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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-05-2007

Materiales para el seminario "De Marx al marxismo latinoamericano: una aproximacin"
Quienes son los "amigos del pueblo" y cmo luchan contra los socialdemcratas

V.I. Lenin
Rebelin


(RESPUESTA A LOS ARTICULOS DE RUSSKOIE BOGATSTVO CONTRA LOS MARXISTAS)

[Nota Introductoria]

El siguiente fragmento, utilizado como material de debate en el seminario "De Marx al marxismo latinoamericano: una aproximacin" del Colectivo AMAUTA (donde intentamos desarrollar el estudio del marxismo revolucionario y la formacin poltica militante desde una inspiracin guevarista y mariateguista) pertenece a la primer parte de una obra juvenil de Lenin. La obra se titula Quienes son los amigos del pueblo y cmo luchan contra los socialdemcratas. Cabe aclarar que en esa poca los marxistas revolucionarios se llamaban a s mismos socialdemcratas (as lo hacan Lenin, Rosa Luxemburg, Trotsky y muchos otros). Aos ms tarde la nocin de socialdemcrata cambi de significado para designar todo lo contrario al marxismo revolucionario. En esa obra el principal estratega bolchevique polemiza con una corriente rusa conocida como populismo (cabe aclarar que esta corriente no coincide totalmente con el populismo argentino o latinoamericano).

Lo ms interesante del texto reside en que en esa polmica el joven Lenin sin haber profundizado todava en el pensamiento dialctico de Hegel, como lo har con notable lucidez en sus anotaciones a la Ciencia de la Lgica durante la primera guerra mundial indaga sobre El Capital de Marx. En esa tarea focaliza su mirada sobre una categora terica que ser fundamental para los estudios del capitalismo latinoamericano: la de formacin econmico social. La reflexin y la conceptualizacin de Lenin acerca de la formacin econmico social contienen matices y perspectivas no siempre coincidentes con los anlisis que de la misma han desarrollado Louis Althusser y Marta Harnecker en sus clebres manuales. Al desarrollar la formacin poltica sistemtica, al investigar rigurosamente sobre el marxismo latinoamericano y al intentar socializar pedaggicamente esta concepcin poltica radical en el seno de la militancia popular de nuestros das apelamos al pensamiento poltico de Lenin (y de su discpulo latinoamericano Ernesto Che Guevara) a partir de una decisin largamente meditada.

No somos ingenuos ni inocentes. Necesitamos confrontar ideolgicamente con las versiones populistas y posmodernas que, principalmente desde la Academia, pero tambin desde fundaciones y ONGs (subsidios, becas y dinerillos mediante...), intentan domesticar a nuestra militancia con una retrica horizontalista y autonomista para convencerla de integrarse mansamente en las instituciones capitalistas. [Fin de Nota introductoria de Nstor Kohan, integrante del Colectivo AMAUTA] El libro de Lenin fue escrito en la primavera y el verano de 1894. Fue publicado por primera vez en de 1894. Se publica de acuerdo con el texto de la edicin hectografiada de 1894. PARTE I Rsskoie Bogatstvo [2] inici una campaa contra los socialdemcratas. Ya en el nm. 10 del ao pasado uno de los directores de dicha revista, el seor N. Mijailovski, anunci una "polmica" contra "nuestros llamados marxistas o socialdemcratas". Ms tarde apareci un artculo del seor S. Krivenko, titulado Los francotiradores de la cultura (nm. 12) y otro del seor N. Mijailovski, titulado Literatura y vida (nms. 1 y 2 de R. B. de 1894).

En cuanto al concepto que la revista tiene de nuestra realidad econmica, fue formulado de un modo ms completo en un artculo del seor S. Iuzhakov: Problemas del desarrollo econmico de Rusia (en los nms. 11 y 12). En lneas generales, estos seores, que pretenden representar en su revista las ideas y la tctica de los verdaderos "amigos del pueblo", son enemigos jurados de la socialdemocracia. Intentatemos, pues, examinar a fondo a estos "amigos del pueblo", la crtica que hacen del marxismo, sus ideas y su tctica. El seor N. Mijailovski dedica su atencin sobre todo a los fundamentos tericos del marxismo, y por eso se ocupa en especial del anlisis de la concepcin materialista de la historia. Despus de presentar, en lneas generales, el contenido de las numerosas obras marxistas que exponen esta doctrina, el seor Mijailovski comenza su crtica con el siguiente pasaje: "Ante todo -- dice -- surge espontneamente una pregunta: en qu obra expuso Marx su concepcin materialista de la historia?

En El capital nos dio un ejemplo de unin de la fuerza lgica con la erudicin, con el estudio minucioso, tanto de toda la literatura econmica, como de los hechos correspondientes. Exhum a tericos de las ciencias econmicas olvidados hace mucho tiempo o que hoy nadie conoce, y no descuida los detalles ms nimios de informes de inspectores de fbricas o de declaraciones formuladas por peritos de diversas comisiones especiales; en una palabra, examin una enorme cantidad de materiales documentales, bien para fundamentar sus teoras econmicas, bien para ilustrarlas. Si ha creado una concepcin 'completamente nueva' del proceso histrico, si ha explicado todo el pasado de la humanidad desde un punto de vista nuevo y ha resumido todas las teoras sobre la filosofa de la historia existentes hasta entonces, lo hizo, por supuesto, con igual celo: realmente revis y someti a un anlisis crtico todas las teoras conocidas del proceso histrico y una gran cantidad de hechos de la historia universal. El parangn con Darwin, tan corriente en la literatura marxista, confirma an ms esta aseveracin.

En qu consiste toda la obra de Darwin? En algunas ideas de sntesis, estrechamente vinculadas entre s, que coronan todo un Mont-Blanc de materiales concretos. Pero dnde est la obra pertinente de Marx? No existe. Y no slo no existe obra semejante de Marx, sino que no la hay en toda la literatura marxista, pese a toda su amplitud cuantitativa y a su difusin." Este pasaje es sumamente caracterstico para advertir hasta qu punto son poco comprendidos por el pblico El capital y Marx. Anonadados por la inmensa fuerza probatoria de lo que expone, hacen reverencias ante Marx, lo alaban, pero al mismo tiempo pasan completamente por alto el contenido fundamental de la doctrina y repiten, como si tal cosa, las viejas cantinelas de la "sociologa subjetiva". No se puede menos que recordar con este motivo el acertadsimo epgrafe que Kautsky eligi para su libro sobre la doctrina econmica de Marx: Wer wird nicht einen Klopstock loben? Doch wird ihn jeder lesen? Nein. Wir wollen weniger erhoben Und fleissiger gelesen sein!] [ "Quin dejar de alabar a Klopstock? Pero lo leern muchos? No. Nosotros preferimos que nos ensalcen menos, pero que nos lean ms!" (Lessing). (N. de la Red.) ] Exactamente! El seor Mijailovski debera ensalzar menos a Marx y leerlo con mayor aplicacin, o mejor, meditar con ms seriedad sobre lo que lee.

"En El capital Marx nos dio un ejemplo de unin de la fuerza lgica con la erudicin", dice el seor Mijailovski. Y en esta frase nos da un ejemplo de unin de una frase brillante con un contenido huero, segn ha observado un marxista. Y la observacin es en todo sentido justa. En efecto, en qu se manifest esa fuerza lgica de Marx? Qu resultado dio? Al leer el pasaje del seor Mijailovski, que acabamos de reproducir, se puede creer que toda esta fuerza se concentr en las "teoras econmicas" en el sentido ms estricto de la palabra, y en nada ms. Y para subrayar an ms los estrechos lmites dl terreno en que manifest Marx su fuerza lgica, el seor Mijailovski acenta lo de "los detalles ms nimios", lo de la "minuciosidad", lo de los "tericos que hoy nadie conoce", etc. Es como si Marx no hubiera aportado a los mtodos de construccin de estas teoras nada sustancialmente nuevo, nada digno de ser mencionado, como si hubiese dejado a las ciencias econmicas dentro de los mismos lmites en que las encontr en las obras de los economistas anteriores, sin ampliarlas, sin aportar una concepcin "completamente nueva" de esa ciencia. Pero quien haya leido El capital sabe que esta afirmacin est totalmente reida con la verdad. No se puede menos que recordar con este motivo lo que sobre Marx escribi el seor Mijailovski hace 16 aos, cuando polemizaba con ese burgus rampln, el seor I. Zhukovski[3]. Acaso eran otros los tiempos entonces, o quizs estaban ms frescos los sentimientos; lo cierto es que el tono y el contenido de aquel artculo del seor Mijailovski eran completamente distintos. "'El objetivo final de esta obra es demostrar la ley del desarrollo [(en el original: Das konomische Bewegungsgesetz, es decir, la ley econmica del movimiento)] de la sociedad moderna', dice C. Marx en El capital, y se atiene estrictamente a su programa." As opinaba el seor Mijailovski en 1877.

Veamos, pues, ms de cerca este programa estrictamente coherente, segn reconoce el propio crtico. El programa consiste en "demostrar la ley econmica del desarrollo de la sociedad moderna". Esta formulacin nos coloca ya frente a varios problemas que exigen ser aclarados. Por qu habla Marx de la sociedad "moderna (modern )", cuando todos los economistas anteriores a l hablaban de la sociedad en general? En qu sentido emplea la palabra "moderna", y cules son las caractersticas por las que l distingue especialmente esta sociedad moderna? Y luego: qu significa la ley econmica del movimiento de la sociedad? Estamos acostumbrados a or decir a los economistas -- sta es, por cierto, una de las ideas preferidas de los publicistas y economistas del medio a que pertenece Rsskoie Bogatstvo -- que slo la produccin de valores se encuentra supeditada a leyes econmicas, mientras que la distribucin, segn ellos, depende de la poltica, de la forma en que las autoridades, los intelectuales, etc., ejerzan su influencia sobre la sociedad. En qu sentido, pues, habla Marx de la ley econmica del movimiento de la sociedad, llamndola, por aadidura, unos renglones ms abajo, Naturgesetz, ley natural? Cmo entender esto cuando tantos socilogos de nuestro pas han escrito montones de papel para decir que el campo de los fenmenos sociales ocupa un lugar aparte del campo de los histriconaturales y que, por lo tanto, para estudiar los primeros es necesario emplear un mtodo completamente especial, el "mtodo subjetivo en la sociologa"?

Todas estas dudas surgen de un modo natural e inevitable y, claro est, slo por crasa ignorancia pueden ser dejadas a un lado cuando se habla de El capital. Para esclarecerlas, citemos previamente un pasaje ms del mismo prlogo de El capital, algunas lneas ms abajo: "Mi punto de vista -- dice Marx -- consiste en que considero el desarrollo de la formacin econmicosocial como un proceso histrico natural." Basta sencillamente comparar, aunque slo sean estas dos citas del prlogo, para advertir que precisamente sa es la idea fundamental de El capital, aplicada, como hemos visto, con estricta coherencia y con rara fuerza lgica. Sealemos al respecto, ante todo, dos circunstancias: Marx se refiere a una sola "formacin econmicosocial", a la capitalista, es decir, afirma haber investigado la ley del desarrollo slo de esta formacin y de ninguna otra. Esto en primer lugar. Y en segundo trmino, advirtamos los mtodos con que elabora Marx sus conclusiones: como vimos unas lneas ms arriba, el seor Mijailovski dice que estos mtodos consistan en el "estudio minucioso de los correspondientes hechos". Ahora pasemos a analizar esta idea fundamental de El capital, que con tanta habilidad intent pasar por alto nuestro filsofo subjetivista. En qu consiste propiamente el concepto de formacin econmicosocial y en qu sentido puede y debe considerarse el desarrollo de dicha formacin como un proceso histrico natural? Estos son los interrogantes que ahora se nos plantean. Ya he indicado que desde el punto de vista de los viejos (no para Rusia) economistas y socilogos, el concepto de formacin econmicosocial es completamente superfluo: hablan de la sociedad en general, discuten con los Spencer sobre lo que es la sociedad en general, sobre sus fines y su esencia, etc.

En tales disquisiciones, estos socilogos subjetivistas se apoyan en argumentos por el estilo de los que afirman que el fin de la sociedad consiste en procurar ventajas para todos sus miembros, y que por ello la justicia exige una organizacin determinada, y los sistemas que no corresponden a esta organizacin ideal ("la sociologa debe comenzar por cierta utopa", dice uno de los autores del mtodo subjetivista, el seor Mijailovski, lo cual caracteriza perfectamente la naturaleza de sus mtodos) son anormales y deben ser eliminados. "El objetivo esencial de la sociologa -- razona, por ejemplo, el seor Mijailovski -- consiste en el estudio de las condiciones sociales en que tal o cual necesidad de la naturaleza humana es satisfecha." Como se ve, a este socilogo slo le interesa una sociedad que satisfaga a la naturaleza humana, pero en modo alguno le interesan las formaciones sociales que, por aadidura, pueden estar basadas en fenmenos tan en pugna con la "naturaleza humana" como la esclavizacin de la mayora por la minora. Se ve tambin que, desde el punto de vista de este socilogo, ni hablar cabe de considerar el desarrollo de la sociedad como un proceso histrico natural. ("Al reconocer algo como deseable o indeseable, el socilogo debe hallar las condiciones necesarias para realizar lo deseable o para eliminar lo indeseable", "para realizar tales y cuales ideales", razona el mismo seor Mijailovski). Ms an, ni hablar cabe siquiera de un desarrollo, sino de diversas desviaciones de lo "deseable", de "defectos", que se han producido en la historia como consecuencia. . . , como consecuencia de que los hombres no han sido inteligentes, no han sabido comprender bien lo que exige la naturaleza humana, no han sabido hallar las condiciones para realizar estos regmenes racionales.

Es evidente que la idea fundamental de Marx sobre el proceso histrico natural de desarrollo de las formaciones econmicosociales socava hasta las races esa moraleja infantil que pretende llamarse sociologa. Pero, cmo lleg Marx a esta idea fundamental? Lo hizo separando de los diversos campos de la vida social el de la economa, separando de todas las relaciones sociales las de produccin, como relaciones fundamentales, primarias, que determinan todas las dems. El mismo Marx describe el proceso de su razonamiento sobre esta cuestin de la siguiente manera: "El primer trabajo que emprend para resolver las dudas que me asaltaron fue una revisin crtica de la filosofa hegeliana del derecho. Este trabajo me llev a la conclusin de que tanto las relaciones jurdicas como las formas polticas no pueden ser deducidas de razones jurdicas y polticas ni explicadas exclusivamente por ellas; aun menos posible es explicarlas e inferirlas de la llamada evolucin general del espritu humano. Tienen sus races exclusivamente en las relaciones materiales de vida, cuyo conjunto resume Hegel, siguiendo el precedente de los escritores ingleses y franceses del siglo XVIII, en la denominacin de 'sociedad civil'. Pero la anatoma de la sociedad civil hay que buscarla en la economa poltica. El resultado a que llegu por el estudio de esta ltima puede concretarse as: en la produccin material, los hombres deben establecer determinadas relaciones mutuas, relaciones de produccin. Estas corresponden siempre al grado de desarrollo de la productividad que han alcanzado en determinado momento sus fuerzas econmicas.

El conjunto de estas relaciones de produccin constituye la estructura econmica de la sociedad, la base real sobre la que se erige la superestructura jurdica y poltica, y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. De tal modo, el rgimen de produccin condiciona los procesos de la vida social, poltica o puramente espiritual. La existencia de dichos procesos, no slo no depende de la conciencia del hombre, sino, por el contrario, esta ltima depende de ellos. Pero en determinada fase del desarrollo de su productividad, las fuerzas chocan con las relaciones de produccin establecidas entre los hombres. Como consecuencia, los hombres entran en contradiccin con lo que constituye una expresin jurdica de las relaciones de produccin, es decir, el rgimen de propiedad. Entonces, las relaciones de produccin dejan de corresponder a la productividad y comienzan a trabarla. Y se abre as una poca de revolucin social. Al cambiar la base econmica, se modifica ms o menos rpidamente toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Cuando se estudian estas revoluciones hay que distinguir siempre rigurosamente el cambio material ocurrido en las condiciones de produccin, que debe ser verificado con la exactitud propia de las ciencias naturales y el cambio en las formas jurdicas, polticas, religiosas, artsticas y filosficas: en una palabra, las formas ideolgicas que introducen en la conciencia de los hombres la idea del conflicto e implican una lucha latente por resolverlo. Como no podemos juzgar a un individuo por lo que piensa de s, tampoco podemos juzgar estas pocas de revolucin por la conciencia que tienen de s mismas.

Por el contrario, hay que explicar esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las condiciones de produccin y las condiciones de productividad [. . .] Examinados en sus rasgos generales, los sistemas de produccin asitico, antiguo, feudal y el actual sistema burgus, pueden ser considerados como pocas progresistas en la historia de las formaciones econmicas de la sociedad"[4]. Y esta idea del materialismo en la sociologia era una idea genial. Se entiende que por el momento no era sino una hiptesis, pero una hiptesis que por primera vez hacia posible tratar de un modo rigurosamente cientfico los problemas histricos y sociales. Hasta entonces, como los socilogos no saban descender hasta relaciones tan elementales y primarias como las de produccin, empezaban directamente por la investigacin y el estudio de las formas poltico-jurdicas, tropezaban con el hecho de que estas formas surgan de tales o cuales ideas de la humanidad en un momento dado, y no pasaban de ah; resultaba como si las relaciones sociales fuesen establecidas concientemente por los hombres. Pero esta conclusin, que hall su expresin completa en la idea de El contrato social [5] (cuyos vestigios se notan mucho en todos los sistemas del socialismo utpico), estaba completamente en pugna con todas las observaciones histricas. Jams ha sucedido, ni sucede, que los miembros de la sociedad se representen el conjunto de las relaciones sociales en que viven como algo definido, integral, penetrado por un principio fundamental; por el contrario, la masa se adapta inconcientemente a esas relaciones, y es tan pobre la idea que de ellas tiene como relaciones sociales histricas especiales, que, por ejemplo, slo ltimamente se hall una explicacin de las relaciones de intercambio, en las cuales los hombres han vivido durante muchos siglos.

El materialismo ha eliminado esta contradiccin, profundizando el anlisis hasta llegar al origen de estas mismas ideas sociales del hombre, y su conclusin de que el desarrollo de las ideas depende del de las cosas es la nica compatible con la psicologa cientfica. Adems, tambin en otro sentido esta hiptesis, por vez primera, ha elevado la sociologa al grado de ciencia. Hasta ahora los socilogos distinguieron con dificultad, en la complicada red de fenmenos sociales, los fenmenos importantes de los que no lo eran (esta es la raz del subjetivismo en sociologa), y no supieron encontrar un criterio objetivo para esta diferenciacin. El materialismo proporciona un criterio completamente objetivo, al destacar las "relaciones de produccin" como estructura de la sociedad, y al permitir que se aplique a dichas relaciones el criterio cientfico general de la repeticin, cuya aplicacin a la sociologa negaban los subjetivistas. Mientras se limitaban a las relaciones sociales ideolgicas (es decir, relaciones que antes de establecerse pasan por la conciencia* [* Se entiende, por supuesto, que se trata siempre de la conciencia de las relaciones sociales y no de otras. ] de los hombres), no podan advertir la repeticin y regularidad en los fenmenos sociales de los diversos pases, y su ciencia, en el mejor de los casos, se limitaba a describir tales fenmenos, a recapilar materia prima.

El anlisis de las relaciones sociales materiales (es decir, que se establecen sin pasar por la conciencia de los hombres: al intercambiar productos, stos contraen relaciones de produccin, aun sin tener conciencia de que ello constituye una relacin social de produccin) permiti inmediatamente observar la repeticin y la regularidad, y sintetizar los sistemas de los diversos pases en un solo concepto fundamental de formacin social. Esta sntesis fue la nica que permiti pasar de la descripcin de los fenmenos sociales (y de su valoracin desde el punto de vista del ideal) a su anlisis rigurosamente cientfico, que subraya, por ejemplo, qu diferencia a un pas capitalista de otro y estudia qu tienen en comn todos ellos. Por ltimo, en tercer lugar, esta hiptesis cre, adems, por primera vez, la posibilidad de existencia de una sociologa cientfica, porque slo reduciendo las relaciones sociales a las de produccin, y estas ltimas al nivel de las fuerzas productivas, se obtuvo una base firme para representarse el desarrollo de las formaciones sociales como un proceso histrico natural. Y se sobrentiende que sin tal concepcin tampoco puede haber ciencia social. (Los subjetivistas, por ejemplo, reconocen que los fenmenos histricos se rigen por leyes, pero no pudieron ver su evolucin como un proceso histrico natural, precisamente porque no iban ms all de las ideas y fines sociales del hombre, y no supieron reducir estas ideas y estos fines a las relaciones sociales materiales.) Y he aqu que Marx, que formul esta hiptesis en la dca da del 40, emprende el estudio de materiales documentados (Nota bene ). Toma una de las formaciones econmicosociales -- el sistema de la economa mercantil -- y sobre la base de una gigantesca cantidad de datos (que estudi durante no menos de 25 aos) proporciona un anlisis sumamente minucioso de las leyes que rigen el funcionamiento de esta formacin y de su desarrollo.

