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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-05-2007

Somalia: la otra guerra (oculta) por el petrleo

Carl Bloice
Zmag

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


USA bombarde Somalia mientras el Foro Social Mundial tena lugar en Kenia y tres das antes de una gran accin contra la guerra en Washington, el 27 de enero. Nunu Kidane, coordinadora de la red para Red Prioridad para frica (PAN, por sus siglas en ingls) estaba presente en Nairobi, y despus de volver a casa exigi enrgicamente que se explique el silencio del movimiento por la paz de USA sobre Somalia.

Escribiendo en el peridico comunitario de San Francisco Bay View, sugiri un motivo que considero vlido: Tal vez las organizaciones basadas en USA no tienen el marco analtico adecuado desde el cual puedan comprender la importancia de la regin del Cuerno de frica. Tal vez sea porque Somalia es generalmente visto como un pas sin gobierno y en caos perpetuo, con fuerzas islmicas fundamentalistas que no merecen ser defendidas contra los ataques militares de USA a la bsqueda de terroristas. A eso, yo agregara: el importante papel de los medios de USA en la preparacin para la invasin y los sufrimientos que ahora tienen lugar en el Cuerno de frica. La carnicera y el sufrimiento en Somalia podrn ser los peores en ms de una dcada pero difcilmente lo puedes llegar a saber de tus noticias de cada noche, escribi Andrew Cawthorne desde Nairobi para Reuters la semana pasada. Democracy Now! de Amy Goodman examin recientemente la cobertura de ABC, NBC y CBS de Somalia en las noticias de la noche desde la invasin. ABC y NBC no haban mencionado para nada la guerra. CBS mencion una vez la guerra, dedicndole un total de tres frases. Esto, a pesar del hecho que ha habido ms vctimas en esa guerra que en los recientes combates en el Lbano.

Aunque los principales medios impresos de USA no han ignorado por completo el conflicto, sus informaciones son an ms superficiales que en el caso de las que publicaron antes de la invasin de Iraq. Recin la semana pasada, Reuters segua sosteniendo que las tropas etopes haban invadido a su vecino con el apoyo tcito de USA. El New York Times lo ha descrito como apoyo estadounidense encubierto. Ambas caracterizaciones ocultan la verdad. El ataque contra Somalia fue planificado previamente y nunca habra tenido lugar sin la aprobacin de la Casa Blanca. Ahora sabemos que el gobierno de Bush dio la autorizacin al gobierno etope para ignorar su propia prohibicin impuesta sobre las compras de armas de Corea del Norte a fin de prepararse para la batalla que vena. Fuerzas de USA participaron en el ataque.

La alianza poltica y militar de USA con Etiopa que viol abiertamente el derecho internacional en su agresin contra Somalia, est desestabilizando la regin del Cuerno e inicia un nuevo cambio en la forma como USA planifica su presencia militar permanente y activa en frica, escribi Kadane.

La planificacin de la invasin comenz en realidad el verano pasado cuando la Unin de Cortes Islmicas (UIC) tom el control del gobierno somal. Tambin iba a ser supuestamente un tiro seguro. La versin estadounidense-etope de choque y pavor iba a producir rpidamente el cambio de rgimen deseado, instalando al gobierno en el exilio del presidente Abdullahi Yusuf, favorecido por Washington. Slo unos pocos das despus de que sus tropas entraron en el pas, funcionarios etopes dijeron que sus fuerzas carecan de recursos para permanecer en Somalia y que partiran pronto. En una ocasin, el primer ministro etope Meles Zenawi declar al estilo de Bush que la misin de los invasores haba sido exitosamente cumplida y que dos tercios de sus tropas volvan a casa. Result que no era verdad. Tres meses despus los etopes siguen en Somalia cometiendo lo que numerosos observadores califican de horrendos crmenes de guerra.

El uso evidentemente indiscriminado de artillera pesada en la capital ha muerto y herido a cientos de civiles, y obligado a 200.000 ms a huir para salvar la vida. escribi Walter Lindner, embajador alemn en Somalia, al presidente en funcin del pas la semana pasada. Personas desplazadas corren gran riesgo de ser sometidas a saqueos, extorsin y violaciones incluso por tropas uniformadas en varios puntos de control. La clera endmica en la regin durante la estacin del lluvias comienza a afectar a los desplazados. continu, agregando que intentos de grupos internacionales de ofrecer ayuda a las vctimas estn siendo obstruidos por milicias que roban suministros, cobran impuestos y amenazan a los trabajadores de la ayuda.

El 3 de abril, Associated Press inform que un alto funcionario de seguridad de la Unin Europea envi un correo al jefe de la delegacin de la UE para Somalia que fuerzas militares etopes y somales en ese pas pueden haber cometido crmenes de guerra y que los pases donantes podran ser considerados cmplices si no hacen nada por detenerlas. Tengo informarle que existen motivos concretos para creer que el gobierno etope y el gobierno federal transitorio de Somalia y el comandante de la Fuerza (de mantenimiento de la paz) de la Unin Africana, posiblemente tambin incluyendo al Jefe de Misin de la Unin Africana y otros funcionarios de la Unin Africana han, mediante comisin u omisin, violado el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional, deca el correo.

Mientras tanto, el gobierno de Bush ha hecho lo posible por conseguir tropas de Estados cercanos cooperativos para que se hagan cargo de la tarea. Se hicieron promesas, pero con una excepcin, no han sido cumplidas. En una conversacin telefnica, el presidente de Uganda, Yoweri Museveni, prometi al presidente Bush que suministrara entre 1000 y 2000 soldados para proteger al gobierno transitorio de Somalia y entrenar a sus tropas. Los ugandeses llegaron, pero dijeron que haban estado sobre todo confinados a sus cuarteles, y se abstuvieron de participar en el esfuerzo por aplastar a la oposicin. Mientras tanto, se ha informado que el Gobierno Transitorio y las fuerzas etopes han bombardeado reas civiles en la capital desde el complejo gubernamental que supuestamente protegen.

Ninguno de los reporteros en el terreno parece haber explorado la cuestin del motivo por el cual los dems gobiernos africanos no han enviado tropas pero creo que la respuesta es obvia. Seran llamados mantenedores de la paz pero se les pedira que se inyectaran a un conflicto civil junto a un gobierno ttere impopular, y aborrecen la idea de hacerlo.

Hace tres meses, escrib en este espacio que Si los eventos que se desarrollan en Iraq son un indicio, lo que comenz como una rpida invasin y ocupacin podra resultar en una guerra prolongada y que se extiende. Me qued corto. Al escribir estas lneas, se informa que unas 1.300 personas han perecido en los combates, ms de 4.300 han sido heridas y cerca de 400.000 han huido de sus casas.

Informan que refugiados que tratan de cruzar el Mar Rojo se han ahogado frente a la costa somal.

En Mogadishu se desarrolla una tragedia masiva, pero a juzgar por el silencio del mundo, se pensara que es Navidad, declar a Cawthorne el jefe de un gabinete de anlisis poltico de Mogadishu. Los somales, atrapados en la peor violencia en Mogadishu en 16 aos, tienen una conciencia dolorosa de su sitio en la agenda global.

A nadie le preocupa Somalia, incluso si morimos por millones, dijo a Cawthorne Abdirahman Ali, de 29 aos, padre de dos nios, que trabaja como guardia de seguridad en Mogadishu.

Igual como en Iraq, las fuerzas apoyadas por USA el pequeo ejrcito del muy impopular gobierno impuesto y los invasores estn atrapadas en una guerra civil, provocada por la invasin y la ocupacin. Aparte de las fuerzas leales al gobierno islamista derrocado, se opone al rgimen en el poder Hawiye, uno de los mayores clanes del pas. Un portavoz del clan recientemente llam al pueblo somal, dondequiera exista, a que se una en la lucha contra los etopes. La guerra no es entre Etiopa y nuestra tribu, es entre Etiopa y todo el pueblo somal, dijo.

Entre los principales dirigentes [del mundo] existe un tremendo embarazo por Somalia, declar a Reuters Michael Weinstein, un experto estadounidense en Somalia en la Universidad Purdue. Se han comprometido a apoyar al gobierno interino un gobierno que no tiene una legitimidad amplia, un gobierno que fracasa. Es el corazn del problema... Pero ahora los dirigentes occidentales no pueden echar marcha atrs, as que tienen un 100% de inters en no atraer la atencin global a Somalia. No cabe duda de que los principales medios y los dirigentes globales han echado a un lado a Somalia, y dejan a la dispora somal gritando en el desierto.

La semana pasada, durante lo que fue descrito como un momento de calma en los combates, los soldados etopes iban de casa en casa en la capital Mogadishu, llevndose a cientos de hombres en camiones a un destino incierto. Mientras tanto, se inform que los residentes traumatizados de la ciudad sembrada de escombros recogan cadveres, muchos de ellos putrefactos, para enterrarlos. La mayor parte de los civiles desplazados estn acampados en los alrededores de Mogadishu, donde las escenas son medievales, inform The Economist la semana pasada. La gente carece de agua, comida y abrigo. Ha estallado el clera. Los enfermos tienen que pagar a veces alquiler hasta por sentarse a la sombra de rboles. Las cosas empeorarn con las lluvias, que han comenzado. Las agencias de ayuda dicen que la gente pronto comenzar a morir en grandes cantidades. Algunos consideran que Somalia enfrenta su mayor crisis humanitaria, peor que a comienzos de los aos noventa, cuando el Estado se derrumb en medio de la hambruna y las matanzas.

Martin Fletcher escribi en el London Times el 26 de abril, sobre cinco das que pas en Mogadishu, durante los que consult a numerosos somales de a pie. En su abrumadora mayora, aborrecan a un gobierno que consideraban como un ttere de los odiados etopes.

La semana pasada el Washington Post inform que entrevistas realizadas en Etiopa y testimonios presentados a diplomticos y a grupos de derechos humanos, pintan un cuadro de una nacin que encarcela a sus ciudadanos sin motivo o juicio, y que tortura a muchos de ellos a pesar de afirmaciones en sentido contrario del gobierno.

Semejantes casos son especialmente inquietantes porque el gobierno de USA, un aliado clave de Etiopa, ha reconocido que interroga a sospechosos de terrorismo en prisiones etopes, a las que algunos detenidos fueron enviados despus de ser arrestados en conexin con la invasin etope de Somalia en diciembre, deca la historia del Post. No ha habido informaciones de que los encarcelados hayan sido torturados, El da despus, el peridico inform: Ms de 200 agentes del FBI y de la CIA se han establecido en el Hotel Sheraton aqu en la capital de Etiopia y han estado interrogando a docenas de detenidos incluyendo a un ciudadano de USA arrestados en Somalia y detenidos sin acusacin y sin abogados en una prisin secreta en algn sitio en esta ciudad, segn funcionarios etopes y estadounidenses que dicen que los interrogatorios son legales.

La historia probablemente registrar la decisin del gobierno etope de cooperar con el gobierno de USA para el cambio de rgimen en Somalia como el colmo de la demencia. El pas tiene suficientes problemas interiores. Esto fue qued bien en claro el 24 de abril, cuando fuerzas de un grupo separatista de etnia somal, el Frente Nacional de Liberacin de Ogadn [ONLF], atac una instalacin de exploracin petrolfera, matando a 74 personas, incluyendo a nueve empleados de una compaa petrolera china. Por ms que a Meles Zenawi, el primer ministro etope aliado tanto de China como ciertamente de USA quisiera ser el que controla la seguridad en el Cuerno, no siempre es capaz de cumplir, dijo en su editorial el Financial Times el 26 de abril. Su ejrcito es la fuerza convencional ms poderosa de la regin. Pero, bajo su rgimen, Etiopa se deshilacha por los bordes. Grupos separatistas armados estn cambiando ahora de tctica. Al no poder equipararse con el ejrcito en el campo de batalla, el Frente Nacional de Liberacin de Ogadn ha elegido lo espectacular para atraer atencin a su causa. Slo hace poco, un grupo separatista en el norte trat de hacer algo similar, al secuestrar a un grupo de diplomticos britnicos.

Ambos eventos horribles pueden ser atribuidos parcialmente a secuelas de la confusa intervencin de Etiopa en la vecina Somalia, dijo el peridico. Las batallas iniciales en diciembre pasado resultaron decididamente a favor de Etiopa. Pero igual que los estadounidenses en Iraq, los etopes en Somalia estaban mal preparados para las repercusiones. Una creciente insurgencia ha demorado la retirada de sus tropas, exponiendo al gobierno a ataques en su pas. Tambin ha inflamado la tensin entre somales tnicos en Etiopa, que combaten por el ONLF.

Irnicamente, los trabajadores chinos asesinados cerca de la frontera de Etiopa con Somalia pueden haber sido ms vctimas de la poltica de Washington en la regin que de la de Beijing. USA ha respaldado activamente la aventura somal de Meles. Al hacerlo ha debilitado los esfuerzos multilaterales por lograr la paz.

Hay dos preguntas principales que los patrocinadores occidentales del coronel Yusuf y de Etiopa deberan hacerse, dijo el Guardian el 26 de abril. Qu se gan con el aliento al ejrcito etope para que derribara las Cortes Islmicas? USA permiti a Etiopa que se armara con armas norcoreanas y tambin particip en la cacera de pavos utilizando helicpteros artillados contra presuntos insurgentes que se ocultaban en aldeas cerca de la frontera con Kenia. Washington estaba convencido de que las Cortes Islmicas estaban albergando a presuntos terroristas extranjeros. Pero, a cuntos capturaron y qu precio han pagado los somales?

USA puede ser ms criticado por subordinar los intereses somales a su propio deseo de capturar a un puado de hombres de al Qaeda que podran (o no) haber estado ocultos en Mogadishu, dijo The Economist. Ninguno ha sido capturado, muchos inocentes han muerto en ataques areos, y el sentimiento anti-estadounidense se ha profundizado. Diplomticos occidentales, especialmente europeos, que observan Somalia desde Nairobi, capital de Kenia, han sonado la alarma. Sus gobiernos han hecho poco.

Chatham House, un think-tank britnico del independiente Instituto Real de Asuntos Internacionales, ha concluido: En un modelo incmodamente familiar, la preocupacin multilateral genuina por apoyar la reconstruccin y la rehabilitacin de Somalia ha sido secuestrada por acciones unilaterales de otros actores internacionales especialmente Etiopa y USA siguiendo sus propias agendas de poltica exterior.

En realidad, no existen ms razones para creer que el gobierno de Bush haya impulsado esta guerra, en clara violacin del derecho internacional y de la Carta de la ONU, para capturar a un puado de hombres de al Qaeda que el que la invasin de Iraq haya sido para eliminar armas de destruccin masiva. Lo que se ha desarrollado durante los ltimos tres meses, proviene de clculos estratgicos mucho ms amplios en Washington.

La invasin y la ocupacin de Somalia coincidieron con el plan ahora operativo del Pentgono de formar un nuevo Comando frica para encarar lo que el Christian Science Monitor apod Conflictos, petrleo, y al Qaeda.

Cuando trat este tema poco despus de la invasin, cit una cifra de un 10% para la proporcin de petrleo que USA recibe de frica y seal que algunos expertos decan que USA necesitar aumentar ese porcentaje a un 25% en 2010. De nuevo me equivoqu. La semana pasada lleg la noticia que USA ahora importa ms petrleo de frica que de Oriente Prximo, que Nigeria, Angola y Argelia suministran casi un quinto ms que Arabia Saud. Mientras los gobernantes en Addis-Abeba afirman que la invasin fue un ataque preventivo contra una Somalia amenazante y el gobierno de Bush dice que su aprobacin tcita del ataque fue slo por una oportunidad de capturar a unos pocos terroristas ocultos en Somalia, para la mayor parte de los observadores mediticos y diplomticos fuera de USA fue una accin estratgica ms para asegurar su posicin en una regin en la que hay mucho petrleo. Existen planes postergados por los conflictos actuales de que cerca de dos tercios de los campos petrolferos sean destinados a las compaas petroleras de USA Conoco, Amoco, Chevron y Phillips. Recientemente se inform que el primer ministro de Somalia respaldado por USA propuso promulgar una nueva ley petrolera para alentar el retorno de compaas petroleras extranjeras al pas.

Salim Lone, portavoz de la misin de las Naciones Unidas en Iraq en 2003, actualmente columnista en The Daily Nation en Kenia, declar recientemente a Democracy Now!: El intento del primer ministro de atraer a las compaas petroleras occidentales coincide con sus continuos cuentos sobre al-Qaeda. Cada vez que se entrevista a un funcionario somal, lo primero que se oye es al Qaeda y terroristas. Lo estn utilizando. Nadie lo cree. Nadie lo cree en absoluto, porque todos los informes independientes dicen lo contrario.

Habl con Kidane la semana pasada y acept que la situacin en Somalia podr parecer compleja a muchos en los movimientos por la paz y la justicia social. Sin embargo, dijo que es imposible dejar de ver la similitud con la situacin en Iraq. Es agresin, es innegable, y se est utilizando el mismo lenguaje para justificarla, dijo. Kidane da en el blanco al insistir en que los movimientos por la paz y la justicia en USA y otras partes deben hacer suyo el tema. La ilegal invasin y ocupacin estadounidense-etope de ese pas y los sufrimientos humanos y abusos de los derechos humanos resultantes constituyen una nueva y casi totalmente oculta guerra similar de muchas maneras a la de Iraq. Y, librada por el mismo motivo.

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[Carl Bloice, miembro del consejo editorial de BC, es escritor en San Francisco, miembro del Comit Nacional de Coordinacin de los Comits de Correspondencia por la Democracia y el Socialismo, y trabaj anteriormente para un sindicato de los servicios de salud.]

http://www.zmag.org/content/showarticle.cfm?SectionID=2&ItemID=12768



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