Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-05-2007

Calentamiento global: sospechas y confusiones

Justin Podur
Zmag

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


En los ltimos aos, una serie de importantes contribuciones han influenciado el creciente debate sobre el calentamiento global. El libro de Paul Baer y Tom Athanasiou: Dead Heat, de hace algunos aos, fue excelente. El ltimo libro de Noam Chomsky Failed States, menciona el calentamiento global como uno de los tres problemas ms urgentes que enfrenta la humanidad (los otros son la guerra y la falta de instituciones democrticas para encarar los problemas). El nuevo libro de George Monbiot: Heat, suministra un conjunto de proposiciones factibles para estabilizar el clima sin sacrificios draconianos (con la excepcin de los vuelos comerciales).

La pelcula de Al Gore: An Inconvenient Truth ["Una verdad inconveniente"] va y viene entre explicaciones convincentes de la ciencia climtica y el autobombo (Gore en la granja, Gore caminando hacia el escenario, Gore cambiando aviones en el aeropuerto, Gore haciendo publicidad indirecta tipeando en su ordenador Mac). Bien filtrado, sin embargo, suministra una excelente disertacin introductoria sobre el cambio climtico. Ojal hubiera provenido de otra persona, alguien que no haya vicepresidido sobre el rgimen de sanciones contra Iraq y el bombardeo de Yugoslavia. Pero el que Gore lo haya popularizado no lo convierte en un engao. Los trminos de discusin para cualquier problema importante son usualmente fijados por las elites, y el resto de nosotros tratamos de separar posteriormente la verdad de las falsedades y la poltica sensata de la propaganda corporativa.

Los temas cientficos, como cualquier tema, requieren esfuerzo y tiempo para ser comprendidos. Los que no se pueden tomar el tiempo necesario para investigar a fondo los temas, y nadie puede investigar todo a fondo, buscan fuentes verosmiles. Para los izquierdistas, Gore simplemente no es una fuente verosmil. Es visto como un aplogo de los poderosos intereses que sirvi mientras estaba en el poder e insensible ante la gente que sufri bajo su gobierno. Adems, los izquierdistas sienten sospechas ante todo consenso de la elite, incluso si este es cientfico. Saben que a menudo se sale con sabidura dudosa para explicar por qu se justifica una u otra poltica regresiva. Por ello, los izquierdistas necesitan gente que les sea creble como referencia y que haga lo que hicieron Gore y Flannery explicar la base de la ciencia climtica. Gran parte de lo que explicaran sera lo mismo que Gore, y de la misma manera pero no provendra de una fuente mancillada, ni estara mancillada por las campaas polticas. Tanto Dead Heat de Baer/Athanasiou como Heat de Monbiot aceptan el consenso cientfico sobre el calentamiento global y no pierden mucho tiempo con la ciencia bsica, dejando ese terreno a gente como Gore y escritores cientficos populares como Tim Flannery, que escribi The Weather Makers.

El primer problema para izquierdistas que tratan de comprender la ciencia climtica es que no pueden confiar en Gore y no pueden confiar automticamente en el consenso cientfico. El problema siguiente es que las soluciones propuestas mejor conocidas para encarar el problema son defectuosas. El Protocolo de Kyoto, por ejemplo es totalmente inadecuado para estabilizar las emisiones. El comercio y los mercados con emisiones de carbono han sido diseados para suministrar incentivos para los emisores corporativos. Los biocombustibles, en la forma de aceite de palma y plantaciones de caa de azcar, ayudan a desplazar a campesinos mediante masacres paramilitares en Colombia, contribuyendo a una peligrosa escasez de alimentos, y en todo caso causan emisiones de CO2 tal como lo hacen los combustibles fsiles. Si la ciencia creble es mezclada con una dudosa poltica a favor de las corporaciones, que es lo que Gore ofrece, los izquierdistas pueden sentir que lo sensato es rechazar todo el paquete.

