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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2007

Entre la insurreccin y la reaccin: la bsqueda del capitalismo normal por parte de Evo Morales

James Petras
Rebelin

Traducido por Eufemiano Iparragoitia



Introduccin

Muchos acadmicos, polticos, periodistas y comentaristas progresistas extranjeros han caracterizado elogiosamente el rgimen de Evo Morales de radical, revolucionario y parte de un bloque antiimperialista. Universitarios tan diversos como Noam Chomsky, Ignacio Ramonet, Emir Sader, Heinz Dieterich, Martha Hanecker e Immanuel Wallerstein han descrito a Evo Morales como parte de la nueva ola izquierdista que est barriendo Amrica Latina. Lo sorprendente de estos acadmicos entusiastas del presidente Morales es la total ausencia de cualquier anlisis emprico de su trayectoria poltica reciente y de las polticas socioeconmicas y pblicas implementadas durante los primeros 15 meses de su mandato.

Una primera aproximacin para entender el rgimen de Morales consiste en relatar brevemente el papel de Morales y su partido MAS en el periodo que precedi a su eleccin y sus relaciones con los dinmicos movimientos sociales que exigen profundas transformaciones socioeconmicas.

Esta perspectiva histrica proporciona las bases para trazar los conceptos terico-prcticos que guan la estrategia y el programa de gobierno de Morales y Garca Linera.

Una vez establecida su lnea general y los objetivos estratgicos, estaremos en medida de analizar las polticas especficas con respecto a las clases dirigentes y sus compromisos y alianzas tctico-polticas.

El rgimen de Morales en su perspectiva histrica

Contrariamente a la mitologa de muchos intelectuales progresistas, Morales no desempe papel alguno en los tres principales levantamientos que tuvieron lugar entre 2003 y 2005 y que lograron derrocar a dos presidentes clientelistas neoliberales: Snchez de Lozada y Carlos Mesa. Para ser ms especficos, Morales se opuso al levantamiento de 2003. Durante el exitoso levantamiento de octubre de 2003, que derroc a Snchez de Lozada, l estaba en Ginebra (Suiza), donde asista a una conferencia interparlamentaria. Morales hizo todo lo posible para socavar la huelga general de mayo-junio de 2005 que ech a Carlos Mesa del poder.

Morales lanz el peso del MAS y de sus movimientos sociales para apoyar el triunfante ascenso a la presidencia de Carlos Mesa, a pesar de que ste haba servido como vicepresidente de Snchez de Lozada. Tras la desaparicin de Mesa, Morales volvi a intervenir para apoyar al neoliberal Rodrguez, del Tribunal Supremo de Justicia, como presidente provisional en el periodo previo a las elecciones presidenciales de septiembre de 2005. Con posterioridad, Morales transform por completo las exigencias de los movimientos sociales de una Asamblea Constituyente (AC) que refundase la Repblica. Los movimientos sociales pedan que la eleccin de la AC se hiciera a travs de los movimientos populares sociales, lo que garantizara que la AC reflejase los intereses de los trabajadores y los campesinos. Morales rechaz esta exigencia y lleg a un acuerdo con los desacreditados partidos de la oligarqua para organizar las elecciones a la AC sobre la base de unidades territoriales, en las que las maquinarias electorales de los partidos dominaran las elecciones. El resultado fue la casi absoluta marginacin de los movimientos sociales en la AC.

Tras un ao de conflictos de procedimiento en la AC, Morales accedi a que los partidos oligrquicos gozasen de un veto virtual sobre la nueva constitucin y accedi a que fuera necesario el voto de dos tercios para aprobar toda la legislacin constitucional. Otras pruebas de la divergencia del rgimen de Morales con respecto a las exigencias de los movimientos sociales insurrectos fueron sus nombramientos para los puestos econmicos clave en el gobierno y la continuacin de las polticas fiscales ortodoxas. El equipo econmico de Morales puso el nfasis en un presupuesto equilibrado y estrictas polticas monetarias, en vez de en la inversin pblica en programas sociales y en programas contra la pobreza. Por ejemplo, Morales rompi su promesa electoral de duplicar el salario mnimo, proporcionar un aumento sustancial salarial a los maestros, trabajadores sanitarios y otros trabajadores del sector pblico mal remunerados.

Consideraciones tericas

El deterioro del pensamiento social crtico es mucho ms evidente en lo tocante a la trayectoria poltica, a la estructura y a la poltica del movimiento de Morales (MAS y movimientos y sindicatos de indios-campesinos afiliados). La lgica y la teora postuladas por los tericos de la izquierda es deductiva, posmoderna, histrica y antimaterialista. En vez de examinar las prcticas polticas empricas de clase de Morales y el MAS, los tericos de la izquierda empiezan por asumir que al ser indio, de origen popular y al haber dirigido un movimiento popular, su rgimen se define ipso facto como radical, revolucionario y antiimperialista. La lgica deductiva excluye todo el abanico de acuerdos y reubicaciones de clase que acompaaron al giro decisivo de Morales desde las luchas de accin directa de masas hasta la poltica electoral parlamentaria.

El posmodernismo se centra exclusivamente en la accin simblica y cultural y en el circo poltico, por encima y en contra de importantes luchas de clase, cambios en la propiedad y relaciones de clase. Para los escritores posmodernos, el nfasis de Morales en la identidad indgena, su participacin en eventos tradicionales ataviado con el traje nativo y sus ataques verbales y amenazas a oligarcas y conspiradores son la expresin de una nueva manera revolucionaria de hacer poltica. Al centrarse en la identidad, los posmodernos ignoran las enormes diferencias de clase entre los hambrientos sin tierra y los campesinos que malviven, por un lado, y los polticos, dirigentes y agentes indgenas del poder, que son de clase media, por el otro. Los posmodernos ignoran la abierta colaboracin econmica entre el rgimen de Morales y las acaudaladas elites blancas de la agroexportacin, las compaas petroleras europeas y usamericanas y los indgenas millonarios del complejo ferro-minero de Mutun. Los posmodernos estn obsesionados con la retrica y el discurso durante las apariciones de Morales ante las masas. Se centran en sus demaggicas acrobacias lingsticas, que ignoran el contenido real de clase y nacional de su poltica. De ah que su nacionalizacin revolucionaria del petrleo y el gas fuera poco ms que un aumento de los impuestos que pagan las multinacionales al Estado. No se ha expropiado ni a una sola multinacional. El precio del gas vendido a Argentina era un 40% ms barato que el precio mundial. Un ao despus de la nacionalizacin, el precio pagado por Brasil segua siendo los mismos 4 dlares de antes, como en el periodo de Snchez de Lozada-Mesa. El circo, los anlisis discursivos y la retrica son entretenidos, s, y a veces arrojan algo de luz sobre el estilo, pero no sobre la sustancia, es decir, sobre la economa poltica de un rgimen.

El punto de partida terico para una total comprensin de regmenes polticos empieza por el conocimiento emprico de la accin poltica y la errtica orientacin de clase de los actores polticos conforme se reposicionan en la estructura de clase con el tiempo. El marxismo emprico-histrico examina la economa poltica, las relaciones estructurales entre las clases gobernantes y el Estado y los regmenes elegidos y su base electoral.

Este enfoque materialista desmitifica el verdadero significado de la poltica cultural, porque es bien conocido histricamente de qu manera los polticos reaccionarios y reformistas han combinado polticas proimperialistas y favorables a las multinacionales con prcticas culturales tradicionales.

En frica, Senghor en Senegal y Mobutu en Zaire resaltaron la negritud como poltica cultural, mientras le abran las puertas de sus economas al latrocinio europeo y usamericano. Duvalier en Hait, Haya de la Torre en Per, Ferdinand Marcos en Filipinas y otros gobernantes combinaron las identidades tnicas y religiosas tradicionales con polticas reaccionarias proimperialistas. La cuestin fundamental es cules son las relaciones politicoeconmicas de propiedad y de clase que enmarcan la recuperacin de las prcticas tnicas culturales tradicionales. Con demasiada frecuencia los gobernantes tnicos manipulan el simbolismo cultural tradicional para distraer la atencin de la colaboracin de clase y para aumentar la dominacin imperial de la economa y la concentracin de la propiedad de la tierra.

Estoy sugiriendo que el resurgimiento cultural andino-indigenista es un arma ideolgica manipulada por Morales y Garca Linera para crear cohesin entre campesinos e indios y dar apoyo a las polticas socioeconmicas que favorecen a las multinacionales, a los agroexportadores, a los banqueros y a la elite de los negocios. Los tericos encargados de establecer una clasificacin histrica comparativa sitan el rgimen de Morales en el marco nacionalista-populista de Arbenz en Guatemala (1946-1953), Pern en Argentina (1946-1955) y Vargas en Brasil. Este mtodo de la analoga histrica es til hasta cierto punto, pero pasa por alto divergencias muy importantes. Arbenz expropi grandes latifundios de la compaa usamericana United Fruit Company y los distribuy entre los indios sin tierras y los campesinos. Morales ha prometido repetidamente que defender las grandes plantaciones agroalimentarias. Pern expropi intereses petroleros y el ferrocarril, financi un amplio sistema de beneficencia, duplic el salario mnimo y apoy las exigencias salariales de los trabajadores. Morales ha seguido polticas fiscales y monetarias ortodoxas. Vargas cre un gran sector industrial independiente, convirtiendo el hierro en acero. Morales vendi la gran mina de hierro y manganeso de Muntun a la multinacional india Jindal en los trminos ms vergonzosos y ridculos y bajo mnimas condiciones de industrializacin.

Las comparaciones positivas contemporneas de Morales con Chvez tampoco son vlidas. Chvez ha expropiado grandes propiedades y las ha repoblado con ms de 100.000 familias. Ha expropiado compaas elctricas usamericanas muy importantes. Ha implantado un gasto social enorme y ha creado las nuevas formas de participacin ciudadana directa. Morales ha invitado a lderes de movimientos sociales y ha intentado que stos se subordinen a su poltica parlamentaria. Rechaza la expropiacin de las propiedades privadas de los 100 terratenientes ms importantes. Mantiene un presupuesto de austeridad, a pesar de tener las rentabilidades ms altas en las exportaciones de las ltimas dos dcadas debido a unos precios internacionales favorables.

Morales y Garca Linera teorizan sobre el capitalismo boliviano

Sin un marco terico histrico-emprico claro resulta imposible comprender a dnde se dirige el rgimen de Morales y Garca Linera. La teorizacin de stos sobre el capitalismo boliviano gira en torno a varios ejes:

1. Una teora del cambio poltico y econmico por etapas.
2. Una crtica del capitalismo neoliberal del modelo de Snchez de Lozada.
3. Una concepcin alternativa del capitalismo normal o capitalismo andino-amaznico (cooperacin de multinacionales y empresas agroalimentarias).
4. Una alianza produccionista estratgica con multinacionales y elites de la agroexportacin y la burguesa nacional.
5. Una alianza eclctica con el Brasil de Lula (a travs de Petrobras), la Argentina de Kirschner (Repsol); el Chile de Bachelet, la Venezuela de Chvez, la Cuba de Castro, los USA de Bush y la EU y el FMI/Banco Mundial.

Las polticas iniciales del rgimen buscaron asegurarse la colaboracin de las elites econmicas extranjeras y locales, que insistan en polticas ortodoxas de estabilizacin, restringir inversiones sociales/pblicas, defender a grandes propietarios y desmovilizar las protestas populares. El rgimen se asegur el apoyo de Venezuela, Cuba y de intelectuales progresistas en el extranjero y lderes con discursos retricos antiimperialistas, afirmaciones culturales y diplomacia personal. En el interior, Morales neutraliz a los dirigentes de los movimientos sociales con puestos en los gobiernos, hizo mnimas concesiones a las exigencias econmicas locales, mitific (temporalmente) a las masas que lo apoyan con la retrica de la nacionalizacin y con promesas de reforma agraria y conjur las conspiraciones y las tramas en momentos convenientes del cuestionamiento popular.

La teora por etapas de Morales y Garca Linera

La teora del desarrollo de Morales y Garca Linera se basa en una versin boliviana de la teora econmica liberal de las etapas del desarrollo.

Durante la primera etapa, la economa se estabiliza con polticas econmicas y fiscales ortodoxas. La propiedad existente y las relaciones de clase estn garantizadas y se establecen incentivos estatales, subsidios y contratos a largo plazo. Las demandas salariales y los gastos sociales se controlan para permitir altos intereses sobre el capital e incrementar las inversiones de las burguesas nacionales y extranjeras en proyectos industriales. Durante la segunda etapa, el aumento de la produccin industrial y de las exportaciones de productos primarios incrementa los ingresos del gobierno y da lugar a una triple alianza estratgica de capital pblico, privado nacional y extranjero. La teora es que el aumento de la riqueza de los de arriba beneficia a los de abajo. Los sindicatos estn atados de manos en pactos tripartitos. Se hacen esfuerzos para contener y fragmentar las exigencias salariales y permitir la acumulacin de capital: se utilizan los sindicatos paralelos y los contratos de la empresa para dividir a los trabajadores.

Durante la tercera etapa, Bolivia alcanza el capitalismo normal: los campesinos sin tierra se ven desplazados del campo y absorbidos en un nuevo sector minero industrializado o bien forzados a emigrar. Se establece un programa mnimo de ayuda social pblica. La economa crece, las exportaciones y las finanzas el Estado florecen, los impuestos y los gastos se equilibran y los conflictos de clase se limitan a las estrechas exigencias econmicas. El MAS dirige un sistema corporativo de Estado-Capital-Sindicatos.

En la etapa final, situada dcadas o siglos en el futuro, el capitalismo normal sobrevivir a su utilidad como motor del desarrollo y ser reemplazado por una versin del socialismo andino en la que presumiblemente los indgenas, los trabajadores y la burguesa nacionales se unirn y nacionalizarn la produccin.

Esta teora del desarrollo del capitalismo normal se deriva en gran parte de una crtica del modelo neoliberal anterior personificado en las polticas del ex presidente Snchez de Lozada.

Comparacin: Snchez de Lozada, Evo Morales y los movimientos sociales

El intento de Morales y Garca Linera de crear una versin boliviana de capitalismo normal surge de una crtica del cleptocrtico y predador proyecto neoliberal de Snchez de Lozada y de un rechazo del programa anticapitalista del movimiento social revolucionario. Este modelo no es ni una ruptura total con el pasado ni tampoco una exclusin de los movimientos sociales. Se basa en atraer a las compaas agroalimentarias, a la banca y a las multinacionales extranjeras que apoyaron a Snchez de Lozada hacia polticas que regulan su comportamiento para que paguen impuestos, inviertan y acten de acuerdo con las reglas del capitalismo normal.

Con vistas a presionar a las elites econmicas para que se amolden a este modelo, el rgimen depende de los movimientos sociales como avanzadilla. Morales y Garca Linera utilizan el movimiento social para bloquear los movimientos separatistas organizados en la coalicin Luna de provincias. El rgimen depende de los movimientos para oponerse a las actividades obstruccionistas en el congreso y en la Asamblea Constituyente y para asegurarse la aprobacin de sus contratos de petrleo y gas con las multinacionales. El rgimen de Morales necesita a los movimientos para crear un contrapeso poltico a los depredadores cleptocrticos neoliberales, de igual modo que Morales y Garca Linera dependen de las elites econmicas privadas para desarrollar la economa.

Este problemtico malabarismo resulta precario, porque requiere concesiones econmicas al sector empresarial (que apoya a la derecha poltica) y el continuo alejamiento del circo poltico, lleno de actos simblicos hacia los movimientos sociales.

Los movimientos sociales son los instrumentos, no los beneficiarios del modelo de Morales y Garca Linera. Sirven para apoyar el intento de Morales de agrandar el sector econmico pblico dentro de una triple alianza, compuesta de multinacionales extranjeras en el sector de la extraccin (petrleo, gas, estao e hierro), en asociacin con empresas estatales y capitalistas nacionales privados de la agroexportacin, la banca, el comercio y el sector minero de tamao medio (cooperativas).

El modelo conceptual terico del capitalismo normal de Morales se basa en la armonizacin y la articulacin de la triple alianza, que excluye cualquier cambio estructural en la propiedad y en las relaciones sociales. Depende de la exclusin de la clase obrera y de la clase campesina de los puestos econmicos y polticos en el poder. Necesita la cooperacin de los lderes de movimientos sociales, de la incorporacin de facto de tales movimientos como apndices del Estado. Se convocan manifestaciones de masas de forma peridica. Las circenses ocupaciones militares de empresas extranjeras incluyen a Morales al frente como factor de propaganda. Se denuncian peridicamente conspiraciones extranjeras sin fundamento y complots de las elites (precisamente mientras se firman los contratos entreguistas) para dar la imagen de un presidente antiimperialista sitiado. Ningn conspirador ha sido nunca detenido o mencionado y las investigaciones son insignificantes.

Para aclarar la distancia que separa a Morales y Garca Linera de los movimientos sociales y el contraste entre el capitalismo normal y el depredador resulta til identificar sus diferencias en asuntos socioeconmicos y polticos importantes.

ASUNTOS

Modelo de capitalismo normal de Morales y Garca Linera

Modelo capitalista depredador de Snchez de Lozada

Modelo del movimiento social revolucionario

Multinacionales del petrleo y el gas

Subida de impuestos, negocios conjuntos.

Desnacionalizacin, pocos o ningn impuesto, venta ilegal de compaas estatales.

Nacionalizacin mediante expropiacin bajo el control de los trabajadores.

Poltica agraria

Promocin de agroexportadores, reforma agraria limitada a las tierras pblicas no frtiles, mecanizacin.

Discriminacin racial en todos los niveles y regiones.

Reforma agraria completa, expropiacin de tierras frtiles y productivas.

Poltica racial-indgena

Igualdad cultural racial, respeto de la tradicin indgena.

Discriminacin racial en todos los niveles y regiones.

Transformacin socioeconmica y cultural, transferencia de propiedad y renta a la poblacin indgena.

Corrupcin

Represin del contrabando, moralidad en los cargos pblicos, potencial de corrupcin en los vnculos pblico-privado.

Rgimen cleptocrtico, despojo de recursos pblicos, comercio ilegal, privatizacin, venta de tierras y empresas.

Renacionalizacin de todas las compaas privatizadas; represin de especuladores ilegales y grandes empresas, multinacionales y agroexportadores.

Capitalismo

Ms amplia representacin, expansin de todos los sectores (burguesa alta, media y pequea) y del estado.

Burguesa alta, multinacionales; marginacin de la pequea burguesa, reduccin de la representacin.

Expropiacin de la alta burguesa; regulacin de la clase media, control estatal de la economa.

Inversin extranjera

Concesiones, moderacin de los impuestos, promocin, negocios conjuntos.

Concesiones libres de impuestos, impuestos bajos, propiedad al 100%, precios bajos en la venta del gas.

Expropiacin bajo la direccin de los trabajadores y el estado.

Poltica de la renta

Austeridad para las clases asalariadas, supervit presupuestario en divisas; multinacionales deben pagar beneficios en moneda fuerte. Mantenimiento de las desigualdades, aumentos sucesivos del salario mnimo.

Austeridad para los trabajadores; saqueo de las recaudaciones tributarias por parte de las elites, ampliacin de las desigualdades; congelacin de los salarios de los trabajadores del sector pblico y salario mnimo para los trabajadores.

Polticas salariales igualitarias. Incremento de la inversin pblica en la produccin, los salarios, y duplicacin de los salarios mnimos. Control de capitales. Moratoria de la deuda.

Relaciones entre trabajadores y capital

Mantenimiento de las relaciones entre el capital y los trabajadores. Derogacin de algunas leyes represivas contrarias a los trabajadores. Oposicin a las huelgas y a la movilizacin social independiente.

Rgimen represor, asesinato y encarcelamiento de los trabajadores, campesinos y los pobres que protestan.

Fin de la explotacin capitalista de los trabajadores; derogacin de todas las leyes laborales restrictivas. Legislacin que promociona el control de los medios de produccin por parte de los trabajadores. Enjuiciamiento de los capitalistas y polticos involucrados en el asesinato de trabajadores.

Alianzas politicoeconmicas

Triple alianza.

Alta burguesa, multinacionales.

Alianza de trabajadores, campesinos, indios, habitantes pobres de las ciudades.

Poltica exterior

Eclctico: con los pases progresistas Cuba y Venezuela y tambin con el pacto andino neoliberal y semiautonoma frente a USA-UE. Mantenimiento de las fuerzas armadas en Hait.

Cliente de USA, subordinado a las multinacionales de la UE, Argentina y Brasil.

Poltica independiente antiimperialista alineada con Venezuela y Cuba.

Poltica macroeconmica

Poltica fiscal y monetaria ortodoxa, tendencia a una inversin pblica en aumento.

Poltica fiscal y monetaria ortodoxa.

Expansin del gasto pblico para la produccin y el consumo populares.

Esta tabla comparativa de los tres proyectos politicoeconmicos deja claro que las nicas fuerzas polticas que favorecen cambios estructurales son los movimientos sociales revolucionarios anteriores y posteriores a Morales. Las polticas de Morales se basan en cambios incrementales destinados a promover reformas del sistema capitalista para incorporar a un sector ms amplio de capitalistas, ampliar el sector pblico capitalista y permitir una mayor representacin a sectores de la pequea burguesa privada. Sus polticas se centran en moralizar a los burgueses, asegurarse de que pagan impuestos, evitar la corrupcin de los funcionarios, cumplir con las reglas y obtener ganancias y beneficios.

Es precisamente en el programa moral burgus en lo que ms se diferencia este gobierno de las polticas depredadoras y cleptocrticas de Snchez de Lozada. Esto queda claro por la continuidad al mando de la economa de las mismas empresas agroexportadoras, de las grandes compaas, de las elites de banca y de las multinacionales. Tambin queda claro por las mismas disparidades en ganancias y propiedad de la tierra.

Con este estilo del gobierno, Morales se basa tanto en los aparatos estatales como en la movilizacin de las masas para mantener el poder y contener a las elites separatistas de Santa Cruz, Beni, Cochamamba y Tarija. Por el contrario, Snchez de Lozada dependa exclusivamente de los aparatos estatales y, en menor grado, de grupos paramilitares aliados con los agroexportadores. Bajo Snchez de Lozada, el estado se implic en masacres repetidas; Morales depende de las formas ms suaves de represin y de una mayor negociacin, alianza y dependencia del control social.

En resumen, los datos empricos demuestran que Morales representa un nuevo estilo de gobierno capitalista, una reforma del modus operandi capitalista, nuevas reglas de expansin capitalista, una poltica extranjera eclctica y una coalicin modificada de gobernantes capitalistas. De ninguna manera representa una ruptura radical o revolucionaria con el capitalismo. Sus polticas representan un intento de moralizar a las elites capitalistas existentes. Las credenciales reformistas de Morales son cuestionables. No ha habido ningn cambio presupuestario sustancial, ningunas reducciones en las desigualdades sociales, ningn aumento sustancial en la participacin en los beneficios de los trabajadores asalariados. El reformismo de Morales se reduce a aumentos sucesivos del salario mnimo y de los salarios de los empleados pblicos. En el rea de la poltica exterior, Morales es eclctico. Depende econmicamente de las multinacionales. Morales es retricamente antiimperialista, pero en la prctica sigue una poltica de dependencia de la ayuda exterior, tanto de Europa como de USA. Su dependencia de las inversiones de las multinacionales hace que su rgimen sea proimperialista.

Crtica terica

Con el paso de los aos, los izquierdistas y derechistas situados tanto en el interior como en el exterior de regmenes progresistas de estilo propio han equilibrado dos conceptos estratgicos divergentes de desarrollo politicoeconmico, y ello con consecuencias profundadamente distintas.

Una de las escuelas de pensamiento arguye que, antes de proceder a cambios estructurales, un rgimen recin elegido debe estabilizar la economa, controlar la crisis, reconstruir la catica estructura productiva del rgimen reaccionario precedente.

La opinin alternativa arguye que el gobierno progresista fue votado precisamente debido a la crisis del sistema econmico y su tarea consiste en cambiar las estructuras econmicas para consolidar el poder mientras la clase capitalista est desacreditada, desorganizada y en estado de crisis.

La estrategia de estabilizacin del desarrollo adolece de varios fallos estratgicos. En principio, le da tiempo a la clase capitalista para reagruparse y recuperarse de su derrota poltica, del descrdito y del desconcierto en que se encuentra. Cuando el gobierno progresista no acta en el momento de mayor fuerza poltica y de mayor debilidad de la oposicin, pierde una ventaja estratgica.

La estrategia estabilizadora de Morales y Garca Linera ilustra los defectos y las consecuencias debilitantes de desperdiciar un momento histrico. En el transcurso de un ao, los partidos de la derecha se reagruparon, movilizaron a sus partidarios y paralizaron la Asamblea Constituyente. La burguesa y los terratenientes determinaron los lmites de cualquier cambio social.

El segundo aspecto problemtico de la poltica de estabilizacin es que el gobierno impone los costes socioeconmicos de la reconstruccin y la gestin de la crisis sobre la clase obrera a travs de presupuestos de austeridad y polticas muy ajustadas de control monetario y de los beneficios. Al retener el gasto social y poner restricciones a las demandas de los trabajadores y a las movilizaciones, el rgimen permite que los capitalistas recuperen sus porcentajes de beneficios y consoliden su hegemona de clase.

En tercer lugar, un rgimen cuya poltica econmica debilita su base social popular y refuerza la recuperacin de sus adversarios de clase est creando obstculos muy importantes a cualquier esfuerzo posterior destinado a un cambio estructural. Incluso si el rgimen se adapta a la clase capitalista reagrupada no puede esperar alianza estratgica alguna, porque la clase capitalista prefiere a sus propios dirigentes polticos e instrumentos y rechaza cualquier partido o movimiento cuyas bases puedan ejercer presiones.

Por ltimo, la poltica estabilizadora reaviva un fuerte motor econmico dentro de la estructura poltica institucional, que impide cualquier cambio futuro. Es imposible iniciar cambios estructurales serios una vez desmovilizadas las clases populares, cuando la clase capitalista ha superado su crisis y la nueva clase poltica est integrada en un sistema econmico capitalista estable. La estrategia de estabilizacin no pospone el cambio temporalmente, sino que lo impide estructuralmente en un futuro cercano.

La historia ha demostrado repetidamente que cuando una clase gobernante se ve desafiada o amenazada por un movimiento de insurreccin, cede el poder a una oposicin electoral comprometida a funcionar dentro de los parmetros institucionales del estado burgus. La clase dirigente acepta el acceso al gobierno de lderes populares siempre que la nueva clase gobernante controle a las clases peligrosas. En la medida en que el rgimen nicamente moraliza la economa capitalista, garantiza el carcter sagrado de los intereses de los grandes propietarios y accede a someterse a las tcticas dilatorias y a los frvolos argumentos procedimentales en la Asamblea o el Congreso, la clase capitalista se envalentona. Pasa a la ofensiva, ataca la existencia misma del rgimen, su legitimidad e incluso sus mnimas reformas.

Mientras que Morales y Garca Linera buscan una estrategia de desarrollo econmico de unin nacional basado en un modelo sociopoltico corporativo, la renaciente clase capitalista (extranjera y nacional), operando desde el control estratgico de las finanzas y la exportacin, se apodera de cada concesin y exige ms. La clase capitalista participa en la lucha de clases desde arriba y desde el exterior, dentro y fuera de las instituciones. La suposicin fundamental del capitalismo normal de Morales y Garca Linera entra en conflicto con la racionalidad y la lgica de la acumulacin capitalista y la necesidad que tiene todo capitalista de gobernar exclusivamente por-y-para s mismo.

En tiempos de crisis y de verdaderas amenazas en la calle, la tolerancia de los florecimientos culturales, del circo populista y de la anticuada demagogia poltica es ventajosa para la clase gobernante. Una vez consolidada, la clase capitalista se dirige a sus propios jefes orgnicos, tecncratas y smbolos culturales para defender su control.

Atrapado entre una clase popular desmovilizada cada vez ms a la defensiva y unos burgueses envalentonados cada vez ms a la ofensiva, los dirigentes del capitalismo andino no tienen otra salida que conceder nuevos espacios a sus fieles partidarios, a los tecncratas neoliberales o incluso ofrecer concesiones ms abiertamente neoliberales.

Morales y Garca Linera viven en un mundo de fantasa al adentrarse en un capitalismo nacional normal sin burguesa nacional, con nacionalizaciones que venden el gas por debajo de los precios mundiales y una reforma agraria que subvenciona a los 100 mayores agroexportadores del pas. Si la revolucin de 1952 bajo el MNR se convirti en una tragedia, el perodo de 2005-2007 bajo Morales es una farsa.

James Petras es Professor Emeritus en la State University de Nueva York, Binghamton (USA) y Adjunct Professor en la St. Marys University, Halifax, Nueva Escocia (Canad).

Conferencia pronunciada el 14 de abril de 2007 en el IV Congreso Nacional de Sociologa de Bolivia, celebrado en La Paz.



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