Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-06-2007

Mentiras, malditas mentiras y mentiras que desatan el infierno

Jason Miller
Cyrano s Journal

Traducido por Anah Seri


Da tras da, millones de usamericanos se sumergen, sin ser conscientes de ello, en una cloaca intelectual, social, cultural, econmica, poltica y espiritual tan maloliente y txica que incluso los microbios que con ms voracidad se alimentan de los residuos humanos, el vmito y la carne inanimada, rehuiran esta alcantarilla revulsiva.

Muchos investigadores, analistas y autores, inteligentes y con excelente currculum han escrito libros, ensayos e informes en los que documentan la pasmosa multitud y variedad de crmenes cometidos por los Estados Unidos a lo largo de su historia. Dado que una nacin es una entidad compuesta por numerosos elementos y dinmicas, no podemos echarle la culpa, sin ms, al gobierno, a los republicanos, a la derecha religiosa, a los demcratas, a George Bush, a Bill Clinton o a cualquier otro componente particular. As pues, casi todos los usamericanos son responsables en cierta medida. Obviamente, algunos (por ejemplo Bush y Cheney) son mucho ms culpables que otros porque ejercen un tremendo poder y actan con cinismo y sin conciencia, sabiendo muy bien cunto sufrimiento estn infligiendo a la Tierra y a sus habitantes capaces de sentimientos.

Dado que slo un 4%, aproximadamente, de la poblacin, comparte con Bush su incapacidad socioptica de sentir empata o culpa, de dnde viene este poderoso canto de sirenas que motiva a tantos seres humanos inherentemente decentes a lacerar sus almas, una y otra vez, en las afiladas rocas de la complicidad, con actos que infligen un sufrimiento innecesario a miles de millones de humanos y animales?

Cmo nos pudimos llegar a convertir en una aberracin estadstica hasta el punto de ser una nacin de brbaros morales ricos en recursos, con avanzada tecnologa, pero mezquinos, intelectualmente atrofiados, donde un porcentaje significativo de la poblacin se comporta como socipatas, al apoyar de forma directa, o ignorar apticamente, los males de los que son cmplices? Tiene que ver con el agua que bebemos? Tenemos una tara gentica? Representa nuestra poblacin la vanguardia del siguiente paso en la "evolucin" moral de la humanidad?

Sarcasmos aparte, la razn que subyace a nuestra depravacin es nuestra conciencia falsa, desviada y fracturada que nuestro sistema maligno comienza a meternos a martillazos en la cabeza en el momento en que damos nuestra primera bocanada de aire. Ese ataque psicolgico implacable persiste hasta nuestro ltimo aliento.

Unas ilusiones y engaos casi inquebrantables permiten que un puado de empresas y plutcratas sin escrpulos manipulen a casi 300 millones de personas para que les ayuden a conseguir su objetivo de dominar y explotar el mundo, como se esboza en el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano.

Permtanme que desconstruya apenas unos pocos ejemplos de las casi innumerables hebras con las que se ha tejido esta red de mentiras perniciosas que abarca nuestra falsa conciencia:

Los padres de la patria fueron unos paladines nobles, casi santos, de la gente "comn", y forjaron una nacin que ofreca libertad e igualdad para todos

Nuestros fundadores fueron en su mayora arstocratas que formaron una repblica constitucional de, por y para varones blancos propietarios de tierras. Se excluy a los indgenas americanos, a los pobres y a las mujeres. La esclavitud fue reconocida como actividad legal. Muchos de los fundadores que reverenciamos, apoyaron y facilitaron el genocidio de los indgenas americanos para poder expandir nuestras fronteras.

La codicia y el egosmo son virtudes

El capitalismo, que aqu en los Estados Unidos ha alcanzado una fase avanzada totalmente reprobable, se basa intelectualmente en la ridcula nocin de que la gente que acta movida por dos de los rasgos ms despreciables de la humanidad, la codicia y el egosmo, aumenta el bien comn. La situacin actual que se vive en los Estados Unidos demuestra lo contrario. A pesar de las leves dosis de socialismo que han mitigado el sufrimiento feroz causado durante la Era Dorada por un capitalismo relativamente libre de restricciones, y a pesar del hecho de que somos la nacin ms rica en la historia de la humanidad, sigue habiendo ms de un milln de personas sin hogar, hay millones que sufren hambre e inseguridad alimentaria, casi cincuenta millones carecen de acceso a nuestra atencin mdica escandalosamente cara, nuestros principales indicadores de salud estn entre los ms bajos de las naciones industrializadas, los sistemas de colegios pblicos urbanos estn en estado de crisis y descomposicin, y, como el Katrina puso de manifiesto con claridad, no nos importa gastarnos la mayor parte del dinero de nuestros impuestos, que tanto nos cuesta ganar, en asesinatos industrializados, culpar a las vctimas y dejar morir a los que sufren, incluso aqu en casa.

