Portada :: Opinin :: La Izquierda a debate
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-04-2007

Los socialismos del siglo XXI

Esteban Valenti
Bitacora


''Hay otros mundos pero estn en ste''.

Paul luard

Lo confieso desde ya, no tengo la menor idea de cmo ser el socialismo del siglo XXI. Lo que tengo claro es como NO ser. No ser igual o parecido al socialismo del siglo XX. Me refiero al ''socialismo real'', al que gobern la Unin Sovitica y los pases de Europa del este desde 1917. Ni all ni en ningn otro pas del planeta.

Es bueno que este y otros temas sobre el futuro de nuestras sociedades se discuta, se analice y se critique. No podemos ni debemos vivir al da, sin ms horizonte que las escaramuzas polticas cotidianas, siguiendo la agenda que construye todos los das el capitalismo, o si queremos ser ms modernos la economa de mercado y sus cultores ideolgicos y polticos. La primera batalla que hay que ganar contra el sistema es la de las ideas, el riesgo de proponer y de innovar y de equivocarse.

El capitalismo del siglo XXI tendr algunos cambios, que ya se estn produciendo, pero en lo fundamental no ser muy distinto al del siglo anterior. En que elementos? La propiedad privada, el lucro, la despiadada lucha por las riquezas, la confrontacin entre los diversos sectores sociales por la apropiacin de esa riquezas, el crecimiento y la capacidad de adaptarse a los cambios y el sustento ideolgico y cultural seguirn siendo sus pilares fundamentales y su principal herramienta ser la globalizacin de las finanzas y el uso y apropiacin de las nuevas tecnologas. En sntesis ser continuidad y tambin flexibilidad y capacidad de adaptacin, no ocultemos la realidad. Seguir siendo cada da ms el sistema de la concentracin de la riqueza, de la divisin internacional del trabajo y por lo tanto de los pases y regiones ricas y pobres.

Cul es el socialismo que NO ser? Muy simple, el que fracas, el que implosion a partir de sus propias e insalvables contradicciones. Saber lo que NO ser es un paso importante. No ser el socialismo de la propiedad absoluta y total de todos los medios de produccin, cambio, comercio en manos del Estado. No ser el socialismo del lder, del partido y del Estado ocupando todos los espacios de la sociedad, interviniendo en todo, en la economa, la poltica, la cultura, la educacin, la ciencia y tecnologa, el arte y la esttica. Ni en esos extremos ni en formas similares o aproximativas.

No ser el socialismo de las verdades nicas e inmutables, de la doctrina que lo explica todo y para siempre, del fin de la lucha de clases y por lo tanto de la historia. No ser el socialismo de la dictadura del proletariado, ni terica ni prcticamente en sus diversas variables.

No ser el socialismo del Estado planificando todo, desde la produccin, el comercio, las finanzas, la innovacin tecnolgica, la distribucin de los recursos, el uso del territorio, las expresiones culturales y artsticas. No ser el socialismo de la burocracia dominndolo todo y esperando agazapada para que el menor cambio apropiarse de las empresas y los medios de produccin de la manera ms salvaje.

No ser el socialismo de las sospechosas unanimidades que un da se desmoronan, de la falta de libertades y de sin una sociedad civil rica y variada, del monopolio de la prensa, la educacin y la cultura. Eso tambin se demostr injusto y errado histricamente. Lo quieran llamar dictadura del proletariado, democracia socialista o cualquier otro nombre ms imaginativo.

Y NO ser el socialismo de los centros y de los modelos nicos que encandilan con sus resplandor, por eso es justo de hablar de socialismos, de los esfuerzos y las bsquedas nacionales, plurales y diversas. Lo que NO ser es el campo socialista mundial.

Habr socialismos? Es una pregunta muy necesaria. Tengo la conviccin de que con ese u otro nombre los seres humanos seremos capaces de construir algo diferente y ms justo de lo que hoy domina al mundo, de la forma de produccin y distribucin de la riqueza que hoy es absolutamente dominante en el planeta. Y creo que esas formas alternativas las veremos en este nuevo siglo. Aunque e desterrado todo determinismo, no es obligatorio, no est determinado por las contradicciones y la inexorable evolucin de la historia, ser una construccin libre y conciente de los seres humanos. O no ser.

En la historia mundial la nica alternativa que ha sido presentada con su enorme cantidad de variantes y escuelas al capitalismo ha sido el socialismo, as que vale la pena utilizar este concepto, aunque tengamos que afrontar todas las dificultades que implican sus diversas experiencias, sus avances, retrocesos y sus fracasos.

La referencia para construir el socialismo sern las mismas, los mismos autores y textos que los que utilizamos hasta ahora? La primera respuesta que me surge espontnea, crtica y basada en la idea bsica y elemental del progreso de la ideas, es que un libro, o un conjunto de libros escritos hace 150 aos, cuando todo era tan diferente, difcilmente puede responder a los nuevos y viejos problemas entrelazados. Me cuesta decirle a mis hijos y a mis nietos que deben buscar en esos textos las respuestas al mundo actual, el del siglo XXI.

Creo que hace falta una profunda renovacin de las propuestas, de las ideas, de los derroteros hacia y dentro del socialismo, tanto en sus aspectos econmicos, sociales, culturales, polticos partiendo de la gran experiencia acumulada. No me gusta quedar atrapado en la vieja alternativa entre socialdemocracia y socialismo real. Tampoco da cuenta de un cambio profundo y removedor de las ideas, de las practicas y de los proyectos. Y creo ms firmemente que nunca, que en esta como en otras materias no hay verdades reveladas, estticas, sino la bsqueda permanente, el uso y el perfeccionamiento de las propias herramientas de bsqueda hacia y en el socialismo. El concepto de ciencia del siglo diez y nueve tiene nada que ver con el de este siglo, incluyendo naturalmente a las ciencias sociales.

Hay que archivar a Marx? En absoluto, es una referencia obligada para la economa poltica, para la sociologa, para la antropologa y para muchas otras disciplinas, es un ejemplo de audacia intelectual, de rigor en la investigacin, de bsqueda de las bases materiales y de los procesos histricos en sus races profundas. Es parte del mejor patrimonio intelectual de la humanidad. Y el socialismo es obligatoriamente un desarrollo de ese patrimonio cultural como de toda la enorme acumulacin de conocimiento que han hecho las sociedades. Es cambio y es continuidad, pero siempre sometido a la ms despiadada de las crticas, esa que no utilizamos durante mucho tiempo y que aplast las propias ideas de Marx..

Cules son las principales cuestiones que deber afrontar el socialismo del siglo XXI, y ms en general las sociedades del Siglo XXI? Son las mismas que afrontaron cuando nacieron las ideas socialistas? Algunas si, pero muchas otras son nuevas cuestiones. Lo que persiste es la construccin de sistemas de produccin, de propiedad y de distribucin ms equitativos y justos de la riqueza entre los pases y en las sociedades. El reino de la libertad, no debera ser un eufemismo, ni slo una referencia a las libertades civiles y democrticas, sino a la libertad de la opresin y el miedo de la miseria, de la pobreza y la marginacin.

Deber plantearse con ms fuerza que antes y que nunca el tema del socialismo de la vida cotidiana e individual, ese conjunto de relaciones que hay que democratizar y hacer infinitamente ms justas entre los ciudadanos ante los diversos poderes y en particular con el Estado. Ese socialismo tan bien definido por George Lucks y psimamente resuelto por el socialismo real.

El socialismo del siglo en que el conocimiento y la informacin son la primera fuerza productiva en el planeta y en particular en las sociedades desarrolladas deber afrontar de manera creadora y nueva la batalla de las ideas y de la nueva cultura como factor esencial. No hay socialismo, ni del siglo XXI ni de ningn siglo o poca si no se avanza y se gana la batalla cultural. Lo que llamamos la superestructura - en las definiciones clsicas - demostr que sus relaciones con la estructura econmica era y se ha hecho mucho ms compleja y llena de contradicciones propias.

Las nuevas tecnologas en la informacin, en la biologa, en la robtica y en muchas otras disciplinas no slo influyen de manera determinante en la economa, sino en el propio concepto y carcter del trabajo y la cultura que le da soporte. Y el socialismo ha estado y seguir estando ligado al trabajo, a los trabajadores y a su cultura en profundo cambio.

El socialismo deber afrontar la relacin entre los seres humanos con la naturaleza y las enormes tensiones que se han generado a niveles que nunca previmos y que el socialismo real aplast de la peor manera, excluyndolo de su cultura y de sus prioridades. Ver la Unin Sovitica y ahora Rusia.

Esta es una primera aproximacin a un tema apasionante, para tirios y troyanos, porque es formularse preguntas que son obligatorias para todos los que no miran la historia ni como un juguete del mercado y sus designios, ni como un curso ineluctable y previsible y escrito en su genoma econmico.

La penltima pregunta Debemos refugiarnos en la ltima playa, en la utopa? Estamos crecidos y grandes para jugar al solitario y conformarnos con vivir en la injusticia y el lucro ms desenfrenado, mientras alimentamos simplemente la ilusin de un mundo mejor. Eso est bien para la lrica, pero es la peor de las derrotas, el ms grave de los repliegues, el de dejarles a ellos la realidad y reservar para nosotros la ficcin.

http://bolivar.c.topica.com/maagjviabx9JRbRYxdqb

(*) Esteban Valent es periodista y coordinador de Bitcora, Uruguay.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter