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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-04-2007

En el 25 aniversario de la Guerra de las Malvinas
Malvinas y Petrleo

Federico Bernal
Argenpress


Quien analice objetivamente el rumbo de las negociaciones bilaterales entre argentinos e ingleses desde 1960 hasta mediados de mayo de 1982, advertir un punto de quiebre en la estrategia diplomtica inglesa. A partir de 1975, su ya ambigua posicin se transform en una cada vez ms intransigente y obstaculizadora a la resolucin del conflicto.

La causa obedeci a la incorporacin de dos nuevos factores desestabilizadores en la mesa de negociaciones. Por un lado, la explotacin de los minerales, los recursos pesqueros e hidrocarburferos malvinenses; por el otro, los isleos como la tercera parte en discordia, violando lo expresado por las Naciones Unidas y lo acordado con la Argentina en 1964. Conducidos por el lobby de la principal compaa islea -sealada por numerosos estudios nacionales e internacionales como la autntica propiciadora del conflicto blico-, en connivencia con ciertos sectores del Parlamento y el Comit insular en Londres, los kelpers ganarn preeminencia en las negociaciones futuras. Razn no les faltaba: las riquezas en juego eran suculentas y estaban a su disposicin.

Cul fue la explicacin del giro diplomtico ingls? En 1975, los diputados laboristas Phipps y Gilmour viajaron a las islas para estudiar sus posibilidades econmicas, polticas y sociales, misin que desemboc en un interesante informe titulado: Prospecto sobre el desarrollo de hidrocarburos. En l, Phipps -gelogo de la Universidad de Birmingham, de la que parti la primera misin a las Malvinas con iguales propsitos, en 1974- indic que si bien no pudo determinarse la existencia de petrleo en cantidades comerciales, se identific la presencia de cuatro cuencas martimas con interesantes posibilidades petroleras.

Resulta por dems sugerente transcribir el siguiente prrafo del citado informe: es esencial que ningn paso sea adoptado para explotar el petrleo hasta que el problema argentino sea resuelto. Hoy, problema superado, y como director de su empresa Desire Petroleum -una de las cinco operadoras que trabajan en el archipilago malvinense-, se encuentra explorando la Cuenca Norte, la ms atractiva de todas.

Para 1982, trece informes cientficos internacionales establecan la importancia hidrocarburfera del archipilago (US Geological Survey). En algunos casos se estimaba que la reserva de estos recursos superaba en diez veces la del Mar Norte (en declinacin). Desde luego que despus de la conflagracin, tales prospecciones se tradujeron en legislaciones sobre concesiones y llamados a licitacin internacional en el Area Especial de Cooperacin (recientemente prohibida por el gobierno de Kirchner) y en aguas jurisdiccionales inglesas.

A pesar de ser an incierta la potencialidad comercial de las reservas, durante la primera fase exploratoria que abarc el perodo 1996 y 2001, las rentas derivadas de sus licencias significaron un ingreso anual de 320 mil dlares (150 dlares por habitante).Ahora bien, una vez iniciada la fase comercial -muy atractiva por el incremento de los precios internacionales del crudo- los isleos alcanzarn una meta tan vital como anhelada, mejor que el dinero mismo: la autonoma presupuestaria en materia de defensa militar frente al Reino Unido. Phyllis Rendell, directora del Departamento de Agricultura y Minera isleo seal tiempo atrs que de encontrar petrleo en cantidades importantes, podramos entonces pagarnos nuestra propia defensa.

Quizs resulte extrao, pero hasta la prohibicin nacional de los Acuerdos de 1995, el nico freno a la avanzada petrolera fue la aviacin argentina. Certeros militar, y por qu no, comercialmente pusieron en jaque a la flota martima ms poderosa del globo, a la vez que eliminaban del festn petrolero ciertos bloques prometedores de las cuencas al sur de Puerto Argentino. En efecto, la exploracin y explotacin de petrleo en estas zonas esta terminantemente prohibido (sic) por el gobierno insular, sobre todo la concerniente a sitios con naufragios de guerra. Si bien la gran mayora se concentra prximo a las islas, dos se ubican en los lmites de las licencias al sureste. Por qu tan drstica medida?

Tomemos el caso de los restos del HMS Sheffield. Se recordar que al hundirse, las fotos obtenidas por la aviacin argentina detectaron a la tripulacin vestida con proteccin antirradiactiva. Podr alegarse de los kelpers su ambicin desmedida, sazonada con una inacabable dieta de cordero, cerveza y rum, inclinacin al adulterio y ocasionales incestos (Phipps, informe referido). Pero nada de esto lo pagarn al costo de protagonizar la primera tragedia nuclear en territorio latinoamericano.




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