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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2007

Nacionalizaciones en Venezuela: Qu significan para los socialistas?

Alan Woods
Rebelin



El anuncio de medidas amplias de nacionalizacin debe ser saludado con entusiasmo por los trabajadores de todos los pases. Representa un gran paso adelante para la revolucin venezolana y un golpe serio contra el capitalismo y el imperialismo.

El martes 15 de mayo, James Ingham, corresponsal de la BBC en Caracas, public un artculo titulado: La nacionalizacin se extiende en Venezuela, y comienza as:
Los inversores privados y la oposicin poltica le odian, los seguidores del presidente Hugo Chvez le adoran. Un torbellino de nacionalizaciones y amenazas a empresas privadas est cambiando el clima econmico de Venezuela, y amenaza con ampliar una divisin social tensa.
Chvez est intensificando su campaa para convertir Venezuela en un estado socialista.

Est tomando ms control de los bienes del pas y advirtiendo a las empresas que si no estn de acuerdo con su visin entonces las tomar.

Inmediatamente despus de llegar al cargo, el presidente anunci un programa amplio de nacionalizaciones: Todo lo que fue privatizado ser nacionalizado, afirm. Y por ahora est cumpliendo su palabra.

Nacionalizacin del petrleo

El 1 de mayo, el Da del Trabajo, se tomaron las ltimas empresas petroleras privadas que quedaban en el pas. El presidente Chvez, en medio de las ovaciones de los trabajadores durante una ceremonia en la planta procesadora Jos Oil, les dijo: Esta es la verdadera nacionalizacin de nuestros recursos naturales Hoy estamos cerrando un ciclo perverso.

El Proyecto de la Cuenca del Orinoco, pretenda desarrollar una de las reservas ms grandes del mundo, anteriormente estaba controlado por seis empresas extranjeras: las estadounidenses Cocono Phillips, Chevron y Exxon Mobil, junto con la britnica BP, la noruega Statoil y la francesa Total. Estos gigantescos monopolios extranjeros estaban preparndose para recoger grandes beneficios de este negocio. Ahora la empresa petrolera estatal PDVSA controlar al menos el 60 por ciento de los proyectos, los beneficios de stos regresarn a Venezuela. Continan las negociaciones sobre el accionariado y la posibilidad de compensacin para las refineras.
Es permisible desde un punto de vista socialista llegar a acuerdos con los capitalistas extranjeros o pagar compensacin por las empresas nacionalizadas? Esto depende de varios factores. A principios de los aos veinte, Lenin estaba dispuesto a ofrecer concesiones a los capitalistas extranjeros para desarrollar Siberia porque la joven repblica sovitica no estaba en situacin de poder hacerlo. Incluso hubo negociaciones con capitalistas norteamericanos, principalmente organizadas por el rico empresario estadounidense Arnold Hammer. Pero no llegaron a nada porque los imperialistas queran destruir el estado sovitico, no comerciar con l.
La cuestin de la compensacin tampoco es una cuestin de principios. Marx plante la posibilidad de pagar una suma de dinero a los capitalistas en Inglaterra. Trotsky tambin dijo que en EEUU sera posible pagar compensacin a los capitalistas a cambio de la entrega pacfica de las fbricas y minimizar as la posibilidad de la violencia. Pero lo que no es permisible es la idea reformista de comprar las industrias por su valor de mercado, eso hara imposible toda la idea de la nacionalizacin. Una consigna posible sera: nacionalizacin con compensacin mnima sobre la base de la necesidad comprobada. Esto equivaldra a pagar una cantidad determinada a los pequeos accionistas pero nada en absoluto a los peces gordos.

Venezuela slo debe considerar acuerdos basados en el valor contable de los proyectos y no en su valor de mercado que sera mucho mayor. En principio, esto sera aceptable, porque Venezuela tiene recursos considerables y es capaz de pagar, a condicin de que las industrias sean entregadas sin demora y sin sabotaje . Pero es muy dudoso que estos trminos sean aceptables para los imperialistas y las grandes empresas extranjeras. En cualquier caso, fuentes del gobierno han dicho que en algunos de los casos puede que no haya en absoluto compensacin.

El corresponsal de la BBC comenta mordazmente: Mientras Chvez proclamaba en la ceremonia de transferencia que l haba devuelto el petrleo al pueblo y liberado a Venezuela del imperialismo norteamericano, los escpticos observaban con preocupacin. Los analistas predicen que PDVSA tendr problemas para gestionar estos difciles campos petroleros. Dicen que sin la experiencia y conocimientos de las empresas privadas, la produccin caer.
Es la misma vieja meloda que tan a menudo hemos escuchado! La burguesa nunca puede aceptar que es posible dirigir la economa sin la ayuda amable de los banqueros y capitalistas privados. Pero la historia demuestra algo diferente. La experiencia de los primeros planes quinquenales en la URSS demuestra que no slo es posible dirigir un enorme pas sin capitalistas privados, sino que adems la economa nacionalizada y planificada, incluso gestionada en lneas burocrticas, puede dar unos resultados excelentes.