No necesitan hacerlo, sin embargo. El libro de Monbiot, Heat es principalmente sobre la poltica climtica, y qu polticas seran necesarias para estabilizar el clima. No propugna los mercados de carbono, que reconoce como suministro de incentivos a los contaminadores corporativos. Lo que defiende, como Baer & Athanasiou lo propugnaron en Dead Heat, es una cuota de emisiones per capita, la misma para todos en el mundo. Si slo una cierta cantidad de emisin total de CO2 es compatible con un clima estable, entonces el derecho a emitir debiera ser el mismo para todos. El libro de Baer & Athanasiou, y su sitio en la Red, ecoequity.org, discuten una poltica de estabilizacin basada en una cuota de emisiones per capita. Argumentan que, porque la gente en los pases pobres emite mucho menos que lo que es su derecho y la gente en los pases ricos emite mucho mas, una poltica de estabilizacin verosmil incluira tanto la reduccin de las emisiones en los pases ricos como la reduccin de la desigualdad global. El libro de Monbiot se concentra en los cambios tecnolgicos y polticos factibles para reducir las emisiones de CO2 de los pases del primer mundo a la cuota per capita. Al mostrar que los peores emisores pueden lograr la reduccin necesaria sin sufrimientos significativos, Monbiot desenmascara la nocin de que la estabilizacin del clima requiere una brutal austeridad o la continuacin de la pobreza del tercer mundo.

Monbiot tambin es claro sobre otro punto: que los impactos del calentamiento global, como los problemas medioambientales en general, no son los mismos para todos. Muchos ecologistas, incluyendo a activistas del clima, creen que porque todos tenemos que vivir en el planeta, podemos todos estar de acuerdo en que los problemas medioambientales deben ser resueltos. Pero los ricos y poderosos siempre han podido aislarse de los efectos de los problemas medioambientales. Se apropian de los territorios y de los recursos que quieren y dejan que otros pasen hambre o mueran. Los pueblos ms afectados, en pases como Bangladesh y Etiopia, son los que ya estn sufriendo tremendamente. El huracn Katrina en USA es otro ejemplo de cmo un desastre natural no une a las elites con la gente sino, al contrario, puede ser utilizado para afianzar relaciones an ms regresivas.

Si las elites tambin controlan los parmetros de la discusin sobre un problema como el calentamiento global, se puede esperar que no propugnen su solucin, ya que saben que sus intereses sern protegidos a pesar de todo. Si las elites postulan soluciones, propugnarn soluciones que protejan sus intereses, solucionen o no realmente el problema. La propugnacin que ignora o niega el problema es el modelo para partes de la industria del petrleo, polticos y movimientos derechistas, y su maquinaria de relaciones pblicas, lo que Monbiot llama la industria de la negacin. La defensa de soluciones que sirven los intereses de la elite es el modelo para los propugnadores de mercados de carbono y de versiones diluidas de Kyoto.

Esto deja dos opciones a los izquierdistas que se oponen a las agendas de las elites. Primero, su sospecha de las fuentes sobre la erudicin puede conducirlos a la posicin de que el consenso cientfico es errneo. Alternativamente, pueden aceptar la ciencia y luego rechazar las propuestas de la elite para encarar el problema y proponer sugerencias de polticas alternativas a la luz de sus propios valores y prioridades, que es lo que creo que ha hecho Monbiot, y Baer/Athanasiou antes que l.

Recientes ensayos por los izquierdistas Alexander Cockburn, Denis Rancourt, y David Noble, al contrario, adoptan la primera posicin. Reaccionan ante un reciente cambio en la estrategia de la elite, sobre el problema del calentamiento global. La estrategia inicial de la elite fue una negacin total, y tuvo xito en el retraso de toda accin respecto al cambio climtico durante aos vitales. El reciente cambio de estrategia por parte de la elite (provocado tal vez por la creciente evidencia en todos los terrenos de que est ocurriendo el calentamiento global) parece ser el intento de apropiarse de, y controlar, la discusin, si no del propio problema, por lo menos de su posible solucin. Estos tres activistas (Cockburn, Rancourt, & Noble, o CRN) albergan sospechas razonables respecto a este rpido cambio de estrategia de la elite y su expresin en exageracin meditica sobre el cambio climtico. Sus reacciones, sin embargo, son equivocadas. Si sus puntos de vista son adoptados por muchos izquierdistas, las elites podrn afirmar que los izquierdistas son contrarios a la ciencia y contrarios a los verdes, cuando lo que la gente ms necesita son propuestas verdes sensatas que tambin estn de acuerdo con los valores de justicia, igualdad y solidaridad.

