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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-04-2007

Las diversas relaciones entre la poesa afro-antillana de expresin espaola y la poesa africana

Xos Lois Garca
Rebelin


Abriendo rutas por las literaturas de Cuba, Puerto Rico y la Repblica Dominicana pretendemos acercarnos a una serie de poetas negros y mestizos que cultivaron una potica de reivindicacin tnica, existencial y cultural que emerge de la tradicin africana y que se cultiv en estas tres nacionalidades antillanas de lengua espaola. En este contexto, no es fcil entrar en esa correspondencia de tendencias y manifestaciones que ofrecen los poetas de estos tres pases, en esa constante aspiracin de regresar a las races africanas para significar su propia identidad. En este desafo, encontramos una serie de materias poticas que contribuyen a esa correspondencia que establecieron los poetas negros y mestizos y, todava, blancos desde Amrica. Todo ese cmulo de manifestaciones que llevaron los esclavos africanos al nuevo mundo floreci en muchos de estos poetas.

De ese corpus potico queremos extraer varios testimonios para centrarnos en esa correspondencia que hubo entre los dos continentes. En ese crisol, observamos la impetuosa vitalidad de los negros esclavos emancipndose y exponiendo las manifestaciones y los valores ms ntidos de frica. La cultura afro-antillana suscit la vertebracin de un nuevo contexto literario en estos tres espacios geogrficos de los que vamos hablar.

Ante estos tres horizontes unificados por la lengua y por el sentimiento comn de retrospectivar frica desde Amrica, surge el Madre frica brotando races que florecen en el nuevo mundo, con sus tradiciones, sus tabes, sus magias y, sobre todo, con la reafirmacin de ser negro y regresar a las fuentes originales de todas las fricas. En esta direccin, hablaremos de cada uno de los pases antillanos de expresin hispana, empezando por Cuba.

CUBA

Anotemos que Cuba es un pas antillano de lengua espaola superior a Puerto Rico y a la Repblica Dominicana, en lo que se refiere a su densidad demogrfica, por su entorno geogrfico y por la concentracin de esclavos que el colonialismo espaol introdujo desde el siglo XVI. Estos matices hacen falta observarlos para que nos orienten y nos aproximen a la realidad de una cultura multi-racial y consolidada en todos los mbitos de la vida cubana. De ese inmenso nmero de esclavos, capaces de articular e imponer su verbo, contemplamos atributos y manifestaciones de todo el conjunto cultural africano que hoy estn normalizados en la isla de Cuba. La msica, la danza, la santera, la mitologa y otras formas expresivas y de vida son el motor ms dinmico de la cultura africana en Cuba. Pero hay un atributo fundamental que es el motor de esta cultura: las diversas manifestaciones lingsticas de procedencia africana. En esta direccin, Gema Valds Acosta, aporta en su libro: Los remanentes de las lenguas bantes en Cuba, todo un diseo de particularidades expresivas que predominan en la lengua espaola en Cuba.

La lengua espaola sirvi de vehculo expresivo pero tambin fue receptora de numerosos vocablos y trminos de las diversas lenguas africanas que no dejaron de utilizar los poetas cubanos. Este puede que no sea el caso de poetas como Plcido, seudnimo de Gabriel de la Concepcin Valds, nacido en Matanzas en 1809 y fusilado en 1844, porque se le supona jefe de la conspiracin de la Escalera. Plcido era hijo de una bailarina espaola que tuvo amores furtivos con un mulato. An que es un smbolo para los negros cubanos, su poesa responde ms a ambientes de cubanidad que de africanidad. Dejemos, pues, a Cintio Vitier esta sentencia: Plcido expresa, o ms bien trasluce, la cotidianidad de una vida que, fundada en la injusticia, busca su acomodo provisional a travs de la fineza y del encanto de las costumbres criollas.

Otro poeta contemporneo a Plcido era Francisco Manzano (1797-1854). Este poeta estuvo atento a la marginalizacin y menosprecio que se haca con su raza. Por esto, en la poesa de Manzano no encontraremos terminologas de las lenguas africanas, pero si hace hincapi a los problemas sociales que los negros tenan en Cuba. Manzano estuvo procesado por la sublevacin de la Escalera y esto dice mucho de su vida insurreccional, en lucha por la abolicin de la esclavitud.

Uno de los primeros en recoger de los ambientes africanos cantares de expresin oral y escritos poticos de los negros de Cuba, no fue un negro ni un cubano, fue Bartolom Jos Crespo, un gallego que naci en Ferrol, en 1811 y muri en La Habana en 1871. Este emigrante gallego fue conocido en los ambientes del teatro bufo con el nombre de Creto Gang. Alejo Carpentier, opin as de Gang: Con l entraron los negros en escena. Por una divertida paradoja, este comedigrafo que firmaba sus sainetes con el seudnimo bozal de Creto Gang, y haca agudas crticas al gobierno colonial. Jos Lezama Lima, apunt: Creto Gang puede considerarse un precursor de la poesa negra que se cultivar en la Cuba del siglo siguiente, alcanzando mantenida calidad en Nicols Guilln y Emilio Ballagas. Creto Gang escribi poemas al estilo de los negros, con el mismo lenguaje que utilizaban los negros en los barracones bozales, en los cabildos y, sobre todo, en el cabildo congo. Gang fue un eficiente difusor de los cantos annimos negros dedicados a las deidades africanas y a su propia libertad. A partir de Creto Gang nos encontramos con un corpus potico importante que responde a la creatividad literaria de los negros cubanos.

Ya consolidada en varios ambientes literarios esta tendencia, mencionemos a Regino Pedroso (1896-1983), un mestizo chino-africano, pero inclinado hacia un reencuentro con sus ancestros asiticos que africanos. Pero la problemtica social de los negros y la identidad africana estn explcitamente confirmadas en sus versos. En el poema, Hermano negro, encontramos estos dos versos: Negro, hermano negro,/ tan fuerte en el dolor que al llorar cantas. Que plasticidad potica ms transparente esta de Pedroso al visionar el llanto colectivo del negro en Cuba y convertirlo en cancin.

En los aos treinta del siglo XX, la poesa negra pasa por un nuevo proceso liderado por un mestizo afro-cubano, Nicols Guilln (1902-1989). Guilln es uno de los mximos expositores de la poesa negra que busc en el pasado los cnticos de cabildo. Las creaciones de Creto Gang fueron en parte asimiladas para crear un horizonte conceptual nuevo que Guilln dio a la poesa negra, siendo as innovada y actualizada. Guilln procur de Placido la stira potica, llevada a su crtica ms mordaz, que Nicols emple contra las dictaduras de Machado y de Batista. Nicols Guilln fue un rotundo buscador de sus races y contemplador de todo aquel mosaico de variedades que el universo afro-cubano tena cultivado. En esta direccin, apunta Dina Picotti, en su libro: La Presencia Africana en Nuestra Identidad, lo siguiente: El fenmeno de la poesa negra que se produce en Cuba en torno a los aos treinta, asumiendo voces, ritmos, temas y recursos en general de lenguaje de negros y mulatos, se extendi luego a las antillas y a todo Amrica, difundiendo el modo y valoracin de una cultura de origen africano que ya formaba parte nuestra, reconocida o no, en los diversos aspectos de la vida, articulndose lingsticamente, como sntesis de los estadios de un largo proceso hasta cobrar mayor significado y trascendencia an en las zonas donde el influjo africano pareca menos. Las matrices de este movimiento fueron los cantos religiosos y de cabildo, ligados a percusin de instrumentos.

Dina Picotti confirma esa dimensin en que los poetas cubanos elevaron a un alto nivel la original poesa negra. Insistimos, que la poesa de Nicols Guilln tuvo un grande impacto en tolas las Antillas y un reconocimiento puntual en muchos poetas africanos. Citemos al sotomense, Tomaz Medeiros que dedica Un socop para Nicols Guilln. O el guineano, Jos Carlos Schwartz que no ocult su simpata por la poesa de Nicols Guilln y por otros poetas cubanos de acuacin africana. Pero en ese retorno a frica hubo poetas que se engarzaron a ciertos contenidos de Songoro Cosongo de Guilln. Este libro incidi en esa propuesta de descubrir la universalidad negra de un lado y del otro el Atlntico. El poeta angoleo, Antnio Jacinto, en 1990, me manifest en Luanda su enorme simpata por la potica de Nicols Guilln y me insinu que Viriato da Cruz y en otros poetas angoleos haba que buscar esos engarzamientos en los que se intuye el feliz retorno para redescubrir frica.

Fue tal el impacto de la poesa negra en Cuba que los poetas blancos como Ramn Guirao, poeta y autor de una antologa publicada en 1938, titulada: rbita de la poesa Afrocubana, 1928-37, no pudieron resistir a esa tendencia ambientada en la tradicin cultural africana.

Dejando atrs innumerables poetas negros y mestizos cubanos, imposible de enumerar, mencionaremos a Nancy Morejn (1944). Su potica constata su compromiso en la investigacin y divulgacin de la cultura negra en las Antillas y, sobre todo, por las literaturas que pertenecen a este espacio caribeo. Nancy Morejn, en su poema: Mujer Negra, plasma en alto relieve los sufrimientos de los esclavos y la doble marginacin de la mujer esclava en Cuba, en la poca colonial. En los siguientes versos esclarece: Esta es la tierra donde padec bocabajos y azotes./ Bogu a lo largo de todos sus ros./ Bajo su sol sembr, recolect y las cosechas no com./ Por casa tuve un barracn./ Yo misma traje piedras para edificarlo,/ pero cant a lo natural comps de los pjaros nacionales.// En esta misma tierra toqu la sangre hmeda/ y los huesos podridos de muchos otros,/ trados a ella, o no, igual que yo./ Ya nunca ms imagin el camino de Guinea./ Era a Guinea? A Madagascar? O a Cabo Verde?// Trabaj mucho ms.// Fund mejor mi canto milenario y mi esperanza./ Aqu constru mi mundo.

Nancy Morejn esclarece el pasado ms siniestro de los negros y de la esclavitud antillana, y, con esa memoria histrica de frica fornece la identidad cubana donde los negros y los mestizos tienen hoy un alto aposento. En este sentido, Nancy Morejn, me deca hay pocos meses en La Habana, que la Revolucin cubana contribuy a destapar los tabes y las codicias que las clases dominantes hicieron con los esclavos en Cuba. La poesa de Nancy Morejn desvela toda esa codificacin del pasado para perpetuar el presente y el futuro y mantener viva la memoria histrica de mltiples revueltas y sublevaciones.

Si revisamos ciertas voces de la poesa femenina de expresin portuguesa en frica nos encontramos con Alda do Espirito Santo, con Nomia de Sousa, con Alda Lara, con Vera Duarte o con Domingas Samy, y, de ellas, podemos referenciar una serie de vestigios y correspondencias en lo que seala Nancy Morejn. Vemos, pues, como la poesa antillana, con referentes africanos, vuelve a frica por medio de los poetas africanos.

PUERTO RICO

En esta isla, la voz de los esclavos negros predomin y con ella se dejaron or otras voces como la de Jos Antonio Daubn (1840-1922), en favor de la emancipacin negra. La primera voz mulata de Puerto Rico fue la de Luis Felipe Dessus (1875-1920) que proclam su diversidad tnica de ser indio y africano. Dos identidades despreciadas por el colonizador espaol. Este poeta, en su desafiante reafirmacin dice: Yo soy negro y dichoso, / mas que un papa y un rey!/ () No hay como ser negro y amar a Lucifer. Esta versin tiene cierta correspondencia con algunos de los poetas negros de expresin francfona en frica que manifestaron su repulsa contra la presencia religiosa del colonizador. Por tanto, el apelo a Lucifer equivale a dinamizar, simblicamente, lo contrario de lo que pretenda la religin del colonizador. En este poeta vemos claro la confrontacin mantenida por el colonizado frente al colonizador.

Entre los precursores de la poesa negra puertorriquea encontramos a Francisco Negroni Mattei (1896-1937) que aborda un nuevo temario en el alegato de la msica y la danza, como elemento fundamental de esa frica que el comprende y desea magnificar partiendo de Nicols Guilln. Evaristo Rivera Chevremont (1896-1976) se apropia de una serie de imgenes existencialistas para incidir en esa comunin que tanto los poetas antillanos como los africanos proclamaron a partir de los aos treinta, contra la explotacin de los negros. Los siguientes versos de Chevremont indican exactamente esa repulsa: Tumba los cocos, negro; tumba los cocos. / () mientras el blanco, gordo de anillos, / goza su nada, rumiando tedios.

Fortunato Vizcarrondo fue un poeta que reivindic la expresin lingstica de los negros, y con ella, articul sus cantares. En esta lnea est Victorio Llanos Allende, que supo ir a las fuentes originarias de las canciones de los esclavos y, as, surgi su famoso cntico: Uleg Uleg Tn-guid. Por tanto estamos hablando de un perfil de poetas sumamente integrados en la tradicin africana y que tienen conciencia en darle primaca a cualquier vestigio africano que incida en la articulacin de sus cnticos y poemas. As es como la lengua espaola en el Caribe respira esos acentos bantes que modifican, en cierto sentido, la poesa costumbrista creada por los blancos. La poesa escrita por aquellos blancos que dominaban este espacio era recitada y exhibida en un crculo cerrado, como eran los salones clasistas de los que estaban excluidos los negros. Fue tan eficaz y poderosa la poesa negra que los propios blancos se dejaron asimilar en mltiples expresiones que marcaron ese fecundo desarrollo de la literatura afro-puertorriquea.

A partir de 1898, ao de la independencia de Cuba, Puerto Rico entr en otro proceso integrador que vino de los Estados Unidos. Pero los poetas puertorriqueos no renunciaron a los valores africanos. Srvanos como ejemplo el poeta mestizo, Luis Pals Matos (1899-1959), que particulariz varios contextos del acerbo africano. En varias canciones igas, Pals Matos desdibuja varias frecuencias de denuncia contra el colonialismo en frica, como lo que manifiesta en estos versos: Quien penetro en Tangaica/ por vez primera an-an;/ quien lleg hasta Tembandumba/ la gran matriarca an-an. Pals Matos, adems de ser el poeta nacional de Puerto Rico, supo rescatar sus orgenes para intensificar la identidad negra. En su poesa aparecen enfatizados espacios mticos y geogrficos que responden a esa identidad africana, como se manifiesta en estos versos: Al jueguito va su zomb/ derribando su senserib,/ y no puede el carabal/ aiquear ante Ecu y Chang/ Oh, pap Abas!/ Oh, pap Boc!// Hombre negro triste se ve/ desde Habana hasta Zimbambu,/ desde Angola hasta Kanemb/ hombre negro triste se ve/ Ya no baila su tu-cu-tu,/ al adomb ganga mond-.

Cesario Rosa Nieves fue otro de los poetas que manifiesta esa contundencia de volver a los orgenes, como muy bien indica en estos versos: Yo nac negro, () En la danza y en la bomba, en la plena y el sendero, / me despertaba frica, mi tierra abuela, en maracas de arena. En este mosaico de poetas puertorriqueos, merece destacar a Clemente Pereda (1903-1980) que es uno de los poetas antillanos que utilizo el trmino, Madre frica por los aos treinta, tejiendo una especie de letana que encontramos en el poema: Madre frica, en el cual expone: frica profunda! frica recndita! frica prolfica! frica hiertica!, / Con tus jeroglficos y papiros cpticos! Cuna de Homo Sapiens! Madre de las razas. Pereda alent las revoluciones y las luchas de liberacin nacional de los pases africanos colonizados. En este apartado, observamos su reencuentro con los poetas africanos que expresaron su desafo ante el colonialismo.

En esta aspiracin de retomar frica, desde las antillas, localizamos a un grupo de mujeres negras y mestizas de Puerto Rico que nacieron entre 1911 y 1926. Mencionemos a la mulata Carmen Coln Pellot que intent restituir la memoria de frica, en su canto al mestizaje, desde una contemplacin del mercado negrero. Tambin, Olga Ramrez de Orellano nos habla del desencuentro con las orgenes, y, trata de regresar a esa frica mgica y profunda como bien se matiza en estos versos del poema: Tonga bambe, que dice: El alma katonga me vuelve a nacer. / Estrellas que miran mi choza de paja,/ Mis ojos de lumbre te vuelven a ver. Que linda imagen para ese reencuentro con el frica total, en su ms latente argumentacin existencial, donde se admite esa tremenda ausencia, como dijo la mstica espaola, Santa Teresa de Jess: Vivo sin vivir en ti.

De este grupo de mujeres poetas, destaquemos a Julia de Burgos (1914-1953). Su voz, unida a la de Pals Matos y a la de Pereda, representa la poesa negra y mestiza, con que se confirma la poesa africana en Puerto Rico. Julia de Burgos promovi todo un caudal mgico y perenne de la poesa existencial africana. Desde su emigracin a Nueva York, proclama lo mejor de la poesa afro-puertorriquea, como nos muestra en estos versos: Negra de intacto tinte, lloro y ro/ la vibracin de ser estatua negra; / de ser trozo de noche, en que mis blancos/ dientes relampaguean;/ () Ay, ay, ay, que el esclavo fue ma abuelo/ es mi pena, es mi pena./ Si hubiera sido el amo,/ sera mi vergenza./ Yo soy recia en el grito y parca en el lamento./ Intensa en los sentidos, negativa en lo quieto. En esta movilidad, Julia de Burgos, sin ser una poeta de la negritud no estuvo muy lejos de la economa potica de David Diop, de Senghor, de Aim Csaire, y, por supuesto, de Langston Hughes y de Claude Mckay, estos tres ltimos ms allegados al espacio de Puerto Rico. La nueva visin que tuvo de Burgos de la marginacin de los negros vendra a coincidir con los poetas de la negritud, sobre todo con los de expresin portuguesa como Agostinho Neto y Francisco Jos Tenreiro.

En Violeta Lpez Suria encontramos esa reivindicacin persistente de recuperar las races africanas, tal como manifiesta en su potica metafsica que emerge de los valores ancestrales de frica. En esta direccin, Puerto Rico aport un gran caudal de poetas negros y mestizos volcados hacia la problemtica social y marginal. El afn de los poetas de Puerto Rico de perpetuarse en el frica global y total es bien notorio en el caso de poetas como Manuel Torres.

REPBLICA DOMINICANA

La Repblica Dominicana es un pas con tradicin y etnia mayoritariamente de origen africano, comparte vecindad con Hait, ese pas francfono tan determinante en la literatura negra que influy en todos los espacios poticos del Caribe. En este caso, los poetas dominicanos fueron receptores del influjo del contexto haitiano. Francisco Muoz del Monte (1800-1868) es el primer poeta que presenta un inventario de poemas buclicos en los que est presente la mulata, esa linda madona solemnizada y mitificada. Pero en Toms Hernndez Franco (1904-1952) la poesa negra dominicana coge otra rbita, gravitando con un renacido resplandor que se hizo notar en la dcada de los aos treinta. Pero si damos un salto cualitativo en esa tendencia nos encontraremos con Manuel del Cabral (1907-1999), con varios registros en los que se concreta esa tendencia social y emancipadora que se connota en el viejo problema existencial de los negros antillanos. Dicho esto, es necesario centrarse en el talento creativo de su singular expresin afro-dominicana. En el poema: Negro sin nada en tu casa, advierte: Tu sudor, tu sudor. Y todo para aquel/ que tiene cien corbatas, cuatro coches de lujo, / y no pisa la tierra. Estos versos establecen una correspondencia universalista con la poesa negra, entre Amrica y frica, en el contexto de la lucha de clases y sobre el problema racista.

En el poema, Trpico suelto, Manuel del Cabral hace una referencias en las que se preconiza la cultura negra y mestiza, en estos trminos: Algo de la tierra me sube violento, / oigo que tus curvas cantan ms que el son. / Y tu taco toca, y tu taco a ratos, / echa al aire el Congo que hay en tus zapatos. La esencia vital de ser negro manifestado por un blanco, como del Cabral, confluye en Agostinho Neto en esas referencias a la msica y a los ritmos africanos, como elemento esencial de fortalecer la identidad africana. Manuel del Cabral tampoco est lejos de Bernard Dadi, en esa conceptualidad de transformar al negro en un ser insumiso para no renunciar a la Madre frica. Del Cabral insisti para que el negro regresase a los orgenes, como manifiesta aqu: Suma de abuelos tu carne/ anochece amaneciendo; / tu cuerpo a palos moliendo/ lo limpian las brujeras, / y tu roncas, como no, / tu cuerpo mismo el bongo.

En la Repblica Dominicana, y de la generacin de Manuel del Cabral, tenemos que mencionar a Francisco Domnguez Charro (1911-1943), un poeta que se implic en todo aquello que sugera africanidad, con la aspiracin de regresar a frica. Aspiracin que mantena su sueo, cuando expresa: Viejo negro del puerto,/ retorna en el espritu/ a tu selva sagrada./ Embrcate en la leve piragua imaginaria/ de tu inconsciencia mrtir.

Otros poetas dominicanos como Rubn Suro, Antonio Fras Glvez y Antonio Fernndez Spencer evocan el universo del negrismo, pero nos fijamos en Juan Snchez Lamouth (1929-1968), concretamente en su poema-carta, titulado: Saludo conjunto al poeta Leopoldo Sedar Senghor. En este poema esclarece su tendencia, necesidades y compromisos con frica, cuando dice: Nosotros los negros de Amrica, te saludamos, nicamente. / Te saludan los nios que an cortan flores/ para adornar el mutismo de los dolos blancos. Vemos como Lamouth trata de configurar una correspondencia con el frica mtica, ancestral y telrica.

Hay otros poetas dominicanos que se lamentan de las esencias africanas que se pierden, como es el caso de Colombina Castellanos (1932), cuando dice: Y mueren los sueos del negro Damin/ picador de caa/ decidor de cuentos de loaces, de brujos, de zombis/ y muere el tambor al morir la negra. Tun, tun, tun.

Rigurosamente, dentro de este mosaico cultural, tnico y, an, lingstico est consustanciado todo un caudal de recursos africanos que influyeron en esa personalidad y en esa identidad que dinamizaron la interculturalidad que predomina en Cuba, Puerto Rico y en la Repblica Dominicana.



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