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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2007

Entrevista con Leonardo Boff
"Burcratas de lo sagrado"

Sergio Ferrari
Revista Koeyu Latinoamericano


Todos los caminos no conducen a Roma sino a Aparecida. En todo caso durante las tres ltimas semanas de mayo cuando los obispos y cardenales catlicos latinoamericanos se dirigirn a ese Santuario para participar en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe (CELAM). El ms importante cnclave de la jerarqua catlica romana del continente se realizar entre el 13 y el 31 de mayo en ese rincn del Estado de San Pablo. A donde llegar tambin el Papa Benedicto XVI entre el 9 y el 13 de mayo- para participar en la ceremonia de apertura de la conferencia. "De la Iglesia Catlica nadie espera novedades", enfatiza con cierto escepticismo Leonardo Boff, telogo y militante brasilero, uno de los padres fundadores de la Teologa de la Liberacin. Veintids aos despus de la primera sancin que recibiera del Vaticano y quince desde que abandonara el ejercicio sacerdotal para "auto proclamarse al estado laical", Boff analiza el presente de una Iglesia que l considera vaca de voces profticas.

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P: Qu etapa de su existencia transita hoy la Iglesia Catlica Romana y la Iglesia Latinoamericana?

R: Ambas se encuentran un tanto perdidas como casi todas las instituciones "histricas" en un momento en que prcticamente nadie entiende bien hacia dnde va la humanidad. Y en el cual se tiene la impresin que ninguna autoridad espiritual tiene una palabra verdaderamente orientadora. Tal vez su Santidad el Dalai Lama ostente cierta credibilidad porque reafirma el mensaje universal de la necesidad de escucharse los unos a los otros, de amarse y de buscar la paz sin violencia.

De la Iglesia Catlica romana nadie espera novedades. No hay hoy voces "oficiales" que digan la verdad como en su poca lo hacan los profetas...

BUROCRATAS DE LOS SAGRADO

P: Un juicio bastante tajante...

R: Siento que predominan hoy burcratas de lo sagrado que repiten las viejas frmulas que nadie adopta porque poco tienen que ver con la vida y no generan esperanza. Pienso que gran parte de la humanidad siente que no se puede seguir en la misma senda tal como est hoy el mundo. Hay demasiada sangre en los caminos y no existe consenso con respecto a ningn punto esencial. Ni siquiera sobre si queremos realmente salvar la Casa Comn con la que contamos, es decir la Tierra. Es una situacin propia de pocas de crisis paradigmticas, crisis de un mundo que ya ha perdido gran parte de su sentido y, al mismo tiempo, crisis de otro mundo que no termina realmente de nacer. En ese sentido y para bajar a lo terrenal, tal vez uno de los mensajes actuales ms significativos sea el del creador de la ciudad de Brasilia, Oscar Niemeyer. Un marxista convencido, que en diciembre prximo cumplir sus cien aos y que mantiene un alto sentido de la tica. El dice: "lo fundamental es reconocer que la sociedad es injusta y que slo entre hermanos y hermanas que se den la mano podremos vivir mejor". Si el Papa anunciara tan slo esto habra entonces valido la pena su prxima visita a Brasil.

P: Para volver a la Conferencia del CELAM de Aparecida, en la lista oficial de 266 personalidades que participarn, en tanto miembros, invitados, observadores, peritos etc. la presencia femenina no superar la treintena.

Qu significado tiene en una institucin que se define como universal?

R: La iglesia catlica romana es uno de los ltimos bastiones del patriarcado y del machismo oficial que existe en el planeta. Para el Vaticano, la mujer, eclesialmente hablando, cuenta apenas como una fuerza auxiliar. Las mujeres no tienen, cannicamente, plena ciudadana eclesial. Ni siquiera pueden recibir los siete sacramentos, porque el del orden les es vetado. Si retomamos a Santo Toms que afirma que el bautismo es un sacramento de iniciacin porque contiene dentro de s todos los dems- debemos sacar como conclusin que las mujeres reciben un bautismo menor o incompleto. En verdad reciben slo seis sacramentos. El Vaticano, al limitar la presencia de las mujeres en sus encuentros oficiales, es absolutamente consecuente con su teologa. Resta saber si este tipo de interpretacin y de actitud tienen algo que ver con la intencin de Jess de promover una fraternidad abierta, de hermanos y hermanas sin ninguna exclusin, y si siguen vlidas las palabras de San Pablo al decir que "en Cristo no hay griego ni brbaro, ni hombre ni mujer, porque todos somos uno en Cristo".

JON SOBRINO: "NUESTRO MEJOR TELOGO"

P: La conferencia de Aparecida fue precedida por una sancin directa de Roma al padre jesuita Jon Sobrino, uno de las voces restantes de la Teologa de la Liberacin. Cmo interpretar esa sancin en ese momento?

