que he ledo de nuestra Historia.

Muchas Gracias!

 



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