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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-03-2007

Declaraciones del filsofo esloveno Slavoj Zizek
"La caridad es parte del capitalismo. Su lgica es: te quito todo el dinero y luego te doy las vueltas".

Javier Rodrguez Marcos
El Pas


Conciliar la cultura de masas con el psicoanlisis y el ciberespacio con el materialismo ha convertido al esloveno Slavoj Zizek en un mito de la filosofa actual. Ha sido profesor en La Sorbona y Harvard y vive entre Liubliana, Buenos Aires y "los aviones" que le llevan de auditorio en auditorio. Fue candidato a la presidencia de su pas y publica un libro al ao, sobre el 11-S, la guerra de Irak, Lacan o David Lynch. Ha pasado por Espaa para hablar sobre la inmigracin.

Slavoj Zizek es un provocador nato, pero l se define como "un intelectual clsico". "En el fondo, soy lo contrario de esos chicos malos del instituto, aquellos que dentro del libro de filosofa escondan una revista porno", afirma. "Yo soy al revs. Dentro de las revistas porno escondo la filosofa. Disfruto con Hegel y finjo que disfruto con Hollywood. Son mis colegas los que disfrutan con Hollywood y fingen que lo hacen con Hegel". Este pensador esloveno no para de moverse y hablar. La conversacin comienza en su hotel, sigue en un taxi, pasa por tres ventanillas de facturacin del aeropuerto de Barajas, se prolonga en la sala de espera y termina en el control de seguridad.

"La lgica masturbatoria rige las relaciones sociales. Es como Internet: todos conectados pero aislados"

Naci en Liubliana (Eslovenia) en 1949 y all vive un tercio del ao. Otro ms reside en Buenos Aires (su mujer es argentina) y el tercero lo hace "en aviones". Vena de Mosc va Praga y se marchaba a Santiago de Compostela para, al da siguiente, viajar a Francfort y Los ngeles. Ha sido profesor en La Sorbona y en Harvard, pero quiere dejar las clases. En Eslovenia tiene el mejor trabajo del mundo: "No hacer nada", es decir, investigar para el Instituto de Estudios Sociales. Junto a Hegel y a Lacan, tiene a Marx entre sus referentes, pero el Gobierno comunista de Yugoslavia lo consider poco ortodoxo para confiarle la formacin de los jvenes y lo apart de las clases: "Adems no creo en el dilogo filosfico. La filosofa siempre ha sido dogmtica. En todo caso es un malentendido. Aristteles malinterpret a Platn, Marx a Hegel y Hegel a Kant. Platn? Los de Platn son los dilogos ms falsos de todos. Consisten en alguien que habla y otro que a cada rato dice: 'Por Zeus, ests es lo cierto".

Con un ingls cortado a motosierra pero imparable, Zizek pas por Madrid para dictar una conferencia en el Crculo de Bellas Artes dentro de un ciclo sobre la inmigracin. En la sala no caba un alma. Haba gente de pie y gente sentada en el suelo. El ttulo de su charla? Teme a tu prjimo como a ti mismo. En el taxi matiza: "No es un consejo, es una descripcin de la ideologa dominante. Hay dos palabras fetiche: tolerancia y agresin. Pero qu significan en realidad? Agresin significa aproximarse demasiado. Por eso Occidente ejerce la tolerancia a distancia, virtualmente. Somos solidarios con los africanos en frica, no con los de nuestro barrio".

Para Zizek, el ejemplo mximo de esa ideologa es EE UU. All, dice, todo puede ser una agresin: "Tocar a alguien, mirarlo demasiado... Igual que queremos pasteles sin azcar queremos a un prjimo descafeinado. En California la gran moda es un invento llamado Mastubatn: 400 personas se masturban en un lugar pblico, pero no tienen derecho a tocarse. La entrada cuesta 20 dlares y, por supuesto, el dinero se destina a una obra de caridad. Esa lgica masturbatoria es la que rige hoy las relaciones sociales. Vivimos en un solipsismo colectivo. Eso es tambin Internet: todos conectados pero todos aislados".

