Portada :: frica :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-06-2007

Los pases africanos y la temtica de la corrupcin

Silvio Bar
Centro de Estudios Polticos para las Relaciones Internacionales y el Desarrollo


Muchos anlisis acerca de la difusin de las polticas econmicas neoliberales desde que stas fueran impulsadas por las naciones industrializadas y los organismos internacionales, suelen detenerse en la consideracin de que aquellas se limitan a la crtica de la intervencin del Estado en la economa, a enfatizar en su redimensionamiento y a la devolucin de un papel protagnico al empresario privado.

No obstante, estos enfoques suelen soslayar otros importantes aspectos de las concepciones neoliberales como es el de demeritar la gestin estatal en las naciones subdesarrolladas, acusndola de ineficiente y corrupta.

Mientras que en una primera etapa de la aplicacin de las polticas econmicas neoliberales stas se concentraron en los aspectos econmicos (eliminacin de los dficit fiscales, de balanza comercial y de pagos, control de la inflacin, etc.), en una segunda se comenz a prestar atencin a las cuestiones de naturaleza institucional.

Por ello, hacia finales de los aos 80 y comienzos de los 90, los idelogos neoliberales introdujeron las nociones de transparencia y buen gobierno, aspectos que pasaran a ser importantes requisitos a cumplir por parte de los pases que deseasen tener certificados de buena conducta de parte de las naciones industrializadas y de las instituciones de Bretton Woods con vistas a obtener prstamos u otros beneficios.

Las referidas problemticas indicaban el trnsito de polticas neoliberales de un primer tipo a otras mucho ms profundas o de segunda generacin, las que, adems de influir en el diseo de las polticas econmicas a aplicar, aun siguen caracterizndose porque, adems de influir en el diseo de las polticas econmicas a aplicar, tambin se encaminan al reordenamiento de las estructuras institucionales de las naciones asesoradas.

La filosofa que pretenda darle legitimidad a las ya sealadas nociones consista en que, para el xito de las reformas econmicas, promovidas por los programas de ajuste estructural, era necesario que la gestin de los gobiernos fuera transparente y eficiente.

Casualmente, la introduccin de las nociones de transparencia, buen gobierno y combate contra la corrupcin, se pusieron en boga en una coyuntura en que supuestamente se estaba dando el fenmeno de fatiga de los donantes, debido al hipottico rechazo de las poblaciones en los pases occidentales a continuar aportando fondos que iban a enriquecer las cuentas bancarias de un grupo de gobernantes corruptos.

Si bien es cierto que algunas informaciones y estudios pusieron al descubierto el desvo que de los fondos otorgados como ayuda a los pases hacan algunos gobernantes en pases subdesarrollados, entre ellos africanos (recordemos el caso de Mobuto Sese Seko), la realidad era un tanto ms compleja.

Los montos de ayuda externa estaban disminuyendo en trminos absolutos y relativos no slo por la denominada fatiga de los donantes, sino tambin porque esos recursos eran necesarios para usos apremiantes de las propias naciones industrializadas como: (a) la reindustrializacin de sus economas para prepararlas mejor para la aguda competencia internacional y (b) la atencin a algunos objetivos nacionales o regionales, como fue la preparacin de las economas de la Unin Europea (UE) para el advenimiento del euro o para la ampliacin de la organizacin, entre otros objetivos.

El tema de la corrupcin de una indudable nobleza y convenientemente manipulado fue aprovechado para darle legitimidad a algunas acciones de las naciones industrializadas encaminadas a reforzar las reformas econmicas en las naciones subdesarrolladas, en general, y africanas, en particular.

Este es el contexto en el que surgi la ONG Transparencia Internacional (TI), la cual postula una serie de objetivos difciles de rebatir,(1) pero tambin es el perodo en que algunas concepciones tericas occidentales descubrieron el fenmeno del corrompido sin corruptor.

Si se presta atencin a los estudios realizados por TI, los principales pases corruptos son siempre los pases subdesarrollados y, sobre todo, los africanos. Ellos es evidente en que, segn el escalafn de esta ONG para el ao 2006, elaborado para un total de 163 pases, 38 de ellos africanos, 33 de stos (85%) ocupaban posiciones desde el lugar 70 en adelante y seis pases africanos estaban ubicados entre los diez ms corruptos.(2)

En los ltimos aos se aprecia un aumento de la importancia asignada al tema de la corrupcin y de la toma de medidas para su combate. En este sentido deben ser sealadas las acciones anticorrupcin emprendidas por el Banco Mundial (BM), como su Poltica para el Buen Gobierno aprobada en noviembre de 1999 y la Iniciativa para la Transparencia en las Industrias Extractivas (EITI, por sus siglas en ingls), lanzada por el gobierno britnico durante la Cumbre Mundial de Desarrollo Sustentable, efectuada en Sudfrica en el ao 2002.(3)

La EITI propone que los ingresos obtenidos de las exportaciones de petrleo, gas, minerales y otros recursos naturales sean revelados pblicamente y sirvan para el desarrollo.(4)

Los patrocinadores de estas acciones suelen respaldarlas a partir del negativo expediente de algunos gobiernos africanos en materia de transparencia y de un inadecuado manejo de los ingresos gubernamentales, pero tambin a partir del significativo aumento de los ingresos recibidos por algunos pases por sus exportaciones petroleras, mineras y otras.

Uno de los argumentos consiste en que obligando a los pases a hacer pblicas sus cuentas se conjurara la intencin de algunos gobiernos de adoptar una mentalidad de receptores de renta y que, en su lugar, se veran obligados a dedicarlos a la solucin de los problemas socioeconmicos de sus poblaciones. Se considera que las elites gobernantes suelen utilizar los ingresos petroleros no para darle una utilizacin productiva, sino para consolidar su poder.(5)

La EITI recibi el apoyo del Grupo de los 8 (G8) en su Cumbre de Evian en 2003, donde fue aprobada una resolucin sobre corrupcin y transparencia, y en diciembre del propio ao el BM la endos y de esta forma se arrog el papel de mecanismo para presionar sobre los pases productores/exportadores de petrleo, gas y minerales. Asimismo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) la hara suya ms tarde.(6)

Un importante respaldo a la EITI vendra del Banco Africano de Desarrollo (BAfD), institucin que la respaldara a partir de octubre del pasado ao cuando D. Kaberuka, su actual presidente, asisti a su Conferencia Internacional en Oslo.(7)

Hacia finales de 2006 un total de 22 naciones (14 de ellas africanas) eran miembros de la Iniciativa, pero llama la atencin que otros asociados son el G8, Noruega, el FMI, el BM, el Banco Europeo de Reconstruccin y Desarrollo (BERD) y la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmico (OCDE), entre otros.(8)

Como la incorporacin voluntaria a la EITI y el lento progreso en el cumplimiento de los compromisos contrados por parte de los pases que son miembros no responda a los intereses de sus patrocinadores (porque sus principios precisamente no son puestos en prctica en aquellos pases en que esto sera ms urgente), ello llev a que, tanto el FMI (con su Resource Revenue Transparency Guide), como el BM (con sus Operation Evaluation Department OED Reports on Extractive Industries and Sustainable Development) desplegasen una cierta cantidad de mecanismos dirigidos a presionar a los pases no miembros a cumplir con los preceptos de la EITI si desean recibir prstamos de estas instituciones, entre ellos los relacionados con los PRSP.(9)

La prensa reflej en el 2006 el diferendo que se produjo entre el BM y el gobierno de Chad por discrepancias en cuanto al destino de los ingresos petroleros del pas, aunque informaciones recientes parecen indicar el arribo a un acuerdo.(10)

Ante los insuficientes resultados de su anterior poltica anticorrupcin, el BM se dedic a la elaboracin de un nuevo mecanismo, el cual estuvo precedido de un anuncio de (su recin descubierto corrupto presidente) Paul Wolfowitz, quien plante: El Banco Mundial se est preparando para librar una batalla contra la mayor de las amenazas al desarrollo ().(11)

Este nuevo instrumento, titulado Fortaleciendo el compromiso del Grupo del Banco en materia de Gobernabilidad y Anticorrupcin (documento GAC, 5/IX/2006), fue presentado en la reunin del pasado mes de septiembre para su ulterior discusin y aprobacin.

Los principales elementos contenidos en el referido documento son muy preocupantes debido a que, en sus nuevos instrumentos para combatir la corrupcin en las naciones subdesarrolladas, el BM se propone ir ms all de las acciones tcnicas a las cuales se dedica usualmente y se involucrara de lleno en cuestiones polticas internas de las naciones.(12)

De aprobarse el documento lo cual es muy probable, las naciones subdesarrolladas, en general, y africanas, en particular, se veran sometidas a un nuevo y mucho ms riguroso mecanismo de escrutinio no slo de su vida econmica, sino tambin del funcionamiento de su vida polticoinstitucional por parte de un organismo internacional que, por cierto, no tena (ni tiene) esas funciones dentro de su mandato.

Referencias:

(1) Sitio web www.transparency.org. (2) Sitio web www.transparency.org The 2006 Transparency International Corruption Perceptions Index; The Top Ten: Most Corrupt Countries, 2006. (3) DFID: The Extractive Industries Transparency Initiative, sitio web www.dfid.gov.uk. (4) AfDB Endorses Extractive Industries Transparency Initiative (EITI), ADB Press Story, 16-10-2006. (5) Wurthmann, G.: Ways of Using the African Oil Boom for Sustainable Development, African Development Bank Economic Research Working Paper Series, Economic Research Working Paper, nm. 84, March, 2006, sitio web del Banco Africano de Desarrollo www.afdb.org. (6) Word Bank: WBG Endorses Extractive Industries Transparency Initiative, World Bank Press Release nm. 2004/180/S, sitio web www.worldbank.org. (7) ADB Press Story, art. cit. (8) Ibid. (9) Wurthmann, G.: art. cit. (10) Misanet/IRIN: Preocupacin del Banco Mundial por la propuesta de ley petrolera en Chad, 12-12-05 y World Bank and Chad reach agreement, D + C, nm. 11, 2006, p. 339. (11) Wolfowitz, P.: Conferencia en Yakarta, Indonesia, 11-04-06, citado por L. Mart: The Fight against corruption: the World Bank proposal, ARI nm. 35, 2007, Newsletter del Real Instituto Elcano, nm. 33, sitio web del Real Instituto Elcano, www.rielcano.org. (12) Mart, L.: art. cit.

*Silvio Bar es investigador del CEAMO (Centro de Estudios de frica y Medio Oriente) de La Habana (Cuba)



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter