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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-05-2007

Fallece la infatigable compaera de Alfonso Sastre
Eva Forest no fue una buena intelectual

Jos Daniel Fierro
Rebelin


En la tarde de ayer lleg la noticia que anunciaba el fallecimiento de la escritora y editora Eva Forest.

Eva tena 79 aos y viva en Hondarribia junto a su marido, el escritor Alfonso Sastre. Se haban conocido en 1955, y desde entonces vivieron juntos un largo idilio, que slo la muerte ha dado por finalizado pese a los intentos de sus mulos franquistas sin conseguirlo.

Fue encarcelada, torturada y nunca juzgada, por quienes ms tarde inspiraran a los GAL y la razn de Estado. Pero su incansable labor, como activista y como escritora-cronista, la llev a superar los momentos ms duros de su vida y a dejar un legado de dignidad que puso en entredicho todos y cada uno de los resortes de un poder que fue incapaz de silenciarla ni doblegarla.

La dignidad est hoy de luto, pero para quienes conocimos, escuchamos y lemos a Eva Forest, el hecho de su muerte nos reafirma para continuar su tarea de denunciar la injusticia en pos de una libertad y unos derechos ms humanos, o como ella misma deca en seguirle el rastro al imperialismo, disecarlo, analizarlo, descomponerlo, ver su estructura violenta, su capacidad de destruccin para la naturaleza y para la vida humana.

Su labor fue inseparable de la realizada por su compaero Alfonso, y viceversa. Por eso resulta imposible imaginar, mientras se lee una obra o un artculo de cualquiera de ellos dos, que lo que uno escribi no estuviera tambin pensado por el otro, que las ideas expresadas no lo fueran de ambos, que los comentarios y los razonamientos no fueran un dilogo de la pareja.

Creo que debi ser as, y que si tomamos por ejemplo el texto de Sastre Los intelectuales y la prctica no podemos por menos que pensar en el compromiso vital de su compaera, aunque a tenor del irnico tono que adopt para su redaccin, finalmente Eva no llegara a ser una buena intelectual de acuerdo a los siete postulados que all se recogan.

Porque, efectivamente, para ello debera haber sido polticamente correcta y haber dejado de lado su ideario revolucionario, marxista y emancipador. Y a esos compaeros de viaje (cubanos, vascos, utpicos o trogloditas) que tan mala fama dan y peor influencia ejercen. No conden la violencia, venga de donde venga. Por el contrario, rechaz la violencia de los opresores frente a la de los oprimidos y trabaj para que esas expresiones fueran subsanadas con justicia desde su raz, rechazando los golpes de furia ciega, policaca o militar, sobre los sntomas. Tampoco fue una intelectual tolerante. Porque pens y razon sobre este mundo, exhibi un pensamiento fuerte, preciso en sus formulaciones, frente a la blandura del discurso neoliberal en intelectuales acartonados (por cuanto son fcilmente plegables por sus dueos). Fue intransigente con el capitalismo, insumisa a sus dirigentes y reacia a sus postulados. Aunque catalana de origen mantuvo una estrecha relacin con Euskal Herria, donde resida desde haca 30 aos, y ello la llev a no mostrarse como una ciudadana del mundo, algo a lo que todo intelectual bienpensante debe aspirar. Para Eva ser de ninguna parte en concreto, o de todas en un sentido abstracto, tena tan poco valor que prefiri ser de cuantos pueblos luchaban por su libertad y sus derechos. Iraqu en Bagdad, cubana en La Habana, venezolana en Caracas o vasca en Hondarribia. Por no ser ni siquiera fue pacifista, sino profundamente beligerante contra la tortura y sus verdugos, las misiones pacificadoras de las potencias imperialistas y la normalidad impuesta por un sistema econmico que sojuzga a los pueblos. Adems no fue demcrata, pues ni quiso comprometerse con la democracia representativa, bajo cuyo manto se han cubierto todo tipo de injusticias y de atentados a la libertad, ni acept que se usara esa palabra para denominar a la forma en que el capitalismo extiende las desigualdades mientras se muestra indiferente a las tragedias sociales en las que vive la mayor parte de la humanidad. Por ltimo prefiri la justicia al orden, aunque para ello se hiciera necesario subvertir los buenos valores burgueses.

Pero aunque estos puedan llegar a ser los argumentos de los que ahora pretendan descalificar a Eva Forest, quienes compartimos su perspectiva sabemos que ms importante que la bondad en un intelectual, son su honestidad y la fortaleza para no claudicar. Y en eso Eva fue un ejemplo.



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