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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-06-2007

Texto ledo en la Asamblea Mundial de Medios de Comunicacin Comunitarios en Oaxaca el 1 de junio
La televisin comunitaria

Carlos G. Plascencia Fabila
Rebelin



El ejercicio del poder econmico y del poder poltico est siendo cuestionado por todo el orbe. Hay un enorme y creciente nmero de descontentos con la situacin actual que persiste en el mundo que nos toc vivir: hay hambre, se carece de salud, se emigra buscando mejores formas de vida; la contaminacin ambiental est causando estragos, la justicia brilla por su ausencia y la manifestacin de las ideas se trata de ocultar con represin. Las personas, las familias, los campesinos, los obreros, los estudiantes, las amas de casa, los profesionistas, las organizaciones, los artistas, ya no aceptan el estado actual de cosas y, como consecuencia se libran batallas de muy diversa ndole.

Una de las arenas en las que se batalla con beligerancia y creatividad, es la de la comunicacin.

Hay que estar concientes de que los medios de comunicacin en nuestro pas han excluido al Mxico real de sus pantallas, bocinas y pginas. Lo que vemos en la televisin, lo que escuchamos en la radio, lo que leemos en las revistas de chismes y moda, no tiene que ver con nosotros los mexicanos. Actualmente, casi todo en los medios es espectculo, todo tiene que ser grandilocuente, glamoroso o sangriento. El nmero de espectadores atrapados es lo que cuenta, no la calidad o la utilidad de los mensajes. No el servicio al pblico. Se piensa solamente en la ganancia que los espectadores puedan reportar a los dueos del poder econmico y poltico; ni por equivocacin se piensa en el beneficio de los pueblos. Naturalmente hay excepciones, pero son eso, excepciones.

En este contexto y por diversas partes del mundo y de nuestro Mxico, como si se tratara de la planta sagrada del maz, se han ido sembrando radiodifusoras comunitarias; algunas cuantas han resultado transgnicas y no se sabe an cuanto dao puedan causar; otras han resultado hbridas y, si al principio sus frutos fueron abundantes, se agotaron rpidamente y cayeron en inercias autocomplacientes; pero muchas otras radiodifusoras comunitarias, consecuencia de la iniciativa y sabidura locales, han crecido como el maz criollo y le son de utilidad a los pueblos que se encuentran bajo su sombra y cobertura. Son radiodifusoras sabrosas, nutritivas, que de verdad alimentan, como el maz, que acompaa a las personas a lo largo de sus vidas.

Otra alternativa en la comunicacin comunitaria es la televisin.

En Mxico, son pocas las experiencias en este terreno, por ejemplo, en Guelatao y Tamazulapam, Oaxaca, o en Peto, Yucatn, pero en otras partes de Latinoamrica su desarrollo ha sido extenso y positivo.

Podemos decir que la televisin comunitaria nace como una solucin propia que se da en las comunidades para responder a un vaco de comunicacin que ahoga las voces locales. Por ello, pienso que la televisin comunitaria debe ajustarse al ritmo de los latidos del corazn de los pueblos.

Qu justifica la existencia de la televisin comunitaria? Se necesita alguna justificacin?

Los medios de informacin masivos no atienden las necesidades de comunicacin comunitarias, por lo que las comunidades se dotan de sus propios medios: radio, video, prensa, teatro popular, peridico mural, revistas, bocinas, entre otros.

En nuestro pas hay experiencia en este terreno, y siendo un observador de estos proyectos, me atrevo a pensar que lo aprendido en la prctica de la radio comunitaria, debe ser lo que inspire el desarrollo de la televisin comunitaria. No se puede negar ni olvidar medio siglo de experiencias que, particularmente en Amrica Latina, han demostrado las bondades de la radio comunitaria: refuerza la identidad, apoya la organizacin, pone en contacto a los radioescuchas entre ellos mismos, fomenta la participacin y la reflexin, proporciona informacin y entretenimiento con pertinencia cultural.

Aqu debemos hacer una pequea pausa y hablar del video comunitario. La actividad de video independiente, popular y comunitario, ha sido intensa durante las ltimas dcadas, a partir de la modernizacin de los equipos de grabacin, y su costo cada vez menor.

El video ha servido para educar, registrar las actividades propias de la comunidad, documentar movimientos sociales, denunciar, recrear la cultura, dar a conocer lo propio, experimentar y mantenerse en comunicacin con la familia, como sucede con las videocartas que circulan entre los migrantes. Un caso ejemplar de la produccin de video, en Oaxaca, lo encontramos en Ojo de Agua Comunicacin. Este tipo de video debe estar presente en la televisin comunitaria pero hay mucho ms trabajo que hacer en una estacin televisiva, como mantener una infraestructura compleja, una buena organizacin de las personas y las actividades a desarrollar, definir y cumplir con distintos horarios, armar una programacin para todos los das del ao, contar con algn estudio o set televisivo para la transmisin diaria. Todo esto adems de investigar, escribir guiones, hacer entrevistas, reportajes y producir programas.

La televisin comunitaria, al igual que la radio comunitaria, debe tomar en cuenta algunas condiciones insoslayables, condiciones indispensables para su integracin en el marco comunitario. Un estudioso del tema, Alfonso Gumucio-Dagron, nos dice que son indispensables los siguientes elementos.

1. Participacin comunitaria

Pensando en los pueblos indgenas de Oaxaca, ninguna estacin televisora debe ser impuesta sobre la comunidad, sino que debe ser el resultado de una necesidad sentida, fruto del acuerdo en la asamblea y con el respaldo de las autoridades. Ms an, la comunidad debe ser partcipe en todo el proceso de gestacin, instalacin y gestin de la televisin comunitaria. Uno de los aspectos que distingue a la televisin comunitaria de la televisin comercial, es esa capacidad de integrar a la comunidad, de convertirse en portavoz de las expresiones autnticas de los habitantes de los pueblos, en busca de cambios sociales y el mejoramiento de las condiciones de vida. Sin esta condicin, no puede hablarse de televisin comunitaria.

2. Contenidos locales

La diferencia ms visible entre la televisin comercial y la televisin comunitaria son los contenidos locales. Una televisin comunitaria que no produce suficientes programas con contenidos locales, no representa ninguna ventaja sobre la televisin comercial. La funcin de la televisin comunitaria es ocuparse de los aspectos de salud, educacin, medio ambiente, organizacin social, produccin y derechos, entre otros temas que son parte de la vida cotidiana. Es tambin una responsabilidad de la televisin comunitaria fortalecer y difundir la msica local, las fiestas y tradiciones, la produccin cultural y artstica, la memoria de los ancianos, los juegos de los nios, y otras actividades ldicas.

3. Tecnologa apropiada

Hay que darle su justa dimensin a los asuntos tecnolgicos. En este sentido se tiene que contar con el equipo necesario: ni tan barato y frgil que dure poco, ni tan caro y sofisticado que obligue a depender de refacciones caras y personas especializadas. No considerar con la seriedad suficiente este aspecto ha hecho fracasar varios proyectos. Lo apropiado en una televisin comunitaria es una tecnologa cuya relacin costo-beneficio sea razonable, cuyo manejo est al alcance de tcnicos, y cuya gestin pueda ser asumida por miembros de la comunidad. Debe adquirirse suficiente equipo como para cumplir con los planes de produccin, y como para evitar que el equipo permanezca ocioso y sin uso durante largos periodos.

4. Pertinencia cultural y lengua

El gran reto de la televisin comunitaria es desarrollar una propuesta esttico-televisiva y cultural que se convierta en uno de los sustentos principales de su legitimidad en el seno de la comunidad, que satisfaga los deseos y expectativas de una audiencia crtica y comprometida con su medio de comunicacin. De sta y slo de esta manera, el auditorio se va a sentir identificado con la televisora de su comunidad. La televisin comunitaria planta sus races en la cultura local, esto no significa la negacin de otras culturas, pero s la afirmacin de una identidad propia, identidad que con frecuencia es negada por los medios masivos de alcance nacional. El principal rasgo distintivo de esa pertenencia a la cultura local es el uso y valoracin del idioma o idiomas indgenas de la regin. El mundo percibido por cada cultura se encuentra aprehendido en el idioma que se habla. Con las palabras se designa todo lo existente en los mundos real e imaginario.

5. Convergencia

La televisin comunitaria no debe verse en soledad, aislada de otras influencias y otros medios. Debe crear alianzas con organismos no gubernamentales, con cooperativas, con proyectos de desarrollo, con escuelas y bibliotecas pblicas, con grupos de jvenes y de mujeres, y con todos los dems actores locales. De igual manera es indispensable que las televisoras comunitarias construyan redes y fortalezcan su contacto con proyectos de comunicacin similares. La convergencia con nuevas tecnologas que usan el potencial de difusin de Internet, es otro aspecto que debe tomarse en cuenta. Internet se ha convertido en una fuente de informacin, pero sobre todo en un instrumento que facilita la constitucin de redes virtuales.

Aqu en Oaxaca hay una sensibilidad especial con respecto a los medios de comunicacin. Durante la crisis del 2006 nos dimos cuenta del papel que juegan y de lo que son capaces; pueden mostrar la realidad o negarla; pueden mentir descarada y cnicamente o informar con honestidad; pueden incitar a la violencia o trabajar para la paz; pueden amedrentar o animar a la manifestacin organizada; pueden ser totalmente intrascendentes o sustentar acciones especficas para el mejoramiento de las condiciones de vida de la poblacin.

Debemos recuperar la experiencia social que vivimos en Oaxaca; buscar y exigir espacios o crear nuestros propios medios para expresar lo que pensamos y sentimos con respecto a este mundo que nos toc vivir.

Y la ley? Hagamos lo que est a nuestro alcance para que los medios comunitarios sean legales, porque legtimos, posibles y reales ya lo son.

Sembremos medios comunitarios para que nos acompaen y alimenten, como el maz, en todos los aspectos de nuestras vidas. Sembremos medios comunitarios para la libertad de los pueblos indgenas de Oaxaca.


 



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