Este anlisis se limita exclusivamente a las relaciones de produccin existentes entre los miembros de la sociedad: no recurre una sola vez, para explicar las cosas, a los factores que se encuentran fuera de estas relaciones de produccin. Marx permite ver cmo se desarrolla la organizacin mercantil de la economa social, cmo sta se trasforma en economa capitalista y crea clases antagnicas (ya dentro del marco de las relaciones de produccin): la burguesa y el proletariado; cmo dicha economa desarrolla la productividad del trabajo social y aporta con ello un elemento que entra en contradiccin inconciliable con los fundamentos de la propia organizacin capitalista. Tal es el esqueleto de El capital. Pero el caso es que Marx no se dio por satisfecho con este esqueleto, que no se limit slo a la "teora econmica", en el sentido habitual de la palabra; al explicar la estructura y el desarrollo de una formacin social determinada exclusivamente por las relaciones de produccin, siempre y en todas partes estudi las superestructuras correspondientes a estas relaciones de produccin, cubri de carne el esqueleto y le inyect sangre. Por ello obtuvo El capital un xito tan gigantesco, pues esta obra del "economista alemn" present ante los ojos del lector toda la formacin social capitalista como un organismo vivo, con los diversos aspectos de la vida cotidiana, con las manifestaciones sociales reales del antagonismo de clases propio de las relaciones de produccin, con su superestructura poltica burguesa destinada a salvaguardar el dominio de la clase de los capitalistas, con sus ideas burguesas de libertad, igualdad, etc., con sus relaciones familiares burguesas. Ahora se comprende que la comparacin con Darwin es en todo sentido exacta: El capital no es ms que "algunas ideas de sntesis, estrechamente vinculadas entre s, que coronan todo un Mont Blanc de materiales concretos".

Y si el que ley El capital no advirti estas ideas de sntesis, la culpa ya no ser de Marx, quien hasta en el prlogo, como vimos ms arriba, habla de ellas. Ms an, semejante comparacin es justa, no slo en su aspecto exterior (que no se sabe por qu interes especialmente al seor Mijailovski), sino tambin en su aspecto interior. As como Darwin puso fin a la idea de que las diversas especies de animales y plantas no estn ligadas entre s, son casuales, "creadas por Dios" e invariables, y ubic por primera vez la biologa sobre una base completamente cientfica, estableciendo la variabilidad y la continuidad de las especies, as Marx puso fin a la concepcin de la sociedad como una suma mecnica de individuos sujetos a toda clase de cambios por voluntad de las autoridades (o, lo que es lo mismo, por voluntad de la sociedad y de los gobiernos), suma que se produce y cambia casualmente, y ubic por primera vez la sociologa sobre una base cientfica, al formular el concepto de formacin econmicosocial como conjunto de determinadas relaciones de produccin, al establecer que el desarrollo de estas formaciones constituye un proceso histrico natural. Ahora, desde la aparicin de El capital, la concepcin materialista de la historia no es ya una hiptesis, sino una tesis cientficamente demostrada; mientras no exista otro intento de explicar en forma cientfica el funcionamiento y desarrollo de alguna formacin social -- precisamente de una formacin social y no de los fenmenos de la vida cotidiana de un pas, o de un pueblo, o aun de una clase, etc. -- , otro intento capaz de poner en orden "los hechos correspondientes", tal como lo supo hacer el materialismo; capaz de dar, asimismo, un cuadro vivo de una formacin determinada explicndola de un modo rigurosamente cientfico; mientras no exista ese intento, la concepcin materialista de la historia ser sinnimo de ciencia social.

El materialismo no es "una concepcin preferentemente cientfica de la historia", como lo cree el seor Mijailovski, sino la nica concepcin cientfica de la historia. Ahora bien, es posible imaginar caso ms curioso que el que existan personas que, habiendo ledo El capital, no hayan encontrado en l materialismo? Dnde est?, pregunta con sincera perplejidad el seor Mijailovski. Ley el Manifiesto comunista y no advirti que en l se da una explicacin materialista de los sistemas contemporneos -- jurdicos, poltcos, familiares, religiosos, filosficos --, y que indusive la crtica de las teoras socialistas y comunistas busca y encuentra el origen de dichos sistemas en determina das relaciones de produccin. Ley la Miseria de la filosofa y no advirti que el anlisis de la sociologa de Proudhon se hace all desde el punto de vista materialista, que la crtica de la solucin de los ms diversos problemas histricos propuestos por Proudhon parte de los principios del materialismo; que las propias indicaciones del autor sobre las fuentes en que es preciso buscar los datos para solucionar estos problemas constituyen referencias sobre las relaciones de produccin. Ley El capital y no advirti que tena ante s un modelo de anlisis cientfico, materialista, de una -- y la ms compleja -- formacin social, un modelo reconocido por todos y por nadie superado. Y he aqu que se sienta y ejercita su poderoso intelecto en este profundo problema: "en qu obra expuso Marx su concepcin materialista de la historia?" Quienquiera conozca las obras de Marx podra responderle con otra pregunta: en qu obra no expuso Marx su concepcin materialista de la historia? Pero el seor Mijailovski conocer sin duda las investigaciones materialistas de Marx, slo cuando stas estn clasificadas y adecuadamente indicadas en algn sofstico trabajo sobre historia de algn Kariev con el membrete: "materialismo econmico".

Pero lo ms curioso de todo es que el seor Mijailovski acusa a Marx de no haber "analizado [sic!] todas las teoras conocidas del proceso histrico". Esto es ya divertidsimo. Pero en qu consistan las nueve dcimas partes de esas teoras? En suposiciones puramente apriorsticas, dogmticas y abstractas acerca de qu es la sociedad, qu es el progreso, etc. (Cito con toda intencin ejemplos afines a la inteligencia y al corazn del seor Mijailovski.) Esas teoras son inservibles por el hecho mismo de su existencia, son inservibles debido a sus mtodos bsicos, a su carcter total e irremediablemente metafsico. Porque comenzar preguntando qu es la sociedad y qu es el progreso significa comenzar por el final. Cmo se puede llegar a una concepcin de la sociedad y el progreso en general, si no se ha estudiado en particular formacin social alguna, si no se ha sabido siquiera establecer esa concepcin, si no se ha sabido siquiera encarar un serio estudio real, un anlisis objetivo de cualesquiera de las relaciones sociales? Es el sntoma ms evidente de la metafsica por la que comenzaba toda ciencia: cuando no se saba iniciar el estudio de los hechos, se inventaban a priori teoras generales que siempre eran estriles. El qumico metafsico, incapaz todava de investigar en los hechos los procesos qumicos, inventaba teoras sobre la fuerza de la afinidad qumica. El bilogo metafsico hablaba de lo que eran la vida y la fuerza vital. El psiclogo metafsico razonaba sobre lo que era el alma. El mtodo mismo era absurdo. No se puede razonar sobre el alma sin explicar en particular los procesos psquicos: el progreso debe consistir aqu precisamente en abandonar las teoras generales y las construcciones filosficas sobre lo que es el alma, y saber ubicar sobre una base cientfica el estudio de los hechos que caracterizan tales o cuales procesos psquicos.

Por ello la acusacin del seor Mijailovski es exactamente como si un psiclogo metafsico, despus de haberse pasado toda la vida haciendo "indagaciones" sobre lo que es el alma (sin saber explicar con exactitud ni el ms elemental fenmeno psicolgico), se pusiese a acusar a un psiclogo cientfico de no haber revisado todas las teoras conocidas sobre el alma. El, este psiclogo cientfico, ha rechazado las teoras filosficas sobre el alma y empezado directamente por el estudio del sustrato material de los fenmenos psquicos -- los procesos nerviosos --; analiz y explic, por ejemplo, tales o cuales procesos psquicos. Y he aqu que nuestro psiclogo metafsico lee este trabajo, lo alaba por estar bien descritos los procesos y estudiados los hechos, pero queda insatisfecho. Cmo! -- se emociona y se agita el filsofo al oir a su alrededor conversaciones sobre la concepcin completamente nueva de la psicologa aportada por este sabio, sobre el mtodo especial de la psicologa cientfica --, pero en qu obra se expone este mtodo? Pero si en este trabajo hay "slo hechos"! No contiene un pice de revisin "de todas las teoras filosficas conocidas sobre el alma"! No es en absoluto la obra adecuada! Del mismo modo, por cierto, El capital no es una obra adecuada para el socilogo metafsico, quien no advierte la esterilidad de los razonamientos apriorsticos sobre lo que es la sociedad, ni comprende que tales mtodos, en lugar de contribuir al estudio y explicacin del problema, slo conducen a suplantar el concepto de la sociedad por las ideas burguesas de un mercader ingls o por los ideales filisteos socialistas de un demcrata ruso, y nada ms.

Precisamente por eso todas estas teoras de la filosofa de la historia surgieron y desaparecieron como pompas de jabn, y fueron, en el mejor de los casos, sntomas de las ideas y relaciones sociales de su tiempo; no hicieron avanzar un solo paso la comprensin, por el hombre, de las relaciones sociales, aunque slo se tratase de relaciones aisladas, pero reales (y no las que "correspondan a la naturaleza humana"). El paso gigantesco hacia adelante que Marx dio en ese sentido consiste, predsamente, en haber arrojado por la borda todos esos razonamientos sobre la sociedad y el progreso en general, y en haber ofrecido, en cambio, un anlisis cientfico de una sociedad y de un progreso: de la sociedad y el progreso capitalistas. Y el seor Mijailovski lo acusa de haber comenzado por el principio y no por el final, por el anlisis de los hechos y no por las conclusiones finales, por el estudio de relaciones sociales particulares, histricamente determinadas, y no por teoras generales sobre lo que son esas relaciones sociales en general! Y pregunta: "Dnde est la obra pertinente?" Oh, sabihondo, socilogo subjetivista!! Si nuestro filsofo subjetivista se hubiera limitado a su perplejidad para decidir en cul de las obras est fundamentado el materialismo, slo sera una desgracia a medias. Pero l -- a pesar de no haber encontrado en parte alguna, no slo una fundamentacin, sino ni siquiera una exposicin de la concepcin materialista de la historia (o quiz, precisamente por no haberla encontrado) --, comienza por atribuir a dicha doctrina pretensiones que jams manifest. Cita a Blos para demostrar que Marx proclam una concepcin completamente nueva de la historia, y pasa luego a decir con todo descaro que esta teora pretende haber "explicado a la humanidad su pasado", haber explicado "todo [sic!!?] el pasado de la humanidad", etc. Pero si esto es totalmente falso! Dicha teora slo pretende explicar la organizacin social capitalista, y ninguna otra. Si la aplicacin del materialismo al anlisis y la explicacin de una sola formacin social dio resultados tan brillantes, es de todo punto de vista natural que el materialismo aplicado a la historia no sea ya una hiptesis, sino una teora cientficamente comprobada; es de todo punto de vista natural que la necesidad de semejante mtodo se extienda tambin a las dems formaciones sociales, aunque stas no hayan sido sometidas a un estudio especial de los hechos ni a un anlisis detallado, lo mismo que la idea del trasformismo, demostrada con respecto a un nmero suficiente de hechos, se extiende a todo el campo de la biologa, aunque con respecto a algunas especies de animales y plantas no se haya llegado a establecer todava con exactitud el hecho de su trasformacin.

Y del mismo modo que el trasformismo est lejos de pretender explicar "toda" la historia de la formacin de las especies, sino que slo coloca los mtodos de esa explicacin en un plano cientfico, el materialismo aplicado a la historia jams ha pretendido explicarlo todo, sino slo indicar, segn la expresin de Marx en El capital, el "nico mtodo cientfico" de explicar la historia[6]. Puede juzgarse por esto lo ingeniosos, serios y decentes que son los mtodos que el seor Mijailovski emplea en su polmica, cuando comienza por tergiversar a Marx, atribuyendo al materialismo aplicado a la historia absurdas pretensiones de "explicarlo todo", de hallar "la llave de todos los candados de la historia" (pretensiones que Marx, naturalmente, rechaz al punto y en forma muy mordaz, en su "carta"[7] acerca de los artculos de Mijailovski); ironiza luego a propsito de estas pretensiones inventadas por l mismo, y por ltimo, citando pensamientos exactos de Engels -- exactos, porque esta vez nos da una cita y no una parfrasis -- en el sentido de que la economa poltica, tal como la entienden los materialistas, "est todava por crearse", que "todo lo que de ella hemos recibido se limita" a la historia de la sociedad capitalista[8] extrae la conclusin de que "estas palabras restringen en mucho el campo de accin del materialismo econmico"! Qu ilimitada ingenuidad o qu ilimitada presuncin debe de tener una persona para pensar que semejantes malabarismos pasarn inadvertidos! Primero tergiversa a Marx, luego ironiza sobre la base de su propia mentira, ms tarde cita pensamientos exactos y por ltimo tiene la insolencia de declarar que con stos se limita el campo de accin del materialismo econmico!


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