R: A mi juicio no tiene mucho que ver con Benedicto XVI. Quien en 1986 particip de la reunin con representantes de la Conferencia de Obispos de Brasil, con cardenales de la Curia y con el entonces Papa en persona, tras el conflicto existente en ese momento con la Teologa de la Liberacin. El resultado de ese encuentro fue francamente positivo. Y se expres con el envo de una carta del Papa a dicha Conferencia Episcopal en la cual deca "que la Teologa de la Liberacin no es slo oportuna sino til y necesaria y que representa una nueva fase en la tradicin del pensamiento teolgico". Despus de ese acierto oficial, el Cardenal Ratzinger dej de atacar a la Teologa de la Liberacin.

P: Cmo se entiende entonces hoy la sancin contra Jon Sobrino?

R: Su condena es obra tal como l mismo lo insina en su carta al Superior General de la Compaa de Jess- del grupo de cardenales latinoamericanos presentes en la Curia Romana, quienes nunca han aceptado realmente los trminos de la Carta Papal de 1986 a los obispos de Brasil. Los nombres son conocidos. El principal es Alfonso Lpez Trujillo, de Colombia, obsesivo perseguidor de los telogos de la liberacin, quien haba prometido que iba a destruir a Gustavo Gutirrez, a Leonardo Boff y a Jon Sobrino. Hasta ahora logr perjudicar a Gutirrez y a m. Solamente le faltaba Jon Sobrino. Y pareciera que ahora complet su obra perversa. No hay que olvidar algunos de sus aliados como el otro colombiano, Daro Castrilln Hoyos, el mejicano Lozano de Barragn y uno de Brasil, el suizo Kart Josef Romer, ex Obispo Auxiliar de Ro de Janeiro que ahora est en Roma, quien lanz las primeras acusaciones contra m y que culminaron con mi proceso en el Vaticano. No me sorprende para nada, conocindoles como aduladores que son de cualquier autoridad suprema, que hayan querido prestar este "buen servicio" al actual Papa. Limpiando el camino para su visita a Brasil, condenando a nuestro mejor telogo, sobreviviente del martirio que vivi toda su comunidad jesuita en 1989 en El Salvador.

"OJALA QUE EL PAPA NOS SORPRENDA"

P: Aunque es un tanto prematuro, se puede esperar alguna conclusin importante de la Conferencia del CELAM? Me refiero a decisiones que pudieran dinamizar el compromiso social de los catlicos latinoamericanos

R: Entre los telogos que siguen la preparacin de Aparecida predomina la idea que en el fondo no hay mucho que agregar al magisterio episcopal latinoamericano ya aceptado en los ltimos cuarenta aos. Es decir, la temtica de la liberacin contra la opresin expuesta en Medelln (1968); la opcin por los pobres y contra la pobreza de Puebla (1979); la *inculturacin* de la fe en las culturas oprimidas, especialmente en la popular, indgena y negra. Como lo estableci con claridad Puebla, no basta con constatar las heridas que matan a tanta gente, sino que urge denunciar las causas. La principal, aunque no excluyente, es el modo de produccin y de consumo explotador de personas y naciones que devasta los bienes escasos de la naturaleza. Y este modo tiene un nombre: econmicamente se llama capitalismo en su etapa mundial globalizada y polticamente se llama neoliberalismo. Estos son los dos grandes causantes que producen exclusin y muerte. Lo que Aparecida probablemente va a expresar, y esperamos que as sea, es un llamado urgente al cuidado y proteccin de la naturaleza y a la responsabilidad colectiva de cara al calentamiento global inevitable del planeta. Todo esto est provocando una devastacin sin precedentes de la biodiversidad y la creacin de millones de exiliados climticos que ya no pueden vivir en sus regiones de origen a raz de la prdida de cosechas, falta de agua o sequas prolongadas.

P: En caso que no haya estas declaraciones o decisiones "reconfortantes", se puede imaginar una nueva desilusin de amplios sectores de la iglesia latinoamericana en general y brasilera en particular?

R: No siento que haya mucha esperanza en torno a la visita del Papa a Brasil. Por lo tanto, consecuentemente, la desilusin no ser muy grande. Esperamos ser sorprendidos por el Papa. Deseamos que tenga ojos descargados de prejuicios y de lentes europeos y que nos vea como verdaderamente somos. Un pas, Brasil, vergonzosamente dividido y polarizado entre ricos y pobres y por lo tanto la necesidad de justicia social y de derechos sociales. Y por otra parte, un pas bello, alegre, religioso y dira tambin, mstico. El pueblo sabe que Dios existe por lo que siente en la piel, en lo cotidiano de su vida difcil y en los verdaderos milagros que opera permitiendo que sobreviva. Un pueblo que se alegra cuando gana su equipo de ftbol, que sabe divertirse con el carnaval, que no es fundamentalista ni dogmtico y que tiene la conviccin que en el camino hacia Dios se pueden sumar muchas cosas, en una sntesis sincrtica fantstica basada en la certeza que al final todo termina bien, en los brazos de Dios que es Padre y Madre de todos sin distincin de origen ni de credo.

Puede ser tambin que en Aparecida el Papa haga un llamado a los catlicos, especialmente los jvenes, para que permanezcan en la Iglesia, dada la hemorrgica emigracin hacia otras denominaciones eclesiales de cuo carismtico.

Pero todas esas llamadas y declaraciones poco valen si la Iglesia no se renueva en su discurso, en su forma de celebrar y gana en sensibilidad para superar la fosilizacin que ha vivido bajo el pontificado de Juan Pablo II.

ECUMENICOS EN LA LUCHA POR EL CAMBIO

P: En un mundo tan polarizado y lleno de prejuicios entre culturas y religiones, el ecumenismo sigue siendo un desafo clave de los cristianos y los creyentes en general. Puede Aparecida aportar algo nuevo a este nivel?

R: En Brasil y en Amrica Latina en general hemos generado un ecumenismo sui generis que es absolutamente distinto a lo que conocemos oficialmente. No nos reunimos para discutir doctrinas y diferencias de interpretaciones de datos de la fe. Cada Iglesia respeta y acoge las otras con sus diferencias. Pero hemos inaugurado un ecumenismo en misin. Estamos todos juntos en la lucha por los derechos de los pobres, por la reforma agraria, en las pastorales sociales de la tierra, techo, salud, de la mujer marginada, de los nios y nias de la calle; a favor de escuelas y seguridad social. Y cuando hacemos las celebraciones para simbolizar nuestras conquistas olvidamos las diferencias y ponemos la palabra de Dios en el centro.

UNA NUEVA DEMOCRACIA LATINOAMERICANA

P: Imposible de hablar de Iglesia sin hablar de sociedad. Amrica Latina vive hoy un momento particularmente dinmico de su historia poltica. En que medida la conferencia del CELAM podr asociarse a esta "resurreccin poltica" que vive el continente? O pasar al costado, ignorar esta realidad o incluso intentar diferenciarse?

R: El hecho nuevo es que vivimos un proceso democrtico, de centro-izquierda en casi todos los pases del continente. Hay una emergencia de las masas, fruto de una nueva conciencia histrica, dentro de una etapa de madurez creciente. Por citar slo algunos ejemplos, el 86 % de indgenas bolivianos, y los casi 80 % de ecuatorianos, las grandes masas de obreros en Brasil, se han cansado de confiar y de ser engaados por las elites. Y han decidido creer en s mismas. Votando por Lula o Evo Morales han votado por ellas mismas. Y esto determina que haya gobiernos con polticas pblicas como nunca antes se haban visto, en beneficio de las mayoras. En el caso de Brasil, son 40 millones que pueden comer tres veces por da y que tienen hoy luz elctrica en sus casas. Y no rige el clsico populismo de antao cuando el lder, generalmente de otra clase, haca cosas buenas para el pueblo, directamente, sin mediaciones de los movimientos populares. Ahora, lo grandioso, es que existen centenares de movimientos populares que dialogan con el poder pblico y presionan a los gobiernos obligndoles a impulsar polticas sociales en su beneficio. Vivimos otro tipo de democracia enriquecida con sujetos histricos, antes ausentes y ahora muy activos. Este fenmeno social, en el caso concreto pero no exclusivo de Bolivia, Ecuador y Brasil cuenta con gran participacin de la iglesia de la liberacin que ya hace 50 aos viene reivindicando tales banderas, ahora victoriosas. La Teologa de la Liberacin ayud a consolidar esos avances. Tal como lo reconoce pblicamente el presidente Correa de Ecuador. Son varios los ministros de Lula que vienen de esta raz. El triunfo de esa teologa es ms claro hoy al interior de la poltica que en los espacios eclesiales. Esperamos que Aparecida reconozca tal hecho y lo refuerce.

SAN ROMERO DE AMERICA

P: Difcil terminar este dilogo sin tocar un tema de cierta notoriedad meditica, el apuro por santificar al Papa Juan Pablo II. No se habla ahora de sus posiciones contra el proceso sandinista en Nicaragua y sus silencios ante la guerra que sufri ese pas en los aos ochenta. Tampoco se menciona el apoyo vaticano a la jerarqua catlica que bendijo en Argentina el golpe militar de marzo de 1976, la brutal represin posterior, las desapariciones...

R: La gran parte de los santos que Roma proclama son santos por intereses polticos, es decir santos que refuerzan posiciones de poder en la institucin. Con o sin milagros puede el Vaticano, fcilmente, proclamar la santidad de Juan Pablo II. Por ms actitudes contradictorias que encierre su biografa, especialmente su relacin estrechamente comprometedora con el Presidente Ronald Reagan y con la Central de Inteligencia Americana, tanto en Nicaragua como en Polonia. Generalmente Roma busca satisfacer las diferentes tendencias. Proclaman a Juan XXIII como santo y simultneamente a Gregorio XVII, reaccionario y portador de vicios personales. Ahora sera bueno para nosotros que junto con Juan Pablo II santificara simultneamente a Oscar Arnulfo Romero, verdadero santo que muri mrtir, mezclando su sangre con la sangre eucarstica. Sera as el primer santo reconocido de la Teologa de la Liberacin que en su seno cuenta con tantos torturados, desaparecidos o asesinados por el poder represivo.

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