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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2007

Elecciones en Francia

Alejandro Teitelbaum
Argenpress



Las prximas elecciones presidenciales en Francia (primer turno el 22 de abril, segunda vuelta el 6 de mayo) adems del inters que tienen en s mismas pueden constituir un interesante estudio de caso acerca de los mecanismos que emplean las clases dominantes para preservar su poder y tambin sobre cmo los que se dicen representantes de las clases subalternas o dominadas se arreglan para que se pierdan las ocasiones de comenzar la construccin de un polo alternativo portador de un proyecto radical de transformacin social.

I. Desde hace ms de 20 aos, y particularmente en los ltimos diez, la situacin econmico-social de las clases populares en Francia no cesa de degradarse: cada del poder adquisitivo, erosin de la seguridad social, de los sistemas de educacin y de salud, dficit habitacional cuantitativo y cualitativo creciente, altas tasas de desocupacin, con picos en ciertas regiones y en los suburbios populares de las grandes ciudades y explosiones de violencia urbana y suburbana de los sectores juveniles marginados socialmente. Esta tendencia regresiva se ha mantenido invariable con los sucesivos gobiernos de derecha y del Partido Socialista, aunque se puede poner en el activo de este ltimo ciertas medidas paliativas sociales de escasa envergadura y en su pasivo una aceleracin de la privatizacin de las empresas pblicas durante el gobierno PS de Lionel Jospin.

La jornada semanal de 35 horas, medida trascendente del Gobierno PS, se volvi como un boomerang contra los trabajadores pues fue aprovechada por los patrones para congelar y hasta disminuir los salarios (con el chantaje de la deslocalizacin de la empresa) , aumentar la intensidad y el ritmo del trabajo y, mediante la anualizacin del clculo de la jornada laboral y la flexibilizacin de sta, imponer semanas con horarios muchos ms prolongados compensados con otros perodos de jornadas breves y as evitar el pago de horas extras.

La creciente presin y el consiguiente stress que sufren en las empresas los trabajadores de todas las categoras, se traduce en una serie negra de suicidios, como ha ocurrido recientemente en Renault y en una central nuclear.

Este panorama de regresin social se completa con una fuerte redistribucin negativa de los ingresos caracterizada por la acumulacin de fortunas siderales en pocas manos y remuneraciones astronmicas para los principales dirigentes de las grandes empresas.

Durante los ltimos cinco aos, con el gobierno de derecha de la UMP, se aceler el proceso de empeoramiento de las condiciones de vida de los sectores populares, el que adems estuvo acompaado por un discurso y una prctica represivas, especialmente contra los sectores ms marginados y contra la inmigracin, en particular contra la inmigracin clandestina.

El protagonista principal de esta poltica fue Nicols Sarkozy, quien fue ministro del Interior y tambin, durante un lapso, ministro de finanzas del segundo quinquenio de Chirac, que ahora llega a su trmino.

La respuesta popular consisti en explosiones de violencia urbana y suburbana y en grandes movilizaciones populares contra determinadas medidas del Gobierno, como el contrato de primer empleo (CPE) una forma de precarizar an ms la situacin laboral de los jvenes.

Los partidos opositores se solidarizaron con esas movilizaciones pero durante todo este perodo fue visible que el Partido Socialista, principal partido de la oposicin, se limit a criticar las medidas gubernamentales y casi no hizo propuestas concretas alternativas y menos todava una propuesta poltico-econmica general alternativa a la poltica gubernamental.

II. Hace varios aos que Sarkozy se fij el objetivo de la Presidencia de la Repblica y para alcanzarlo comenz por imponerse a sus adversarios dentro del partido gobernante, incluido Chirac y tom el control del aparato partidario. Ahora es el candidato sin oposicin interna en el UMP actualmente gobernante, despus de haber vencido las reservas y resistencias que encontr en las propias filas partidarias su poltica francamente represiva, a favor del gran capital y pronorteamericana y su ideologa reaccionaria con tintes racistas. Si es elegido cabe esperar de l una verdadera blitzkrieg contra los derechos de los trabajadores, contra los inmigrantes y las clases populares general.

