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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2007

Por qu al Norte le gusta ayudar? A qu se refieren los estados ricos cuando hablan de cooperacin?

David Llistar
Observatorio de la Deuda en la Globalizacin


Como aseguran los realistas como Morgenthau, los Estados se comportan como sujetos egostas que compiten entre s en busca de mayor poder, por su propia seguridad relativa y lo hacen en un panorama de peligroso caos. Actan por intereses de Estado, nunca por principios abstractos como la solidaridad o el bien colectivo. En este contexto, por qu casi todas las Administraciones de los pases OCDE (inclusive las locales) disponen de ministerio, secretara u oficina de solidaridad y cooperacin internacional? Incluso casi todos los ministerios de un mismo gobierno disponen de una partida para cooperacin, ya no slo el de asuntos exteriores.

De nuevo deberemos distinguir entre el significado etimolgico del trmino cooperacin internacional y el desgastado uso que se le ha dado. En el diccionario de la RAE el trmino cooperar se define como Obrar conjuntamente con otro u otros para un mismo fin. En la prctica, el significado que en la real politik le reserva al trmino cooperacin, es distinto al que suele entender la opinin pblica. En general la ciudadana lo asocia a solidaridad y filantropa con el Tercer Mundo, o a la lucha internacional contra una causa honorable como la prevencin del VIH o el control del narcotrfico. Sin embargo en geopoltica se utiliza para fines no tan honorables. La eliminacin de un gobierno poco afn mediante una ocupacin militar de una coalicin de pases que cooperan entre aliados, o la internacionalizacin de las empresas locales en forma de inversin extranjera y acogida por algunos gobiernos neoliberales del Sur como agua de mayo, son dos ejemplos de ese tipo de cooperacin internacional.

Efectivamente, de las 6 grandes motivaciones por las que afirmamos que los Estados capitalistas ricos han instituido desde el fin de la Segunda Guerra Mundial la cooperacin internacional, solamente una corresponde a fines nobles. En general, como veremos, persiguen intereses de Estado difciles de conseguir por otros medios. En esto ltimo reside muy probablemente su vigencia y tamao.

(i).- Cooperacin para formar alianzas geoestratgicas, sean de carcter geopoltico, geoeconmico o militar. Operaciones como la invasin de Irak o el proceso de presin previa al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas fueron concebidas en el marco de cooperacin entre aliados. No tienen porqu ser Norte-Sur ni estar acotadas a un slo mbito. Las alianzas contra el terrorismo, el control de la inmigracin o del narcotrfico suelen generar las llamadas cooperaciones reforzadas, frecuentemente promovidas por los Estados Unidos o secularmente por la Unin Europea y asumida obedientemente por el resto de la comunidad internacional salvo algunos estados. A los Estados que no suelen cooperar se les estigmatiza y se les apoda con categoras como Estados gamberros (brive countries), Estados fallidos o incluso Eje del Mal. Las cooperaciones se plantean en algunos casos bilateralmente (como los acuerdos tcitos entre los gobiernos norteamericano y britnico, o los tratados de libre comercio bilaterales) o de forma multilateral en otros (OTAN, MERCOSUR, Liga rabe...).

Por otro lado, tambin es cierto que la deslocalizacin empresarial y el propio comercio ha conducido a unas economas a ser muy sensibles de otras. Es el caso de la dependencia de la economa espaola de la latinoamericana. Durante la crisis argentina, 1999-2002, sestima que el PIB espaol dej de crecer un 08% directamente a consecuencia de sta.[1] Por ende, es lgico que algunos tanques de pensamiento aconsejen en clave del propio inters econmico, apoyar al continente Latinoamericano mediante cooperaciones de distintos tipos.

(ii).- Cooperacin para acceder a mercados y a recursos extranjeros (petrleo y gas, pesca, mano de obra barata, por ejemplo) o para colocar excedentes agrcolas. El actor beneficiado son las transnacionales de matriz local que son subvencionadas o favorecidas directa o indirectamente por el Estado para penetrar en terceros pases. A menudo se utiliza la propia ayuda oficial al desarrollo condicionada para entrar a las economas del Sur. Ejemplo de lo ltimo es el plan de internacionalizacin de la empresa espaola en la que se incluyen instrumentos pblicos como los crditos FAD (crditos blandos condicionados a la compra de bienes y servicios de empresas espaolas) otorgados por el ICO[2] y contabilizado como ayuda oficial al desarrollo.

Otro modo de disfrazar de solidaridad, lo que en realidad puede ser una ayuda interna a grupos de inters con capacidad de presin, es la de colocar en forma de ayuda a terceros pases el excedente agrcola producido por el agrobusiness local con el fin de que sus precios no se vean afectados a la baja. Si adems, como habitualmente ha hecho la US Aid durante las constantes hambrunas africanas, el excedente sirve para introducir grano transgnico con los consiguientes efectos de contaminacin transgnica y posterior dependencia tecnolgica de las patentes de cuatro compaas transnacionales, la nobleza queda en un pozo.

(iii).- Cooperacin por buena imagen internacional. La denominada marca pas se nutre as de una proyeccin publicitaria de superioridad civilizatoria, de generosidad, amistad y madurez. El centro de gravedad de la imagen es lo humanitario. La preocupacin por la imagen en la cooperacin se demuestra en la tendencia a preferir proyectos fotografiables (infraestructuras) a los invisibles (educacin, salud); a priorizar las misiones bilaterales a las multilaterales (salvo en el caso de los cascos azules y misiones varias de las NNUU); y por supuesto, a marcar todo proyecto ejecutado con el logotipo de la correspondiente cooperacin nacional y su precio.[3] Una buena imagen a travs de la cooperacin es la de los pases escandinavos, cuya ayuda es muy superior a la media de los pases OCDE (adems de cierta calidad) que les otorga una imagen con amplios dividendos en otros mbitos.

(iv).- Cooperacin por gobernabilidad. Es decir, se trata de contener y aliviar las externalidades ms extremas causadas por el mercado en pases perifricos. Su objetivo es mantener la gobernabilidad y prevenir posibles estallidos sociales de tipo revolucionario, populista, violento o simplemente o de quien atente contra el status quo. Los encargados de realizarla, dado que ejercerla slo supone la carga de los costes de un sistema que se supone favorece a todos, son el Banco Mundial y sus distintos programas, los bancos regionales de desarrollo como el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) en Amrica Latina, el BAD (Banco Asitico de Desarrollo) en Asia, el BafD (Banco Africano de Desarrollo) en frica, los programas HIPC (Heavely Indebted Poor Countries) y MDRI (Multilateral Debt Relief Iniciative) para los pases altamente endeudados dirigidos por el propio FMI, incluso la funcin de muchas ONGs procapitalistas de carcter asistencialista, humanitario, conservacionista, o de educacin al capitalismo.

En general, se entiende que las tesis preocupadas por la gobernabilidad se refieren a una gobernabilidad que d paso a la prosperidad a travs del capitalismo, y que a su vez no atente a la seguridad del status quo internacional. Gobernabilidad capitalista, en definitiva, que enlaza con la siguiente razn de ser de la cooperacin.

(v).- Cooperacin por capitalismo, es decir, para integrar al sistema capitalista internacional a pases con poca predisposicin a hacerlo o con posibilidades de convertirse en pases gamberros (inclusive las tendencias socialistas).

Despus de la Segunda Guerra Mundial se aprendi que el capitalismo salvaje que produjera grandes bolsas de extrema pobreza en los suburbios de los propios pases industrializados como Alemania, Italia o Rusia, podra ser incendiado mediante tesis populistas como fueran segn la visin capitalista- el nacionalsocialismo, el fascismo o el comunismo.

Esta motivacin estuvo detrs de la mayor operacin de cooperacin nunca vista en la historia: el Plan Marshall para la reconstruccin (anticomunista) de Europa despus de la Segunda Guerra Mundial, que luego inspirara buena parte de la cooperacin que tanto los EEUU como la URSS ofreceran durante los largos aos de la Guerra Fra a los pases africanos y asiticos que progresivamente iban conquistando su independencia. En ese sentido, el aporte relativo a la cooperacin alcanza su cnit durante aquellos aos. Con la cada del Muro de Berln en 1989, y unido al llamado cansancio del donante los flujos irn decreciendo poco a poco.

De nuevo, las instituciones encargadas de promover el capitalismo en el Sur son las gemelas de Bretton Woods, la OMC y los bancos regionales de desarrollo. Los Estados centrales tambin presionarn desde sus relaciones bilaterales. Por eso todos los programas de ayuda o cooperacin estarn directamente condicionados a la aplicacin del Consenso de Washington[4] y sus consiguientes programas de liberalizacin y desregulacin del Estado.

Hoy en da existen tesis ms fuertes que constatan la estrategia seguida por el bloque occidental y especialmente de los Estados Unidos respecto a los que tildan de Estados fallidos (segn la jerga, aquellos con dificultades para gobernar sobre su propio territorio o para gestionar conflictos internos (lase Somalia, El Congo, Sudn, Hait,..)). La estrategia es la de provocar o aprovechar la emergencia de fuertes catstrofes humanitarias para legitimar la entrada de fuerzas multinacionales y reconstruir el pas segn parmetros orientados a los intereses centrales. Es el caso reciente de Afganistn, Irak, la Indonesia post-Tsunami o Hait. Los valedores de estas estrategias son los neocons norteamericanos. Pueden encontrarse informes prescriptivos en geopoltica regional en sus principales think tanks.[5]

(vi).- Cooperacin como efecto de la presin ciudadana solidaria.

Si existe una componente noble en la cooperacin internacional es la que se desprende de la presin que algunas sociedades civiles bien organizadas son capaces de realizar a sus administraciones para que destinen esfuerzos y recursos a la erradicacin de la pobreza, de las catstrofes y a los problemas ambientales globales. La capacidad de transmisin de esa voluntad popular depende de la sensibilidad e ideologa del gobierno en el mando, de la complicidad de los medios de comunicacin y de la profundidad democrtica del pas en general. Pero lo que s es esencial, es que los movimientos sociales locales sean capaces de mantener la presin al gobierno, as sea sensibilizando a la poblacin no implicada, a travs de acciones mediticas o del lobby.[6]

De estas 6 funciones de la cooperacin internacional, las distintas corrientes de pensamiento han prescrito y preferido unas a las otras. En la prctica se han aplicado casi todas simultneamente aunque con configuraciones distintas.

Sin embargo, es en la convergencia de mltiples intereses, que la cooperacin se ha tornado un concepto tanto de derechas como de izquierdas, y ha prevalecido de este modo desde la Segunda Guerra Mundial.

La corriente liberal del internacionalismo, basndose en la posibilidad desaprovechada de evitar la Primera Guerra Mundial, plante la cooperacin internacional como la forma de impedir una nueva guerra, resultado que no logr. La corriente realista, mucho ms habituada a plantear la guerra como algo humano y natural, la cooperacin es necesaria para formar alianzas de cualquier tipo, en especial las militares, y para exportar la democracia y la libertad a toda sociedad tradicionalista. Para los estructuralistas, al igual que los realistas, la solidaridad entre naciones no existe. Y slo puede ser aceptada desde el Sur, si se dirige a cambiar las estructuras. Para los institucionalistas, una posible ayuda internacional debera dirigirse a las instituciones del Sur para apoyar su maduracin.

David Llistar (1DIC06.)

Observatori del Deute en la Globalitzaci (www.observatoriodeuda.org).

Ctedra UNESCO de Sostenibilitat de la Universitat Politcnica de Catalunya



[1] J.Blzquez y M.Sebastin. Real Instituto El Cano. El impacto de la crisis argentina en la economa espaola. 2003. http://www.realinstitutoelcano.org/documentos/93/DT-12-2004-E.pdf

[2] Instituto de Crdito Oficial, que depende del Ministerio de Economa.

[3] En el caso de la cooperacin espaola, es conocida la repetida presencia del huevo frito, el logo de la Agencia Espaola de Cooperacin Internacional.

[4] Llistar, D. (2003). El Consenso de Washington una dcada despus. En: L. Ramos, El fracaso del Consenso de Washington. La cada de su mejor alumno: Argentina. Barcelona, Icaria.

[5] Algunos de los ms influyentes en la Administracin Bush son: Heritage Foundation (www.heritage.org) , Cato Institute (www.cato.org) , American Enterprise Institute (www.aei.og), Project for the New American Century (www.newamericancentury.org ), Center for Strategic and International Studies (www.csis.org), etc.

[6] La irrupcin del movimiento 07, clebre por las masivas acampadas en las calles espaolas durante el invierno de 1994, logr que las distintas administraciones espaolas se pusieran al da e implicaran sus presupuestos pblicos en la solidaridad internacional. Fue ms cantindad que calidad, pero en definitiva el proceso de presin tuvo gran incidencia en las polticas pblicas espaola.



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