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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2007

Por qu llora el gallo rojo

Jos Miguel Casado
Rebelin



Pareciera una paradoja que en un pas donde se plantea la construccin del socialismo y se dan pasos decididos para ello, los comunistas se encuentren tan lejos de la vanguardia. En tal sentido, si bien existen causas histricas a considerar: el error garrafal del 58, la prdida de la lucha armada, la divisin del MS, el derrumbamiento de la gloriosa Unin Sovitica, etc; stas no pueden seguir utilizndose para justificar la poca incidencia que tenemos los comunistas dentro del proceso revolucionario, especialmente cuando ms all de la carga histrica, actualmente se toman posturas que slo contribuyen a seguir debilitando el movimiento comunista.

Ahora bien, es importante explicar que constituirse en vanguardia no es un capricho de los comunistas, no es un problema subjetivo sino poltico-ideolgico. Ser comunista, en palabras del propio Fidel, es el escaln ms alto de un revolucionario, puesto que es el sector de la humanidad que asume de manera cientfica y decidida la superacin del capitalismo, la resolucin de la contradiccin que supone el carcter social de la produccin y la propiedad privada sobre los medios de produccin, con la mira puesta en la construccin de una sociedad de iguales, liberada de la explotacin, la dominacin y la enajenacin, superada la explotacin del hombre por el hombre y por ende suprimidas las clases sociales y su lucha histrica. En tal sentido, los comunistas entendemos como un deber el lograr constituirnos en vanguardia objetiva para guiar las luchas de los explotados hacia su liberacin.

En este orden de ideas, resulta muy lamentable atestiguar que en un pas cuyo pueblo ha emprendido un proceso poltico que, independientemente de sus muchos defectos y vigente insipiencia, es la esperanza de los pueblos oprimidos del mundo, los comunistas hayamos sido tan incapaces de construir una poltica que toque la fibra del pueblo, y fundamentalmente, tan incapaces de ponernos de acuerdo. Es muy triste tener que decir con sinceridad que son comunistas de otras latitudes los que ms aportan a nuestro proceso.

La actuacin del PCV.

Es imposible hablar de la actuacin de los comunistas venezolanos sin hablar del PCV, sin duda alguna el partido que ms le ha dado a este pas y que, a su vez, es el que ms est en deuda con la patria, a mi entender, por lo que de l debe esperarse. En este orden de ideas, es importante hablar de la situacin que atraviesa actualmente el PCV:

A partir de la propuesta que arroj el Presidente Chvez de construir una estructura nica, que permita darle cohesin y coherencia al accionar del Estado, elevar los niveles de organizacin popular y ser espacio para el surgimiento y construccin de los cuadros medios de la revolucin, a mi entender, de cara a la construccin del partido de la revolucin; nacen y se incrementan en el seno del PCV importantes contradicciones que devinieron eventualmente en la divisin de la estructura y la escisin de un importante nmero de cuadros hacia el PSUV.

En mi opinin, esta ruptura traumtica pudo ser impedida de haber asumido frmulas que admitan tanto la inclusin dentro de una estructura poltica tan importante como espacio del pueblo para la disputa de la hegemona del proceso, y la no disolucin de la estructura orgnica del PCV, tan necesaria en los momentos actuales de nuestra revolucin. Pero pudieron ms las contradicciones polticas entre los liderazgos del PCV, imponindose una artificial contradiccin entre mantener la estructura y dar la pelea en el PSUV, defendiendo cada cual su parcela, y al final se dividi la fuerza de manera traumtica, en detrimento de la tan necesaria unidad de los comunistas.

Ahora bien, ambas partes tienen misiones igualmente enormes, una la de luchar por un PCV fuerte, que tenga incidencia en el pueblo y la otra la de dar la pelea dentro del PSUV para disputar la hegemona del proceso a los sectores reformistas y contrarrevolucionarios, misiones que lastimosamente no desarrollarn de manera conjunta, como debera ser, por cuanto ahora se nos impone de lado y lado la visin de que existen comunistas buenos y comunistas malos, o que nosotros s somos y ellos no, y mientras tanto se relame la socialdemocracia, la derecha y los impostores del proceso, y cmo no van a estar felices de que los comunistas se dividan y se tengan tirria entre ellos? Ojal encontremos la senda de la unidad para que se les acabe su alegra infame, y no slo entre aquellos que venimos del PCV sino la unidad de todos los comunistas venezolanos, ojal desmontemos el discurso divisionista y trascendamos rencillas que muchas veces son hasta personales.

En otro orden de ideas, me preocupa enormemente la situacin actual del PCV. Este es un momento muy delicado, puesto que el PCV se ve en la obligacin de demostrarle al pas la pertinencia de su existencia como estructura independiente, de lo contrario podra ser vctima del rechazo popular, y la actitud de la direccin actual en nada propende hacia la construccin de un PCV fuerte que tenga incidencia en las masas y sea una voz resonante de la conciencia revolucionaria, sino que incluso pareciera propender hacia la desaparicin de una estructura que es necesaria para esta revolucin, por ejemplo, se insiste en enclaustrar a la JCV, en restringirla al trabajo burocrtico e intelectual, incluso haciendo guerra de desgaste a aquellos cuadros que plantean la necesidad de asumir la lucha en los frentes de masa, la necesidad de que la JCV se acerque al pueblo en la prctica y permita que los jvenes se acerquen a ella, sin tener que ser marxistas-leninistas, porque si esa fuera la realidad no hara falta una JCV.

Asimismo, mientras el pas demanda un PCV que denuncie la corrupcin, que tranque la fbrica del explotador, que incida en las masas para llevarles el marxismo-leninismo, la direccin del PCV sigue hundiendo al partido en el burocratismo, sigue enclaustrndose. El PCV cuenta con gran cantidad de los mejores cuadros revolucionarios de este pas, y es responsabilidad de stos impedir el fallecimiento de tan importante estructura poltica, es necesario que la militancia interiorice que es urgente trascender la inercia que se ha apoderado del partido, o de lo contrario la dinmica del proceso enterrar al PCV, y no podemos darle ese gusto a la reaccin, a la socialdemocracia y al imperialismo norteamericano.

La lucha debe ser entonces contra el imperialismo, contra el reformismo, pero tambin contra nuestros vicios, contra nuestras deficiencias, contra las visiones conservaduristas y burocrticas que poco a poco empujan al PCV hacia su extincin, as como contra el pragmatismo de muchos cuadros que se han ido al PSUV. La lucha no puede ser entre los comunistas del PCV y los del PSUV, la lucha debe ser la de todos los comunistas contra el imperialismo, contra la socialdemocracia y los impostores, pero an ms primordialmente debemos asumir la lucha contra el divisionismo, contra las equivocaciones de nuestro liderazgo, est en el PCV, el PSUV, en el Consejo Comunal o donde sea. No podemos permitir que desaparezca el PCV, ni tampoco podemos permitir que aquellos cuadros que se han insertado en el PSUV para disputar verdaderamente espacios para la causa comunista fracasen. No podemos permitir que se nos imponga un maniquesmo absurdo venga de donde venga, los comunistas debemos luchar unidos, y hacer la lucha contra aquellos que pongan sus intereses personales por delante de la causa, estn en el bando que estn.

Los jvenes comunistas tenemos una responsabilidad enorme en el fortalecimiento de nuestro movimiento, de nuestra lucha a muerte por impedir que los sectores reformistas y traidores se apropien el proceso del pueblo. Debemos aprender a ver la poltica por encima de nuestras diferencias personales, no podemos heredar las rencillas ni permitir que se nos imponga el discurso altisonante contra nuestros camaradas, estn donde estn , siempre que estn all por la razones correctas. Asimismo, tenemos la gran responsabilidad de responder a la expectativa de nuestros camaradas mayores quienes tambin se ven muy afectados por la situacin actual y esperan mucho de nosotros. Debemos luchar con personalidad y decisin contra el burocratismo, el oportunismo, el conservadurismo, el pesimismo que ha impregnado a nuestro movimiento, debemos darle un nuevo impulso, una nueva dinmica a las luchas de los comunistas de esta tierra combativa.

Camaradas, la historia no va a esperar por nosotros, no podemos esperar a que llegue aqul da, debemos construir nosotros mismos los nuevos escenarios. Busquemos la unidad de los comunistas, que no tiene que ser absoluta. Pueden existir las diferencias, lo que no puede existir es resentimiento entre comunistas, no puede existir la descalificacin, pero fundamentalmente no puede drsele prioridad a nuestras contradicciones internas por encima de nuestras contradicciones con la socialdemocracia, la contra y el imperialismo. Venzamos las resistencias que nos acercan cada vez ms a la retaguardia, demos un paso hacia delante, o de lo contrario la historia pasar de largo como un tren sin comunistas a bordo.



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