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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-03-2007

Hambre por biocombustibles

Miguel ngel Llana
Rebelin

Revisado por Caty R.


El modelo econmico de los pases desarrollados est especialmente vinculado al consumo de energa, que sigue creciendo mientras las reservas propias de gas y petrleo, segn la British Petroleum, apenas llegan a 10 aos en EEUU y poco ms en la UE de los 25. Los problemas son evidentes pero no las soluciones que se estn dando. El reparto del mundo despus de la Segunda Guerra Mundial fue, sobre todo, de los recursos entre los que la energa, petrleo y gas, lideraron todos los dems. Sangre por petrleo ha sido el lema sin ms lmite que la resistencia de los pueblos. Los hechos y las guerras permanentes lo confirman, pero en cambio ahora se trata de una guerra soterrada, no menos perversa, donde el negocio es hambre por biocombustibles.

La realidad de unas reservas limitadas, los conflictos sin fin y la creciente necesidad de ms energa cada vez, han propiciado la oportunidad de hacer negocio a cualquier precio convirtiendo as los biocombustibles en el escenario para hacer dinero a pesar de la ruina ecolgica que supone y de la contradiccin que encierra. Los agrocombustibles, como deberan llamarse, se obtienen en extensos cultivos de maz, remolacha, caa, trigo, etc., de los que se obtiene el bioetanol o de los cultivos oleaginosos como la colza, girasol, soja, etc. para el biodisel, destinados ambos a sustituir o a complementar el diesel o la gasolina en los vehculos.

Cuatro cuestiones clave: extensin, cultivos, rendimiento y biomasa.

Extensin. La Tierra tiene una superficie de 13.041 millones de hectreas de las que 4.155 no son cultivables; 3.869 son de bosque y 5.017 agrcolas. Esta superficie agrcola se reparte, segn datos de 2001 de la FAO de las Naciones Unidas en el 30,5% -1.530 millones de hectreas- para cultivos y el 69,5% para pastos. Es decir, la superficie agrcola es de 0,77 hectreas por persona y la cultivable slo de 0,24 ha/persona. Esto es lo que tenemos pero a la baja, pues en los ltimos 15 aos la cubierta forestal ha disminuido un 3% y la destinada a cultivos y pastos tambin est en retroceso por la creciente desertizacin.

Cultivos, dependiendo del tipo, zona y dems factores, la productividad bruta de bioetanol y biodisel, estimndola muy por arriba para facilitar la comprensin y abreviar, digamos que es una tonelada por hectrea al ao (Para la soja 0,4 t/ha y 0,9 t/ha para el girasol). El consumo primario mundial de energa de gas natural y petrleo es de 5.881 t/ao que hemos de comparar con las 5.017 ha agrcolas disponibles para cultivos y pastos de donde se pretende sacar ahora parte de la energa. Como una hectrea produce una tonelada bruta de bioetanol o biodisel, con un rendimiento neto que, en el mejor de los casos, no supera el 30%, es decir 0,3 t/ha haciendo una estimacin muy generosa, para sustituir el consumo de petrleo y gas necesitaramos casi cuatro veces (3,91) la superficie mundial dedicada a cultivos y pastos, aunque la mayora de los suelos no podran utilizarse por ser inadecuados o de mala calidad. Para centrar el problema, si quisiramos sustituir slo el 5% del consumo de petrleo y gas, necesitaramos sacrificar el 20% de la superficie agrcola total de cultivos y pastos, pero si nos referimos slo a la superficie de cultivos, este 5% requerira disponer del 64% de las 1.530 ha de tierra cultivable disponible en el mundo.

Rendimiento. El modelo agrcola tambin est basado en elevados consumos de energa: mecanizacin de los procesos agrcolas, abonos, pesticidas, arado, siembra, riego, recoleccin, transporte y el resto de actividades estn basadas en el gasto de energa, principalmente petrleo y gas. Este modelo agrcola, cuestionado hace tiempo, por su bajo o negativo rendimiento energtico en cultivos tanto intensivos como extensivos, se mantiene gracias a un desproporcionado y creciente consumo de energa que la naturaleza despus no puede compensar. La sobreexplotacin de los suelos hace disminuir los nutrientes, aumenta el consumo de agua y altera el ecosistema, traducindose todo en menores rendimientos y requiriendo mayor aportacin de recursos que siempre provienen de ms y ms energa como abonos, pesticidas, bombeo de agua, etc. El rendimiento energtico de los cultivos destinados a los biocombustibles es muy bajo o negativo, en relacin con la aportacin energtica necesaria para su obtencin. Es decir, para obtener una calora en estos cultivos hemos de aportar como mnimo 0,7 caloras y a medida que el cultivo se hace ms intensivo, ms de una calora. Aunque este rendimiento energtico sea negativo no implica que no sea un buen negocio para otros, cuando se juega con costes sociales que no se imputan en los costes que afectan al rendimiento, como la degradacin de las tierras, del ecosistema, expropiaciones, crditos blandos, subvenciones, ventajas fiscales, etc.

Biomasa. La obtencin de energa a partir de la tala de bosques o el aprovechamiento de residuos agrcolas o forestales, produce un efecto de desnutricin y de erosin de los suelos hacindolos improductivos y favoreciendo la desertizacin. La sobrexplotacin de los residuos agrcolas que actan como nutrientes o de la masa forestal, contribuye a agravar ms la situacin, no a solucionarla. Los suelos se fertilizan con el reciclaje de sus propios residuos.

Eplogo

Los biocombustibles no son una energa alternativa. Adems, el rendimiento energtico de la agricultura industrializada est cuestionado y es negativo -si no lo es ya en el inicio- en cuanto se agotan las ventajas iniciales del suelo virgen rico en nutrientes. El empleo generalizado de transgnicos lo complica todava ms. Los cultivos realizados hasta ahora han ocupado extensas reas empobreciendo y excluyendo a la poblacin al actuar en detrimento su agricultura secular, lo que est provocando desplazamientos masivos y unos enormes problemas sociales.

La agresin a la naturaleza ejercida sobre la biomasa para obtener biocombustibles es mucho ms grave que los actuales problemas de Kioto y el cambio climtico, aparte de la pauperizacin y la miseria en que se sumira, todava ms, a todo el tercer mundo desposeyndolo de sus cultivos para obtener agrocombustibles en vez de alimentos sin que tampoco se resuelvan los problemas energticos existentes, sino agravndolos.

Ver tambin:

El ocaso de la revolucin industrial y agrcola Rebelin, 23-11-2005

El modelo agrcola occidental es insostenible por qu? Rebelin, 20-05-2006

Del despilfarro de la energa al ahorro forzoso Rebelin, 23-02-2007



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