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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-04-2007

Fue el transporte emblemtico durante el periodo especial
Adis al "camello"

Dalia Acosta
IPS


Los popularmente llamados camellos, una variante del transporte urbano surgida en los peores momentos de la crisis econmica de la dcada del 90 en Cuba, parecen destinados a desaparecer del centro de la capital del pas para alegra de la poblacin y beneficio del entorno.

Pesados y capaces de transportar hasta 300 personas, este hbrido entre camin y mnibus que por su aspecto simula las jorobas de camello, fue la solucin salvadora para una urbe de ms de dos millones de habitantes, pero nunca lleg a paliar la crisis y se convirti en uno de los smbolos emblemticos del llamado oficialmente "perodo especial en tiempos de paz".

Con el humor que caracteriza a la poblacin cubana y esa capacidad de rerse hasta de sus peores desgracias, muchas personas en esta isla caribea empezaron a comparar la accin de viajar en camello con la advertencia que antecede a la transmisin de algunas pelculas extranjeras por la televisin cubana: "sexo, lenguaje de adultos y violencia".

Ahora, a pocos meses de que el gobierno reconociera pblicamente que el transporte urbano en La Habana estaba a punto de colapsar, los camellos empiezan a desaparecer de las zonas ms cntricas y, en su lugar, transitan mnibus articulados de importacin que podran convertirse en la "primera solucin" del siglo XXI en este pas.

"Son mucho ms cmodos y pasan ms a menudo que los camellos, cada 10 o 15 minutos. El nico problema es que son ms calurosos", coment una habanera, de 43 aos, que reconoci viajar "ms en botella (autoestop) que en guagua (autobs del transporte pblico urbano)".

"Para las mujeres, siempre es un problema. En la guagua, si no alcanzas asiento, viajas apretada y con el temor de que algn hombre se aproveche para tocarte. Y en las botellas hay que estar preparada para or propuestas o insinuaciones sexuales del chofer. Por supuesto, no pasa siempre, pero es un riesgo que est ah", aadi.

El transporte pblico ha sido uno de los sectores econmicos de ms lenta recuperacin tras el golpe sufrido con la crisis iniciada a comienzos de los aos 90, cuando Cuba perdi a sus principales socios con la disolucin del bloque socialista europeo y de la Unin Sovitica. La isla lleg a registrar una cada de casi 35 por ciento de su producto interno bruto.

El ministro de Transporte, Jorge Luis Sierra, asegur en marzo que, para solucionar los problemas del sector, el pas debe aprovechar mejor los recursos ya existentes, redisear las rutas de los mnibus urbanos e importar un nmero importante de vehculos en los prximos tres aos.

Entre las nuevas estrategias, se pretende dejar el camello slo para el transporte de personas desde zonas perifricas hacia La Habana. Ya en el interior de la capital circularan vehculos ms pequeos, "menos agresivos para el pavimento y ms cmodos para el trnsito", anunci Sierra.

El proyecto gubernamental de reordenamiento del transporte urbano para la sustitucin paulatina de los camellos incluye la adquisicin de 600 mnibus articulados (de dos cuerpos unidos por un sistema flexible), por un valor aproximado de 120 millones de dlares, segn datos del Ministerio de Transporte.

Fuentes de la Direccin de mnibus Urbanos de Ciudad de La Habana aseguraron a medios de prensa nacionales que se est trabajando para llegar a 660.000 pasajeros al da en el primer semestre de este ao y en la creacin de condiciones para impulsar la modernizacin de todo el sistema nacional del transporte.

Aunque esa cifra es muy superior a los 400.000 transportados al da en promedio en 2006, an es muy lejana de los casi cuatro millones de viajes diarios registrados antes de la crisis econmica. Si en aquella poca, la mayora de los habitantes de la ciudad suba a un mnibus urbanos al menos dos veces al da, ahora eligen esta va slo cuando no queda otra opcin.

Un nmero importante de personas se mueve en vehculos pertenecientes a sus centros de trabajo, optan por taxis colectivos privados con altas tarifas o acuden a los llamados "puntos de embarque de transporte alternativo", donde deben parar y cargar pasajeros los automviles estatales que viajan con asientos desocupados.

Un trabajo especializado aparecido en Economics Press Service, publicacin de la corresponsala de IPS en Cuba, revela que la transportacin por va area, martima y terrestre creci 12,7 por ciento el ao pasado, pero apenas representa 47,4 por ciento del promedio de personas transportadas anualmente entre 1985 y 1990.

Segn esa fuente, el transporte por mnibus de uso pblico disminuy en todo el pas, pero sobre todo en Ciudad de La Habana, donde, en cambio, decreci 13,13 por ciento.

En tanto, 49,4 por ciento del total de los viajes realizados en el pas fueron por "medios alternativos", como los vehculos estatales en "puntos de embarque", los bici-taxi (triciclos acondicionados para llevar dos personas) y la traccin animal. La cifra no incluye a los taxis colectivos privados, ms conocidos como "almendrones".

"Los medios alternativos no pueden ser una solucin slida para el pas", seal a IPS el autor del artculo, quien solicit reserva sobre su identidad.

A juicio del experto, "el deterioro a que ha llegado la transportacin de pasajeros en los ltimos aos, particularmente en 2006, es el resultado de no haberle dedicado la atencin, los medios y recursos necesarios que reclama esta importante actividad econmica".

Mientras el gobierno trata de enfrentar la crisis, la escasa circulacin de aire por las pequeas ventanillas de cristal de los nuevos mnibus es hasta ahora la nica queja generalizada de la poblacin, en un pas donde el promedio de temperatura es cada vez ms alto y los vehculos del transporte de pasajeros suelen llevar personas sentadas y de pie.

"Con las guaguas de importacin casi siempre pasa lo mismo. Vienen de pases fros y apenas tienen ventanas. Ojal pudiramos, aunque sea, ensamblarlas aqu y que respondieran a nuestras necesidades", opin Marcos Lpez, de 46 aos, vecino del barrio de Alamar, en la periferia de la ciudad.

"Cualquier mejora es un verdadero alivio", aadi Lpez, quien asegur que algunos das debe "invertir hasta dos o tres horas" para llegar de su casa al trabajo y de retorno del mismo.

"Es un viaje de 15 minutos, pero la espera puede ser horrible. Adems, en mi caso, no puedo ir a pie porque tengo que atravesar el tnel de la baha (de La Habana)", coment.


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