En las entraas del ordenador que lleva al hombro, Zizek carga el ensayo que acaba de terminar, sobre la violencia, y el que acaba de empezar, que, adelanta, empieza con Heidegger y termina con El Cdigo Da Vinci. As es Zizek. Afirma que va a dejarlo todo para consagrarse a escribir sobre el idealismo alemn, pero se le iluminan los ojos hablando de Stalin Subway, un juego con el que pasa las horas junto a su hijo de cinco aos: "Los juegos de ordenador requieren una concentracin y un orden que te permita inventar un pas y mantenerlo en pie". Zizek siempre va un libro por delante de sus editores, que en Espaa son media docena. Autor de ttulos como Lacrimae rerum (sobre cine), Bienvenidos al desierto de lo real (sobre el 11-S) o La tetera prestada (sobre Irak), dice no tener recetas: "Mi propuesta es: tommonos el tiempo de pensar por qu hemos llegado aqu y quin nos ha trado. No nos dejemos atrapar en la trampa humanitaria, que es otra de las grandes ideologas de hoy. La caridad es ahora parte del capitalismo global y sus figuras principales son George Soros y Bill Gates. Su lgica es: te quito todo el dinero y luego te doy las vueltas. En esto sigo siendo marxista, pero lo que me interesa de Marx no es la lucha de clases, sino la lucidez con que seala las contradicciones del capitalismo". Mientras salta de un tema a otro, Zizek insiste en definirse como un modesto pesimista: "Slo digo: mantengamos la mente abierta, no aceptemos las frmulas. Merecemos algo ms que un capitalismo con rostro humano".

Cuando se le pregunta por la alianza de civilizaciones, el filsofo, que en 1990 fue candidato a la presidencia de Eslovenia, reconoce que es la primera vez que oye hablar de ella: "Zapatero es hoy el gran representante de la tercera va. Y ms simptico que Blair, pero l tambin ha levantado un muro en Marruecos. Alianza? Suena a vaco: celebremos nuestras diferencias, subrayemos los valores que nos unen, bla, bla, bla. La poltica consiste en actuar, no en plantear teoras bienintencionadas. A veces los hechos consumados crean las condiciones que los hacen posibles. Si esperas a que esas condiciones existan, nunca hars nada. Es lo que hizo el propio Zapatero al sacar a las tropas de Irak o al decretar la igualdad entre hombres y mujeres en su Gobierno". Para Zizek, la nica alianza posible es una "entre los disidentes del liberalismo y los disidentes del Islam".

Azote de Bush con sus artculos en The New York Times, el filsofo afirma que la gran catstrofe de los pases rabes es el declive de la izquierda laica. "El panarabismo de los aos cincuenta era un movimiento laico. Hoy prcticamente han desaparecido los laicos del mundo rabe, en buena parte porque EE UU se ali con los islamistas para acabar con los demcratas, en los que vea un nido de comunistas. Los agentes de la CIA de ayer son los terroristas de hoy. Ahora sucede lo contrario. Para la izquierda europea, los laicos rabes antiislamistas son agentes americanos".

"Hablo demasiado, no?". Con un ojo en el reloj del aeropuerto, pregunta por El laberinto del fauno y cuenta que coincidi en un estreno con Guillermo del Toro, Alfonso Cuarn y Alejandro Gonzlez Irritu: "Con Del Toro congeni al momento. A los otros dos no les bastaba con ser directores de cine, adems queran ser intelectuales. Me pas lo mismo con los Wachowski", concluye refirindose a los directores de Matrix, una pelcula a la que dedic Las dos caras de la perversin, su segundo ensayo ms famoso. El primero es El arte del ridculo sublime, consagrado a David Lynch: "No me interesa la gente que est fuera del sistema, sino los marginales que todava trabajan dentro. El gran ejemplo era Robert Altman". A Lynch no lo conoce personalmente: "Estuve a punto. Haba ledo mi libro y no haba entendido nada, pero le intrig. Quera conocerme. Incluso alguien quiso que hiciramos una pelcula con una conversacin entre nosotros. No creo que hubiera funcionado. Sus entrevistas estn llenas de clichs y yo no creo en el dilogo. Al final no quise conocerlo para que me decepcionara. Es un genio. Eso s, est loco".



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