Portada :: Cultura :: Eva Forest, in memorian
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-05-2007

Una vida admirable y ejemplar
Eva

Carlo Frabetti
InSurGente


El conocido dicho de que detrs de un gran hombre hay una gran mujer, adems de machista, es totalmente falso. Una gran mujer no cabe detrs de un hombre, por grande que este sea. Cuando un gran hombre y una gran mujer van juntos, solo pueden ir el uno al lado de la otra, codo con codo, compartiendo en pie de igualdad una empresa tan grande como ellos. Y cuando el hombre y la mujer que van juntos son los ms grandes, tica e intelectualmente hablando, esa empresa comn solo puede ser la empresa suprema: la insobornable lucha por un mundo ms justo y ms libre, por una sociedad equitativa y fraterna; la lucha revolucionaria, en una palabra.

Es casi innecesario sealar, tan excepcional es su caso, que escribo estas lneas pensando en Alfonso Sastre y Eva Forest.

Pocos das antes de morir, Eva me dijo, literalmente, que estaba en el mejor momento de su vida. Que una persona de ochenta aos, en pleno uso de sus facultades, pueda decir algo as, es el balance ms positivo y alentador que cabe hacer de toda una vida de lucha, as como el argumento ms contundente a favor de esa misma lucha, una lucha que fortalece sin cesar a quienes perseveran en ella y los hace crecer cada da. Claro que ests en el mejor momento de tu vida, Eva le dije--, puesto que este momento es el resultado de todos los anteriores: ests mejor cada da porque cada da eres mejor.

Qu vida tan envidiable, la de Eva Forest. La comparti con el mejor de los hombres, a la vez que contribua de forma decisiva a hacer de l el mejor de los hombres, en la misma medida en la que l contribuy a hacer de ella la mejor de las mujeres, la mejor de las personas. Es habitual (casi preceptivo), en las honras fnebres, incurrir en todo tipo de excesos; pero he dicho tantas veces que Eva era la mejor persona que jams he conocido, que ahora puedo repetirlo sin temor a exagerar bajo los efectos de un dolor insoportable. En ninguna persona (y he tenido la suerte de conocer a no pocas personas excelentes) he visto una tan alta suma (o producto, mejor dicho, pues son cualidades que se potencian mutuamente) de inteligencia, generosidad, valenta y honradez. En ninguna persona he visto tanta energa y tanto entusiasmo al servicio de esas cualidades.

Qu vida tan admirable y tan ejemplar, tan autntica y tan plena. Se lamentaba a veces Eva de no tener tiempo para escribir. No tienes tiempo para escribir le deca yo riendo, pero totalmente en serio-- porque tienes cosas demasiado importantes que hacer. Y sera interminable la lista de las cosas importantes que Eva tena que hacer e hizo como nadie. Vivi en primera persona los comienzos de la revolucin cubana y los de la revolucin bolivariana de Venezuela, y las apoy en todo momento y de todas las formas imaginables. Con su ejemplo y sus escritos (pues a pesar de no tener tiempo para escribir nos ha legado textos imprescindibles), fue la gran abanderada de la lucha contra la tortura, el gran referente moral y poltico de quienes vemos en esa forma extrema de terrorismo de Estado la clave y el repugnante emblema del criptofascismo que intentan vendernos como democracia. Comprendi desde el principio (y fue consecuente con ello hasta el final) que la lucha del pueblo vasco por su autodeterminacin es el principal frente europeo de la batalla del socialismo contra la barbarie neoliberal (es decir, contra el imperialismo, es decir, contra el capitalismo). Sufri la persecucin de la derecha y de la seudoizquierda, la del franquismo ms brutal y la de sus herederos vergonzantes, los hijos de la transicin, y convirti esta larga y terrible afrenta en una leccin excepcional (casi nica) de dignidad y de coherencia poltica, para ejemplo de todos y escarnio de lacayos. Cre y sac adelante una editorial Hiru-- que se ha convertido en referente indispensable de la izquierda mundial y que por s sola bastara para justificar toda una vida, ms de una vida. Y adems tuvo tiempo (a base de no dormir, como Leonardo da Vinci, tal vez el nico hombre de la historia que habra podido aguantar su ritmo, su infatigable marcha) de ser la mejor de las madres, la mejor de las abuelas y la mejor de las amigas... No tena tiempo de escribir porque, como dira Oscar Wilde, hizo de su propia vida su obra de arte. Una obra maestra en el ms literal sentido del trmino, puesto que ha sido y seguir siendo continuo motivo de aprendizaje y de superacin para quienes tuvimos el privilegio de conocerla.

Descansa en paz, Eva, que quienes hemos sido bendecidos con tu amistad y tu ejemplo no descansaremos hasta alcanzar esa victoria de la que, gracias a ti, hoy estamos un poco ms cerca.



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