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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-06-2007

El Banco del Sur contra el Banco Mundial

Eric Toussaint y Damien Millet
Le Monde diplomatique


Acusado de nepotismo, el presidente del Banco Mundial Paul Wolfowitz tuvo que renunciar. Impugnando el dominio de los pases del norte, seis Estados latinoamericanos decidieron crear un Banco del Sur, tomando distancia del Banco Mundial, el FMI y la Banca Interamericana de Desarrollo para recuperar el dominio de sus finanzas.

Castigado! Cmo poda el todopoderoso Banco Mundial (BM) aceptar, en 2005, que el joven ministro de Economa ecuatoriano Rafael Correa decidiera, con el pretexto de que el pas atravesaba una crisis poltico-social de extrema gravedad, revisar la utilizacin de los recursos petroleros, reduciendo el pago de la deuda y aumentando los gastos sociales? El BM suspendi inmediatamente un prstamo de 100 millones de dlares prometidos a Ecuador y, con la ayuda de algunos amigos, interfiri en la carrera del ministro en cuestin. Los dueos del petrleo, Estados Unidos, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el BM, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ejercieron presin sobre el presidente (Alfredo Palacio). He perdido su confianza y su apoyo, relat luego Correa (1). Desautorizado, el joven economista opt entonces por renunciar.

Pero una vez elegido Presidente de la Repblica, el 3 de diciembre de 2006, no olvid el episodio, ni el ostensible desprecio por la soberana del pas que implicaba. El 20 de abril ltimo, en un gesto espectacular, hizo declarar persona no grata a Eduardo Somensatto, representante del BM en el pas. Por otra parte, decidi que la proporcin del presupuesto dedicada al pago de la deuda pblica (10.500 millones de dlares) pasara del 38% en 2006 al 11,8% en 2010. Como la desdicha (o la suerte) nunca viene sola, unos das despus Venezuela anunci que se retiraba del FMI y del BM; y Bolivia hizo saber que ya no reconoca la autoridad del
Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), uno de los instrumentos del BM.

Desde los aos 50, la intervencin del BM y del FMI en Amrica Latina estuvo marcada por las prioridades de la poltica exterior de Washington. Las instituciones de Bretton Woods apoyaron al dictador nicaragense Anastasio Somoza durante cerca de treinta aos, hasta su derrocamiento en 1979 (2). En Guatemala, en 1954, boicotearon al gobierno progresista de Jacobo Arbenz, y luego se apresuraron a apoyar a
la Junta Militar que lo derroc. En Sudamrica, sabotearon a los regmenes democrticos que emprendan reformas tendientes a reducir las desigualdades: en Brasil, se opusieron desde 1958 al presidente Juscelino Kubitschek, que rechaz las condiciones fijadas por el FMI, y luego boicotearon a su sucesor Joo Goulart cuando anunci una reforma agraria y la nacionalizacin del petrleo en 1963. En cambio, volvieron al pas despus de la instalacin de la Junta Militar que derroc a Goulart, en abril de 1964. Lo mismo hicieron en septiembre de 1973 en Chile, despus del derrocamiento y muerte de Salvador Allende. En marzo de 1976, esta vez en Argentina, el FMI aport su apoyo a la dictadura del general Jorge Rafael Videla. En 2002, fue el primero (junto con Estados Unidos y la Espaa de Jos Mara Aznar) en ofrecer sus servicios al breve gobierno de facto surgido despus del derrocamiento del presidente venezolano Hugo Chvez.

En todas partes, las clases dominantes locales encontraron en las instituciones de Bretton Woods un apoyo para su resistencia a las reformas. Debe agregarse que el Chile de Pinochet y la Argentina de Videla constituyeron verdaderos laboratorios para las polticas neoliberales que luego, bajo formas adaptadas, se aplicaron en los pases ms industrializados, comenzando por
la Gran Bretaa de Margaret Thatcher, a partir de 1979, y los Estados Unidos de Ronald Reagan, despus de 1981.

Viraje a
la izquierda
El BM
y el FMI empujaron deliberadamente a Amrica Latina a endeudarse: entre 1970 y 1982, la deuda externa pblica de la regin pas de 16.000 a 178.000 millones de dlares (3). En 1982, cuando estall la crisis de la deuda, ambas instituciones utilizaron el arma del sobreendeudamiento para imponer las polticas que ms tarde fueron codificadas en el Consenso de Washington: ajustes estructurales, privatizaciones, apertura econmica, abandono del control de cambios y de los movimientos de capitales, reduccin de los gastos sociales, aumento de las tasas de inters locales, etc. Los capitales que antes afluan a la regin bajo la forma de prstamos se orientaron hacia los pases industrializados, bajo la forma de pagos de la deuda y de fuga de capitales.

Los gobiernos democrticos que reemplazaron a las juntas militares a partir de la segunda mitad de la dcada de 1980, aplicaron dcilmente las consignas neoliberales. Los resultados fueron devastadores Desde la revuelta popular de abril de 1984 en Repblica Dominicana hasta el argentinazo de diciembre de 2001 contra el gobierno de Fernando De La Ra, pasando por el caracazo del 27 de febrero de 1989 contra el presidente venezolano Carlos
Andrs Prez, se multiplicaron los tumultos. El rechazo al Consenso de Washington y sus instrumentos termin por provocar un viraje hacia la izquierda en 1998, a partir de la eleccin de Hugo Chvez como Presidente de Venezuela.

Despus del derrocamiento del presidente Fernando De La Ra, en diciembre de 2001, las autoridades argentinas, bajo la presin callejera, desafiaron abiertamente al FMI y al BM suspendiendo, hasta marzo de 2005, el pago de la deuda pblica externa con acreedores privados y el Club de Pars. Aunque los sucesivos gobiernos peronistas de Adolfo Rodrguez Sa, Eduardo Duhalde y Nstor Kirchner evitaron la ruptura directa con las instituciones de Bretton Woods (que s cobraron sus haberes), contribuyeron a debilitarlas demostrando que es posible suspender los pagos de la deuda, al mismo tiempo que se reanuda el crecimiento econmico y se impone un acuerdo a los acreedores; el 76% de stos aceptaron una reduccin de ms de la mitad de las sumas reclamadas.

A partir de 2005, un cambio coyuntural en la situacin econmica mundial modific de manera favorable las relaciones de la mayora de los pases en desarrollo con los acreedores de los pases ms industrializados. Las cotizaciones de las materias primas y de algunos productos agrcolas aumentaron, mientras las primas de riesgo pagadas para tomar capitales en prstamo son histricamente bajas. Se acumularon importantes ingresos en divisas por exportaciones: entre 2002 y 2007, las reservas en divisas de los pases de Amrica Latina y el Caribe pasaron de 157.000 a ms de 350.000 millones de dlares. Varios gobiernos Argentina, Brasil, Mxico, Uruguay y Venezuela, y tambin Tailandia, Indonesia, Corea del Sur, etc. aprovecharon para saldar sus cuentas con el FMI.

Muchos de los movimientos favorables a la anulacin de la deuda les reprochan haberla legitimado y despilfarrado capitales que hubieran sido bienvenidos para llevar a cabo polticas sociales. Pero los gobernantes replican que esos pagos les permiten retomar su entera libertad respecto a una institucin que impone polticas impopulares.
Qu hacen hasta ahora la mayora de los gobiernos con sus reservas cambiarias? Despus de utilizar una parte para pagar a algunos organismos internacionales, colocan el resto en forma de bonos del Tesoro estadounidense o lo depositan en bancos de Estados Unidos (y, marginalmente, de otros pases industrializados). Por lo tanto, prestan dinero pblico del Sur a las potencias del Norte, en particular al principal pas que los domina.

Adems, la colocacin de las reservas en forma de bonos del Tesoro, estadounidense o de otros pases, puede estar acompaada de nuevos prstamos en el mercado interno o internacional. En todos los casos, la remuneracin de las reservas colocadas en bonos de Tesoros extranjeros o en forma lquida, es inferior al inters pagado por la toma de prstamos. Una prdida particularmente considerable, porque en los ltimos aos Estados Unidos paga con un dlar en constante retroceso.

La tenencia de importantes reservas en divisas engendra otro mecanismo perverso: el Banco Central de los pases involucrados entrega moneda nacional a los agentes econmicos que exportan. Con el fin de evitar un aumento de la inflacin debido al exceso de liquidez en circulacin, el Banco Central toma prstamos en los bancos privados
locales, lo que representa un gasto suplementario para el Tesoro pblico (4).

Prescindir del FMI
La relativa abundancia de reservas cambiarias a disposicin de los gobiernos de la regin, y el callejn sin salida a que conduce este tipo de utilizacin, llev agua al molino del presidente venezolano Hugo Chvez, que desde hace algunos aos viene proponiendo la creacin de un fondo humanitario internacional y, desde 2006, la creacin de un Banco del Sur.
Argentina y Venezuela dieron el primer paso en febrero de 2007, al anunciar el nacimiento de esta institucin, y no tardaron en unirse a ellos Bolivia, Ecuador y Paraguay. Brasil, que dud durante tres meses, termin firmando la declaracin de Quito del 3 de mayo en ocasin de una cumbre de los ministros de Economa de Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Paraguay y Venezuela. A fines de junio deber celebrarse una cumbre que reunir a los Presidentes de esos pases, para lanzar oficialmente el Banco del Sur.

Hay varias opciones todava sobre la mesa, pero parecera desprenderse un consenso en varios puntos. Este organismo financiero reunir por lo menos a esos seis pases de Amrica del Sur (la puerta sigue abierta para los dems) y tendr la funcin de financiar el desarrollo en
la regin. Tambin existe la voluntad de crear un fondo monetario de estabilizacin (5). Ya existe un Fondo Latinoamericano de Reserva (FLAR), del cual forman parte cinco pases andinos (Bolivia, Per, Colombia, Ecuador y Venezuela) y un pas de Amrica Central, Costa Rica. Se lo podra transformar, pero si esa transformacin resultara imposible, se creara un nuevo fondo. Su objetivo sera poder hacer frente a ataques especulativos y a otros impactos externos, poniendo en comn una parte de las reservas en divisas de los pases miembros.

Se trata entonces de prescindir del FMI, pero con una ambicin suplementaria: implementar una unidad de cuenta que en algn momento podra llegar a ser una moneda comn. Para decirlo con claridad, sera crear un equivalente del ECU europeo (segn su sigla en ingls, por European Currency Unit, en espaol Unidad Monetaria Europea), el antecedente del euro. Actualmente, los intercambios comerciales entre pases de Amrica del Sur se saldan en dlares. Pero Argentina y Brasil acaban de afirmar que tienen la intencin de pagar el saldo de sus intercambios (por un valor anual de 15.000 millones de dlares) en pesos argentinos y en reales brasileos.

En oportunidad de la reunin de Quito, la delegacin de Ecuador anticip una concepcin revolucionaria del Banco del Sur (y del Fondo). La institucin debera funcionar sobre una base democrtica, de manera opuesta al BM, el FMI o el BID. Ser un instrumento encargado especialmente de aplicar los tratados internacionales referidos a los derechos humanos, sociales y culturales, mientras que el BM no se considera obligado por esos tratados. El Banco del Sur deber financiar proyectos pblicos, mientras que las instituciones existentes privilegian al sector privado.

Por otra parte, si los jefes de Estado se ponen de acuerdo, debera fundarse en el principio un pas, un voto. Actualmente, en el BM, el FMI y el BID, el derecho de voto de los pases depende de su aporte inicial, como en una empresa privada. Estados Unidos posee por s solo ms del 15%, lo que le otorga de hecho un derecho de veto. Adems, los dirigentes y empleados del Banco del Sur podrn ser llevados ante la justicia, contrariamente a los del BM, protegidos por una inmunidad total que slo se levanta si el Banco lo decide. Los archivos perteneceran al dominio pblico (la norma contraria rige en el FMI y el BM). Por ltimo, el nuevo establecimiento financiero no se endeudara en el mercado de capitales. Los pases miembros proporcionaran el capital, financiado con un aporte inicial, con prstamos, y tambin con tasas del tipo Tobin (6).

Es demasiado temprano todava para conocer la suerte que le tocar a esta propuesta, ya que a los gobiernos brasileo y argentino les tienta tener un banco que pueda reforzar sus grandes empresas privadas o mixtas, en el marco de un bloque econmico y poltico construido sobre el modelo de
la Unin Europea, dominada por la lgica capitalista. Pero el debate no est cerrado, y se impone una constatacin: en Amrica Latina, el FMI y el BM ya no son la ley. u


1 Maurice Lemoine, Ecuador, una victoria por consolidarse, Le Monde diplomatique, edicin Cono Sur, Buenos Aires, enero de 2007.
2 Vase
Eric Toussaint, Banco mundial: el Golpe de Estado permanente. La agenda oculta del Consenso de Washington, El Viejo Topo, Barcelona, 2007, 318pp.
3 BM,
Global Development Finance, Washington DC, 2006.
4 Ibid.
5 La adhesin de Venezuela a esta propuesta no est garantizada porque, al inicio, Chvez deseaba que el Banco reuniera las funciones de banco de desarrollo y de fondo monetario de estabilizacin.
6 Esta tasa sera cobrada sobre las transacciones en divisas efectuadas en los seis pases.

E.T. y D.M.*Presidentes del Comit para la Anulacin de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM) de Blgica y Francia respectivamente.




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