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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-03-2007

Carta abierta al movimiento contra la guerra
Apoyar a la resistencia iraqu como parte de la lucha antiglobalizacin

Hana Abdul Ilah Al-Bayaty
IraqSolidaridad


La invasin ilegal y la destruccin de Iraq no es nicamente el mayor crimen de la reciente Historia, es el pecado original del siglo XXI, una degeneracin moral. En su guerra contra Iraq, EEUU ha pretendido destruir Iraq como Estado y como nacin. El resultado ha sido el diezmo de una clase entera, la clase media secularizada de Iraq, que haba demostrado su capacidad para manejar sus recursos de manera independiente para beneficio colectivo. [EEUU] ha asesinado a casi un milln [de iraques] al tiempo que obligaba al exilio a muchos millones ms. [EEUU] se ha embarcado en lo que debe entenderse el genocidio de una civilizacin, as en como su propio suicidio moral. En nombre de la democracia [EEUU] llev al pueblo de Iraq la destruccin a una escala inconmensurable, pero adems intent borrar su identidad, su memoria, su cultura, sus instituciones, su tejido social, sus formas de administracin, su comercio y su vida cotidiana.

La fuerza, sin embargo, no se impone fcilmente. La brutalidad del poder y del imperialismo se ha visto definitiva y sorprendentemente expuesta, al mismo tiempo que el proyecto del Nuevo Siglo Estadounidense (The New American Century) finalmente ha fracasado. Las consecuencias para la historia de EEUU y del mundo son concluyentes. El orden mundial que se cre alrededor de sus valores liberales se ha evaporado.

El fracaso de la ocupacin

La invasin estadounidense y la ocupacin de Iraq es un desastre militar, econmico, moral y cultural para los estadounidenses y para el mundo. El fracaso militar estadounidense se ha demostrado por la incapacidad del ejrcito mejor pagado, de la fuerza ms sofisticada del mundo, de derrotar a la resistencia de un pequeo pas y a su pobre gente, han hecho intil la guerra. Aunque los estadounidenses puedan intentar asegurar su presencia en Iraq, no pueden destruir la creencia de los iraques de que tienen derecho a vivir como cualquier otro pueblo del mundo, libres e independientes.

La ocupacin de Iraq es un desastre econmico porque el coste de la guerra ha aumentado para EEUU por encima de cualquier beneficio econmico que podran haber empleado en controlar el petrleo iraqu. Polticamente, la ocupacin es un desastre para EEUU porque nadie en el mundo puede argumentar que est jugando un papel progresista. La ocupacin es tambin un desastre moral y cultural para EEUU. Tras el tremendo sufrimiento humano de la Segunda Guerra Mundial incluidos los estadounidenses el mundo estableci una legalidad internacional y una ley de derechos humanos que establecieron las bases de las sociedades civilizadas. Los neoconservadores y los imperialistas estn intentando destruir esta civilizacin y sustituirla con la ley de la selva. Cmo puede el mundo incluidos los estadounidenses identificarse con una empresa salvaje como es la guerra y la ocupacin de Iraq?

Los rabes no son ajenos a los intentos neo-imperialistas de evitar su desarrollo. Recuerdan la sistemtica demonizacin de sus movimientos populares: el derrocamiento del gobierno sirio democrticamente elegido en 1956 por ser comunista, la categorizacin del presidente egipcio [Gamal Abdel] Nasser como un fascista cuando nacionaliz el Canal de Suez, la criminalizacin del partido iraqu Baaz, al que se referan como nazi cuando se neg a entregar el control de los recursos de Iraq. Incluso consideran terroristas a los pueblos palestino y libans que luchan heroicamente contra la ocupacin. Conocemos las polticas coloniales en general y en la regin en particular. EEUU pretende defender los derechos de una minora sean sus demandas justificadas o no para obtener el control de la mayora. En Iraq, desde 1991, EEUU instiga a los kurdos y a la Sha a rebelarse [contra el rgimen de Sadam Husein], intentando insinuar que aquellos que les gobiernan son sunnes. Cualquiera que tenga honestidad intelectual sabe que el Partido del Baaz no era ni sectario en su ideologa ni tampoco lo eran sus miembros.

Los planes israelo-estadounidenses que se basan en crear divisin entre los rabes de un pas, o de [distintos] pases, han fracasado. [Primero], en Iraq la poltica de embaucar a algunos grupos de la resistencia iraqu, o a quienes los apoyan, para dividirlos y aislar la resistencia, ha fracasado completamente. A pesar de las reiteradas declaraciones hechas por [el presidente iraqu] Jalal Talabani un criminal de guerra, los grupos de la resistencia estn unidos en sus posturas. Segundo, la poltica de dividir los movimientos iraques en shies, sunnes y kurdos, se desintegra: muchos movimientos de opinin insisten en la unidad de Iraq [y] muchos ms grupos en el sur [del pas] se unen a la lucha contra la ocupacin y su gobierno local marioneta. La unidad de los turcomanos, asirios y rabes sobre el destino de Kirkuk es un ejemplo que subraya la unidad, como lo es la profunda solidaridad tribal que difunde las exigencias de un amplio frente nacional, las manifestaciones en el norte, e incluso las posturas unificadas en relacin con el futuro de la riqueza petrolfera de Iraq.

Iraq ha sido una entidad socioeconmica y geopoltica durante 4.000 aos, y no se puede fragmentar. Es la cuna de varias civilizaciones. Estando unida, esta entidad ha demostrado ser capaz de mejorar la civilizacin y ser una maquinaria para el progreso. All, los sumerios inventaron la escritura, los babilonios el Derecho; tras ellos, los absidas introdujeron la nocin de un Estado de todos sus ciudadanos, abrieron el camino para la unificacin de la civilizacin arabo-musulmana que hasta el da de hoy pervive con orgullo. El pueblo iraqu es la expresin de esta herencia, independientemente de la religin o la tnia a la que pertenezcan. Nunca en la historia dos Estados pudieron convivir en la zona que hoy es Iraq, y siempre ha estado en el inters geopoltico de los pueblos que se asentaron en la cuna de Iraq el organizar juntos un Estado comn para sus ciudadanos. Han existido muchos intentos imperiales infructuosos para dividir esta entidad natural. Ninguna forma de agresin, independientemente de lo criminar o vengativa que sea, puede destruir la identidad arabo-musulmana de Iraq. En su intento por destruir esta civilizacin, el gobierno estadounidense ha llevado el concepto de lo que se conoce como Occidente al caos.

Todas las actitudes racistas y condescendientes que permanecan latentes u ocultas han quedado definitivamente al descubierto. Occidente y EEUU en concreto ha quedado al descubierto como una cultura de fuerza. El balance moral que inexorablemente se producir, cambiar la historia del mundo. La resistencia del pueblo iraqu lo exige.

Unidad en la lucha

Los intentos para estrangular el desarrollo rabe no pueden ms que fracasar. Las tres corrientes mayoritarias desarrolladas por las sociedades rabes nacionalistas, islamistas y de izquierda son intrnsecamente anti-imperialistas y, por consiguiente, opuestas al diseo regional israeloestadounidense. Para los nacionalistas, mantener el control de los recursos nacionales para servir al inters general es sacrosanto. Para la izquierda, oponerse a las cadenas internacionales del imperialismo y la globalizacin es la esencia. Para los islamistas, la resistencia a la ocupacin extranjera como se refleja en el Corn es una obligacin. Actualmente, sus intereses se basan en lograr la unidad en la lucha. Estn unidos por su identidad arabo-musulmana. Comparten principios y valores comunes: los recursos naturales, la herencia material y las riquezas de la cultura y la civilizacin son propiedad del conjunto del pueblo y la totalidad de los ciudadanos constituyen el pueblo; el pueblo es la nica fuente de soberana y de legitimidad constitucional, poltica y judicial; el gobierno es responsable y debe responder ante todos su ciudadanos; la solidaridad entre ciudadanos solidaridad entre generaciones, entre los sanos y los enfermos, entre los viejos y los jvenes, entre los hurfanos y cada ser humano que se encuentre asimismo en un estado de desproteccin debe formar la base de cualquier poltica social de cualquier gobierno. El inters general es la justificacin y el pilar del funcionamiento del Estado, con todos y cada uno de los ciudadanos, libres de cualquier forma de discriminacin, compartiendo los frutos de la riqueza nacional y del desarrollo social.

Estados Unidos estableci un plan de confrontacin y colisin con la sociedad iraqu cuando liquid el Estado iraqu destruyendo sus logros y borrando su memoria. [EEUU] era totalmente ajeno a la sencilla verdad de que la sociedad no es un movimiento poltico o la cabeza de Estado que se puede conquistar, aprehender, sobornar o asesinar; por el contrario, es el conjunto de seres humanos de un pas dado. Como otras sociedades actuales, la sociedad iraqu tiene enormes capacidades un sofisticado legado fundamentado en antiguas civilizaciones y un experto movimiento patritico. Las fuerzas de ocupacin se enfrentan desde el primer da a una decidida resistencia que culmina en un levantamiento de todas las corrientes y organizaciones iraques, lo que incluye a aqullas que defienden los derechos de las mujeres o a la juventud desempleada, las organizaciones de derechos humanos, los sindicatos, los colegios profesionales, las entidades de defensa del medio ambiente, las asociaciones de defensa de los derechos de los prisioneros, y todo el resto de organizaciones culturales y polticas, codo con codo con las comunidades provinciales y tribales y los grupos civiles y de la resistencia armada. Un movimiento nacional popular opuesto a la ocupacin y al sectarismo, que se desarrolla tomando diversas formas: desde la pacfica hasta la resistencia armada.

En la lucha contra los poderes militares e imperiales, los iraques combaten en defensa de valores alrededor de los cuales una mayora en el mundo se ana de comn acuerdo. Por el contrario, el brutal grado de fuerza al que se han visto sometidos los iraques por los poderes imperiales desde los sistemticos asesinatos y violaciones, la profanacin de los lugares sagrados y culturales, la destruccin del patrimonio histrico de Iraq, el envenenamiento del paisaje y los ros de Iraq por las armas [revestidas] de uranio empobrecido, que marcar la vida de las futuras generaciones por cientos, sino miles de aos, el terror de una poblacin nacional al completo y su intento de dividir el pas en funcin de criterios que llevan a una guerra civil [y] el expolio de sus recursos demuestran la decadencia y la absoluta inmoralidad de los planes neoliberales/neoconservadores. La lucha de Iraq es la lucha por la civilizacin, por la cultura, por la justicia y por impedir que la vida humana se reduzca a la mera produccin y consumo. En realidad, el actual levantamiento de los iraques no slo forma parte de una lucha ms amplia contra la globalizacin salvaje y la absoluta libertad de capital: se sita en su vanguardia. Es el motivo por el cual los iraques se niegan a entregar su soberana a las corporaciones multinacionales que estn destruyendo tan brutalmente Iraq.

Mientras la ocupacin es un desastre para EEUU, para la sociedad iraqu es una absoluta catstrofe. Con la ayuda de sus aliados, EEUU ha destruido todo lo que Iraq ha construido en la poca moderna. No debe resultar sorprendente que los iraques continen luchando contra la ocupacin para restaurar su sociedad. La amplia clase media, concienciada y marginalizada, junto con el empobrecimiento de la clase trabajadora y los jvenes desempleados que han sido privados de los subsidios estatales, no tienen inters en colaborar con la poltica estadounidense para crear una clase de amos feudales manchados de sangre. La resistencia es la nica va para la verdadera libertad, democracia, dignidad y el logro de sus intereses, como individuos y como pueblo. El gobierno estadounidense no ha logrado nada salvo destruccin, derramamiento de sangre y mentiras. La resistencia iraqu es democrtica en su conjunto puesto que es la expresin espontnea de un pueblo que mantiene en sus manos su destino; es, adems, innegablemente progresista puesto que defiende los intereses del pueblo.

Nuevas formas de lucha

Mientras las sociedades occidentales se hacen pasar por democrticas, las acciones en la calle y el consenso popular durante los pasados cuatro aos han demostrado que las estructuras occidentales del gobierno poltico son impermeables a la voluntad popular. A pesar de su fracaso en forjar nuestra confianza en su capacidad para cambiar la historia, el movimiento contra la guerra y anti-globalizacin, en sus variadas formas de expresin, demuestran que la gente comprende el actual divorcio entre sus aspiraciones y las de los individuos, los movimientos y las instituciones que supuestamente representan y defienden sus intereses. Tenemos que encontrar nuevas formas de lucha y de forma urgente. Mientras su fracaso es total, este gobierno estadounidense no muestra signos de cambiar el curso de los acontecimientos. Iraq y el mundo no pueden esperar hasta noviembre de 2008 [fecha de las elecciones presidenciales en EEUU], porque para esa fecha, el gobierno de EEUU y sus colaboracionistas locales podran haber asesinado a otro milln de iraques ms del milln que ya han asesinado desde 2003. Son necesarias acciones mucho ms enrgicas, lo que incluye las acusaciones y denuncias contra los dirigentes de Estado responsables de crmenes de guerra, crmenes contra la humanidad y crimen de genocidio.

Hemos de apoyar el llamamiento del Dr. Mahatir Mohamad para criminalizar la guerra como una forma de resolver las disputas entre las naciones. Tenemos que apoyar no slo este llamamiento porque la guerra es un crimen, sino adems porque la guerra ha demostrado ser inservible. EEUU no han logrado y no puede lograr sus objetivos incluso si extermina a todas las capas de la sociedad iraqu. Para conseguir detener esta locura, los movimientos contra la guerra tienen que revisar su terminologa y rechazar los trminos dictados por la ocupacin. Debemos condenar la ignorancia que acepta la deshumanizacin del otro. Debemos rechazar la palabra insurgencia y sustituirla por lo que es: la legtima y legal resistencia contra la brutal ocupacin extranjera. La ocupacin es una situacin de facto, no una situacin decidida de jure. Con alrededor de 200.000 tropas extranjeras en suelo iraqu, Iraq no puede describirse sino como un pas ocupado. Los detenidos en Iraq tienen que considerarse prisioneros de guerra, protegidos por todos los derechos que les garantiza la Tercera Convencin de Ginebra.

Todos nosotros y nosotras tenemos que ser fieles [a Iraq] por las perdidas que este pueblo se ha preparado a soportar por nuestro bien, y exigir la total, incondicional e inmediata retirada de las fuerzas de ocupacin de suelo iraqu, junto con la derogacin de cualquier ley, tratado, acuerdo o contrato aprobado bajo la ocupacin, y la justa reparacin y compensacin por las trgicas prdidas humanas y materiales que los iraques han sufrido en defensa de la civilizacin.

Debemos rechazar en su totalidad la cultura del Estado militar-imperial si queremos contribuir a la corriente de resistencia que se levanta en el mundo en defensa de la civilizacin, la justicia, la independencia y la coexistencia.

Viva el pueblo iraqu y su nico representante, la Resistencia iraqu.

IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org)

Traduccin para IraqSolidaridad de Paloma Valverde

Hana Abdul Ilah Al-Bayati (Aurillac, Francia, 1979), es analista y periodista iraqu. Estudi Ciencias Polticas en Londres, especializndose en relaciones internacionales y estrategia militar en la Universidad de La Sorbona. En 2001 inici sus estudios de cine documental. En 2003 dirigi el documental "On Democracy in Iraq", y en 2005 regres a Iraq donde rod una pelcula sobre las secuelas de la guerra en Faluya. En la actualidad vive en El Cairo. Es miembro del Comit Ejecutivo del Tribunal 'Brussells', organizacin desde la que coordina en las ltimas semanas la campaa internacional contra la ejecucin de mujeres iraques acusadas de acciones de resistencia (www.iraqsolidaridad.org). Este texto fue presentado por Al-Bayati en el Encuentro organizado por la CEOSI con el apoyo de la UAM y la colaboracin de la Escuela Julin Besteiro y BibliotecAlternativa "Soberana, cultura y ciudadana: Resistir a la ocupacin y al sectarismo", celebrado en Madrid el 17 de marzo de 2007.



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