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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-04-2007

Baltasar Garzn, un clavo ardiendo

Centro de Documentacin contra la Tortura


El pasado 10 de abril el canal 2 de la TVE emiti el documental El alma de los verdugos" codirigido y copresentado por el Juez de la Audiencia Nacional espaola Baltasar Garzn. El contenido del documental supone posiblemente un espaldarazo a quienes durante tantos aos buscan el reconocimiento y la reparacin de los cientos de vctimas que sufrieron las detenciones arbitrarias, la tortura, las desapariciones, en definitiva el terrorismo de estado en Argentina, Chile u otros pases de Latinoamrica entre los aos setenta y ochenta. Siempre es bueno que la tortura se denuncie, y es cierto que el documental puso sobre la mesa una realidad lacerante.

Sin embargo, dudamos, y as lo hacemos pblico, que la persona ms adecuada para vehiculizar esta denuncia sea el juez Baltasar Garzn, quien fue presentado a s mismo como una autoridad en materia de perseguir a torturadores.

Como el propio Vicente Romero -codirector del documental- asegur contina habiendo torturas en otros lugares, contina habiendo secuestros, desapariciones y crceles secretas. Precisamente Garzn en su actividad diaria al frente del tribunal especial antiterrorista que es la Audiencia Nacional conoce perfectamente esta realidad, de primera mano, siendo que emana de l mismo la orden de incomunicar a las personas acusadas de terrorismo, verdadero espacio de impunidad en el que se producen brutales torturas.

Y es que la impunidad de los torturadores no es, algo que afectara slo a las dictaduras del Cono Sur americano sino tambin al Estado espaol. Las recomendaciones reiteradas por el Comit para la Prevencin de la Tortura y del Comisario para los Derechos Humanos del Consejo de Europa, del Comit de Derechos Humanos, del Comit Contra la Tortura y del Relator contra la Tortura de Naciones Unidas, as como de organismos no gubernamentales de la talla de Amnista Internacional, Human Rights Watch o la Organizacin Mundial Contra la Tortura denuncian un sistema que facilita o ampara la existencia de un cuadro grave de torturas en el Estado espaol donde, segn denuncian las asociaciones y colectivos que trabajan en este mbito, en lo que llevamos de siglo XXI se estaran produciendo ms de 700 casos anuales de denuncias de torturas y malos tratos que afectaran a personas de todo tipo y condicin.

Pero esas denuncias -y las condenas- no son nicamente genricas, tambin apuntan directamente al coautor del reportaje Baltasar Garzn: En vsperas de los Juegos Olmpicos de Barcelona se desarroll en Catalunya la llamada Operacin Garzn que se sald con la detencin por parte de la Guardia Civil de una treintena de personas, la mayora de ellas vinculadas al movimiento independentista cataln. Muchos de los arrestados denunciaron haber sido sometidos durante los interrogatorios a torturas como la bolsa, golpes por todo el cuerpo, electrodos, dificultar el sueo, amenazas y simulacros de ejecucin. Algunos intentaron suicidarse. El caso fue resuelto 12 aos despus en sentencia de 2 de noviembre de 2004 por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, que seal que tena la conviccin de que la investigacin de las denuncias no hubiera sido los suficientemente profundas y efectivas para cumplir con las exigencias de los tratados internacionales. Y esto implicaba tambin a Baltasar Garzn que, segn los demandantes, tras las denuncias formuladas ante el Juzgado Central de Instruccin nm. 5, debieron ser sometidos a un reconocimiento mdico profundo. Dicho juzgado se limit a solicitar a la mdico forense, L. L. G., un simple informe, y no un verdadero dictamen pericial sobre los malos tratos alegados.

Adems, la sentencia constata que el 20 de mayo de 1997 -casi cinco aos despus de la denuncia- la Audiencia Nacional no haba dado curso a la decisin de remitir a los tribunales competentes las alegaciones de malos tratos. Por todo ello, el Gobierno fue condenado a indemnizar a los recurrentes.

Tambin el Comit para la Prevencin de la Tortura del Consejo de Europa menciona al Juzgado que dirige Garzn en su informe de la visita de enero de 1997. En dicho informe recoge las alegaciones de tortura sufridas por el ciudadano vasco Jose Arkauz considerando su testimonio detallado y coherente contradiciendo la versin dada por el juez ocultando estas torturas en la que sostiene que con Arkauz se cumplieron escrupulosamente las indicaciones del CPT para prevenir cualquier posibilidad de malos tratos o torturas. El Comit reprocha al juzgado que no se adoptaron medidas repetidamente recomendadas por el CPT, como es la puesta a su disposicin un abogado y denuncia adems que la actuacin del mdico forense que lo examin estuvo plagada de irregularidades.

En estas dos ocasiones Europa funcion. Porque en el Estado espaol y en sus tribunales se cumple la premisa expuesta por Garzn en el documental de que el torturador tortura porque tiene la capacidad que le da el poder hacerlo. En otra situacin no lo hara jams. Pero el juez hablaba de Argentina y Chile.

En diciembre del ao pasado el juez anunci una serie de medidas de prevencin de la tortura a once islamistas detenidos e incomunicados en Ceuta, entre ellas la grabacin en video coincidiendo con la visita al Estado espaol de Eric Sotas, director de la Organizacin Mundial Contra la Tortura. Sin embargo, a lo largo de sus aos de instructor en la Audiencia Nacional, han sido cientos los ciudadanos vascos que han denunciado ante Baltasar Garzn haber padecido torturas sin que ste les prestara ms atencin que un mero trmite burocrtico. El 25 de enero la polica detuvo e incomunic a Iker Agirre, acusado de pertenecer a ETA en una operacin supervisada por Garzn. En este caso no adopt ninguna medida. El joven vasco relat despus severas torturas.

Conocemos la actitud de Garzn en el mbito internacional as como la conocemos en el domstico, ya que es habitual que vea fuera de las fronteras de su actividad jurisdiccional lo que no ve ante sus narices. Conocemos su inters por aparecer como el juez progresista, para poder as llevar a cabo una actitud represiva sin parangn desde los despachos del tribunal excepcional de la Audiencia Nacional. Conocemos de primera mano su pasividad con la tortura en sus quehaceres diarios, as como conocemos que su actividad en el mbito internacional no es ms que un ligero barniz de defensor de derechos humanos sin que sus acciones hayan pasado de ser testimoniales. Sabemos asimismo la importancia que esto tiene para grupos que, como nosotros, en el arduo trabajo de luchar por el reconocimiento y la reparacin de las vctimas de la tortura se agarraran incluso a un clavo ardiendo. El clavo que ha ofrecido Baltasar Garzn a las personas que en este reportaje, sin dudar en su voluntad real, confiaron en l.

Vaya para ellas nuestro cario y nuestra solidaridad, esperando que comprendan el dolor que nos causa la habilitacin que se da a este personaje con iniciativas como esta.

Suscriben este comunicado:

- Asociacin Pro Derechos Humanos de Andaluca -APDHA -Andaluca

- Asociacin de Juristas Andaluces 17 de Marzo -Andaluca

- Asociacin de Solidaridad y Apoyo a los Presos de Aragn -ASAPA -Aragn

- Acci dels Cristians per lAbolici de la Tortura -ACAT -Catalunya

- Observatori del Sistema Penal i els Drets Humans de la Universidad de Barcelona -Catalunya

- Memoria Contra la Tortura -Catalunya

- Asociacin de Abogados Vascos -Eskubideak -Euskal Herria

- Observatorio Vasco de Derechos Humanos -Behatokia -Euskal Herria

- Salhaketa -Euskal Herria

- Torturaren Aurkako Taldea -TAT -Euskal Herria

- Asociacin Libre de Abogados -Madrid

- Centro de Documentacin contra la Tortura -Madrid

- Centro de Asesora y Estudios Sociales- CAES -Madrid



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