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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-05-2007

A propsito del libro "Quin invade a quin. El Plan frica y la inmigracin"

Ddac P. Lagarriga
Oozebap


 

Repugna la retrica de los perversos, repugna el "Plan frica" al que, eso s, hay que agradecerle su firme posicin sin tapujos. "Quin invade a quin", pero tambin "quin entiende a quin", "quin vota a quin", y por consiguiente: "quin es cmplice de quin"... Este Plan de Accin para el frica Subsahariana, o Plan frica, elaborado por el Gobierno Espaol, fue aprobado en el 2006 en plena intoxicacin meditica contra las "avalanchas" de los cayucos y pateras provenientes de frica. A pesar de que el 95% de las personas que llegan al estado espaol con la intencin de residir ms de tres meses (llamadas inmigrantes) no lo hacen por mar, sino por carretera y avin, el bulo ya estaba en todas las portadas. No importa que los datos y el da a da nos muestren otras realidades, como que casi la mitad de las personas que han llegado al estado espaol con intencin de residir forman parte de la Comunidad Europea, y "que el nmero de inmigrantes extracomunitarios en el estado espaol no supera el 8% de la poblacin y que, de estos, una minora (aproximadamente el 4%) proviene de frica" (1). Tampoco importa que la inmigracin ilegal sea precisamente la que este plan promueve, con los desplazamientos nocivos de una horda de afanosos con corbata protegidos por asesinos a sueldo (2). No es que el "Plan frica" invente la estrategia del expolio, ni que suponga una innovacin en el juego de camuflar el pillaje con la cara amable de la cooperacin y el desarrollo, pero lo que tampoco hace es salir de esa dinmica tan nefasta, aqu y all.

El objetivo es muy claro, y as nos lo dice el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperacin en el Plan frica: "Reforzar y diversificar los intercambios econmicos, as como fomentar las inversiones, sin olvidar la creciente importancia estratgica de la regin subsahariana, y en particular el Golfo de Guinea, para nuestra seguridad energtica y las oportunidades de negocio en el sector de hidrocarburos para las empresas espaolas." Por eso Eduardo Romero, que ha escrito el libro Quin invade a quin. El Plan frica y la inmigracin (Cambalache, 2006), no est siendo demaggico, sino todo lo contrario, cuando afirma: "El Plan frica, presentado como un proyecto global de ayuda al desarrollo del continente africano, es la mxima expresin de los intereses de penetracin econmica de las multinacionales espaolas. [...] Las multinacionales, con el gobierno a su servicio, pretenden participar de la nueva colonizacin de frica" (p. 12). Eso s, la retrica del buen samaritano debe constar en todo objetivo de un gobierno progresista. Nos aseguran en el Plan que "el apoyo a la participacin de empresas espaolas en la explotacin de los recursos de hidrocarburos de frica", se realiza "con vistas a reforzar la seguridad energtica de Espaa y de manera sostenible y beneficiosa para el desarrollo econmico y social de frica". Como nos dicta el sentido comn, un plan que gusta a todos no es un buen plan. De ah la perversin. De ah la crtica. Y de ah tambin, desgraciadamente, su aceptacin entre los empresarios y expertos en seguridad. Porque si el Plan frica tiene como principal objetivo el de enriquecer a unos pocos empobreciendo a la mayora, su otro propsito es el de controlar esas masas que ellos mismos han contribuido a desesperar. El "flujo de inmigracin ilegal", un concepto tan apreciado por esta clase de perversos y sus lacayos mediticos, debe controlarse: la tecnologa y los recursos financieros y humanos para parar lo imparable...

Vuelve Eduardo Romero a no ser demaggico, sino lcido y eficaz, cuando a propsito de esta estrategia escribe: "En qu se diferencian las polticas de inmigracin del PP y del PSOE? [...] Ambos partidos vinculan la inmigracin a los intereses del mercado de trabajo. Ambos son responsables de la violacin de los derechos humanos y de la militarizacin de la frontera. Ambos han creado las condiciones polticas para que cientos de miles de inmigrantes sin papeles sean explotados sistemtica y masivamente. Ambos saben que esa es una de las condiciones para ser competitivos. Y, para ambos, la competitividad de la economa espaola, es decir, la precarizacin, la deslocalizacin, la privatizacin, la destruccin de la agricultura campesina o la defensa de los intereses de las multinacionales espaolas, es central en sus polticas" (pag. 12). Un imaginario economicista que llega ms lejos: "Desde la izquierda parlamentaria y desde los sindicatos mayoritarios, la interiorizacin del discurso de la competitividad, es decir, la apologa del capitalismo, ofrece atajos para la defensa de los derechos de las personas inmigrantes: 'el mercado de trabajo puede absorber ms inmigrantes', 'la inmigracin impulsa el crecimiento de la economa espaola', 'contribuye a la viabilidad de la Seguridad Social'... Estas reflexiones incorporan plenamente la concepcin de las personas inmigrantes como fuerza de trabajo precaria cuya funcin es fortalecer la competitividad de la economa espaola. Del mismo modo una visin absolutamente acrtica del papel que ha cumplido y cumple la ayuda al desarrollo, permite defender su incremento como la solucin en origen del problema de la inmigracin" (pp. 59-60). Sin ir ms lejos, Gaspar Llamazares (Grupo Parlamentario de Izquierda Unida - Iniciativa per Catalunya Verds) afirmaba: "Nosotros somos partidarios, por una parte, de la solidaridad y cooperacin en origen, dentro de lo que puede ser el Plan frica en estos momentos o incluso planes ms ambiciosos" (3).

Tenemos la enorme suerte de tener prisa sin estar apresurados, podra apuntar la cancin. Por eso es importante que vaya calando la reflexin crtica en torno a este tipo de inercias coloniales. Un mensaje de vnculos y reacciones que comprenda la lucha por el decrecimiento, desmitifique el significado de riqueza, recuerde el colonialismo y amortige todava hoy sus consecuencias. El libro Quin invade a quin es una buena herramienta que viene a completar todas las crticas aparecidas tras la aprobacin del Plan frica (4), adems de fortalecer el imprescindible aunque reducido material de denuncia sobre el papel del estado espaol y las empresas en el continente africano.

 

Notas

(1). Iolanda Fresnillo: "Entre cayucos i inversions. Del Pla frica, el deute extern i altres mecanismes d'empobriment", Observatori del Deute en la Globalitzaci, 21 de marzo del 2007. (2). Joz Bape: "El uranio y los inmigrantes ilegales (del neocolonialismo) en El Dorado africano: el caso de Francia en Nger", oozebap.org/text, octubre 2005. (3). Intervencin en el Congreso de los Diputados el 23 de mayo del 2006, citado en Quin invade a quin, p. 60. (4). Que se suman a las peticiones para que se anule la deuda externa, que los pases africanos han devuelto con creces a pesar de que todava se les obliga a continuar pagando.

 

El Plan frica puede consultarse en: http://www.mae.es/es/Home/planafrica.htm

Quin invade a quin est disponible en las libreras y en http://www.localcambalache.org



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