En un ensayo en Counterpunch, Alexander Cockburn hace una serie de afirmaciones sobre la ciencia climtica que indican un rechazo del consenso cientfico. Por ejemplo, afirma todava hay cero evidencias empricas de que la produccin antropognica de CO2 est haciendo una contribucin mensurable a la actual tendencia al calentamiento del mundo. Pero el mecanismo por el que el CO2 atmosfrico causa el calentamiento (el efecto invernadero) ha sido bien comprendido. Tambin el hecho de que la produccin antropognica de CO2 est aumentando los niveles de CO2 en la atmsfera. Y lo mismo ocurre, tambin, con la actual tendencia de calentamiento, lo que Cockburn admite. Cockburn trata de romper la cadena de razonamiento (de la causa de calentamiento por el CO2, a los aumentos antropognicos de CO2 en la atmsfera y su contribucin al calentamiento) sugiriendo que las emisiones antropognicas de CO2 no cambian los niveles atmosfricos de CO2. Lo hace a travs de la referencia a algunos datos sobre emisiones de CO2 y concentracin de CO2 en la atmsfera de los aos veinte y treinta que dicen que cuando las emisiones antropognicas fueron bajas por la Gran Depresin el CO2 en la atmsfera no cambi. Interpreta esto como queriendo decir que es imposible afirmar que el aumento en el CO2 atmosfrico proviene de la quema humana de combustibles fsiles. Pero es el propio hecho de que el CO2 sea duradero en la atmsfera (en comparacin con el vapor de agua, por ejemplo) lo que hace que las emisiones de CO2 sean un problema tan serio. Incluso si los datos que presenta son exactos (los antecedentes ms fiables sobre el CO2 atmosfrico comienzan en los aos sesenta) no pueden ser considerados como si significaran lo que l dice que significan. Podran, en su lugar, significar simplemente que hay un lapso entre los cambios en la emisin de CO2 y los cambios en la concentracin atmosfrica. Una analoga sugerida por un lector del artculo en realclimate.org era: si ests llenando una baera y cierras el grifo, la baera no se vaca de inmediato, ni el hecho de que no se vace imposibilita que se establezca una conexin entre el grifo y la cantidad de agua en la baera.

A Cockburn tambin le respondi Monbiot en trminos ms generales, quien advirti contra el descarte de todo un cuerpo de ciencia con una serie de afirmaciones hechas bastante al azar. Algunas de las afirmaciones cientficas especficas de Cockburn fueron respondidas por cientficos climticos en realclimate.org. Cockburn estaba utilizando sus afirmaciones cientficas como parte de un argumento ms amplio de que el mercado en emisiones de CO2 era como el mercado en indulgencias papales en tiempos medievales un liberacin para las conciencias de la gente que produca beneficios para elites (la iglesia en tiempos medievales, las corporaciones en la actualidad) mientras explotaba la culpa de la gente (por pecados entonces, o emisiones ahora) sin cambiar nada fundamentalmente. Este punto vlido sobre los mercados del carbono es por lo tanto combinado con un rechazo de la ciencia climtica y del calentamiento global como un problema serio, utilizando como evidencia una serie de afirmaciones falsas y desacreditadas. Es una lstima, porque llevar a los lectores a dudar de sus otras perspectivas, y favorece a los negacionistas del clima.

Denis Rancourt, profesor de fsica y activista en la Universidad de Ottawa, public un ensayo similar en su blog hace algunas semanas. Presenta algunas de las afirmaciones cientficas corrientes presentadas por portavoces de la industria de la negacin. Incluyen nociones de que el vapor de agua y la radiacin solar son los verdaderos culpables, no las emisiones de CO2, que el calentamiento no es para tanto, y otros argumentos. Realclimate.org explica cmo el vapor de agua es un gas invernadero, y de importancia, pero que tiene mucho menos duracin en la atmsfera que el CO2, y esto lo convierte en una retroaccin, no es un forzante como el CO2. Realclimate.org tambin explica el forzante solar: Hay fluctuaciones en la radiacin solar, pero no son suficientes para explicar la tendencia al calentamiento, ni siquiera la presencia de fluctuaciones significativas en la radiacin solar hara que el CO2 fuera irrelevante. Tambin explican el lapso entre el CO2 y la temperatura en la evidencia glacial. Otro recurso til para acompaar el ensayo de Rancourt es esta coleccin de preguntas y respuestas en How to talk to a climate skeptic [Cmo hablar a un escptico sobre el clima], de Coby Beck.

El ensayo de Rancourt termina con una larga lista de referencias acreditativas seleccionadas, pero no hay citas en cuanto a sus afirmaciones individuales, y por lo tanto no hay modo de saber qu referencias ha seleccionado o si realmente acreditan lo que est diciendo. Entre sus propias afirmaciones cientficas, que supuestamente debemos aceptar sobre la base de su autoridad como fsico, argumenta que no hay que creer a los cientficos y que no hay que confiar en el consenso cientfico porque los cientficos son seres simples que siguen al rebao. En esto hay una contradiccin, entre Rancourt que hace afirmaciones cientficas en su blog, que supuestamente debemos aceptar porque es cientfico, y sus ataques contra todos los cientficos y toda la ciencia como conformistas y conservadores, que se espera aceptemos por su autoridad, tal vez por su conocimiento ntimo de los cientficos.

Estoy en desacuerdo con Rancourt en todo el tema de la ciencia. Aunque la ciencia puede ser manipulada y siempre es posible encontrar a unos pocos cientficos para proveer la declaracin adecuada por el precio adecuado (sea sobre el clima, el tabaco o los medicamentos) creo que hay algunas cosas que pueden ser conocidas sobre el mundo natural, y los cientficos han revelado algunas de esas cosas, incluyendo el sistema climtico. Cmo es manipulado ese conocimiento o utilizado o ignorado es otro asunto. Pero el atractivo de la ciencia es que, con el debido tiempo y esfuerzo, podemos comprender cosas sobre el mundo. Aunque no existen motivos para basarse enteramente en cientficos, hay motivos para otorgar peso a argumentos que son apoyados por los esfuerzos acumulados de miles de personas que han invertido tiempo y cuidado estudiando un tema ms peso, en todo caso, que a argumentos reciclados del negocio de la negacin financiado con el petrleo.

Al contrario, los argumentos contra la ciencia de Rancourt sugieren que no hay manera de lograr un entendimiento objetivo del clima o, por extensin, ninguna otra situacin. Rancourt limita a los lectores a aceptar slo su autoridad. El ncleo poltico o de principio del ensayo de Rancourt es, una vez ms, un ataque contra los mercados del CO2. Postula diversas polticas izquierdistas, y argumenta que los izquierdistas deberan defenderlas sin referirse a las emisiones de CO2 o al calentamiento global que, para l, constituyen una peligrosa diversin. Al combinar afirmaciones cientficas desacreditadas sobre el calentamiento global, un ataque contra la ciencia en s, y posiciones izquierdistas sobre numerosos temas, Rancourt asocia posiciones decentes de izquierda con afirmaciones y argumentos falsos y desacreditados.

David Noble, amigo de Rancourt, profesor en la Universidad York y activista se inspir, segn el blog de Rancourt, en Rancourt para escribir sobre el golpe climtico global para Canadian Dimension. El argumento de Noble es que las polticas de calentamiento global han descarrilado el movimiento por la justicia global y lo han desviado hacia el callejn sin salida de los mercados del CO2. Muestra cmo los think-tanks de la elite y las corporaciones han apoyado soluciones al calentamiento global que aumentarn sus beneficios y su poder. Su investigacin sobre las conexiones corporativas de diversos grupos, primero de la persuasin denegacionista, y luego de la persuasin de las soluciones de mercado, es til. Pero pierde la mayor parte de su credibilidad en su introduccin, que implica que el calentamiento global es un chiste divertido.

No respires. Hay una guerra total contra las emisiones de CO2, y ests liberando CO2 con cada aliento. La campaa multimedia contra el calentamiento global que ahora satura nuestros sentidos, que insiste en que el enemigo es un creciente componente de CO2 en los gases invernadero, que no hace prisioneros: ests con nosotros o ests con los negacionistas. Nadie puede cuestionar la nueva ortodoxia o atreverse a arriesgar el pecado de la emisin. Su credibilidad es an ms daada por su conclusin, en la que califica a Monbiot de crdulo vctima del grupo de la elite que crea la exageracin sobre el calentamiento global, cuyo mensaje Monbiot pregona inconscientemente con tanta pasin. Noble califica al libro de Monbiot de embarazoso en su enfoque estrecho de miras y su deferencia ingenua ante la autoridad de la ciencia... como si hubiera algo como ciencia que no sea al mismo tiempo poltica. A diferencia de Cockburn y Rancourt, Noble no se lanza a afirmaciones cientficas dudosas, pero presenta el calentamiento global como si fuera una campaa de distraccin de la elite, o simplemente un chiste, y no un problema serio. Podra haber expuesto los argumentos a favor de que las elites tratan de distraer la atencin de las soluciones reales al problema (la parte de peso del libro de Monbiot, del que Noble slo cita la introduccin) y hacia la creacin de nuevos mercados y nuevos privilegios y poderes para s mismos, sin descartar tan impertinentemente la preocupacin por el clima, presentando esa preocupacin como nada ms que una agenda de la elite, o sugiriendo que toda la ciencia est politizada. Al hacerlo, asocia una crtica til de la apropiacin por la elite de la poltica del clima con una mala representacin del problema, su urgencia, y el potencial para sus soluciones.

La fuerza del libro de Monbiot es su presentacin como un conjunto de polticas que podran estabilizar el clima de acuerdo con los valores de justicia y equidad. Monbiot es tan duro frente a supuestas artimaas climticas capitalistas como Cockburn, Rancourt, o Noble (CRN), pero no basa su anlisis poltico en un ataque contra un cuerpo de ciencia (como lo hacen Cockburn y Rancourt), o en un ataque contra la ciencia en s (como lo hacen Rancourt y Noble). El problema con la mezcla de propuestas polticas sensatas y advertencias con falsas afirmaciones cientficas y un tono anticientfico de estos autores es anlogo al problema de la mezcla por Gore de ciencia sensata con agendas de la elite. Si la sospecha ante Gore y la propugnacin del mercado del CO2 de la elite puede conducir a izquierdistas como CRN hacia una posicin que niega que el calentamiento global sea un problema, entonces una confianza en ciencia desacreditada o posiciones contrarias a la ciencia por izquierdistas como CRN pueden llevar a la gente a alejarse de los izquierdistas (y los izquierdistas ciertamente no necesitan de ms maneras de alejar a la gente). Lo que se requiere es que los izquierdistas comprendan y expliquen la ciencia del calentamiento global y que piensen en, y postulen propuestas para, solucionar el problema de acuerdo con valores de igualdad y solidaridad. Tanto Monbiot como Baer/Athanasiou han realizado parte de ese trabajo. En su lugar, CRN rechazan la ciencia y descartan las soluciones como Kyoto o los mercados del CO2 no porque sean inadecuados (lo que son) o porque sirvan las agendas de la elite (lo que hacen), sino porque concluyen que no hay un problema que resolver para comenzar. CRN tratan de abrir el debate equivocado. En lugar de un debate sobre la validez de posiciones cientficas desacreditadas, lo que se requiere es un debate sobre cmo resistir a las agendas de la elite que han llevado al calentamiento, luego a su negacin, y que ahora tratan de apropiarse de los movimientos por el cambio. Espero que al respecto CRN puedan terminar por estar de acuerdo.

Justin Podur es escritor y editor de ZNet. Para contactos escriba a : [email protected].

http://www.zmag.org/content/showarticle.cfm?SectionID=57&ItemID=12796



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter