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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2007

Dudosas tecnologas para modificar el clima planetario
Cambio climtico: si no puedes con l, cmbialo

Gara


Los indios interpretaban la danza de la lluvia. Los agricultores catlicos rogaban a san Isidro Labrador. Hoy, cada vez ms gobiernos del mundo trabajan en tecnologas, no para conseguir que llueva, sino para cambiar el clima del planeta. Su uso no convence a todos.

Geoingeniera: manipulacin del ambiente a gran escala para provocar cambios que contrarresten los efectos colaterales nocivos de las actividades humanas. Sabemos que los humanos pueden transformar intencionalmente el planeta. Imaginar que podemos corregir los daos mediante geoingenira es descabellado. Los gobiernos que ocasionaron el problema, ahora estn experimentando con geoingenira, lo cual es profundamente irresponsable, ya que quienes ms sufrirn las consecuencias, nuevamente, sern los pases del Sur, que ni siquiera saben de estos experimentos. Son palabras de Pat Mooney, director ejecutivo del grupo de Accin sobre Erosin, Tecnologa y Concentracin (ETC group), con sede en Ottawa (Canad), y que acaba de publicar un revelador informe titulado ``Jugando con Gaia'', en el que desvela y denuncia la apuesta de algunos gobiernos por la reestructuracin planetaria como nica salida a los futuros efectos del calentamiento global terrestre. Y no hablan de plantar ms rboles ni de intercambio de dixido de carbono. Sino de geoingeniera, de cambiar el clima.

Dieciocho pginas en las que se trata de poner sobre la mesa el papel cada vez ms relevante, aunque incipiente, que la geoingeniera est cobrando entre algunos pases ricos para hacer frente al cambio climtico. Al menos nueve gobiernos del mundo, adems de la Unin Europea, han apoyado distintos experimentos para comprobar la efectividad de diferentes tcnicas. El propio George W. Bush dio el espaldarazo a esta sospechosa caja de Pandora en mayo de 2006 cuando asever: Abandonemos el debate sobre el origen, natural o humano, del efecto invernadero, y enfoqumonos en las tecnologas que pueden resolver el problema. Declaracin que coincidi con su apuesta por una bala de plata tecnolgica que ayude a combatir este grave problema: la geoingeniera.

En la dcada de los cuarenta, en el siglo pasado, un prestigioso meteorlogo, Bernard Vonnegut, descubri que el humo del yoduro de plata provocaba que las nubes soltaran lluvia. Puede sorprender, pero una dcada despus, el 10% de las nubes sobre EEUU haban sido sembradas por alguna empresa. Quiz aquello fue el embrin del aos ms tarde bautizado como ``Proyecto Popeye'', por el cual la todopoderosa CIA cubri de nubes, durante aos, la red de caminos del Vietcong y los arrozales del norte vietnamita, contabilizando ms de 2.300 misiones.

Ancdotas? Quiz en aquellos aos lo fueron. Hoy, la tecnologa para cambiar el clima comienza a preocupar. EEUU, Tailandia, China, India, Australia, Israel, Sudfrica, Rusia, Emiratos Arabes y Mjico son pases donde se han llevado a cabo proyectos de siembra clida de nubes -un proceso con calor, a diferencia de la siembra fra o glaciognica-. Segn la Organizacin Meteorolgica Mundial (OMM), al menos 26 gobiernos llevaron a cabo de manera rutinaria experimentos de alteracin climtica durante el ao 2000. Para el bienio 2003-2004, slo 16 miembros de este organismo internacional reportaron actividades de este tipo, aunque se sospecha que realmente fueron ms.

Lanzar sombrillas al espacio

En un episodio de Los Simpson titulado Quin dispar a Mr. Burns?, Mr. Burns disea un disco enorme que bloquea el Sol para asegurar la completa dependencia de la ciudad de la energa nuclear. Es ficcin. Pero otras iniciativas no lo son.

En 2004, dos ciudades chinas en la provincia de Henan, Pingdinsghan y Zhoukou, estuvieron a punto de enfrentarse despus de que ambas ensayaran con el disparo de partculas diminutas de yoduro de plata a la troposfera. Las dos se acusaron mutuamente de robarse el clima. En 2006, el rey de Tailandia obtuvo dos patentes de procesos estimuladores de lluvia. No parece extrao que, para 2008, el Gobierno de Pekin se haya aventurado a prometer das soleados durante la celebracin de los Juegos Olmpicos.

Quiz sigan pareciendo hechos anecdticos. Sin embargo, que la fuerza area estadounidense redacte un informe titulado ``El clima como fuerza multiplicadora: poseyendo el clima'', la da una cariz ms serio. El clima puede proveer una dominacin del campo de batalla hasta un grado nunca antes imaginado, se afirma. Y si no, que se lo pregunten a Napolen o Hitler en sus intentos por invadir Rusia.

Roger Angel es una de las mentes ms brillantes en ptica moderna en el mundo, director del Laboratorio de Espejos del Observatorio Steward y del centro de ptica Adaptativa Astronmica en EEUU. Ha estudiado la posibilidad de desplegar una sombrilla espacial en caso de una crisis de calentamiento global. Su plan consiste en el lanzamiento de una constelacin de billones de pequeas naves (del tamao de una oblea) a 1,6 millones de kilmetros de la superficie de la Tierra, en un punto de la rbita alineado con el Sol, que formen una gran sombrilla. Este parasol espacial sera desplegado por un total de 20 lanzadores electromagnticos, con un lanzamiento cada 5 minutos durante 10 aos.

La realidad es que la geoingeniera empieza a ser tomada en serio cada vez por ms gobiernos, pero tambin por quienes la observan con inquietud. Paul J. Crutzen, Premio Nbel y laureado por sus pioneros trabajos sobre la capa de ozono, firm en agosto de 2006 en la revista ``Climatic Change'' un controvertido artculo que propona investigar el uso de aerosoles submicromtricos derivados de sulfatos para reflejar la luz del Sol en la atmsfera y enfriar la Tierra.

Cuando el Monte Pinatubo erupcion en Filipinas en 1991, esparci millones de toneladas de sulfuro hacia la atmsfera. Para sorpresa de los cientficos, el sulfuro reflej tanto el Sol que la superficie de la Tierra se enfri casi un grado durante el ao siguiente a la erupcin. Otro tanto ocurri con la erupcin del mtico Krakatoa. Debido a que el sulfuro puede alcanzar tales efectos de enfriamiento, hay cientficos que piensan que un plan as podra bajar las temperaturas globales aun cuando se acumule el dixido de carbono en la atmsfera. Lo que no inclua la propuesta de Crutzen, le replica el Grupo ETC, es el medio milln de muertos que provocaran las partculas contaminantes lanzadas.

De lo polticamente incorrecto, a lo polticamente correcto. La propia Academia Nacional de la Ciencia de Estados Unidos preconiz el ao pasado la aplicacin de algunas de las propuestas diseadas por la geoingeniera para frenar el cambio climtico. Entre las medidas que se consideran ms apropiadas se encuentra la fabricacin de las citadas sombrillas especiales para ponerlas en rbita y as contrarrestar los rayos solares, de manera que las nubes reflecten ms luz solar hacia el espacio.

Otra idea sugerida fue la de colocar cintas reflectantes que cubran los desiertos o hacer lo propio con islas de plstico blanco que se haran flotar en todos los ocanos, de manera que se pueda reflectar luz solar hacia el espacio, en lugar de que toda incida sobre la Tierra. Incluso se ha sugerido que se abone el mar con hierro, lo que producira que se generaran grandes extensiones de plantas que absorberan el dixido de carbono y, al morir, lo arrastraran con ellas hacia el fondo del ocano. Deberamos tratar estas ideas seriamente, ha defendido Ralph J. Cicerone, presidente de la Academia Nacional de Ciencias de Washington.

Sembrar los mares de hierro

Podra parecer cosa de locos, pero segn el grupo ETC, desde 1933 se han documentado al menos diez experimentos, a cargo de gobiernos o del sector privado, de siembra de secciones de superficie ocenica para demostrar que es posible la fertilizacin con hierro y as lograr capturar carbono. Una de las primeras tentativas la llev a cabo EEUU, que en octubre de 1993 despleg una alfrombra de 64 kilmetros cuadrados de partculas de hierro en el Pacfico ecuatorial, a 500 kilmetros de las Galpagos: se duplic la biomasa de las plantas, se triplic la cantidad de clorofila y se cuadriplic la vegetacin. En 1995 se llev a cabo una segunda fase, donde tambin Gran Bretaa y Mjico participaron. Pero en ninguna de las dos ocasiones la captura de CO2 fue muy clara.

En 1999, al sur de Nueva Zelanda, una iniciativa similar aun a ms pases, empresas privadas e incluso recibi financiacin de la Unin Europea. Se distribuyeron partculas de hierro sobre 50 kilmetros cuadrados. Para sorpresa de sus impulsores, el crecimiento del fitoplancton super con creces ese lmite y alcanz una superficie de 1.100 kilmetros cuadrados, lo que hizo temer por primera vez por las repercusiones medioambientales de estas tcnicas.

En julio de 2001, al noroeste de Japn, una entidad nipona con ayuda canadiense llev a cabo un experimento similar. Otro ms en el verano de 2004 en el Pacfico norte. Incluso se ha probado en el ocano Antrtico, donde se arrojaron casi tres toneladas de partculas de hierro, y en el Golfo de Alaska. Hasta la Unin Europea hizo sus pinitos en 2004, al sureste de Ciudad del Cabo (Sudfrica), donde durante nueves semanas se arrojaron siete toneladas de sulfato de hierro.

Al calor de estas aventuras gubernamentales, han comenzado a surgir empresas privadas que el Grupo ETC no duda en calificar de usureros del carbono. Silvia Ribero, investigadora mejicana de esta organizacin, asegura que aunque no hay evidencias de su efectividad y se sabe que esta absorcin de CO2 no es permanente, ya existen empresas que explotan esta actividad en forma comercial, vendiendo `crditos de carbono' por la supuesta absorcin de carbono. Sobre esto se han publicado estudios cientficos en ``Science'', alertando de que la proliferacin de estas actividades tendr impactos de amplio espectro sobre los ecosistemas marinos y todo lo que depende de stos. En lugar de enfrentar las causas reales del desastre climtico, la geoingeniera crear nuevas catstrofes.

En cualquier caso, quiz resulte hasta ms convincente la declaracin de intenciones expresada por Russ George, director general de la firma Planktos, al describir a una periodista las actividades de su empresa en fertilizacin del ocano: En realidad, se trata de un experimento de negocios en vez de un experimento cientfico.

El Grupo ETC no duda de que la geoingeniera es la respuesta equivocada al cambio climtico. Sin embargo, en la ltima Convencin Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climtico, celebrada en otoo del pasado ao en Nairobi, esta tecnologa tuvo sus momentos de gloria y son cada vez ms quienes la miran como una tentadora herramienta. Incluso en esas mismas fechas se supo que la NASA discuti a puerta cerrada sobre sus posibilidades, incluyendo la creacin artificial de nubosidad global.

ETC reclama que la geoingeniera forme parte de la agenda de la prxima convencin internacional sobre cambio climtico a celebrar este ao en Bali y que tambin la Organizacin Meteorolgica Mundial haga lo propio en su congreso anual de mayo. En 1978, la Asamblea General de la ONU adopt la Convencin sobre la prohibicin de utilizar tcnicas de modificacin ambiental como arma contra otros estados. Algunas voces crticas empiezan a pensar que quiz sea hora de actualizar aquel acuerdo a la luz de las nuevas tecnologas.

Joseba VIVANCO

estados

han reportado recientemente a la Organizacin Meteorolgica Mundial actividades que tuvieron que ver con la modificacin climtica. Otros cinco lo han admitido, pero sin remitir datos.

16

billones de

sombrillas lanzadas al espacio permitiran desviar los rayos del Sol a un kilmetro y medio de distancia de la Tierra, como propone uno de los experimentos para enfriar nuestro planeta.



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