Amrica es el pas de la oportunidades

Que a muchos de nosotros nos va mejor que a la mayora de la gente del planeta? En el sentido material, s. Ahora bien, tngase en cuenta que las razones principales por las que muchos usamericanos disfrutan de prosperidad son que robamos un gran pedazo de un continente rico en recursos (el cual tiene una situacion geogrfica tal que hace casi imposible una invasin masiva) y que construimos gran parte de nuestra prspera economa sobre las espaldas de esclavos negros. El capitalismo voraz nos ha permitido colonizar y explotar econmicamente a muchas naciones del mundo en desarrollo, lo cual explica la gula nauseabunda que exhibimos: slo representamos el 5% de la poblacin del mundo y consumimos el 25% de sus recursos. Oink, oink.

Existe la movilidad econmica hacia arriba en nuestra sociedad? S. Pero las historias de pordioseros que llegan a ser millonarios son extremadamente raras. Las dinastas aristcratas existen en los Estados Unidos, y les va muy bien. No hace falta fijarse ms que en George W. Bush o Paris Hilton para darse cuenta de que estamos muy lejos de ser la meritocracia que algunos entusiastas de los medios de comunicacin como Oprah nos quieren hacer creer que somos. La tan querida Oprah es, en apariencia, una multimillonaria hecha a s misma, benigna y benevolente, emblemtica de los USA en cuanto "pas de la oportunidades". Su filantropa desde luego que tiene mrito. Pero ella anula sus aportaciones positivas con creces al promover la idea de que si una mujer negra como ella lo puede conseguir, cualquiera puede. (Y por cierto, t que no lo "has conseguido" como Oprah, qu demonios te pasa?) La forma en que aval The Secret y su forma de promover el empleo del "pensamiento mgico " para lograr el "sueo americano" fue intolerable.

America salv al mundo del fascismo durante la II Guerra Mundial

Pongamos las cosas en su debido lugar. Una serie de grandes corporaciones y plutcratas dinsticos de los Estados Unidos, entre ellos el abuelo del Bush n 43, Prescott Bush, hicieron importantes aportaciones financieras a la causa nazi antes de que en 1942 se aprobara la Ley de Comercio con el Enemigo. Tambin debemos recordar que los Estados Unidos se negaron a mover un dedo para ayudar a los pobres y a la clase trabajadora en Espaa cuando lucharon por preservar su gobierno, elegido democrticamente, del ataque fascista de Franco, la Iglesia y la lite adinerada.

Perdimos unas 500.000 personas luchando contra las fuerzas imperialistas fascistas en la II Guerra Mundial. Rusia sacrific 20 millones de seres humanos. De no ser por Rusia, seguramente estaramos ahora hablando alemn.

Adems, los Estados Unidos se encuentran ahora en una situacin que anticipa el fascismo. Nos estamos convirtiendo justamente en esa amenaza de la que supuestamente salvamos al mundo.

Amrica necesita mantener su gigantesco complejo industrial militar para garantizar su seguridad y difundir la libertad y la democracia

Los Estados Unidos gastan cada ao ms dinero en "defensa" que todos los dems pases del mundo juntos. Con el enorme arsenal de armas que poseemos, es ms que ridculo sugerir que nuestra seguridad est gravemente amenazada a nivel existencial.

Mantenemos bases militares en 130 pases. Invadimos Irak y Afganistn de forma preventiva (un crimen de guerra por el cual ahorcamos a los nazis). Y sin embargo, tenazmente intentamos perpetuar la estpida nocin de que no somos un imperio. El capitalismo requiere crecimiento perpetuo, por tanto las naciones capitalistas no tienen ms remedio que ser imperialistas para expandir sus mercados, aumentar sus beneficios y encontrar esclavos a sueldo ms baratos. Utilizamos las legiones del imperio para extender la miseria de los "mercados libres", el consumismo, la explotacin y la violacin del medio ambiente.

Amrica es una nacin cristiana

Mientras muchos se enredan en discusiones interminables sobre la separacin entre iglesia y estado, o sobre si los Estados Unidos se fundaron, o no, como nacin cristiana, hay una cuestin igualmente profunda que recibe mucha menos atencin.

Cul es la naturaleza del cristianismo que manifiesta colectivamente nuestra nacin, nacin en la cual un gran nmero de habitantes se definen a s mismos como cristianos?

Nuestras rgidas races puritanas an mantienen un frreo control sobre nuestra psique, lo cual disminuye nuestra capacidad de experimentar abiertamente los placeres sensuales, carnales de la vida sin sentir culpabilidad por estar violando un tab. Al negarnos a nosotros mismos una indulgencia razonable, se disparan los excesos y bacanales que conducen a una galopante adiccin a la pornografa, las drogas y el alcohol.

El aislamiento, la rabia y el vaco espiritual engendrado por nuestra cultura consumista, narcisista y obsesionada por la violencia, cataliza sucesos como los que se produjeron en Columbine y Virginia Tech. Con lamentos y lloros, los medios de comunicacin dominantes expresan una y otra vez su estupefaccin cuando la gente salta hasta estos extremos. Al fin y al cabo, los seres humanos que viven en un entorno hipercompetitivo, espiritualmente vaco, tienen una capacidad infinita de absorber insultos, soledad, rechazo, exclusin, intimidacin y odio sin reaccionar violentamente, no?

Uno de los principios bsicos que defenda Cristo era practicar la regla de oro. Ay. Habiendo matado a millones de seres humanos a lo largo de la historia, nos quedamos muy cortos en cuanto al cumplimiento de esta regla.

Tal vez la sabidura espiritual ms inspiradora que leg a la humanidad el carpintero judo vino en forma de las bienaventuranzas. Cmo las manifestamos en los Estados Unidos?

Los pobres de espritu se consideran impotentes e irrelevantes en una cultura que se nutre del egoismo y el autobombo.

A los que sufren persecucin por la injusticia se los anima a superarlo, a tomarse unas pldoras para enmascarr el dolor y "seguir adelante".

Los mansos son aplastados por las muchedumbres agresivas y codiciosas.

Los que tienen hambre y sed de justicia se encuentran con que sus esfuerzos por saciar su hambre y aplacar su sed son en vano, pues deambulan por una tierra espiritualmente yerma que parece no tener fin.

Los misericordiosos se consideran dbiles, y son vctimas de quienes abusan de su compasin para lograr su propio beneficio.

Los limpios de corazn son explotados como recompensa por su decencia.

Los pacficos sufren el ridculo, pues se los tacha de idealistas, cobardes y colaboradores con el ltimo enemigo que nuestra plutocracia ha creado para justificar sus guerras interminables.

A pesar de la naturaleza brutal y el poder aparentemente sin lmites de esta mastodntica nacin, an hay esperanzas para la humanidad y el mundo. Mientras la clase adinerada, los militares arribistas, los lderes cristianos fundamentalistas, los grandes empresarios, el AIPAC (Comit Americano-israel de Actividades Polticas), los funcionarios "electos" y los que se prostituyen en los medios de comunicacin dominados por las corporaciones, difunden una agenda socioptica manteniendo el simulacro de los Estados Unidos como el "lder del mundo libre", hay abundante evidencia de que se est tomando cada vez ms conciencia de su perfidia y malevolencia. La indignacin moral que ha estado cocindose durante aos bajo la superficie amenaza ahora con hervir a borbotones, gracias a la mayor concienciacin que internet permite.

Las personas de los Estados Unidos no son monstruos ni anomalas. El 96% de nosotros tenemos una conciencia y somos capaces de actuar por empata. Es simplemente una cuestin de tiempo, y tal vez unas cuantas dosis ms de dolor, hasta que la realidad acabe con lo que queda de esa ficcin que nos han inculcado que abracemos como los Estados Unidos de Amrica.

Jason Miller es un esclavo a sueldo del Imperio Usamericano que se ha liberado intelectual y espiritualmente. Es el editor asociado de Cyrano's Journal Online http://www.bestcyrano.org/ ) y publica Thomas Paines Corner dentro de Cyranos en http://www.bestcyrano.org/THOMASPAINE/ . Se puede contactar con l en [email protected]

Anah Seri es miembro de Cubadebate y Rebelin.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter