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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-06-2007

IU despus de las elecciones: Refundarse o desaparecer

Manuel Monereo
Viento Sur


Parece una tradicin consolidada: despus de cada eleccin todas las fuerzas polticas se declaran ganadoras y a las perdedoras hay que buscarlas con lupa. IU no escapa a esta tradicin: eleccin tras eleccin entramos en melanclicos debates para elucidar si la botella est medio llena o medio vaca, al final, a casi nadie se engaa y la realidad emerge mas all o ms ac de las resoluciones de los rganos dirigentes de la coalicin de izquierdas.

Para comenzar, la verdad: IU no se recupera electoralmente y contina su lenta decadencia. Discutir si estamos ante un estancamiento a la baja o a la alta es ms propio de la estupidez burocrtica de tal o cual faccin, que el producto veraz de un anlisis cuidadoso de unos datos complejos y no siempre es fcil de valorar. Una cosa es necesario subrayar desde el principio: este es nuestro mejor formato electoral, el tipo de eleccin que permite minimizar las constricciones del bipartidismo y maximizar el esfuerzo poltico y organizativo de nuestra militancia. Dos lecciones: una positiva, el compromiso de nuestra militancia, que ha tenido, en muchos casos, que inventarse campaas y medios; otra negativa, el contexto poltico general no puede ser eludido en las batallas locales.

Una segunda consideracin: la abstencin y el voto en blanco se dan en un contexto de polarizacin poltica extrema. Sin duda hay una correlacin entre una y otra. Para el PSOE el asunto es fcil: la bronca poltica busca la abstencin y responde a una estrategia muy pensada del PP. Para otros, la polarizacin es artificiosa y sita una agenda de prioridades que poco o nada tienen que ver con las preocupaciones reales de la ciudadana y, especficamente, de los trabajadores y las trabajadoras. Para muchos, una mezcla de ambas cosas: polarizacin artificial que aparta de la poltica a una parte importante de la base social y electoral de la izquierda.

Este asunto lleva a otro: parece verosmil afirmar que la tensin bipartidista se va a incrementar an ms en el prximo futuro. De hecho, esta ya ha estado muy presente en estas elecciones, especialmente en las capitales y en los ncleos de mayor poblacin. Si nos atenemos a la opinin publicada, la percepcin que existe es que el PP puede ganar las prximas elecciones. No parece exagerado conjeturar que el PSOE va a demandar, una vez ms, el voto til de toda la izquierda para vencer a la derecha, mxime cuando esta aparece con posibilidades de ganar. El estrecho sendero de la presin bipartidista puede reducir an ms el peso electoral y poltico de IU. Este es el problema real, lo dems, literatura, mejor dicho, mala literatura.

Este es el desafo: como asegurar en positivo, la viabilidad del proyecto poltico de IU en un contexto poco propicio. Hay diversas salidas, como siempre. La primera, no hacer nada, o casi nada, es decir, seguir en la pelea interna y reducir el asunto a la lucha por el poder de tal o cual fraccin (ms de lo mismo). La segunda, no tan diferente de la anterior, mirar al PSOE y a ver que dan y asegurarse un lugar en el sol de lo meditico electoral. Tercero, tomar nota de los problemas reales de IU e iniciar, aprovechando la tensin poltico electoral, el proceso de refundacin y reconstruccin de la izquierda alternativa. Una cosa es clara: las otras alternativas ya se han ensayado y no han llevado demasiado lejos, basta mirarnos y, sobre todo, percibir como nos ven los dems. La apuesta, el riesgo calculado, es como se dice en el ttulo, refundarse o desaparecer. Es bueno tener en cuenta, en este contexto, aquella observacin de Max Weber cuando deca que la poltica consiste en una dura y prolongada penetracin a travs de tenaces resistencias, para la que se requiere, al mismo tiempo, pasin y mesura. Es completamente cierto, y as lo prueba la Historia, que en este mundo no se consigue nunca lo posible si no se intenta lo imposible una o otra vez.

Hay que acertar en el diagnstico. La crisis de IU es profunda: de proyecto, de estrategia y de organizacin. De proyecto: queda poca identidad y el militante, la afiliada, y los electores no saben demasiado bien qu somos hoy, que propuesta poltica-cultural defendemos y las viejas consignas poco dicen ya. De estrategia: no hemos sido capaces en estos aos de construir un programa que singularice un modo especfico de hacer y pensar la poltica y somos percibidos como socios preferentes (donde ha primado la opcin por la gobernabilidad y en el acuerdo, independientemente de la correlacin social de fuerzas) de un gobierno que no hace una poltica de izquierdas y que no tiene otro proyecto conocido que impedir que el PP llegue a La Moncloa. De organizacin: la dinmica que se ha ido imponiendo en los hechos es que cada federacin busque una salida individual producto, entre otras cosas, de una direccin poltica dbil, cuestionada y dividida. La militancia en la sociedad, ms all de los eventos electorales, es escasa y la implicacin del afiliado es pequea, abrumados por las transformaciones de la realidad poltico-social, hartos de las peleas internas y, lo que es ms grave, sin mucha esperanza de que las cosas pueden realmente cambiar.

Como siempre, se nos dir lo de siempre: pesimismo, anlisis que desmoralizan a la gente y daan nuestra imagen. Argumentacin favorita: no hemos desaparecido y sobrevivimos. Est bien. El problema no es perpetuarse sin ms, sino asegurar la viabilidad social, poltica y electoral del proyecto que IU defiende, desde una afirmacin que es necesario repetir aqu y ahora: IU es necesaria, sigue representando realidad social y propuesta poltica. Si hay un dficit poltico real en este pas es este: un dficit de izquierda social, un dficit de crtica y de programa alternativo a una realidad que concentra poder y riqueza en una plutocracia que fija lmites a la democracia y que cuestiona sistemticamente los derechos sociales tan duramente conquistados.

Una crisis tan profunda obliga tambin a pensar que las salidas no son fciles y que requieren de mucha tenacidad y tiempo; para decirlo con mayor precisin: se necesita una estrategia compleja, un proceso ms o menos dilatado en el que se pueda actuar sobre aquellos elementos ms relevantes, jerarquizando las prioridades e impulsando dinmicas que hagan perceptibles los cambios.

La propuesta de refundacin republicana, federal y socialista de IU tiene que ver con el necesario reforzamiento de la identidad y del proyecto de IU. Una fuerza poltica no es solo programa, es un imaginario, una idealidad que fomenta la implicacin subjetiva de los afiliados y afiliadas y que les permite, por ejemplo, organizarse y luchar en contextos polticos poco propicios y ante eventualidades electorales caracterizadas `por la as llamada inutilidad del voto. Si el objetivo principal es este: reforzar la militancia, ganar afiliados y afiliadas e insertarse activamente en la sociedad civil, lo fundamental es motivarlos e implicarlos. La propuesta de primarias para elegir el candidato o candidata a la Presidencia del Gobierno o a los posibles diputados, tiene mucho que ver con esta opcin por la refundacin como algo que viene no solo de arriba, sino fundamentalmente desde abajo, convirtiendo a los hombres y mujeres de IU en los verdaderos protagonistas de la recuperacin del proyecto.

Aqu tampoco habra que engaarse. Como han demostrado las recientes elecciones, la opcin real es: eleccin por las direcciones correspondientes (precedida y seguida de bronca pblica dilatada en el tiempo) o participacin de todos y cada una de las personas afiliadas a IU a travs de deliberacin y eleccin democrtica.

La asamblea en dos fases servira para esto: dar seales reales de cambio, unir desde la poltica y restablecer los vnculos con nuestra base electoral. La primera fase servira para ratificar al candidato elegido y hablar de poltica, es decir, del programa electoral que sintetice para la opinin pblica la propuesta que IU defiende. La segunda fase la haramos despus de las elecciones, con el objetivo explcito de continuar en la refundacin republicana, aprobar el programa de IU y elegir la direccin. En medio, entre una y otra fase, un gobierno de coalicin interna que asegure el mximo consenso y el aprovechamiento de todos los recursos polticos y morales que IU sigue teniendo, al servicio de una campaa electoral entendida como un esfuerzo sistemtico para desarrollar nuestra organizacin, su vinculacin con la sociedad y su coherencia interna

La refundacin republicana, federal y socialista de IU depende de todos los hombres y mujeres que seguimos pensando que otro mundo es posible y que depende de nosotros, es decir, de cada Asamblea local, de cada organizacin (por muy pequea que sea y por muy alejada que est de los centros de poder internos). La refundacin es demasiado importante para dejarla en manos exclusivamente de la direccin o de las direcciones. Para cambiar IU tenemos tambin que cambiar nosotros.

Manuel Monereo Prez es miembro de la Presidencia Federal de Izquierda Unida


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