II. Hubiera cabido esperar una reaccin de la oposicin proporcional a tal amenaza, que puede muy bien concretarse con la victoria de Sarkozy en el segundo turno, que es la hiptesis ms probable a esta altura del proceso electoral.

Sobre todo que el Partido Socialista, como principal partido opositor, convocara a toda la izquierda para establecer en conjunto acuerdos programticos y de candidaturas.

Eso no ocurri y en cambio el PS elabor un programa que no contiene respuestas apropiadas a los graves problemas que inquietan al pueblo francs, sino que refleja un consenso heterogneo entre posiciones diferentes de los lderes de las distintas corrientes internas, algunas ms o menos izquierdistas y otras centristas o social liberales.

Despus el PS termin de despejar el camino de Sarkozy a la Presidencia eligiendo a Sgolne Royal como candidata.

Esta decisin, que algunos califican de catastrfica y otros de enorme estupidez, fue el resultado de varios factores concurrentes.

Uno de ellos es que actualmente es tendencia promover a mujeres a altas funciones del Estado: Merkel en Alemania, Bachelet en Chile, etc. El sistema dominante aprovecha hbilmente esa moda para conservar la adhesin de los ciudadanos, cansados de las elites dirigentes formada fundamentalmente por hombres. La oferta consiste, no en cambiar de poltica, sino en hacer un enroque entre mujeres y hombres en el elenco dirigente.

Todo lo cual no tiene nada que ver con la justa reivindicacin de terminar con el papel secundario de las mujeres en poltica.

Esta tctica result eficaz en el PS, pues los militantes estaban hartos de que todo se resolviera mediante arreglos entre los principales lderes de las diferentes corrientes, todos hombres, los llamados elefantes del Partido.

Otro factor que desempe un papel muy importante a favor de la candidatura de Sgolne Royal fueron las encuestas de opinin, que la daban ganadora frente a Sarkozy.

Los institutos de sondeo determinan en buena medida las decisiones polticas de los electores. Para ello presentan los resultados de las encuestas como si fueran el reflejo exacto del estado de la opinin, cuando en realidad esos resultados son solo aproximados y ms o menos manipulados. Los institutos, aparentemente neutrales, lo son slo en parte: uno de ellos, el IFOP, est dirigido por Laurence Parisot, quien posee el 75% de las acciones y es a su vez presidenta de la asociacin patronal francesa, el MEDEF.

Esos institutos funcionan en sinergia con los grandes medios de comunicacin, casi todos controlados por el gran capital industrial y financiero, para orientar y manipular a la opinin pblica.

El tercer factor que condujo a la candidatura de Sgolne Royal fue una especie de golpe de Estado interno en el PS que consisti en un reclutamiento masivo de afiliados (unos 60.000 nuevos miembros en pocos meses que se agregaron a los 140.000 viejos miembros) quienes pagaron una cuota de ingreso muy baja y ni siquiera necesitaron concurrir a un comit para afiliarse al PS pues pudieron hacerlo por internet.

En esas condiciones se produjo la votacin interna en el PS con tres candidatos: S. Royal, como figura que reuna tres ventajas: ser mujer, no formar parte de los elefantes y presuntamente capaz de renovar los hbitos internos del Partido y de cerrarle el paso a Sarkozy; Strauss Kahn, de tendencia social liberal y Fabius, representando el ala izquierda, aunque muy marcado por su anterior actuacin social liberal como ministro de finanzas y Primer Ministro.

Con una gran participacin de los afiliados, S. Royal result elegida por algo ms del 50 por ciento de los votos, mientras Strauss Kahn qued en segundo trmino con algo ms del 20% y Fabius tercero con alrededor del 20% de los votos.

