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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2007

Texto completo del derecho de peticin interpuesto por el Padre Javier Giraldo Moreno s.j. ante el vicepresidente de la Repblica
Los paramilitares planean una nueva masacre contra la comunidad de San Jos de Apartad

Rebelin



Dr. FRANCISCO SANTOS C.
Vicepresidente de la Repblica

De toda consideracin.

Por medio del presente escrito, acogindome al Derecho Constitucional de Peticin consagrado en el Artculo 23 de la Constitucin Nacional y en los artculos 5 y ss del Cdigo Contencioso Administrativo, me permito solicitarle de manera apremiante detener el plan que se ha ido revelando entre colaboradores de la fuerza pblica en San Jos de Apartad, que amenaza con destruir siete vidas ms en dicha poblacin y cuyos desarrollos y contextos le expongo a continuacin:

1. En la penltima semana de febrero de 2007 ( 19 a 24 de febrero) el paramilitar ELKIN DARO TUBERQUIA, quien desde 2004 trabaja ilegalmente al servicio de la Brigada XVII del Ejrcito Nacional, abord a varios pobladores de San Jos de Apartad en las cercanas de la terminal del transporte de Apartad, y les hizo conocer una lista de siete personas a las cuales l sealaba como las culpables de un atentado perpetrado contra el poblador NUBAR TUBERQUIA el 13 de noviembre de 2006. Las siete personas que figuraban en dicha lista son campesinos que habitan en los alrededores del casero de San Jos de Apartad y que son ampliamente conocidos en la zona y, aunque no son integrantes de la Comunidad de Paz, son pobladores del lugar desde hace muchos aos. Sus nombres son: CARLOS ARTURO CATAO SERNA; JORGE MARIO HIGUITA HIGUITA; ALNUARIO ANTONIO HIGUITA RAMREZ; HENRY HIGUITA; JOHN KENNEDY HIGUITA y otros dos cuyos nombres no retuvieron los testigos. Segn el paramilitar Elkin Tuberquia, es extrao que la guerrilla no haya asesinado a estas personas que perpetraron el atentado contra Nubar, y mucho ms si se tiene en cuenta que la fuerza pblica que est instalada en San Jos, est dispuesta a dejar entrar a la guerrilla para que asesine a dichas personas. Si la guerrilla no los mata en los prximos das, ellos (Ejrcito y paramilitares) los matarn.

Todo muestra, pues, que existe un plan para asesinar a esas siete personas y que la matanza va a ser atribuida a la guerrilla.

2. Para comprender los mviles de este plan criminal, es necesario tener en cuenta las circunstancias del atentado de que fue vctima el Seor NUBAR TUBERQUIA, el 13 de noviembre anterior, as como sus antecedentes.

Nubar era el poseedor de una casa-lote ubicada cerca del cementerio de San Jos de Apartad, la cual haba adquirido aos antes mediante una promesa de compra-venta. Dicha casa-lote fue usurpada violentamente por la Polica el 1 de abril de 2005, cuando el Presidente Uribe le orden a la Polica ingresar a los espacios de vivienda de la Comunidad de Paz de San Jos de Apartad, luego de la masacre perpetrada por el Ejrcito en las veredas Mulatos y La Resbalosa, el 21 de febrero de 2005. Nubar protest por la usurpacin de su propiedad, pero en los meses siguientes fue abordado repetidas veces por oficiales de la Polica quienes le propusieron negociar su casa-lote e incluso le ofrecieron ayudarle en los trmites para su titulacin, de modo que el negocio se pudiera realizar con todas las formalidades legales. Dado que es una persona con muy escasos recursos econmicos, Nubar acept negociar ante la perspectiva de perder definitivamente su casa y de poder obtener de ella al menos algn rdito econmico, dada la contundencia de las armas invasoras del Estado. Sin embargo, con el paso de los meses comenz a quejarse del incumplimiento de la Polica y a denunciar el "engao" de que haba sido vctima. As, en una reunin que tuvo lugar en el casero de San Jos el 11 de noviembre de 2006, convocada por militares y policas, Nubar denunci enrgicamente a la Polica por dicho engao y le manifest a sus amigos que tena deseos de recuperar por las vas de hecho su propiedad, llamando a periodistas y a organismos de derechos humanos como testigos.

Para la semana siguiente se esperaba tambin la visita de una comisin de personalidades de los Estados Unidos al casero de San Jos y l pensaba acudir a ellos para denunciar el engao. Dos das despus de la reunin, el lunes 13 de noviembre, varios pobladores que bajaban del casero de San Jos hacia el asentamiento de San Josesito (asentamiento de los desplazados) pudieron observar la presencia de cuatro hombres armados en la carretera, cuando ya estaba oscureciendo; con mucho temor, los pobladores saludaron a los armados, pero los armados no respondieron al saludo, lo que levant graves sospechas sobre los motivos de su presencia en aquel lugar. Momentos despus pas Nubar por ese lugar, cuando ya estaba de noche, y al da siguiente fue hallado inconsciente sobre la carretera. Desde entonces sufre una muerte cerebral debida a golpes contundentes en su cabeza.

En un primer momento se crey que pudo tratarse de un accidente, pues quizs se habra cado del caballo en que iba montado, pero al analizarse las circunstancias de los hombres armados que esperaban justo en el lugar donde l fue encontrado inconsciente, as como la ausencia, en su cuerpo, de las huellas caractersticas de una cada de caballo, no qued duda de que se trataba de un atentado. Los pobladores que observaron a los armados, cayeron en cuenta de que eran personas extraas y desconocidas en la regin. En cambio los siete que estn en la lista de Elkin Tuberquia, son personas ampliamente conocidas por todos los pobladores de la zona e incluso algunos de ellos haban presentado, en compaa de Nubar, una demanda contra la Polica, cuando los agentes quisieron impedirles el acceso a sus zonas de cultivo, alegando que el paso hacia ellas estaba minado.

3. Es importante tambin, para comprender los alcances de esta nueva amenaza de muerte, recordar los antecedentes del portador del mensaje.

ELKIN DARO TUBERQUIA es un campesino de 35 aos que habit por varios aos en la vereda Las Nieves, de San Jos de Apartad, donde aproximadamente en 1996 se vincul como miliciano al grupo insurgente de las FARC, por fuerza mayor, ya que esa zona rural, donde sus familiares posean tierra laborable, estaba en cierta medida controlada por las FARC, organizacin que cuidaba de su seguridad obligando a todos los pobladores del entorno a demostrar de alguna manera que no eran agentes de sus enemigos. Elkin fue denunciado, capturado, procesado y condenado a causa de esa vinculacin forzosa a la insurgencia, permanenciendo varios aos en la crcel hasta 1999 y luego obligado a presentarse peridicamente ante diversas autoridades judiciales.

Cuando en 2001 retorn a su parcela en la vereda Las Nieves, la insurgencia lo oblig nuevamente a prestarle alguna colaboracin, pero esta vez mucho menos significativa y espordica, como condicin para permanecer en la zona, prometindole ayudarle a su vez con alimentos para su familia. Acosado por la pobreza y la conflictividad de la zona, Elkin decidi retirarse y trasladarse al casero de San Jos de Apartad. All, el 12 de marzo de 2004 fue vctima de una detencin ilegal, sin orden de captura ni flagrancia, sealado por un informante que el Ejrcito haba conducido tambin ilegalmente a San Jos esa noche para que sealara a pobladores como guerrilleros. Llevado a la Brigada XVII, fue brutalmente torturado por el Coronel Nstor Ivn Duque, Comandante del Batalln Bejarano Muoz de dicha brigada, quien lo golpe en todo su cuerpo y trat de ahorcarlo, obligndolo a declarar frente a una cmara de video que era "guerrillero", bajo la amenaza, si no declaraba eso, de entregarlo inmediatamente a paramilitares que esperaban ya en la puerta para asesinarlo. Mantenido ilegalmente en la Brigada varios das, fue presentado a la Fiscala donde fue indagado sin presencia de abogado y donde el juez hizo caso omiso de las torturas denunciadas por el Defensor del Pueblo, que deberan haber invalidado su falsa "confesin", la que a la postre result ser la "nica prueba", como el mismo fiscal lo consign en su fallo.

Fue dejado en libertad el 25 de marzo gracias a un recurso de Habeas Corpus interpuesto por el Defensor del Pueblo, pero el juez le hizo firmar, antes de dejarlo en libertad, un acta de "aceptacin de cargos" sin que l supiera lo que estaba firmando y sin asistencia tcnica de abogado, acta que sirvi para capturarlo de nuevo el 22 de diciembre de 2004. Llevado nuevamente a la Brigada XVII de manera ilegal, estuvo desaparecido por 15 das, y cuando la Defensora del Pueblo logr ubicarlo en la Brigada XVII bajo el extrao rtulo de "reinsertado", las autoridades pertinentes, como el Ministerio del Interior y la Fiscala, le negaron a la Comunidad de Paz la asesora jurdica y psicolgica que quiso brindarle. A partir de entonces se le vi en patrullajes continuos con tropas del Ejrcito y acudiendo a diligencias judiciales a acusar falsamente a pobladores como "guerrilleros" o "milicianos". Cuando personas que lo conocimos y habamos departido con l en momentos de sufrimiento, recibiendo sus testimonios espontneos de lo que haba sido su vida, en realidad llena de persecuciones, penurias y chantajes, pudimos acceder a l despus de su falsa "reinsecin", constatamos que su personalidad se haba transformado profundamente y que sus principios ticos haban sido destruidos.

Se le vi frecuentemente rindiendo falsos testimonios sin pudor alguno, como el que rindi pblicamente, en la Comisin Segunda Constitucional de la Cmara de Representantes, el 25 de mayo de 2005, donde profiri numerosas y graves falsedades sin recato alguno, siendo una de las ms graves el falso relato sobre la masacre del 21 de febrero de 2005 en las veredas Mulatos y La Resbalosa, que no solo fue indignante y ofensivo para quienes conocimos a fondo a las vctimas sino que fue elaborado desde su total dependencia de sus victimarios quienes lo difundieron ampliamente para exonerarse del crimen. Todo esto funda la hiptesis de que Elkin fue sometido a procedimientos psquicos en extremo perversos de alienacin de su conciencia.

A pesar de que quienes asistimos a la sesin del 25 de mayo de 2005 pedimos a la Cmara de Representantes que gestionara su entrega a un organismo internacional de total independencia, que garantizara su acceso a ayudas psiquitricas, los directivos de la Comisin Segunda de la Cmara no cumplieron con su promesa de gestionar dicha entrega. Posteriormente Elkin sera conducido a la Procuradura a declarar que "no haba sido torturado en 2004", para limpiar la hoja de vida del Coronel Nstor Ivn Duque a quien el Presidente Uribe quera mantener en altos cargos sin hacer caso de su estatus de criminal de guerra segn el Estatuto de Roma. En los aos sucesivos (2005-2007) Elkin ha sido utilizado por la Brigada XVII del Ejrcito para cometer delitos instigados por los militares.

Desde Apartad, donde frecuentemente busca a pobladores de San Jos que realizan all diligencias, ha enviado numerosas amenazas de muerte, y en junio de 2006 medi en el robo del computador de la Comunidad de Paz. De all que los planes de asesinato contra las mencionadas siete personas de San Jos, revelan una intencionalidad de la fuerza pblica, de la cual l se ha convertido en los ltimos aos en instrumento dcil y vocero informal, gracias a la destruccin de su conciencia moral, la que afloraba siempre en su interlocucin frecuente con los integrantes de la Comunidad de Paz cuando an gozaba de autodeterminacin. Las amenazas que l ahora profiere vienen, sin duda alguna, de la fuerza pblica, que pretende ocultar tras ese pobre ser humano que ellos degradaron moralmente hasta extremos tan humillantes de alienacin, su responsabilidad directa en hechos que siempre han querido realizar: la destruccin de la Comunidad de Paz.

4. Este tipo de mensajes premonitorios de matanzas colectivas han sido frecuentes en los 10 aos de existencia de la Comunidad de Paz, pero se han incrementado especialmemnte desde la presencia de la Polica y el Ejrcito en el casero de San Jos, a partir de abril de 2005.

Fue as como en los ltimos meses de 2005 diversos paramilitares que se acercaban al asentamiento de San Josesito o que llamaban all por telfono, entre ellos el mismo ELKIN TUBERQUIA, comenzaron a anunciar una masacre para los das de Navidad o Ao Nuevo. Las intervenciones apremiantes de la comunidad internacional obligaron al director del Programa Presidencial de Derechos Humanos a desplazarse hasta la zona y a reunirse con militares y policas para conjurar las llamadas de alerta que surgan de dentro y fuera del pas. Con todo, la masacre fue perpetrada el 26 de diciembre de 2005 en la vereda La Cristalina, dando muerte el Ejrcito a 6 jvenes de ambos sexos mientras dorman. Dicha masacre la perpetr el Ejrcito no solo con toda la premeditacin que hacan suponer sus anuncios persistentes durante varios meses, sino que fue adems "negociada" con un miliciano que haba decidido entregarse al Ejrcito y cuyo aporte inicial exigido fue preparar dicha masacre, otorgndole como pago 4 millones de pesos por cada vida humana destruida. Mayor vileza moral es difcil de concebir. As mismo, el 4 de junio de 2006 a las 11:00 horas, militares y policas presentes en el casero de San Jos comenzaron a conversar sobre otra gran masacre que se preparaba contra la Comunidad de Paz, mientras dos testigos de la misma Comunidad estaban entre los que escuchaban en silencio.

El 22 de agosto de 2006, a las 10:00 horas, ante tres testigos que se lo comunicaron cada uno de manera independiente a miembros del Consejo Interno de la Comunidad de Paz, los policas y militares acantonados en San Jos departieron sobre sus planes ya diseados para ejecutar una nueva gran masacre contra la Comunidad de Paz atribuyndosela luego a la guerrilla. El 25 de septiembre de 2006 ya fueron 40 paramilitares uniformados y armados, quienes a 10 minutos del casero de San Jos, intensamente custodiado por el Ejrcito y la Polica, manifestaron que su misin contina siendo destruir la Comunidad de Paz y a sus lderes. Posteriormente, el 19 de octubre de 2006, el reconocido paramilitar Henry Guzmn ingres disimuladamente al asentamiento de San Josesito y penetr en varias viviendas, donde anunci un final de ao doloroso para la Comunidad, saliendo luego a departir con los policas acantonados en San Jos.

El 30 de octubre de 2006, a las 11:00 horas, un paramilitar que dijo llamarse "Eduardo Crdenas" visit a una familia que fue integrante de la Comunid



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