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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2007

Una conversacin con Eusebio Leal, Director del Programa de Restauracin de La Habana Vieja
"El desarrollo social no slo ha de integrar la recuperacin urbana sino que debe ser el eje de las actuaciones"

Antonio Cuesta
Rebelin


Eusebio Leal es el Historiador de la Ciudad de La Habana y Director del Programa de Restauracin de su Centro Histrico. A la vista de curriculum nadie dira que comenz a trabajar para el gobierno de su municipio con 16 aos, se form de manera autodidacta, y slo doce aos ms tarde pudo acceder a la universidad fruto de su tesn y su capacidad de estudio. Pero todos sus doctorados, ttulos, premios y reconocimientos no le alejan lo ms mnimo de lo que se entiende por una persona afable y natural, cuya conversacin trasmite la pasin y la esperanza que l ha depositado en la obra de su vida, que no es otra que la rehabilitacin de La Habana Vieja.

Eusebio Leal lleg hasta la antigua Constantinopla para participar como invitado en un encuentro de ciudades histricas europeas. Y, merced al trabajo de la Fundacin Cekul, imparti adems dos conferencias en Cadebbostan, en la parte asitica de la ciudad.

En su tercer viaje a Estambul confes haberle tomado por fin el pulso a la ciudad. Una ciudad inalcanzable -asegur- y cuya visin como arquelogo le conmovi por su legado incomparable. Hacia cualquier parte a donde se mire se encuentran valiossimos restos bizantinos y otomanos, la huella de lo que Bizancio signific para Occidente y la prdida que realmente debi suponer para el cristianismo.

Estbamos lejos de La Habana, y sin embargo durante su visita al Palacio imperial de Topkapi, viendo una perspectiva del centro histrico de la ciudad, le vino a la mente su ciudad. Estambul tiene un cierto aire habanero, sus tejados, el mar y como nosotros que tambin tenemos un Bsforo [1], donde casi podemos tocar los barcos que entran a la baha.

La Habana como modelo

Quienes le invitaron queran saber y aprender ms sobre su maravillosa tarea en la recuperacin de una parte importante de La Habana.

Leal la present como una de las siete ciudades histricas cubanas fundadas en el siglo XVI, con muchas arquitecturas en una sola, donde coexisten una atmsfera eclctica con un urbanismo muy particular que se ha conservado y que, como en el caso de Estambul, vive un duelo permanente con su puerto, con su mar.

La Habana Vieja es desde 1982 Patrimonio de la Humanidad. Cuenta con patrimonio monumental riqusimo fruto de varias etapas arquitectnicas. De la influencia espaola, se conservan zonas que recuerdan a pueblos de Extremadura o Andaluca. Nuestro barroco, sobrio en las formas e intenso en cuanto al espritu, fue ms un estado de nimo que un estilo. Y el eclecticismo, a mi parecer lo que ms gust, es todos los estilos y ninguno. En todo caso fiel al espritu de aquel filsofo cubano que se consideraba de todas las escuelas y de ninguna.

Cuando en 1981 se le confiere la responsabilidad de conducir las obras del Centro Histrico de La Habana, la situacin arquitectnica y urbanstica era de absoluto deterioro. Pero a partir de 1994, se determina la autonoma financiera de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana (OHCH) y se comienzan a crear estructuras propias y originales.

La Oficina comienza a tener representacin en las principales instituciones del Estado, pasando a depender del Consejo de Estado y no del gobierno de la ciudad, como era hasta ese momento. Se establece un criterio de restauracin integral, que incluye no slo lo arquitectnico, sino sobre todo lo social, lo arqueolgico, lo cultural...

Adems de contar con un presupuesto propio, se dota a la institucin de personalidad jurdica con lo que se autoriza a realizar operaciones mercantiles, firmar convenios o acuerdos con otras instituciones e, incluso, establecer tasas o tributos en la zona sobre las empresas radicadas en La Habana Vieja.

Un cambio revolucionario

En palabras de Leal, se pasa de una institucin que nicamente se dedicaba a una labor acadmica, divulgativa (conferencias, edicin de libros...) y de gestin del archivo histrico, a un organismo con numerosos departamentos que se ocupan de aspectos tales como la gestin de los museos de la ciudad, un departamento donde actualmente trabajan 267 arquitectos en proyectos de restauracin e investigacin, una entidad financiera, una compaa turstica propietaria de 16 hoteles (previamente restaurados), una cadena de restaurantes, una inmobiliaria, una compaa de taxis, y una empresa de seguridad que ofrece vigilancia no slo para los turistas sino tambin para los ciudadanos.

Todo ello ha creado casi 11 mil empleos en 10 aos; 4 escuelas taller donde se imparten diferentes oficios (albailera, carpintera...), y un aula de primaria en cada edificio restaurado. Esto se hizo as con el objetivo de acercar a los nios al patrimonio cultural, en un centro histrico donde hay problemas de habitabilidad y vivienda.

Segn su director, la oficina ha realizado dos censos ntegros que nos ha permitido reorientar la poltica social y de empleo.

El pueblo se integra en el proceso restaurador

Desde un primer momento se actu sobre las cuestiones colectivas al no poder hacerse sobre todas las individuales. Se cre por ejemplo un hospital materno infantil, que tambin trata otros temas como el SIDA, las adicciones, y a nios con alta discapacidad tratando a la vez de atender y formar a sus padres. Tambin se llev a cabo un centro para la tercera edad y se inici un programa de viviendas sociales para ancianos que viven solos o matrimonios mayores que no tienen ms familia.

Desde el punto de vista cultural existe un intenso programa mensual de conciertos, recorridos, exposiciones... Y un trabajo sistemtico de arqueologa, casa restaurada, casa excavada. De ese modo, hemos podido recuperar una arqueologa urbana del periodo moderno que ha permitido a la ciudad conocerse como no se conoca, asegur Leal.

La OHCH cuenta adems con una emisora de radio, un canal de televisin, un peridico digital, y un portal en internet (http://www.habananuestra.cu/).

Visin global

La institucin que dirige Eusebio Leal mantiene relaciones con ciudades histricas de todo el mundo, sobre todo de Amrica y Europa, y misiones de cooperacin en numerosos lugares. Cuba es una isla en lo geogrfico pero no en lo cultural, explic.

Pero la tarea en La Habana no es fcil, y por ello pidi que se estudie su trabajo antes de juzgarlo y que nos miren con ojos de amor y no judiciales.

Desde su punto de vista la ciudad debe ser habitada y renovada permanentemente, a diferencia de otra poca en que se crearon conjuntos habitacionales fuera de La Habana, buscando la solucin a una necesidad. Pero, matiz, estamos en contra de hacer 'fachadismo', no queremos que las cosas parezcan bonitas, tratamos de recuperar de dentro hacia fuera, y la gente tambin se opone a que se pinte el exterior si no est arreglada la vivienda.

Nosotros no estamos de acuerdo con la restauracin comercial sino cientfica. Hay que actuar desde una perspectiva de servicio y no de poder, huyendo de la burocracia y en contacto directo con los ciudadanos. Yo recibo cientos de cartas mensualmente, y trato de dar contestacin a todas. Y, ms all de solucionar sus cuestiones, lo que la gente agradece es que los haya escuchado, porque el 99% de las mismas son problemas humanos y no arquitectnicos o arqueolgicos.

Trasladar la experiencia

Eusebio Leal explic que aunque en un principio la tarea estuvo circunscrita a La Habana Vieja, en la actualidad tenemos obras en varios sitios de la ciudad. Con ello hemos tratado de trasladar ese modelo a otros puntos porque creemos que es tambin posible realizar algo similar a lo que ya se ha hecho en el centro histrico. La recuperacin del patrimonio cultural es algo que desde diversos crculos intelectuales y artsticos se entiende como una necesidad, y nosotros, que hemos realizado importantes avances en otros terrenos, creemos llegado del momento de realizarlo en ste.

El modelo de La Habana Vieja, el proyecto sustentable (mejora mediante autofinanciacin), es una posibilidad real que hemos demostrado su viabilidad y que puede ser llevado a cabo en otros barrios con otras particularidades que no tienen porqu estar basadas en el turismo. Nuestro trabajo convirti en poesa una realidad llevando a cabo lo que era slo una utopa [2].

Cuando alguien ve el olvido en el que se encuentran muchas partes de La Habana se siente oprimido. Pero del mismo modo que ahora se ve el centro histrico, podra ser el resto de la ciudad.

Lo ms importante de cuanto hemos realizado ha sido demostrar que era viable la idea que tenamos. Hemos creado la palanca, la herramienta, para mover de forma equitativa el desarrollo social y humano en una parte de la ciudad. En ese sentido todo el trabajo del hospital y de la atencin social a ancianos, a discapacitados, etc. Nosotros hemos conseguido integrar algo que nunca se discute o se plantea en los gabinetes de restauracin, encerrados como estn en su torre de marfil y hablando de conceptos o criterios alejados de las personas que habitan en la ciudad. Para nosotros, por el contrario, el desarrollo social no slo est presente sino que es el centro de nuestras actuaciones. Esto es muy importante, porque las obras realizadas son una pequea parte con respecto a las que quedan por realizar.

Pero tan magna obra no provoca la felicidad que cabra esperar en su autor, ms que alegrarme de lo ya hecho, me entristece pensar en todo lo que no podr terminar. Siempre digo que para llevar a cabo todo lo que deseara necesitara otra vida, o quizs dos. Si tuviera que empezar de nuevo con la experiencia adquirida, no cometera ciertos errores y no dara las vueltas que en ocasiones he dado para llegar a un punto.

La visin de su ciudad es como un gran parque nacional, donde naturaleza y patrimonio humano se dan la mano. Y confes su satisfaccin cuando ve a las familias salir a pasear, en los das de fiesta, por las calles disfrutando del conocimiento de nuestro patrimonio ahora recuperado. Y que en ocasiones me detengan por la calle para darme las gracias, y sobre todo cuando este agradecimiento proviene de jvenes.

El papel del turismo

No defendi el turismo pero consider que tampoco debe ser satanizado, lo que no se debe hacer es dar al turista una falsa imagen del pas. Cuba es ms que baile y mujeres -afirm-, tenemos otras cosas valiossimas, la naturaleza y el patrimonio humano. Es importante crear condiciones para que en la actividad turstica haya un equilibrio entre los que vienen y los que estn. Confes que fue muy duro, en una poca felizmente pasada, la forma en que se sufri ese desajuste.

Pero en el caso de Cuba, el turismo puede ayudar a romper el bloqueo que existe sobre la isla, y ayudar para que los visitantes se lleven una idea de lo que son nuestros valores y nuestras particularidades, y en eso todo el mundo debe participar. Segn su idea, para que este concepto triunfe se debe implicar a todas las personas, pues cada ciudadano es un representante de Cuba. La imagen que se lleven los turistas al exterior es de vital importancia.

El valor de la Revolucin

Para el Historiador toda esta inmensa obra ha podido tenido lugar gracias a la Revolucin y a la voluntad poltica de preservar el patrimonio cultural sin venderlo. Una de las iniciativas ms importantes ha sido la de haber formado y preparado a numerosas personas para esta tarea. Una cosa impensable para los pases pobres, razn por la cual estn culturalmente saqueados y con gran parte de su patrimonio en los museos de Europa o Estados Unidos.

Si se quisiera realizar algo similar a lo llevado a cabo en La Habana Vieja en otro lugar del mundo, tendra que haber socialismo o al menos haberse llevado a cabo una revolucin social. Para nosotros eso ha sido determinante -seal orgulloso-, pues en un sistema de propiedad privada las recuperaciones de los cascos antiguos de las ciudades, en Europa y tambin en Amrica, generan la desertificacin y la privatizacin del centro. Desde el primer momento entran en juego intereses urbansticos, aparecen los especuladores y los objetivos del proyecto de rehabilitacin se apoyan en la obtencin de beneficios econmicos.

La Habana espacio ecumnico

Frente a la peregrina idea del Choque de civilizaciones y contra la tendencia neoliberal de borrar las particularidades culturales, Eusebio Leal defendi un espacio de dilogo y encuentro. Y a este respecto las races religiosas han reaparecido en La Habana como un valor propio de lo que sentirse orgulloso.

Dijo Leal que al iniciarse la recuperacin de nuestro patrimonio cultural fuimos conscientes de que exista un componente religioso que haba sido sepultado y olvidado. En La Habana Vieja, por ejemplo, haba una comunidad sefard que provena desde los primeros tiempos de la colonizacin -llevaban siglos en La Habana Vieja- pero se encontraba diseminada. La rehabilitacin de la sinagoga fij un rasgo de identidad y ayud a entender a los cubanos que esa creencia no les era ajena. Algo similar ocurri con la cultura rabe, procedente de la emigracin ocurrida sobre todo a partir del ltimo tercio del siglo XIX y en su mayor parte cristianos maronitas. Crearon sus centros de encuentro, establecieron sus comercios y restaurantes... Ahora con la recuperacin de uno de sus espacios se ha dotado a la ciudad de un lugar para la oracin, que adems puede ser usado por los visitantes extranjeros musulmanes. Tambin la iglesia ortodoxa, con vnculos antiguos, ha visto como se reabra una catedral gracias a la ayuda del Patriarca Ecumnico de Estambul. Y la ortodoxa rusa, que dar servicio a muchos ciudadanos originarios de la antigua Unin Sovitica. Adems, por supuesto, de la iglesia catlica, la protestante, la afrocubana y las logias masnicas que tambin existen en La Habana Vieja. Todo ello hace que los nios que tenemos en nuestros centros convivan con estas realidades como algo propio y no ajeno a la cultura cubana.

Y finaliz puntualizando, considero que esta labor ayuda a crear un espacio de encuentro de culturas y no de choque. Pero tampoco de tolerancia. La tolerancia es algo que detesto, no quiero que la gente se tolere sino que se respete. Nuestra aspiracin suprema en estos momentos en que la globalizacin trata de homogeneizar el pensamiento y la cultura es marcar un camino propio que ponga en valor la singularidad que como pueblo hemos ido adquiriendo gracias a todos esos componentes con los que nos hemos formado.

Suerte y que as sea.

* Antonio Cuesta es corresponsal en Turqua de Prensa Latina.

Notas:

[1] Bsforo en turco significa estrecho.

[2] Ignacio Ramonet recuerda que a principios de los 80 Eusebio Leal, recin nombrado restaurador de la vieja Habana, le invit a recorrer las calles y plazas del laberntico casco antiguo donde predominaban las ruinas y suciedad. Y cmo, 25 aos despus gracias a su excepcional talento se ha recobrado el maravilloso encanto de la parte histrica de la ciudad. (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=27228)



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