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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2007

OIT: indignante pobreza en Mxico

Nydia Egremy
Red Voltaire

El mercado laboral en Mxico enfrenta ms desafos que avances, desde hace una dcada; prevalece la inequidad, y el futuro para las comunidades pobres se vislumbra muy difcil, estima la Organizacin Internacional del Trabajo.


En Mxico prevalece la brecha de inequidad en las poblaciones y comunidades indgenas que exceden el mbito laboral, diagnostic la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT).

Ese fenmeno se refleja en los mayores ndices de pobreza que se registran en el mbito rural, donde suelen concentrarse las comunidades indgenas y cuya incidencia fue del 61.8 por ciento en 2005 (pobreza por patrimonio), superior al 47 por ciento del promedio nacional. Eso no es digno, no es decente, indica.

El diagnstico de ese organismo especializado de las Naciones Unidas, que promueve los derechos laborales internacionalmente reconocidos y fomenta la justicia social y los derechos humanos, apunta a centrar la atencin en la persistencia de la pobreza en Mxico.

Para Miguel del Cid, director de OIT para Mxico y Cuba, en nuestro pas como en Latinoamrica las cifras oficiales de las encuestas de empleo muestran que prevalecen desafos en materia de trabajo decente que van mucho ms all del mbito de la legislacin laboral, pues la mayora de la fuerza de trabajo rural no es asalariada, sino que son trabajadores por cuenta propia, gran parte de los cuales no acceden a ingresos suficientes para satisfacer necesidades bsicas, ni a la seguridad social y a otras dimensiones del trabajo decente que postula la OIT

En ese sentido, el concepto de trabajo decente resume la aspiracin humana en torno a su vida laboral, que implica la oportunidad de obtener un trabajo productivo con una remuneracin justa, seguridad en el trabajo y proteccin social para las familias, y el derecho a organizarse y participar en la toma de decisiones que afectan su vida.

Empero, para millones de habitantes de los municipios ms pobres de Mxico, la oportunidad de un trabajo decente no existe.

Los adultos, mujeres y jvenes mayores de 14 aos edad mnima establecida en la Ley Federal del Trabajo para trabajar segn la Encuesta Nacional de Ocupacin y Empleo (ENOE), carecen de un trabajo que garantice su desarrollo y participacin en la toma de decisiones a nivel nacional y global.

Esto ocurre a pesar del compromiso que asumi el gobierno federal en la cumbre de Mar del Plata de Jefes de Estado de las Amricas (septiembre de 2005), para aplicar polticas activas que generen trabajo decente, para crear condiciones de empleo de calidad que doten a las polticas econmicas y a la globalizacin de un fuerte contenido tico y humano y poniendo a la persona en el centro del trabajo, la empresa y la economa.

El derecho al trabajo de la poblacin rural y urbana de Mxico contrasta con las cifras oficiales ms recientes. Las actividades que emplearon a ms trabajadores se concentraron en el sector servicios (39.9 por ciento, comercio con 20 por ciento e industria manufacturera con 16.5 por ciento).

En tanto que la actividad agropecuaria, slo ocup al 14 por ciento de la Poblacin Econmicamente Activa (PEA), de acuerdo con el informe del INEGI, correspondiente a diciembre de 2006.

En contraste con los magros resultados de empleo, la desocupacin va al alza. Slo en diciembre de 2006, la Tasa de Desocupacin (TD) a nivel nacional fue de 3.47 por ciento con respecto a la PEA; esto super el nivel de 2.84 por ciento registrado en el mismo mes de 2005, seal el informe del INEGI, el cual slo consider 32 zonas urbanas del pas -el 4.28 por ciento de la PEA- y en donde la desocupacin aument 0.53 puntos con respecto a noviembre de 2006.

Adems, la TD represent 3.60 por ciento 2006, cifra superior al 3.58 por ciento en 2005: por lo que en diciembre pasado el desempleo en hombres aument de 2.74 por ciento a 3.45 por ciento y en mujeres ascendi de 2.99 por ciento a 3.52 por ciento.

Este escenario, para la Organizacin Internacional del Trabajo, es la punta del iceberg, pues el desempleo abierto incide en casi cuatro por ciento de la fuerza de trabajo (cerca de 1.8 millones de mexicanos), y afecta en mayor grado a jvenes y mujeres.

A travs del anlisis de las cifras oficiales en materia de trabajo y desocupacin, Miguel del Cid examina el dficit de empleo decente y la falta de ingresos suficientes en Mxico.

El economista por la Universidad de Panam y master en Economa Laboral de la American University, Washington, destaca el auge del trabajo infantil, asociado de forma innata a la pobreza.

De acuerdo con estadsticas del INEGI (2003), 3.3 millones de nios y nias menores de 14 aos se ven obligados a trabajar, fenmeno que se asocia con problemas de pobreza de los hogares mexicanos, y es un problema ms extendido en el rea rural.

Esto constituye de nuevo, un desafo que va ms all del mbito laboral, que requiere de polticas econmicas y sociales para el fomento del crecimiento y empleo y para el combate de la pobreza en el largo plazo, destaca el especialista de la OIT.

Ante el incremento de la pobreza en las zonas rurales de Mxico y la precaria situacin laboral en el campo, Miguel del Cid considera que no le corresponda hacer una calificacin de ese tipo, sin embargo, a nivel latinoamericano tambin existe el consenso en el sentido de que las condiciones de trabajo decente en el sector agrcola tambin depende de las posibilidades de desarrollo del sector.

Esto demanda polticas integrales (inversin pblica en infraestructura, crdito, capacitacin, dotacin de tierras, asistencia tcnica) para el fomento de la productividad y competitividad de los principales cultivos (particularmente a favor de los pequeos productores) y del propio entorno internacional que determinan los precios de los productos agrcolas. Es decir, depende de factores que van ms all del mbito laboral, asegura Del Cid.

Desterrados y desposedos

Un factor que contribuye a la pauperizacin de las comunidades rurales mexicanas es la prdida de la tierra, segn lo apreci la OIT en Mxico en el documento Mxico: Desafos y polticas de generacin de empleo. El papel de las reformas laborales, en el foro Polticas Pblicas para el Desarrollo de Mxico, celebrado en febrero pasado.

Cita el estudio que la condicin de pobreza es producto no slo del dficit en el acceso a la tierra y a los medios para producir (equipos y crditos), sino a su insercin ocupacional ms precaria en ocupaciones de baja productividad e ingresos. De ah que el derecho a trabajar la tierra se avale en el Convenio OIT 169 Sobre Pueblos Indgenas y Tribales en Pases Independientes (1989), suscrito por Mxico.

Ante la expropiacin de terrenos comunales por la expansin de la mancha urbana, o por la construccin de obras ajenas al desarrollo de las comunidades, el artculo 13 del Convenio establece que los gobiernos debern respetar la importancia especial que para las culturas y valores espirituales de los pueblos interesados reviste su relacin con las tierras o territorios que ocupan o utilizan de alguna manera, y en particular los aspectos colectivos de esa relacin.

Adems, el artculo 14 establece el derecho de propiedad y de posesin que ocupan tradicionalmente los pueblos, por lo que debern tomarse medidas para salvaguardar su derecho a utilizar tierras que no estn exclusivamente ocupadas por ellos, pero a las que hayan tenido acceso tradicionalmente para sus actividades y subsistencia.

De acuerdo con el documento de la OIT titulado Mxico: Desafos y Polticas de generacin de empleo, que present Miguel del Cid en dicho foro, otra forma de perpetuar la pobreza en las comunidades indgenas es la vigencia del analfabetismo y la falta de educacin a niveles superiores a la primaria.

La investigacin contempla que, particularmente en las reas rurales y en los estados ms rezagados econmica y socialmente de la federacin, son muy bajos los niveles de educacin y capacitacin de la fuerza de trabajo y en los indicadores de acceso de la poblacin a los servicios bsicos de electricidad, salud y agua potable, entre otros.

Por otra parte, la Organizacin Mundial del Trabajo estima que entre los problemas y desafos del mundo del trabajo que enfrenta Mxico, destaca el de la inversin privada.

Aprecia que Mxico, pese a la dinmica resultante de los tratados de libre comercio con Norteamrica, no logra alcanzar su potencial de movilizacin de inversiones, debido a los problemas de productividad y competitividad que afectan la economa y en general por el entorno desfavorable a la inversin, que se refleja en dficits de seguridad jurdica y ciudadana y por los problemas de transparencia.

La OIT considera que en el pas los problemas del crecimiento e inversin, reflejan una alta subutilizacin en el mercado de trabajo.

Esa subutilizacin resulta mayor al considerar la alta proporcin de ocupados que trabajan una jornada insuficiente y que desean trabajar ms (subempleo visible). Tal fenmeno incide sobre el 7 por ciento de la fuerza de trabajo, y de acuerdo con el INEGI, representa unos 3 millones de mexicanos.

El informe Panorama Laboral 2006 de la OIT, seala que tanto en las zonas urbanas como rurales, la alta proporcin de la fuerza de trabajo que labora en la economa informal, es otra expresin del problema.

Cita que estimaciones recientes del INEGI revelan que la economa informal alcanza a casi el 28 por ciento de la PEA. Es decir, unos 12.5 millones de trabajadores que se caracterizan por los bajos niveles de productividad e ingresos.

En sntesis, 54 de cada 100 miembros de la fuerza de trabajo ocupada (unos 24 millones de trabajadores) no acceden a los beneficios de la seguridad social, registrndose el mayor dficit entre trabajadores independientes y asalariados de microempresas de la economa informal y entre los trabajadores agrcolas del mbito rural.

Adems, la OIT reconoci que persisten problemas en materia de salud y seguridad en el trabajo, particularmente en actividades de riesgo como la minera, agricultura y otras actividades priorizadas por los interlocutores sociales.

Emigrantes econmicos

El fracaso de la poltica econmica tuvo un gran impacto en el incremento de la pobreza. El desempleo rural se agudiz en la ltima dcada, cuando ms de medio milln de mexicanos de las zonas ms pobres del pas emigr anualmente hacia los Estados Unidos. De esta manera, estima la OIT, el problema ocupacional se expresa ms all de las fronteras de Mxico.

La investigacin anticip que en los prximos 10 aos, Amrica Latina recibir unos 300 mil millones de dlares en remesas, de los que cerca de 80 por ciento se concentrarn en Mxico, Centroamrica y el Caribe.

Por su parte, la Comisin Nacional para la Proteccin y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) revel, en su anlisis de 2000, que la magnitud del impacto de esas divisas es elocuente entre las familias, comunidades, municipios, entidades y el pas en su conjunto, cuando las remesas ascendieron a 8 mil 885 millones de dlares, aunque otras cifras apuntan a que pudieron ser ms de 12 mil millones de dlares.

Paradjicamente, al emplearse en el extranjero, los mexicanos ms pobres generan riqueza en su pas a travs de las remesas.

Ya en mayo de 2005, la OIT haba propuesto al gobierno mexicano reencausar el uso de esas remesas. En su estudio Remesas de mexicanos en el exterior y su vinculacin con el desarrollo econmico, social y cultural de sus comunidades de origen, la OIT destac que el importe real de remesas que transfieren los mexicanos del exterior hacia sus comunidades de origen, constitua una incgnita.

Desde hace una dcada, el ingreso de divisas por trabajadores inmigrantes ha aumentado y superado en 58 veces al monto por nueva inversin extranjera.

En ese sentido, la OIT recomend al gobierno mexicano que, a pesar de que las remesas son extremadamente significativas y estratgicas para el pas, se dirigen sobre todo al consumo familiar en el pas. Si bien, en aos recientes una parte de los recursos se han reintegrado a las comunidades de origen de los emigrantes con fines de financiamiento de vivienda o el establecimiento de negocios productivos.

La estrategia debe incorporar la sustentabilidad financiera para impulsar proyectos productivos como parte de la poltica de combate a la pobreza. Adems, promover el desarrollo igualitario, incorporar una prospectiva de proteccin de medio ambiente e impulsar y respaldar la formacin de nuevas unidades productivas, ofreci la OIT entre sus recomendaciones al gobierno federal panista.

El contraste entre las estadsticas de 2005 -cuando se hizo esa evaluacin y sus propuestas-, con las cifras que el INEGI y el Consejo Nacional de Poblacin, revela que el Ejecutivo slo tuvo odos sordos a las recomendaciones de la OIT para mitigar la pobreza por desempleo en Mxico. El resultado: la miseria de millones de mexicanos.

Publicado: Abril 2a quincena de 2007 | Ao 5 | No. 77

 Nydia Egremy
Los artculos de esta autora o autor



Feminizacin de la pobreza

El nmero de mujeres en la fuerza laboral del mundo es mayor que nunca, pero la persistencia de la brecha de gnero contribuye a una "feminizacin" de la pobreza entre los trabajadores, destac el informe Tendencias Mundiales del Empleo de las Mujeres 2007, elaborado por la OIT.

Plantea que las mujeres deben tener oportunidad de salir de la pobreza por s mismas, junto con sus familias, a travs de la generacin de oportunidades de empleo decente que les permitan realizar un trabajo productivo y remunerado en condiciones de libertad, seguridad y dignidad humana. De lo contrario, el proceso de feminizacin de la pobreza continuar avanzando y ser heredado por la siguiente generacin.

Tambin se hace notar que mientras ms pobre es la regin, mayores son las posibilidades de que las mujeres sean trabajadoras familiares auxiliares sin remuneracin o trabajadoras por cuenta propia con bajos ingresos, y en una proporcin ms alta que la de los hombres.

Ahora se registra el nmero ms alto de mujeres en el mercado laboral, incluyendo las que tienen empleo como las que lo buscan en forma activa.

Para la OIT, en 2006 haba 2.9 mil millones de trabajadores en el mundo, de los cuales 1.2 mil millones eran mujeres. El organismo advirti que hoy tambin hay ms mujeres que nunca en situacin de desempleo (81.8 millones), o destinadas a empleos de baja productividad en la agricultura o los servicios, o recibiendo menos paga por el mismo trabajo de los hombres.



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