Portada :: Cultura :: Eva Forest, in memorian
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-05-2007

Eva tambin cubana

Josemi Arrugaeta
Gara


Desde principios de los aos 60 Eva Forest y Alfonso Sastre iniciaron una estrecha y entraable relacin de amor y solidaridad con la Revolucin cubana. El entonces joven y vigoroso proceso poltico del pas caribeo viva sus intensos aos verde olivo. Todo era un cambio permanente, una revolucin constante donde la cultura en todo su sentido ocupaba un papel esencial en la transformacin, no slo de la realidad, sino sobre todo del ser humano. En Casa de las Amricas, entonces dirigida por Hayde Santamara con cario infinito, Alfonso y Eva, Eva y Alfonso, encontraron a sus iguales, aqullos cuyo destino es perseguir las utopas, construirlas, formar parte de ellas, y en esos tiempos compartieron sus sueos con Hayde, con el Che, con Fidel y con docenas de intelectuales y escritores, entonces poco conocidos y que hoy son las personalidades ms reconocidas de las letras y la cultura del continente. En esos tiempos anudaron amistades para siempre, complicidades humanas y de ideas que duraran toda una vida.

Luego vinieron tiempos ms confusos. La muerte del Che en la guerrilla boliviana marc un cambio, como una frontera a la conquista del cielo por asalto, y comenzaron las deserciones y los distanciamientos de compaeros de viaje que prefirieron la aceptacin y el xito seguro que hacer frente a las imperfecciones de toda obra humana, pero Eva nunca fue mujer de hacer concesiones y defendi la Revolucin contra vientos y mareas, en medio de contratiempos y acosos.

Sigui visitando Cuba con regularidad, colaborando con Casa, construyendo proyectos culturales y editoriales, interesndose y compartiendo los problemas y dificultades de la Revolucin, porque tambin era de ella. Durante los ltimos aos era casi obligada su presencia en las multitudinarias ferias del libro en La Habana con la editorial Hiru, su participacin en el programa de la televisin cubana Mesa Redonda o su asistencia a reuniones de intelectuales.

Casa de Las Amricas, la Unin de Escritores y Artistas Cubanos, el Instituto del Libro, el Ministerio de Cultura y, sobre todo, los muchos y buenos amigos que tiene en este pas, han seguido estos das con tristeza la enfermedad que se la ha llevado de entre nosotros. Y ha querido la casualidad que fuese el mismo da en que cay combatiendo por la libertad de Cuba el ms grande de los cubanos, Jos Mart, quien afirm que la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida, y Eva siempre la cumpli bien y a cabalidad.

Cuba y su Revolucin siempre fueron para ella la tierra de las utopas. Fiel y leal a sus principios, mantuvo con firmeza su amistad por la Revolucin cubana durante toda su vida, por eso Eva tambin es cubana y as la sienten sus amigos de esta tierra a la que ofreci siempre lo mejor de su corazn y de sus ideas.

* Josemi Arrugaeta. La Habana



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