Durante aos los propagandistas del Capital han extendido con asiduidad el mito de que el capitalismo funciona mejor que una economa planificada, y la historia de hadas de que las maravillas del mercado a largo plazo solucionarn todos los problemas, a lo que Keynes respondi con su famosa frase: a largo plazo todos estaremos muertos.
Un ejemplo histrico simple desmantelar inmediatamente la tesis central de los seguidores del mercado. En la Segunda Guerra mundial, cuando los ejrcitos de Hitler se extendan por Europa y Gran Bretaa se encontraba sola contra la pared, qu hizo la burguesa britnica? Acaso dijeron debemos dejar todo a la empresa privada y a la mano invisible del mercado? No! Centralizaron la economa, introdujeron elementos de planificacin, racionalizacin, la direccin del trabajo e incluso nacionalizaron sectores de la industria necesarios para la produccin de guerra. Por qu hicieron esto? Porque daba mejores resultados.

La aplicacin de la economa de mercado en Amrica Latina ha demostrado ser un verdadero desastre para las masas, que no se beneficiaron del crecimiento econmico de la dcada pasada, que slo sirvi para aumentar los ingentes beneficios de los banqueros, de los capitalistas y, sobre todo, de los gigantes monopolios extranjeros como Exxon. La preocupacin de estos caballeros no es que los venezolanos carezcan de la experiencia para explotar campos petroleros difciles, sino que los propietarios de Exxon se vean privados de sus jugosos beneficios.

Incluso el corresponsal de la BBC se ve obligado a admitir que estas medidas ayudarn a los sectores ms pobres de la poblacin, la gente que vot a Chvez y que desea un cambio fundamental de la sociedad:

Los pobres podran beneficiarse ya que los beneficios se gastarn en proyectos sociales, pero inmediatamente aade: pero existe preocupacin en que esto ocurra a costa de la inversin a largo plazo en las empresas. Las multinacionales por supuesto pueden quedarse como socios minoritarios, pero si no consiguen un buen acuerdo en las negociaciones de compensacin, ellos se irn.

Esto es realmente escandaloso! Estos monopolios extranjeros han estado saqueando durante generaciones la riqueza petrolera de Venezuela. Han extrado una enorme cantidad de riqueza a costa del pueblo venezolano. Durante la mayor parte del tiempo ni siquiera pagaron impuestos. Ahora, cuando el pueblo de Venezuela est tomando lo que es su propiedad, estos buitres consentidos estn exigiendo una compensacin. El que debera exigir una compensacin es el pueblo venezolano por toda la riqueza que le han robado durante dcadas.
Las grandes empresas extranjeras estn utilizando la compensacin para chantajear a Venezuela. Bsicamente dicen: no podis detener que os robemos. Es nuestro derecho e insistimos en seguir as. Nos iremos de Venezuela, cancelaremos todos los contratos y cortaremos todas las inversiones exteriores. Organizaremos un boicot internacional contra Venezuela. Os arruinaremos. Os privaremos de comida a golpes!
La siguiente en la lista de nacionalizacin es la principal empresa de telecomunicaciones de Venezuela, CANTV, que fue privatizada en 1991. Desde entonces sus propietarios han conseguido cuantiosos beneficios pero su cobertura nunca ha llegado a los ms pobres del pas. La mayora de los pobres venezolanos dependen de la red de locutorios de las empresas de telefona que estn llenos de cabinas telefnicas, o hacen llamadas desde puestos callejeros, donde hay telfonos mviles atados a una mesa y los usuarios pagan por el prstamo del telfono.
A partir de junio el Estado tomar el control de la empresa, convirtindola, en las propias palabras de Chvez, de una empresa capitalista privada a una empresa estatal socialista. Las largas colas de personas esperando un telfono en su casa sern cosa del pasado. Planea instalar ms de un milln de nuevas lneas y reducir el coste de las llamadas. Segn dijo: Para 2011 cada zona con ms de 500 residentes tendr acceso a las lneas terrestres.

Otras empresas que sern nacionalizadas son la principal empresa suministradora de electricidad del pas, Electricidad de Caracas. Las fbricas de cemento y acero que exportan la mayora de sus bienes tambin ha dicho que sern expropiadas si no comienzan a vender ms a los venezolanos. Pero lo ms importante de todo, los bancos, que hasta ahora se crean inmunes, tambin se enfrentan a la nacionalizacin.
Chvez ha dicho recientemente que: La banca privada debe dar prioridad a la financiacin de los sectores industriales de Venezuela a bajo coste () Si los bancos no estn de acuerdo en esto ser mejor que se vayan, que me entreguen los bancos, que los nacionalizaremos y conseguiremos que todos los bancos trabajen para el desarrollo del pas, no para especular y producir enormes beneficios.

Los bancos en Venezuela han conseguido en el ltimo perodo ingentes beneficios. The Economist (8/5/07) comentaba lo siguiente: Los bancos tendran dificultad para protestar o resistirse, especialmente porque han registrado un importante crecimiento de sus beneficios, ms del 33 por ciento en 2006, gracias al boom de la demanda de crdito interno, en medio de una rpida expansin econmica (una media superior al 12 por ciento en los ltimos tres aos). Incluso sin nacionalizacin, el gobierno podra estar contemplando otras reformas del sector, que podran incluir una restriccin de los beneficios bancarios (el exceso ira a desarrollar proyectos sociales), y bastante control directo sobre el ajuste de los tipos de inters y la asignacin del crdito.

Incluso si Chvez retrasa la nacionalizacin de los bancos e introduce estos controles, esto hara imposible la gestin de los bancos sobre bases capitalistas y por tanto terminara llevando a la nacionalizacin. La nacionalizacin de los bancos es absolutamente esencial si Venezuela finalmente rompe con el capitalismo. Los bancos son un instrumento esencial de la poltica econmica y una palanca poderosa. El control del crdito es un elemento esencial en una economa socialista planificada y debe estar en manos del Estado. Esto permitir al Estado distribuir los recursos e invertir de acuerdo con las necesidades generales de la sociedad, no para el beneficio de un puado de parsitos adinerados.

Una cuestin de clase

Ingham resume la reaccin a los anuncios de nacionalizacin: Es un momento de nerviosismo para los inversores y las empresas privadas. En cambio, para los millones de personas en las que se basa el presidente y su ayuda financiera, estarn contentas con que el dinero se traspase de los ricos a los pobres. Estas palabras de un enemigo de la revolucin bolivariana y el socialismo, expresan adecuadamente la realidad del conflicto de clase que se ha estado desarrollando en Venezuela durante ms de una dcada y ahora ha alcanzado un punto de inflexin crtico. La cuestin de la nacionalizacin es el punto central en esta etapa crtica, y de la resolucin de esta cuestin depende el futuro de la revolucin.

Los trabajadores, los campesinos y los pobres de Venezuela recibieron las noticias con jbilo, ellos estn mirando a Hugo Chvez para que cumpla su promesa de hacer irreversible la revolucin venezolana. Esto slo se puede hacer desafiando directamente el sacrosanto derecho de la propiedad privada. A menos que el poder econmico sea arrebatado de las manos de la oligarqua contrarrevolucionaria, la revolucin bolivariana nunca podr triunfar y las conquistas de la revolucin nunca estarn a salvo.

Igualmente predecible fue la respuesta de los imperialistas de todos los pases. Se ha producido un aullido de protesta procedente de todas partes. Los medios de comunicacin estn llenos de historias espeluznantes sobre la amenaza de la dictadura comunista en Venezuela. Omiten el pequeo detalle de que el presidente Hugo Chvez en la ltima dcada ha ganado ms elecciones, referendos y otras consultas populares que cualquier otro lder poltico del mundo. En las elecciones presidenciales del pasado mes de diciembre consigui la mayor victoria electoral de la historia venezolana.

Demcratas como George W. Bush y Tony Blair, slo estn a favor de la democracia cuando sta no amenaza los intereses de los banqueros, terratenientes y capitalistas. Pero en el momento en que el pueblo elige un gobierno que intenta cambiar la sociedad y desafa la riqueza y privilegios, su actitud cambia inmediatamente. En abril de 2002, la CIA organiz un golpe de estado en Venezuela que habra instalado una dictadura sangrienta como la de Pinochet en Chile. Al da siguiente Washington reconoci al nuevo gobierno, dirigido por el empresario Carmona, al que nunca nadie haba elegido. Esas son las credenciales democrticas del imperialismo norteamericano.

Lo que realmente les preocupa es que para llevar adelante la revolucin bolivariana, Hugo Chvez est comenzando a adoptar medidas audaces contra la propiedad privada, nacionalizando empresas y tierra que pertenecan a la oligarqua venezolana y a las grandes transnacionales extranjeras. Estn aterrorizados ante la posibilidad de que este ejemplo sea seguido por otro pases (ya est ocurriendo) y que los trabajadores de Europa y EEUU, comiencen a exigir medidas similares contra las grandes empresas que explotan a sus trabajadores para extraer enormes beneficios, daando el medio ambiente con fugas de petrleo y otras formas de contaminacin, con cierres de fbricas como si fueran cajas de cerillas para ganar ms beneficios saqueando a los pases pobres.

El clamor sobre la libertad de prensa

Particularmente repugnante es la reaccin de los medios de comunicacin occidentales. En el momento de escribir este artculo estoy en Ciudad de Mxico, aqu todos los canales de televisin han estado emitiendo cada media hora de ruidosas protestas contra la cancelacin de la licencia de emisin a RCTV, presentndolo como un ataque a la libertad de expresin. La empresa de televisin en cuestin durante aos ha llevado a cabo una propaganda atroz y mendaz contra el gobierno, incluidos los ataques personales contra el presidente, al que se calumnia continuamente como un luntico y cosas peores. Han hecho reiterados llamamientos al derrocamiento violento del gobierno y al asesinato de Hugo Chvez.
No se trata de un grupo inocente de periodistas televisivos por la defensa de la libertad. Todo lo contrario, esta empresa durante mucho tiempo ha sido el centro de un complot contrarrevolucionario para desestabilizar y derrocar un gobierno elegido libremente por el pueblo. En abril de 2002, fue el verdadero centro organizativo del golpe, apelando a los venezolanos a que apoyaran el golpe, publicando noticias falsas sobre una masacre del gobierno. Se negaron categricamente a permitir que los ministros defendieran sus argumentos en televisin.

En otras palabras, fue uno de los puntos neurlgicos de la preparacin de un golpe que tena como objetivo instalar una dictadura en Venezuela que habra costado innumerables vidas. Fue uno de los principales instrumentos de la oligarqua y la CIA. En cualquier otro pas, la emisora se habra cerrado hace tiempo y sus directores llevados a juicio. En Venezuela nadie fue arrestado, por supuesto esto debera haber ocurrido, y se ha permitido a la emisora emitir hasta que su licencia ha expirado. Las autoridades correctamente negaron la renovacin de su licencia, legalmente tienen el derecho. Eso es todo. Por tanto, todo el ruido y la furia azuzada por la prensa amarilla sobre el supuesto ataque a la libertad de prensa en Venezuela deberan ser rechazados con desprecio por falso e hipcrita.
La llamada prensa libre del mundo occidental en realidad es la propiedad privada de un puado de magnates de los medios de comunicacin super-ricos como Rupert Murdoch. Lejos de ser los campeones de la libertad de expresin, estos empedernidos reaccionarios son los portavoces del imperialismo, los bancos y los grandes monopolios. Defendieron celosamente el status quo, es decir, la esclavizacin de los pueblos de todo el mundo por un puado de ricos parsitos. Son los enemigos ms implacables de la libertad y el progreso en todas partes.

Con esta campaa estridente de los medios de comunicacin no conseguirn engaar a los trabajadores del mundo. Comprendern qu est en juego, una lucha a vida y muerte entre clases antagnicas que se est desarrollando a escala mundial. Inmediatamente entendern el hecho de que la misma prensa amarilla que sistemticamente miente y calumnia a los trabajadores siempre que van a la huelga por la defensa de sus intereses contra los empresarios, tiene sus propias razones para atacar a Chvez y Venezuela, y que estas razones no tienen nada que ver con lo que aparece en los peridicos.

Revolucin latinoamericana

Por toda Amrica Latina las masas estn despertando. En Ecuador tenemos la eleccin de Rafael Correa, que dice seguir el modelo de Chvez. Est inmerso en una batalla contra el congreso y cuenta con el apoyo del 80 por ciento de la poblacin. En Bolivia, Evo Morales, animado por las nacionalizaciones en Venezuela, estn planteando la cuestin de la nacionalizacin de los recursos del pas:

Los gobiernos neoliberales entregaron colinas, ros y concesiones mineras. Debemos empezar a recuperar esas concesiones, esto es lo que dijo Morales antes de comenzar el proceso de nacionalizacin de la industria del gas. Como en Venezuela, el gobierno boliviano se enfrent a la feroz resistencia de la oligarqua, con Washington y las grandes empresas transnacionales detrs. El corresponsal de la BBC en Caracas expresa los temores de los imperialistas:

Los cambios en Venezuela se estn reflejando por toda Amrica Latina. Los aliados de Chvez en Bolivia y Ecuador estn haciendo movimientos similares.

En Bolivia, la empresa estatal de energa YPFB dijo que tomara el control de la produccin y la distribucin de petrleo y gas del pas. En el 1 de Mayo de este ao, Morales en su discurso prometi realizar un control mayor de la economa y las empresas extranjeras:

Si realmente queremos vivir en una Bolivia dignificada entonces debemos tomar el camino del antiimperialismo, el antiliberalismo y el anticolonialismo.
El gobierno esperaba acabar la nacionalizacin de la industria de telecomunicaciones el 1 de Mayo, pero las conversaciones con Telecom Italia, que posee la mitad de la mayor empresa de telecomunicaciones, estn actualmente paradas. Telecom Italia la semana pasada dijo que estaba considerando buscar un arbitraje internacional para la venta de Entel despus de que Bolivia aprobara dos decretos destinados a renacionalizar la empresa. Los imperialistas recurren a cualquier truco y maniobra para frustrar la voluntad del pueblo y sabotear sus intentos de recuperar el control de sus recursos naturales. Pero el movimiento por la nacionalizacin contina aumentando, estimulado por el ejemplo venezolano. Para Washington se trata de un intento de Chvez de exportar la revolucin.

El lanzamiento de Telesur, un canal de televisin para toda Amrica Latina que emite desde Caracas a millones de personas de todo el continente y ms all, fue una respuesta directa al control de las ondas que el imperialismo estadounidense ejerce a travs de la CNN. Chvez tambin dijo que quiere sacar a Venezuela del FMI y del Banco Mundial.

El presidente dijo que haba ordenado al ministro de economa, Rodrigo Cabezas, comenzar los trmites formales para la retirada de estos dos organismos internacionales. El presidente Chvez habl de su ambicin de crear lo que llama un Banco del Sur, apoyado por las reservas de petrleo venezolanas, que financiara proyectos en Amrica del Sur. Este paso tambin sera visto como una amenaza para el dominio completo que el imperialismo tiene sobre el continente mediante estas instituciones financieras. El ejemplo es contagioso. En Nicaragua, Ortega ha dicho que est negociando con el FMI para abandonar el Fondo y que esperaba salir de la prisin de la deuda del FMI.
Los estrategas del imperialismo han llegado a las mismas conclusiones que los marxistas: estn maduras las condiciones para un movimiento revolucionario general en Amrica Latina que tendr enormes consecuencias en EEUU y a escala mundial. El ojo del huracn est en Venezuela donde, tras una dcada de lucha, la revolucin est llegando a un punto de no retorno.

Aqu en Mxico, las medidas anunciadas por Chvez han puesto nerviosa a la clase dominante, que ya se enfrent a una rebelin de masas que no ha cesado desde el fraude electoral del ao pasado. Un amigo mexicano me dijo: Esto no es asombroso. Estn atacando al gobierno de Chvez cada media hora en todos los canales y defendiendo los derechos de los periodistas venezolanos, como si estuvieran hablando de acontecimientos en Mxico. Estas palabras van a la esencia de la cuestin. Hay una razn muy buena para la ferocidad de estos ataques contra Venezuela por parte de los imperialistas y sus tteres en Amrica Latina. Correctamente temen que la revolucin venezolana no se detenga en las fronteras sino que se extienda a todos los pases. Las ltimas nacionalizaciones representan un ejemplo que otros querrn seguir. Esto encendi las campanas de alarma en los pasillos del poder desde Washington a Ciudad de Mxico y ms all.

En Mxico, Caldern el ao pasado lleg al cargo gracias al fraude electoral, despus de unas protestas masivas en las que participaron millones de trabajadores y campesinos. El 31 de julio, tres millones de personas salieron a la calle para exigir el reconocimiento del candidato del PRD, Lpez Obrador. En Oaxaca hubo una insurreccin que dur meses, con la creacin de un soviet (la APPO), una milicia popular y la ocupacin de la televisin.
La insurreccin de Oaxaca fue aplastada por la fuerza bruta con cientos de detenidos y un nmero desconocido de asesinados por las fuerzas de seguridad. Por supuesto, no apareci ni una palabra sobre esto en nuestra prensa libre, que slo comienza a hablar de dictadura cuando los intereses de los ricos estn amenazados. Todo el mundo en Mxico sabe que Lpez Obrador gan las elecciones y que Caldern no fue elegido democrticamente. Pero Washington y Londres reconocen a Caldern e intentan por todos los medios mantenerle en el poder, aunque no lo conseguirn.

El movimiento en Mxico no ha terminado. Acaba slo de comenzar. El 2 de mayo hubo una huelga general que adquiri unas dimensiones enormes. Se ha creado un comit de huelga nacional para organizar otra huelga general. Hay fermento en los sindicatos, donde los dirigentes charros del ala de derechas son continuamente derrotados por la base. Toda la situacin aqu es explosiva. Resulta extrao que la clase dominante mexicana, y sus maestros en Washington, est aterrorizada por lo que est ocurriendo en Venezuela?
Sin embargo, las opciones del imperialismo en Venezuela ahora son muy limitadas. El imperialismo estadounidense, con toda su riqueza y poder militar, se encuentra paralizado. En el pasado habran intervenido directamente enviando a los marines. Pero en el momento actual esto no es posible. Estn enredados en una guerra invencible e impopular en Iraq. Bush ahora es el presidente menos popular de la historia de EEUU. La oposicin a la guerra crece a todos los niveles. Es impensable que incluso un zopenco como Bush pueda lanzarse en este momento a otra aventura militar en Amrica Latina.
An est la opcin del asesinato, que sin duda desde hace tiempo prepara la CIA. Pero incluso esto entraa serios riesgos para el imperialismo norteamericano. Provocara una oleada de furia en Amrica Latina y en todo el mundo, comenzando en Venezuela, donde el primer resultado sera cortar el suministro de petrleo a EEUU. Esto causara una oleada de furia y repulsin por todo el continente. Probablemente no quedara en pie ninguna embajada de EEUU en toda la regin. El rencor contra EEUU durara generaciones y llevara a nuevas insurrecciones y explosiones.

Comiendo entra el apetito

Hay un viejo refrn que dice: comiendo entra el apetito. Un nmero cada vez mayor de trabajadores en Venezuela est ejerciendo presin por el control obrero y la nacionalizacin. Este es el caso de Inveval, donde los trabajadores ya han ocupado la fbrica y la dirigen exitosamente bajo control obrero. Lo mismo ocurre con Sanitarios Maracay, como ya hemos informado en artculos anteriores. Estas y otras fbricas han organizado el Freteco, el frente de fbricas ocupadas, que est extendiendo su influencia y acelerando la campaa por la nacionalizacin. Las declaraciones del presidente darn un nuevo impulso a este movimiento.
SIDOR es la mayor acera de la regin andina con una capacidad de 4,2 millones de toneladas al ao. SIDOR produce cable y tuberas, incluido el tipo de tubera que necesita la industria nacional venezolana, y segn informes de la empresa, el 63 por ciento de la produccin va destinada al mercado venezolano y el 37 por ciento a la exportacin.
La empresa fue propiedad del Estado desde su formacin en 1952 hasta 1998, cuando fue privatizada. El 60 por ciento de las acciones fueron adquiridas por un consorcio llamado Amazonia, formado por la empresa argentina Techint como socio mayoritario, adems de la mexicana Hylsamex, la brasilea Uniminas y la venezolana Sivensa como socios minoritarios. El gobierno venezolano mantena el 20 por ciento de las acciones y el restante 20 por ciento fue entregado a los trabajadores de la planta.

Chris Carlson informaba en Venezuelanalysis.com que el 9 de mayo, los trabajadores en Mrida realizaron protestas fuera de la acera de SIDOR en Puerto Ordaz, exigiendo que el gobierno nacionalice la empresa. Los trabajadores del sindicato de SIDOR se reunieron ayer fuera de la planta, bloquearon el trfico, impidiendo la entrada en la planta a primeras horas de la maana.
Chvez avis que nacionalizara la empresa si no cumpla las necesidades de la industria domstica en lugar de exportar a los clientes extranjeros, aunque parece que por el momento la empresa seguir en manos privadas.

Como trabajadores estamos exigiendo una respuesta definitiva a la situacin, dijo Ulmaro Ramos, secretario del sindicato, en una emisora local de radio. Un portavoz del sindicato dijo que los trabajadores estn a favor de la intencin del presidente de nacionalizar la empresa.

Estamos apoyando el anuncio del presidente sobre la posibilidad de liberar la empresa que ha estado sometida a la esclavitud del capitalismo neoliberal durante los ltimos 8 aos, estas son las palabras de Jos Melndez, miembro del sindicato Alianza Sindical de Sidor. Melndez dijo que cuando la planta fue privatizada haba 11.600 trabajadores y que ahora slo hay 5.700 que son explotados y sin ningn tipo de beneficios.
No estamos divididos y estamos completamente de acuerdo con que el presidente adquiera el control de esta empresa para que finalmente pueda ser puesta bajo control de los trabajadores, dijo Melndez.

Y ahora qu?

Chvez ha demostrado que es posible para los revolucionarios utilizar las instituciones de la democracia formal burguesa para movilizar a las masas para la transformacin. Ha realizado una poltica inteligente que le ha permitido ganar una eleccin tras otra, basndose en un programa de reivindicaciones democrticas revolucionarias y reformas que no han ido ms all del capitalismo pero s sirvieron para reunir y organizar a millones de trabajadores y campesinos para cambiar la sociedad.
Estas victorias han desmoralizado y desmovilizado a las fuerzas contrarrevolucionarias. La oposicin, que hizo un esfuerzo serio por movilizar sus fuerzas para echar a Chvez en diciembre, ahora est dividida y desorientada. El ambiente de la derecha es de abatimiento y derrota. Ahora la oposicin no tiene representacin en la Asamblea Nacional como resultado de su decisin de boicotear las elecciones en 2005. La aplastante victoria de Chvez (incluso los observadores internacionales no se atrevieron a cuestionarla) le da fuerza para impulsar un programa socialista. Lo est haciendo y merece el reconocimiento por ello.

Sin embargo, la revolucin todava no ha pasado el punto crtico donde la cantidad se convierte en calidad. Hay en funcionamiento unas fuerzas poderosas que intentan detener la revolucin, debilitarla y sabotearla desde dentro. Las fuerzas contrarrevolucionarias burguesas son demasiado dbiles como para cumplir esta tarea. Pero la est realizando la burocracia bolivariana, el ala de derechas que representa la quinta columna de la contrarrevolucin dentro del movimiento, que trabaja enrgicamente para aislar al presidente y sabotear sus decretos.
Venezuela todava no ha roto con el capitalismo sino que est en una situacin delicada a medio camino. En esto hay grandes peligros. Es imposible hacer media revolucin. El peligro es que, introduciendo algunas medidas de nacionalizacin y otras reformas progresistas, Chvez consiga que el funcionamiento del capitalismo sea imposible, sin haber puesto en su lugar los mecanismos necesarios de planificacin y control que son las condiciones previas para una economa socialista planificada.

Hay signos preocupantes de que no todo va bien en la economa. La inflacin est aumentando, afectando ms duramente a los sectores ms pobres, hay escasez a todos los niveles. Los capitalistas estn respondiendo con una huelga de capital y se ha extendido el sabotaje, la corrupcin y la obstruccin burocrtica . The Economist comenta lo siguiente al respecto:
Con una cascada de ingresos por exportacin de petrleo en los ltimos aos, el petrleo supuso casi 59.000 millones de dlares en 2006, y las divisas a revesar, la administracin Chvez tiene dinero de sobra. Sin embargo, cuando se combina esto con otros gastos obligatorios, especialmente los costosos programas sociales y subsidios, esto ejercer ms presin sobre un dficit presupuestario ya grande. El dficit era equivalente al 1,8 por ciento del PIB en 2006, segn el Economist Intelligence Unit, este crecer al 4,9 por ciento del PIB este ao. (El verdadero cuadro fiscal es an peor, porque una parte del gasto se canaliza fuera del presupuesto, a travs de la empresa petrolera propiedad del Estado y el fondo de desarrollo econmico). El crecimiento del PIB es lento, un 5,8 por ciento este ao y un 3,2 por ciento para 2008, segn nuestras previsiones.
La radicalizacin de la poltica con Chvez, combinado con signos de crecientes tensiones en la economa, se evidencian no slo en el deterioro de las finanzas pblicas y una ralentizacin del crecimiento, sino tambin en la persistente inflacin de doble dgito, la tasa ms alta de Amrica Latina, lo que est generando temores entre los inversores. El ndice de la bolsa de Caracas ha cado estos ltimos das. La inversin privada directa tambin lleva aos descendiendo, y esta tendencia se ha exacerbado desde enero. La inversin directa extranjera el ao pasado fue negativa. A medio plazo la reduccin de la inversin aumentar segn disminuya el crecimiento del PIB.
Adems, el extra que se pagaba por el dlar en el mercado negro se ha disparado, el bolvar se ha debilitado aproximadamente en 2,950 bolvares por dlar (comparado con la tasa oficial de 2.150 por dlar), el punto ms bajo fue en enero con unos 4.000 bolvares por dlar. Esto aumentar la presin sobre el gobierno para que devale la tasa oficial, aunque es reticente a ello dado que la inflacin anual est prxima al 20 por ciento.
Damos nuestro apoyo incondicional a las medidas de nacionalizacin. Sin embargo, al mismo tiempo, debemos insistir en que la nacionalizacin debe ir de la mano con el genuino control y gestin democrtica de los trabajadores. La economa debe ser dirigida por los trabajadores para los trabajadores y se deben adoptar medidas para detener el control de los burcratas.
Tambin debemos sealar en esta etapa que el proceso est inacabado. Es totalmente falso decir, como hacen los burcratas y los reformistas, que debemos ir lenta y gradualmente para no ofender a la burguesa ni provocar al imperialismo. La burguesa ya est lo suficiente ofendida y los imperialistas bastante provocados.

Retrasar el inevitable enfrentamiento entre las clase, slo puede dar tiempo a las fuerzas contrarrevolucionarias para que se reagrupen y organicen nuevos complots contra la revolucin. Ms serio an, permitiendo que los capitalistas continen con su sabotaje, creando escasez artificiales y desorganizando la produccin, existe el peligro de que las masas finalmente se cansen de tantas privaciones y caigan en la apata y la indiferencia. Eso es precisamente lo que quieren los reaccionarios. Cuando la correlacin de fuerzas comience a ir en contra de la revolucin, los contrarrevolucionarios golpearn de nuevo. Cuentan con muchos aliados ocultos en la direccin del movimiento bolivariano que quieren detener la revolucin y estn esperando la oportunidad de volverse contra el presidente. El peligro est an presente. Por lo tanto, debemos actuar con urgencia y atacar el problema desde su raz.

La lucha contra la burocracia

El destino final de la revolucin bolivariana se decidir mediante la lucha interna para purgar al movimiento de elementos ajenos a la clase y transformndolo en un instrumento para el cambio de sociedad. El lanzamiento del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) da a los trabajadores, campesinos y jvenes revolucionarios una posibilidad de hacer esto. Debemos fortalecer el partido y ganar a nuevas capas de revolucionarios, dedicarles a la causa del socialismo. Debemos desenmascarar y echar a los elementos corruptos, arribistas y burcratas que se han unido al movimiento slo por sus propios intereses y que lo traicionarn tan pronto como se les presente la oportunidad.
El nuevo partido se puede convertir en un genuino partido obrero revolucionario slo si es escrupulosamente democrtico. La base debe decidir todas las cuestiones y la direccin debe ser elegida, revocable y compuesta de elementos de probada honestidad y dedicacin a la causa del socialismo y la clase obrera.
Los sindicatos son el otro elemento clave en la ecuacin. Los marxistas luchan por la unidad sindical, mientras que al mismo tiempo luchan por un movimiento sindical democrtico y militante. Los sindicatos deben apoyar las medidas progresistas del gobierno, especialmente las nacionalizaciones, deben luchar por extender todas las medidas que mejoren los niveles de vida de las masas y que supongan un golpe contra la oligarqua. Pero los sindicatos deben tener una independencia total del Estado. Slo los sindicatos libres e independientes pueden defender los intereses de los trabajadores, mientras que simultneamente defienden al gobierno revolucionario frente a sus enemigos.

Los enemigos gemelos son el oportunismo y el sectarismo. La lucha contra el oportunismo consiste por un lado en la lucha contra la corrupcin, el arribismo y el burocratismo, y por otro lado, la lucha contra ideas ajenas que han penetrado en el movimiento, y especialmente sectores de la direccin, que han sucumbido a la influencia del reformismo y abandonado la lnea revolucionaria.

Qu significa esto?

Desde el punto de vista de la clase obrera, la importancia de estos acontecimientos es evidente. Incluso desde la cada de la Unin Sovitica, la burguesa ha estado organizando una feroz campaa contra las ideas del socialismo y el marxismo. Han declarado solemnemente el final del comunismo y el socialismo. Como se pronunciaron sobre el fin de la historia. Pero la historia no ha terminado. Apenas acaba de comenzar.

Despus de una dcada y media, los trabajadores del mundo pueden ver la cruda realidad de la dominacin capitalista. Prometieron un mundo de paz, prosperidad y democracia. Ahora todas las ilusiones de la burguesa estn en ruinas. Cada vez ms personas son conscientes de que el capitalismo no ofrece un futuro a la humanidad.
Estn los inicios del despertar en todas partes: trabajadores, campesinos, jvenes estn en marcha. La idea de que la revolucin y el socialismo estn fuera del orden del da ha demostrado en la prctica que no es real. La revolucin ha comenzado en Venezuela y se extiende a toda Amrica Latina, como cuando tiramos una piedra pesada a un estanque, las ondas de la revolucin comienzan a dejarse sentir en EEUU y Europa. En Pakistn e India, en Rusia y Ucrania, la gente se pregunta: qu est ocurriendo en Venezuela y qu significa?
No es necesario estar cien por cien de acuerdo con Hugo Chvez o idealizar la revolucin bolivariana para comprender el significado colosal de estos acontecimientos. Aqu, por primera vez en dcadas, un lder mundial importante ha proclamado la necesidad del socialismo mundial y condenado el capitalismo como esclavitud. Ha hablado pblicamente ante millones de personas sobre la necesidad de leer a Marx, Lenin, Rosa Luxemburgo y Trotsky.

Sobre todo, Chvez ha movilizado a millones de trabajadores, campesinos y jvenes bajo la bandera de la revolucin socialista. Y est intentando llevar adelante un programa de nacionalizaciones que, si se lleva hasta el final, significar la victoria de la revolucin socialista en un pas clave de Amrica Latina y la extensin de la revolucin en todo el continente y ms lejos.

El significado de todo no pasa desapercibido para los imperialistas, que est haciendo todo lo que est en su poder para destruir la revolucin en su cuna. Estn movilizando fuerzas poderosas para aplastar la revolucin venezolana. Los trabajadores del mundo deben movilizar el poder del movimiento obrero internacional para detenerles.

Debemos defender la revolucin venezolana!
Viva el socialismo!
Las manos fuera de Venezuela!


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