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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-09-2004

Genmica: la Inversin en los genes, una mina de oro

Silvia Ribeiro
Ecoportal.net


La bsqueda de variaciones genticas ya se haba desatado aun antes de que fuera completado el mapa del genoma humano. Para estos modernos exploradores, lo ms atractivo son los grupos poblacionales ms aislados por razones geogrficas, culturales o polticas, debido a su relativa homogeneidad gentica. Mxico, por su diversidad tnica, es uno de los pases ms codiciados por las grandes trasnacionales farmacuticas, que emplean las nuevas tecnologas para producir medicamentos "a la carta". Son las mismas empresas que estn detrs del Instituto Nacional de Medicina Genmica, cuya creacin fue anunciada recientemente por el presidente Vicente Fox y que recibir fondos pblicos

 

Sin duda, la genmica, o estudio de los genomas y sus variaciones, es una ciencia altamente promisoria. Pero no desde el punto de vista de la prevencin y prediccin de enfermedades, como declaran sus promotores, sino como gran salto cualitativo para acumular ganancias en la voraz industria farmacutica trasnacional, y en el negocio de la atencin mdica privada.

La industria farmacutica es un sector que percibe un muy elevado porcentaje de ganancias por sus inversiones. Las 10 mayores compaas acaparan ms de 53 por ciento del mercado mundial y sus mrgenes de ganancia rondan en promedio 30 por ciento anual, aunque Pfizer y Merck alcanzaron porcentajes de ms de 46 por ciento de ganancia en 2002. Esto representa una tasa de retorno mucho mayor que las industrias petroleras o informticas, y es mucho ms elevado que la utilidad que obtiene Wal Mart, la trasnacional con mayores ventas en el mundo.

Las empresas farmacuticas alegan que necesitan este rendimiento del capital por los altos costos y el largo periodo de investigacin para producir nuevos medicamentos. Sin embargo, el anlisis ms extenso que se ha hecho sobre la produccin de frmacos, muestra una realidad muy diferente. La Oficina de Evaluacin Tecnolgica de Estados Unidos elabor en 1993 un estudio de los medicamentos de receta que se haban producido en un periodo de siete aos. En ese plazo, de 348 frmacos lanzados al mercado por 25 compaas lderes en ese pas, 97 por ciento eran copias de medicamentos existentes, reformulados para prolongar la validez de sus patentes. Slo restaba 3 por ciento para genuinos avances teraputicos. De estos ltimos, 70 por ciento era resultado de investigacin pblica. Ms de la mitad de los medicamentos realmente nuevos distribuidos por las compaas privadas fueron retirados posteriormente del mercado, porque causaban efectos secundarios no previstos1. Segn el Informe para el Desarrollo Humano, de Naciones Unidas, de 1975 a 1996 se lanzaron al mercado mil 223 nuevos frmacos, pero slo 12, o menos de uno por ciento, se dirigan a atender enfermedades tropicales que afectan a los ms pobres2.

En lo que ms invierten las grandes farmacuticas es en aumentar sus ganancias, muy lejos de objetivos altruistas con respecto a la salud, y mucho menos a la salud de quienes no puedan pagar por ella. Pretenden, adems, con diferentes estrategias, como la ampliacin de la validez temporal y geogrfica de sus patentes, eliminar de los mercados cualquier opcin, salvo los frmacos que ellas producen.

No obstante, el negocio ms redituable de esta industria no es producir medicamentos, sino el uso de las mismas drogas para venderlas a gente sana, que es un mercado muchsimo mayor. La lgica comercial es muy sencilla, la gente enferma se cura o muere, pero deja de comprar medicamentos. En cambio, el concepto de "saludable" siempre puede ser manipulado, sobre todo a partir del concepto "mejora del desempeo humano". En este contexto, nadie es normal y saludable, todos podemos ser siempre mejorados.

Como las agencias que regulan el uso de frmacos se orientan al contexto mdico, y no muestran gran inters en aprobar frmacos para "mejorar el desempeo humano", como aumentar la memoria, la inteligencia, prevenir el sueo, incrementar la resistencia fsica o cambiar la figura, para obtener la aprobacin de estas drogas las empresas las presentan, por ejemplo, como frmacos contra el Alzheimer, diabetes, distrofia muscular, senilidad, demencia, narcolepsia, etctera. En realidad, las ventas de las mismas sustancias son mucho mayores (10, 20, 50 veces ms) como drogas para bajar de peso, medicamentos "inteligentes" para la memoria, mantenerse despierto, agilidad mental y otras, adems del enorme mercado legal e ilegal, como ocurre con los narcticos relacionados con los deportes.

La genmica aparece entonces como la nueva mina de oro para la industria farmacutica y otras relacionadas, por el enorme potencial de aumentar el consumo en todos estos mercados, creando una demanda interminable de "mejor desempeo" y la ilusin de los frmacos y drogas diseadas a medida. Se abre el horizonte para desarrollar un concepto de drogas para terapias gnicas (interviniendo en los genes a escala molecular) o saber por anticipado si determinadas variaciones genticas pueden indicar resistencia a ciertos medicamentos y adaptarlos segn esta informacin (farmacogenmica).

La puesta en prctica de esta estrategia lleva hacia la "medicina personalizada", pues aunque bsicamente compartimos la informacin gentica, cada individuo tiene pequeas variaciones llamadas poliformismos singulares de nucletido (SNP, por sus siglas en ingls), por lo que se necesitara disponer de la informacin gentica de cada individuo. Solamente el negocio del diagnstico rendir enormes ganancias. Ya hay varias empresas especializadas en el desarrollo de estas tecnologas, todas patentadas.

Precisamente estas variaciones o SNP constituyen "las joyas de la corona" de la genmica, porque son las que iluminan la relacin entre determinados genes (y sus variaciones) con enfermedades ?o resistencia a ellas? y otras funciones de los genes en relacin con el organismo en general.

Por esto, la caza de variaciones genticas ya se haba desatado antes de que se completara el mapa del genoma humano, avizorando el tremendo valor comercial que tendran. Para los cazadores de genes, lo ms atractivo son los grupos poblacionales que estn aislados por razones geogrficas, culturales o polticas, debido a su relativa homogeneidad gentica. De esta forma, es ms fcil identificar genes relacionados a una enfermedad que se trasmite en una familia o una comunidad.

En funcin de esto, en una controvertida negociacin a principios de 1999, el gobierno de Islandia, vendi la herencia gentica de su poblacin entera a la compaa de genmica deCODE Genetics, que luego la vendi a Hoffman LaRoche, por 200 millones de dlares. Entre otros casos, el gobierno de un pequeo estado bltico de Estonia, puso en venta los genes de sus ciudadanos, con una inversin inicial de 200 millones de dlares, sin ninguna discusin pblica. El gobierno de Tonga (Oceana), vendi los derechos de toda la combinacin gentica de su poblacin a una compaa biotecnolgica australiana, sin el consentimiento de los tonganos. Esa firma reclama acuerdos para acceso a la informacin de las islas Mauricio (en el Indico), Nauru (Micronesia) y Tasmania (Australia).

Por su parte, varias de las mayores trasnacionales farmacuticas formaron un consorcio para la bsqueda de estas variaciones, llamado SNP Consortium y que est detrs de varios proyectos "pblicos" de investigacin. Sin embargo, el mayor valor comercial no estriba en las secuencias, sino en su interpretacin y las aplicaciones que se logren a partir de esta informacin. Por ello, las empresas que al principio intentaron patentar masivamente genes humanos y SNP, finalmente se pusieron de acuerdo, por la presin de varios grupos, en que la informacin sera pblica, accesible por Internet. Celera Genomics, empresa lder en el sector, fundada por Craig Venter, magnate de la genmica, no tuvo empacho en explicar pblicamente que esto en realidad no tiene importancia, porque sin las herramientas y la tecnologa adecuada, esta informacin no podra ser utilizada. Y esa parte s que est bajo frreo control de patentes monoplicas de empresas con estrechos lazos con las farmacuticas.

Desde muy temprano, Mxico, por su diversidad tnica, es uno de los pases sealados y codiciados para este tipo de cacera, y varios de los grupos indgenas de este pas, han sido seleccionados como "grupos de inters" para el secuenciamiento de sus poblaciones, tanto por el Proyecto Diversidad Gentica Humana, que se desarroll paralelamente al Proyecto Genoma Humano, como por el proyecto HapMap. Ambos son iniciativas gubernamentales encabezadas por Estados Unidos, en el caso del HapMap con participacin directa de trasnacionales farmacuticas, como el SNP Consortium.

En Mxico no slo no ha habido ninguna discusin pblica sobre las mltiples implicaciones de este secuenciamiento o estas formas de medicina "individualizada" y (tericamente) "predictiva", sino que ha sido presentado como beneficio para la poblacin, hasta el punto que se debe pagar por ello con fondos pblicos, por ejemplo, mediante el financiamiento del Instituto Nacional de Medicina Genmica (Inmegen).

Este instituto, que explcitamente se propone hacer el mapa de variaciones genticas de la poblacin mexicana, est ligado a las trasnacionales farmacuticas en sus objetivos explcitos, y estructuralmente por conducto de la privada Fundacin Mexicana para la Salud (Funsalud), donde participan entre otros socios institucionales Bayer, SmithKlineBeecham, Glaxo Wellcome, Wyeth y Merck, junto con hospitales privados del Grupo Angeles y muchos otros representantes de grandes capitales mexicanos y trasnacionales.

Segn el analista Gustavo Leal, la Funsalud es el organismo privado que ms ha influido en la definicin de polticas de salud en Mxico, para adecuarlas a las "expectativas del mercado"3. No es extrao entonces que el Inmegen haya sido promovido desde sus comienzos por este grupo ni tampoco que este instituto vaya a brindar asistencia al pblico (tradicin de servicio de los nueve institutos existentes). En realidad, el "pblico" para el Inmegen es ms bien un insumo, necesario para llevar a cabo sus cometidos de investigacin e industriales, que nada tienen que ver con las necesidades reales de salud de la gran mayora de la poblacin mexicana, ni ninguna otra mayora en el mundo, sino quiz, con los ricos que puedan pagar por la medicina elitista "y de mercado" que se promueve.

En un folleto de la Funsalud, titulado Oportunidades para la industria farmacutica en el Instituto de Medicina Genmica de Mxico, traducido al ingls con la colaboracin de la trasnacional Novartis, se afirma que los 60 grupos tnicos del pas "auguran la formacin de una slida plataforma para el desarrollo de la famacogenmica en Mxico". Significativamente, el folleto se encuentra disponible en el sitio web de la Funsalud solamente en ingls, lo que da claramente la pauta de a quines ofrece el genoma de los 60 grupos tnicos de Mxico.

En esta perspectiva, las "generosas" donaciones de empresas farmacuticas, son en realidad, una jugosa inversin. Segn un documento de la Funsalud referido al Inmegen, "de 1999 [...] a julio de esteao, se han recibido donativos por 172 millones 431 mil 138.80 pesos y 85 mil dlares; la rentabilidad es asombrosa, pues la Funsalud, por cada peso aportado por los asociados de la fundacin para el desarrollo del Inmegen, ha recibido 37.2 de donativos de otras instituciones, principalmente la Secretara de Salud"4.

Nada mal, pensando que en todo el resto del mundo las empresas comerciales dedicadas a este rubro, han sustrado o tenido que pagar por la informacin, pero en Mxico, los propios muestreados subsidiarn con su informacin y dinero pblico a las multinacionales.

Las autoridades del Inmegen afirman, por el contrario, que las investigaciones reducirn los gastos pblicos en salud y beneficiarn a los ms pobres. Qu otra cosa podran decir para hacer digerible el subsidio pblico en dinero y recursos humanos nacionales, a las trasnacionales? Segn Gerardo Jimnez Snchez, director del consorcio promotor del Inmegen, "en unos 30 aos, Mxico podra estar en condiciones de reducir hasta 30 por ciento del gasto en la atencin de la diabetes, que absorbe 6 por ciento del presupuesto anual de salud de 600 millones de dlares"5. Hipotticamente, en 30 aos se podran ahorrar 10 millones de dlares anuales. Basndonos en las cifras entregadas al pblico6, que afirman que se necesitan unos 132 millones de dlares en los dos primeros aos del Inmegen, con un costo de aproximadamente 60 millones de dlares anuales en 30 aos, seran mil 800 millones. Es decir, en unos 180 aos se recuperara la inversin y quiz para entonces (si las trasnacionales farmacuticas lo permiten) hayan vencido las patentes de esas nuevas tecnologas.

Inconscientes de estas enormes posibilidades de ahorro de las que sern los ingredientes fundamentales, ms de 60 por ciento de la poblacin mexicana ?que aportara sus genes a la investigacin? utiliza para su salud hierbas medicinales y prcticas de salud tradicionales que ni siquiera estn contabilizadas en el presupuesto anual de la Secretara de Salud. Por cierto, algunos de esos conocimientos tradicionales han mostrado ser tan efectivos para tratar la diabetes que han sido pirateados por investigadores de la Universidad de Bonn.

Quin se beneficiar entonces de las actividades del Instituto Nacional de Medicina Genmica?

El Inmegen declara que la informacin gentica obtenida no ser patentada (no aclara cmo ni quines lo controlarn), pero mediante lo que denomina "vinculacin horizontal", afirma: "La naturaleza multidisciplinaria del instituto permitir el desarrollo de frecuentes y variadas colaboraciones con otras instituciones acadmicas ydel sector productivo en Mxico y en el extranjero. Las primeras tendrn mayor enfoque hacia el desarrollo de proyectos de investigacin cientfica y las segundas al desarrollo de productos y servicios, para su validacin y comercializacin"

Traduccin: Mxico aporta los genes, la infraestructura, los cientficos formados en instituciones pblicas y con remuneraciones mucho menores que sus colegas en el exterior, la investigacin hasta donde le permitan las tecnologas patentadas de las multinacionales que necesitar para cumplir sus objetivos; y las empresas farmacuticas, sobre todo trasnacionales, lo procesan y lucran con ello, vendindolo a quien pueda pagarlo. Definitivamente, un proyecto con futuro... para aumentar las ganancias de esas grandes empresas

Silvia Ribeiro
Investigadora del Grupo ETC, Grupo de Accin sobre Erosin, Tecnologa y Concentracin

1 La cita de las fuentes originales, as como otros datos e ideas expresadas en este artculo, estn tomados de la investigacin colectiva del Grupo ETC, www.etcgroup.org, en particular del documento "La nueva agenda genmica", ETC Communiqu, nm. 72, sept-oct. 2001, http://www.etcgroup.org/article.asp?newsid=299

2 PNUD, Informe del Desarrollo Humano 2001, Oxford University Press, Nueva York/Oxford, 2001.

3 Leal F., Gustavo. "Evidencia para las polticas", en Temas de Salud y Sociedad 1, Imagen Mdica, Mxico, 2003

4 La Fundacin Mexicana para la Salud y la medicina genmica, en
www.funsalud.org.mx/Sites/funsalud-site/htdocs-funsalud/inmegen/FUNSALUD-Genomica.pdf

5 Franco, Pilar, y Mario Osava. "Mxico y Brasil no quieren perder el tren genmico", en Tierramrica, julio 2003, http://www.tierramerica.org/2003/0519/articulo.shtml

6 "Requiere el Inmegen al menos 132 millones de dlares para operar", Notimex, 19/7/2004.



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