Consagrada candidata, Sgolne Royal comenz a actuar independientemente del Partido y de su programa revelando una ideologa francamente retrgrada, por ejemplo su propuesta de encuadrar militarmente a los jvenes revoltosos de los suburbios, de rescatar el valor trabajo que se traduce en trabajar ms para ganar algunos centavos ms, etc. Su discurso electoral es superficial e incoherente sobre un fondo claramente conservador e intenta decir en cada ocasin lo que piensa que el auditorio quiere or, poniendo el acento en lo social cuando se le informa que est perdiendo intencin de votos por su izquierda. Adems acumul las gaffes, con lo que se ha ganado cierta reputacin de incompetente. Cuando declar que a Irn tampoco se le debe permitir desarrollar una industria nuclear civil, qued la duda de si lo dijo por desconocimiento del Tratado Internacional de no Proliferacin o por afn de ser ms bushista que Bush en la materia. En todo caso, en poltica internacional su atlantismo es indiscutible.
Arlette Laguiller sintetiz bastante bien la campaa electoral de Royal, cuando dijo que trata ms de parecerse a Sarkozy que de diferenciarse y que forma parte tambin de los candidatos del campo patronal.

Con la candidatura de Sgolne Royal culmin el giro neoliberal del PS, quedando descolocados en su seno una minora de afiliados y algunos dirigentes.

La actuacin de S. Royal como candidata, adems de desesperar a no pocos dirigentes y afiliados del PS de todas las tendencias, se reflej en las encuestas de opinin que han dado hasta ahora invariablemente ganador a Sarkozy en los dos turnos electorales y con una diferencia que oscila entre los cuatro y los ocho puntos (52 a 48 hasta 54 a 46) en la segunda vuelta. Para una poltica antipopular y de derecha, los electores prefieren el original a una mala copia.

III. La izquierda (el Partido Comunista, la Liga Comunista Revolucionaria, varios grupos menores, personas independientes, sindicalistas, algunos afiliados socialistas, entre ellos el dirigente y senador Melenchon ), alentada por el triunfo del No en el referndum sobre la Constitucin europea (55 % ciento por el No contra 45% por el Si, este ltimo propiciado por el PS y la derecha tradicional gobernante) comenz a encarar la posibilidad de elaborar conjuntamente un programa de transformacin social y de presentar una candidatura comn para la eleccin presidencial. La ambicin de constituir un polo alternativo de transformacin social tena su base real en el hecho de que poda estimarse que del 55% del voto por el No a la Constitucin europea, el 35% aproximadamente expresaba el rechazo desde posiciones de izquierda del neoliberalismo, ms exactamente del capitalismo monopolista mundializado.

Con el objetivo de constituir el polo alternativo de izquierda se formaron en toda Francia entre 700 y 800 comits locales, que sumaron unas 15 a 20 mil personas.

Lucha Obrera , de Arlette Laguiller, se mantuvo al margen de ese proyecto colectivo.

El primer obstculo para la constitucin del polo de izquierda lo puso la LCR que proclam la candidatura presidencial de su lder Olivier Besancenot, aunque ste manifest su disposicin a desistirse a favor de un candidato comn. Pero adems la LCR se neg a participar oficialmente en los Comits de izquierda, mientras el PC no se comprometiera formalmente a no realizar en el futuro acuerdo alguno de participacin en un eventual gobierno del PS. No obstante, envi algunos observadores a las reuniones y varios militantes de la LCR participaron plenamente, en desacuerdo con la estrategia de su direccin.

El lder campesino y altermundialista Jos Bov, que particip en el comienzo de los trabajos, no tard en retirarse argumentando que la mayora de los Comits estaban manipulados por el PC y tampoco intervino en la elaboracin del programa, que fue el fruto de un tranajo colectivo con bastante participacin y de concesiones mutuas y que, en principio, conform a todos.

El programa fue el fruto de un trabajo colectivo con bastante participacin y algunas concesiones mutuas y que, en principio, conform a todos.

Para la eleccin del candidato se estableci un procedimiento bastante complicado que se llam de doble consenso, mediante el cual en los comits locales se votaron orden de preferencias por distintos precandidatos. Con los resultados de los comits se realiz una reunin nacional de delegados que constat que la ms votada haba sido Georges Buffet, la secretaria general del Partido Comunista, ocupando los lugares siguientes dos personas independientes, Yves Salesse y Clementine Autain. Los independientes y los grupos menores no aceptaron que Buffet fuera candidata, argumentando que su candidatura dara una tonalidad muy PC a la coalicin izquierdista. Hubo algunas negociaciones para llegar a una transaccin pero el PC mantuvo la candidatura de Buffet sosteniendo que haba recibido el apoyo de la gran mayora de los comits y finalmente se lleg a una impasse.

Algunos propusieron que para salir del impasse se convocara a una eleccin del candidato presidencial de izquierda abierta a todos los ciudadanos, como hizo en Italia el frente antiberlusconi, realizando primarias en las participaron ms de 4 millones de votantes. Era una propuesta que, puesta en prctica, poda ayudar a integrar al polo alternativo a numerosos ciudadanos comunes con ideas de izquierda. Pero dicha propuesta no tuvo mayor eco.

Se pudo constatar entonces que el intento de presentar en las elecciones una candidatura comn de izquierda haba fracasado.

En esa situacin hizo su reaparicin Jos Bov que se proclam candidato a la candidatura de la unidad de la izquierda apoyado por una campaa por va electrnica que recogi, segn sus organizadores, unas 30.000 adhesiones. Se celebr una nueva reunin de una minora de unos 300 Comits para adoptar una decisin y bajo una fuerte presin de los partidarios de Bov que invocaban un supuesto entusiasmo popular por la candidatura del lder altermundialista (30.000 adhesiones por mail sobre ms de 40 millones de votantes) , la mayora de los presentes aprobaron la candidatura de Bov.

De modo que en las elecciones no hay un candidato de izquierda, sino cinco: Besancenot, de la Liga Comunista Revolucionaria, Buffet, del Partido Comunista, Arlette Laguiller, de Lucha Obrera , Bov y Schivardi, apoyado ste ltimo por el Partido de los Trabajadores, un pequeo grupo trotskista. A Dominique Voynet, candidata de los ecologistas, con un poco de buena voluntad se la puede ubicar a la izquierda.

Faltando una semana del primer turno de las elecciones los cinco primeros totalizan, segn las encuestas, entre 10,5 y 11.5 % de intenciones de voto y Voynet 1% (Besancenot entre 3,5% y 4%, Buffet entre 2,5 y 3%, Bov entre 1,5 y 2%, Laguiller entre 1,5 y 2% y Schivardi 0,5%).

El fracaso de la izquierda, adems de presentar varias de las caractersticas de la impotencia de la izquierda tradicional en todo el mundo, tiene sus propias especificidades.

En primer lugar, si bien el PC, la LCR y otros grupos de izquierda desempearon un papel muy importante en el trabajo de esclarecimiento que llev al triunfo del No en el referndum constitucional, evaluaron de manera excesivamente optimista su verdadera influencia en el tercio del electorado que constituye el pueblo de izquierda. La realidad es que, segn varios estudios, alrededor de dos tercios del pueblo francs no le tiene confianza a ningn partido poltico. Y del tercio del electorado de izquierda, la mayora son independientes y solo una tercera parte, es decir entre el 10 y el 12 por ciento del total de electorado, tiene confianza en los partidos de izquierda.

El Partido Comunista francs est en vas de desaparicin como fuerza poltica nacional. Slo puede intentar sobrevivir como apndice del PS, el que a cambio de su apoyo le concede algunas pocas circunscripciones de diputados en posicin ganadora. El PC, que lleg a tener el apoyo del 27 % del electorado despus de la Segunda Guerra Mundial, no lleg al 4 por ciento en las elecciones presidenciales de 2002 y alcanza el 6% en las elecciones de diputados al Parlamento Europeo, en las que se aplica el sistema proporcional. Conserva cierta fuerza en el mbito municipal y las encuestas le atribuyen ahora Buffet en torno al 3% de los votos.

Pese a esa declinacin, el PC tiene an un fuerte aparato y entre 60 y 80 mil afiliados y en ese sentido conserva una gran ventaja frente a los dems grupos de izquierda. La Liga Comunista Revolucionaria, el partido de izquierda ms numeroso despus de PC, tiene slo 3000 afiliados y una infraestructura mnima. El peso numrico y organizativo del PC gravit en el funcionamiento de los Comits de izquierda que finalmente se pronunciaron mayoritariamente por la candidatura de Buffet, lo que provoc la crisis del intento de coalicin y dio lugar a que algunos, como Bov, hablaran de manipulacin por parte del PC. Lo cierto es que el PC no supo o no quiso tener la visin poltica de ayudar a crear un movimiento cualitativamente diferente, que trascendiera a una simple sumatoria de grupos y partidos y supiera integrar a los ciudadanos independientes con ideas de izquierda.

La LCR mostr tambin su falta de ductilidad poltica, al condicionar su participacin a que el PC renunciara explcitamente a participar en un eventual futuro Gobierno del PS.

Este fracaso de la izquierda se produce sobre el fondo de una prolongada crisis y confusin terica, ideolgica y poltica en el pensamiento de izquierda, que por cierto no es exclusiva de Francia sino que tiene alcance mundial.

Como consecuencia de esa crisis del pensamiento de la izquierda, falta, en distintos grados, en los discursos de Buffet, Besancenot y Bov una propuesta estructurada y completa de las transformaciones econmicas, polticas y sociales profundas que se revelan indispensables. Y tambin falta una propuesta para un giro total de la poltica internacional con el objetivo de que Francia establezca relaciones de solidaridad y de verdadera cooperacin con todos los pueblos del mundo, en particular con aqullos que luchan por su derecho a la autodeterminacin y que no slo se independice sino que oponga decididamente a la poltica agresiva y guerrerista encabezada por Estados Unidos.

Los tres B se muestran sensibles a las presiones ideolgicas del sistema y a veces no se atreven a proponer las reformas drsticas que se imponen. Lo mismo ocurre en poltica internacional. Puede ser un ejemplo el hecho de que Besancenot critique a Chvez por sus relaciones amistosas con Irn, privilegiando las provocaciones verbales antiisraelitas del presidente Mahmud Ahmadineyad, aparentemente sin comprender el papel sobresaliente que desempea Irn en el frente antiimperialista mundial y la necesidad de manifestarse solidario con dicho pas ante las amenazas de una agresin estadounidense.

La nica que parece insensible a las presiones ideolgicas del sistema dominante es Arlette Laguiller que dice, por ejemplo, que hay que requisicionar a las empresas que se proponen deslocalizar para instalarse en pases donde los salarios son muy bajos.

Las relaciones econmicas y polticas internacionales, tema fundamental en las condiciones de la mundializacin, ocupan muy poco espacio en la campaa electoral, tanto a la izquierda como a la derecha.

Por cierto que los partidos de izquierda tienen propuestas concretas sobre todo para los problemas econmico sociales acuciantes pero casi no han tenido oportunidad de explicarlas y popularizarlas. Ello se debe a que hasta el 9 de abril los principales medios de comunicacin estuvieron prcticamente monopolizados por los grandes candidatos, en particular Sarkozy y Royal en una campaa no oficial que dur varios meses y slo a partir del 9 de abril, fecha de comienzo de la campaa oficial, de dos semanas de duracin, el tiempo de presencia en los medios se distribuy en partes iguales entre los 12 candidatos.

Todo indica que para la segunda vuelta quedarn Sgolne Royal y Sarkozy o, aunque menos probable, este ltimo y Bayrou. Los tres conservadores. Bayrou, hombre de derecha, ha ganado popularidad con su argumento central de que ms de 20 aos de alternancia en el Gobierno del Partido Socialista y de la derecha tradicional han llevado a Francia a una situacin deplorable y que hay que salir de ella reuniendo en el Gobierno lo mejor de ambos bandos. En una palabra, propone una coalicin de centro-derecha, propuesta que cuenta con el apoyo a dirigentes importantes del PS.

A una semana del primer turno de las elecciones, todas las encuestas atribuyen el primer lugar a Sarkozy (entre el 26 y el 29,5%), el segundo a Royal (entre el 23 y el 25%), el tercero a Bayrou (entre el 17,5% y el 21%) el cuarto a la extrema derecha de Le Pen (entre el 13,5% y el 15%) y entre el 1,5% y el 2% a otros dos candidatos de derecha: de Villiers y Nihous. Ya hemos indicado ms arriba las intenciones de voto a favor de los candidatos de izquierda. En el segundo turno electoral Sarkozy le ganara a Royal 53% a 47% y Bayrou a Sarkozy 53,5% a 46,5%. Algunos puntos ms o menos, estos resultados se mantienen invariables en las encuestas desde hace varias semanas.

En esta situacin qu proponen los tres B de la izquierda a los electores?

Buffet dice que hay que crear las condiciones en el primer turno (votando por ella) para que la izquierda gane finalmente la eleccin. Es decir que para Buffet, contra toda evidencia , el PS y en particular Sgolne Royal, forman parte de la izquierda. Esto agrega a la confusin y contribuye a demorar un proceso positivo en la poltica francesa.

Bov que habla de voto insurreccional (que consiste en votar por l en el primer turno) anunci que en la segunda vuelta votar a la candidata del PS, a la que califica de izquierda blanda. Ninguno de los dos dicen que harn si es Bayrou el que enfrenta a Sarkozy en la segunda vuelta.

Y Besancenot, que reclama que se lo vote en el primer turno para fortalecer la izquierda para las luchas futuras y por conviccin, dice que la LCR decidir su consigna de voto despus del primer turno pero que su partido no practica la poltica de lo peor. Debe entenderse que propiciar el voto contra Sarkozy sin pronunciarse abiertamente por el voto a Royal.

La idea comn de los tres es: en el primer turno voten por m y en el segundo cualquier cosa menos Sarkozy, lo que tampoco aclara mucho polticamente la disyuntiva, sobre todo a largo plazo, que se le presenta a la clases populares.

Pero la realidad no es como la presentan los tres B. Porque Sarkozy ser el ganador en el segundo turno si su adversaria es Royal. Esto ya prcticamente nadie lo duda, ni siquiera los dirigentes del PS. Incluso algunos de ellos hablan de un acuerdo con Bayrou, sin aclarar cuando ni cmo, aparentemente para tratar de salvar algo del desastre, pero en el fondo interesados en formar en Francia una nueva coalicin de centro derecha, como propone Bayrou.

De modo que a los electores de izquierda les quedan dos opciones, un verdadero dilema de hierro. La primera es votar por conviccin en la primera vuelta y votar en blanco o abstenerse en la segunda vuelta, ya sea para tratar de deslegitimar en lo posible el, al parecer, inevitable triunfo de Sarkozy sobre S. Royal, o para no participar en un duelo entre Sarkozy y Bayrou.

La segunda opcin, si se quiere intentar con alguna probabilidad de xito que se imponga la consigna cualquier cosa salvo Sarkozy es, tapndose la nariz, votar por Bayrou desde la primera vuelta.

Algunos analistas polticos hablan de una derechizacin del electorado francs.

A pocos das del primer turno casi un 40 % del electorado no sabe por quin va a votar. No hay tal derechizacin del electorado, sino una derechizacin del PS y la incapacidad de la izquierda para ofrecer una verdadera opcin creble antisistema, lo que ha desorientado a buena parte del electorado, que si no se abstiene o vota en blanco, tiene que votar por el que considera menos peor. En otros trminos, elegir entre la sartn y el fuego.

Lo positivo de todo esto es que cabe esperar que despus de las elecciones se produzca una recomposicin del panorama poltico francs, con el PS fragmentado entre los centristas y los social liberales, por un lado y su izquierda, por el otro. Los primeros aliados al centro-derecha tradicional que puede encarnar Bayrou y la segunda formando parte de una verdadera alternativa popular de transformacin social integrada sobre todo por los ciudadanos independientes de izquierda y por los miembros y ex miembros ms lcidos de los partidos de izquierda.


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