Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-06-2007

Psicopataloga del nacionalcatolicismo

Manuel G. Burgos
Rebelin


Una de las configuraciones ideolgicas ms aberrantes, absurdas y peligrosas para la mente humana y para la sociedad es el nacionalcatolicismo. Esta ideologa poltico-religiosa, que tambin, con ligeros matices diferenciales, podra denominarse fascismo clerical, ultraconservadurismo-reaccionarismo, y ms concretamente en Espaa, nacional espaolismo, tiene sus orgenes en el tradicionalismo a partir del reinado de Los Reyes Catlicos, adquiriendo una concepcin renovada en los primeros aos del siglo XX, con el surgimiento de los fascismos, y que en nuestro pas se ubicara en la llamada Falange de Jos Antonio Primo de Rivera, Onsimo Redondo, Ramiro Ledesma Ramos, etc., pretende ltimamente resurgir como ave fnix de sus cenizas, aprovechando el caos existente a causa de la coyuntura poltica mundial , en nombre de la globalizacin neoliberal y sus dirigentes neocons, y, obviamente, no para intentar superar a stos en pos de un devenir y objetivo histrico ms racional y justo, sino para todo lo contrario: para intentar regresar a un pasado mtico ms conservador, rgido e incluso totalitario en nombre de esos mitos falaces como Dios y Patria.

El nacionalcatolicismo, disfrazado a veces de otros trminos posiblemente ms eufemsticos y ubicado en grupos y partidos diversos con las variables ideolgicas y estrategias que cada uno de ellos estime conveniente, intenta llegar a los parlamentos de los pases europeos con su demagogia y su fundamentalismo u ortodoxia por mtodos electorales, cuando estima que la sociedad se siente muy vulnerable y la racionalidad se encuentra bajo mnimos -a causa de la propia experiencia vital negativa bajo el pseudo socialismo, la influencia de Juan Pablo II y, en consecuencia, el adoctrinamiento generalizado oportunista del catolicismo situndole en comparativa-, y en algunos de ellos llegan a conseguirlo, como es el caso de la actual Polonia donde gobiernan esos gemelos, que no slo golpean dos veces, sino que pueden golpear mucho ms.

Las obsesiones de los nacionalcatlicos y similares con los conceptos del Dios Catlico y una lectura particular y tradicional de Su Patria rayan en el patetismo y a veces en el delirio. Fruto de una educacin perversa a veces consciente, a veces inconscientemente- por sus padres y profesores en su etapa infantil - que como sabemos es la ms delicada y vulnerable-, la consecuencia inexorable en muchos casos ser la castracin mental, y por consiguiente la anulacin de la capacidad crtica para reflexionar y discernir lo verdadero de lo falso, lo justo de lo injusto, lo tolerante de lo intolerante, etc. Basndose slo en mitos ancestrales y en falacias originarias, aplicando la analoga con un ordenador de poca capacidad, podramos dilucidar que su configuracin cerebral es limitada, con pocos programas a veces intiles- , con bloqueos e incluso con virus que daan su disco duro y su memoria. Si a ello le aadimos, la nula voluntad de adquirir conocimientos polticos, filosficos, cientficos y ticos nuevos o desconocidos o no bien asimilados por ellos-, as como tambin prejuicios establecidos y fobias hacia otros colectivos-, la posibilidad de ser, pensar y sentir mejor o de manera ms evolucionada y racional, se torna como un imposible.

El nacionalcatlico o el catlico ultra o fundamentalista posee una configuracin esencialmente cultural, mental y moral -en sus limitaciones y aberraciones- idntica al fundamentalista islmico y al sionista; slo les diferencia el decorado, los adornos externos, los ritos y liturgias particulares. En cuanto a su nacionalismo exaltado, el fondo es el mismo, dicen amar fanticamente a su patria a su concepto de patria- , y no escatimaran ningn recurso violento si objetiva o subjetivamente llegan a creer que su patria est en peligro, bien debido a una invasin de otro pas o bien porque los que gobiernan ad hoc en ellos no les resultan adecuados, aunque hayan contado con el sufragio mayoritario. Los diversos nacionalistas fanticos y fundamentalistas religiosos al ser todos presas de una psicopatologa cultural y visceralismo ofuscado, se disputan su patria y su dios particular hasta llegar al enfrentamiento entre ellos si las condiciones sociales e histricas lo permiten, eliminando, obviamente, vidas por delante. Hay que decir una vez ms que religin monotesta y nacionalismo son dos caras de la misma moneda; un concepto no puede existir sin el otro, se retroalimentan recprocamente. Y si a ello aadimos el componente econmico factor real de fondo de todo conflicto-, se vislumbra la Santsima Trinidad del Mal

Cindome al tpico nacional catlico espaol, que es el que mejor conozco, no hay en l noticia poltica en la prensa de nuestro pas que no sea susceptible de slo verlo bajo el prisma de su ideologa concreta tan encorsetada. Aunque a veces sea difcil saber discernir entre el que miente deliberadamente y aqul que se engaa a s mismo creyndose su falacia como si fuera la verdad, s se puede obtener la conclusin de que en ambos casos abusan de pensar siempre mal de algo o de alguien, aunque los hechos posteriores muchas veces desmientan sus hipotticos anlisis. Por ejemplo, el mito tan reiterado desde los aos 30 del se rompe Espaa que tanto contribuy a un golpe de estado, una guerra civil de tres aos y treinta y seis de dictadura franquista. bajo esa ideologa el nacional catolicismo- se vuelve a escuchar ahora en boca de polticos de las derechas desde el sector ms duro del PP hasta Alternativa Espaola- y de emisoras mediticas al servicio de ellos desde la COPE a Radio Intercontinental-, y de sus portavoces al servicio de la infamia, la tergiversacin, el alarmismo y la crispacin desde el liberal agnstico Losantos hasta el nacionalcatlico Garca Serrano.-.

Curiosamente, en este aspecto, parte de la derecha liberal y conservadora laica o mejor dicho, no confesional- se une a la orquesta del nacionalcatolicismo, y sta no considerndose liberal- se une a la otra en criticar no slo a la izquierda socialdemcrata que ahora gobierna, sino tambin a todas las dems. Cul derecha hace fotocopia de lo qu dice la otra? Dnde est el origen?

El origen est, naturalmente, en el nacionalcatolicismo, que ha impregnado de manera manipulada a muchos espaoles durante cuarenta aos, el cual no es fcil librarse de l.

El tpico nacionalcatlico con el cinismo y victimismo que le caracteriza para engatusar a ciudadanos espaoles con pocas referencias culturales, afirma una y otra vez la falacia-trampa de Hay que respetar la tradicin cristiana y a nuestra patria, porque venimos de ah y somos lo que somos debido a ello, y la izquierda en cambio se lo quiere cargar. Para empezar, el que algo sea muy antiguo no indica que sea cierto y que tenga siempre que permanecer si la razn y el sentido comn lo desdea o lo supera, y si democrticamente, as se decide. En segundo lugar, nadie quiere eliminar y menos an con toda intencin y alevosa nada de eso, por muy negativo que sea para el desarrollo cultural, tico y social del individuo. Lo nico que se hace algunas veces y segn quin sea- es criticar con argumentos y respeto toda aberracin y toda injusticia, y lo nico que hay qu hacer es esperar que la sociedad vaya moderando y despertando paulatinamente de toda ideologa que le daa, le limita y le domina, sea sta la que sea.

En tercer lugar, esa generalizacin simplificada de la izquierda no slo les denota su anti izquierdismo irracional y visceral por el pnico que tiene a que el mundo gracias a la izquierda sea para todos un lugar ms justo y habitable, sino que tambin recrimina a ms de la mitad de los espaoles, incluso a los creyentes cristianos de izquierda que hay bastantes. Pero obviamente, el catlico de extrema derecha, se siente molesto con stos, porque otros an creyendo en su doctrina aberrante, al menos en cuestiones morales son ms coherentes por cumplir con lo que dice el propio Evangelio: ayudar a los pobres y marginados de la Tierra. De las mximas evanglicas basadas en el perdn y el amor, denotan o bien no conocerlas o rechazarlas por no adaptarse a sus odios e irracionalidades no juzgues y no sers juzgado, no hagas a los dems lo que no te gusta que te hicieran a ti, no est bien el ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio y menos an si tu enemigo te abofetea, pon la otra mejilla. El nacionalcatlico en cuestiones religiosas, bastante tiene ya con cumplir los ritos litrgicos, obedecer a todo lo que diga el Papa de Roma, agarrarse a las sotanas de cualquier obispo, acudir a la jerarqua eclesistica para que bendiga y aporte dinero a su partido ultra y mirar de vez en cuando su cuenta corriente bancaria.

Es de sobra sabido que el nacionalcatlico en el aspecto moral deja mucho que desear. Aparte de abusar del ejercicio de la hipocresa, tambin utiliza el insulto continuo y la mentira de manera cruel y mezquina contra todos los personajes pblicos desde el menos relevante hasta un premio Nobel- , bien porque estos sean de izquierdas, ateos, agnsticos, bien porque sean homosexuales o que tomen alguna droga no oficial, bien porque sean crticos contra cualquier institucional tradicional -Iglesia y Ejrcito-, o por denunciar la invasin colombina y sus atrocidades, o por desenmascarar mitos, o por ser partidarios de la paz y el dilogo entre personas, pueblos y civilizaciones, o por ser partidario de la eutanasia cuando el individuo lo solicita al no soporta el sufrimiento, puesto que el nacional catlico prefiere que sufra porque as dice- lo quiere su Dios

Los nacional catlicos y falangistas, muchos de ellos nostlgicos con disimulo o no del franquismo, suelen ser en general antiliberales, antimarxistas, antidemcratas aunque en esto ahora una parte nieguen serlo- , patrioteros exasperados, meapilas miserables y contradictorios respecto al aborto, la eutanasia, la homosexualidad y el transexualismo. Las publicaciones que consideren pornogrficas, las ven como pecado y acusan a las instituciones acadmicas y al Gobierno de promoverlo con fines perversosAlgunos de ellos desde sus programas de radio llegan hasta el delirio afirmando con todo el odio frases como !A este hijo de puta de dibujante de La Biblia Porno le colgaba yo de los cojones puesto que ha ofendido a la Virgen Mara, que es mi madre!!!. Son generalmente partidarios de la pena capital o de la cadena perpetua, incluso de asesinar a los mdicos que practican el aborto y la eutanasia, amantes delirantes de la Historia del pasado ms lejano suelen estar obsesionados con el Imperio Romano y el Espaol y justificar a Franco-, partidarios de las guerras cuando stas les interesa , islamfobos cuando Hitler dominaba Europa se declaraban antisemitas-, antivascos y anticatalanes por considerarlos sin matices separatistas, homfobos horteriles y barriobajeros que despiadadamente con irona se mofan de los homosexuales, etc., etc.

El origen de su amor por el uso de la violencia contra los que consideraban enemigos , su envidia sublimada y reprimida manifestada por el odio a los que las ejercen anticipndose, su descarado cinismo, sus limitaciones culturales, intelectuales y ticas, sus contradicciones rozando la esquizofrenia, sus recovecos para justificar el objetivo perseguido de su discurso sesgado y capcioso, los insultos dirigidos a los gobiernos elegidos democrticamente e insultando todos los das al presidente de la nacin como indigente intelectual e inquilino de la Moncloa que padecemos, sus interpretaciones retorcidas y errneas con una lectura dogmtica contra el pluralismo poltico e ideolgico, su irona taimada con el dedo acusador contra aquellos que en un pasado fueron como ellos pero que por amplitud cultural y reflexin intelectual dejaron de serlo, su puerilidad e ingenuidad en creer en cuentos de hadas de historia sagrada que choca con la presuntuosidad y prepotencia de la que hacen gala acusando a otros de lo mismo, etc. etc. tienen un origen: el adoctrinamiento en sus aos infantiles de dos mitos absurdos, pero que por fortuna cada da son menos los individuos que los creen a pie juntillas. Esa imagen de hombre mitad monje-mitad soldado en trminos generales ha pasado por fortuna al rincn de la historia, pero los nacionacatlicos ms fanticos -dentro y fuera del PP- todava no se han enterado. Su psicopatologa producida por esas ideas falsas y negativas se lo impiden, ms ellos parece ser que se sienten muy felices, an engaando a su pblico fiel y potencial.

Afortunadamente, somos muchos los que no quisiramos que llegaran al poder ni por va democrtica ni por un golpe de estado para imponernos su peculiar locura. Su concepto de Espaa y su doctrina dogmtica religiosa representa un peligro para todos. Tenemos experiencia de ello.




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter