Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2007

Resultados del referndum ecuatoriano
Un desafo al mito del Estado de Derecho en Amrica Latina

Juan Francisco Coloane
Argenpress



El referndum del ltimo domingo en Ecuador, de acuerdo a los resultados a boca de urna entregaban una cifra superior al 70 % para al S a la reestructuracin del sistema poltico ecuatoriano. El resultado final que se perfila, tiende a consolidar esa cifra, y representa no slo un mandato para el presidente Rafael Correa, sino que plantea un palpable desafo a las elites del poder en la regin.

El gobierno de Rafael Correa, con menos de cuatro meses en ejercicio, enfrentaba el da de la votacin con un 70 % de aprobacin.

La campaa en contra del S a la reforma constitucional, fue desmedidamente dura, como si desde la elite del poder se estuviera perdiendo la ltima batalla. Eso revela el carcter intrnsecamente inconstitucional de estas elites, respaldadas por sus pares en la regin, que, cuando pierden una batalla constitucional como en este referndum, o como en el de Venezuela en 2006- perciben la posible apertura en la concentracin del poder como la llegada del populismo o la dictadura. Es slo democracia cuando la representatividad poltica de las elites est en el poder.

No es sorprendente la reaccin de los que protegen el statu quo constitucional, frente a la votacin abrumadora por una reformulacin de la constitucin. El vehemente rechazo, los revela inmediatamente dentro de una minora que ha utilizado el expediente constitucional para funcionar como un grupo selecto reducido de poder. Tampoco puede sorprender que interpreten el veredicto popular por una nueva constitucin como una acumulacin de poder en la cpula ejecutiva del estado, sentando as las bases para una dictadura.

En este sentido, es desmesuradamente improcedente por parte de los partidarios del statu quo constitucional el estar ms preocupados en la acumulacin de poder de un Presidente, -que es pasajero en ltima instancia- que en el trasladar la energa a un proceso de elaboracin constitucional con participacin ciudadana. Creen ellos mismos en el Estado de Derecho que sustentan?

Un abogado ecuatoriano, contactado nos seal: Los procesos de reformular constituciones en Amrica Latina por lo general conducen al enfrentamiento con la elite poltica. Se comprueba que cuando se agota el expediente constitucional, la elite recupera el poder usando la violencia. El registro histrico constitucional as lo avala. Los ecuatorianos tienen una batalla contra el tiempo. Cuanto lo que pondrn en el papel -una nueva constitucin- se reflejar en un mejor bienestar, antes de que llegue el quiebre en la autoridad poltica. En todo caso, los ecuatorianos decidieron ahora y decidirn despus.

Son reducidos los ejemplos en Amrica Latina, con veredictos populares u oportunidades de Gobierno, que permitan disear un trazado constitucional diferente al existente. Cuando surgi la oportunidad, de Getulio Vargas en Brasil, Jacobo Arbentz en Guatemala o Juan Domingo Pern en Argentina, por nombrar los que tintinean en el diapasn antipopulista, el proceso acab violentamente. Tambin signific el cierre casi definitivo de la oportunidad de reestructurar el sistema de poder poltico por un mandato popular verdadero. Aunque la comparacin con el ejemplo de Ecuador 2007 es distante, en todos estos casos el enfrentamiento con la elite del poder era evidente.

El mito del estado de derecho en Amrica Latina

Es ya lugar comn sealar que las constituciones en Amrica Latina fueron diseadas desde la gestacin de los pases para gobernar estados de excepcin o en situacin de tirana. No hay que hilar muy fino para concluir que este dao desde el origen no reside, necesaria o exclusivamente, en la intencionalidad de sus lderes, sino que en el sustrato bsico, donde existen profundas divisiones de clase y desigualdades de acceso a recursos fsicos y de poder.

Las elites polticas en Amrica Latina comparten el sueo de la conservacin de los derechos basados en principios liberales, pero el mito del Derecho en Amrica Latina nace fracturado por la divisin aguda de clases sociales y de razas y etnias excluidas o con participacin condicionada. Las constituciones redactadas reflejan la dualidad del anhelo de libertad e igualdad y la imposibilidad de practicarlo. En Amrica Latina existe en las sociedades de facto y por escrito tambin- un tipo de apartheid, que los organismos internacionales se han demorado en reconocer.

Los obstculos socioeconmicos e institucionales, los antagonismos de clase y de grupo tnico o de raza, las profundas desigualdades en riqueza, la concentracin de poder econmico y poltico en una elite dominante que se auto-reproduce en el sistema poltico, los vestigios de la tradicin monrquica an incrustados en la cultura de dominacin dentro del liberalismo, el poder de la Iglesia catlica, son condicionantes que se arrastran por ms de un siglo y que impiden elaborar cartas constitucionales elaboradas con participacin de la ciudadana.

Las democracias sereducen a mantener sistemas de representatividad, que es donde reside el problema principal, reproducindose un sistema poltico que avala un Estado de Derecho instigador de la desigualdad, por las prcticas y la cultura poltica establecida.

El caso chileno es un ejemplo reiterado, y este triunfo de la ciudadana ecuatoriana pone en jaque al modelo democracia en Chile. Una vez ms no es Chvez el problema. Es el sistema de desigualdades polticas y econmicas el que pone en jaque a la aspiracin liberal. La polmica generada por los dichos de Chvez, de que la derecha chilena tiene una raz golpista, es parte de un diagnstico ya formalizado y no debe considerarse un insulto. Las elites del poder son golpistas y estn constantemente demostrando que el estado de derecho es un mito por su tendencia a la exclusin.

Se ha demostrado que las constituciones sobre las cuales estn montados los regmenes republicanos de la regin han operado bajo principios de desigualdad aceptados por las poblaciones eleccin tras eleccin. Una investigacin en 12 pases de Amrica latina, (Brian Loveman, 1993), seala que las constituciones funcionan como sacramentos seculares, como proclamaciones filosficas y como compromisos morales producto de concesiones mutuas de violencia y de guerra.

No son holandeses ni daneses que, entre otros asuntos, tambin apoyaron la invasin a Iraq, los que esta vez deciden replantear el derecho y la constitucin en la sociedad. Son ecuatorianos y el desafo no corresponde slo al presidente Rafael Correa. Lo ha asumido la poblacin, que probablemente no tendr la misma oportunidad otra vez. El camino est abierto y no hay que cerrarlo con un sectarismo o un antagonismo innecesario, por lado y lado.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter