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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-07-2007

Insistencias a propsito del XVII Festival Internacional de Poesa de Medelln
Poesa Revolucionaria

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin/Fundacin Federico Engels


La mano que maneja la pluma vale tanto como la que conduce el arado Arthur RIMBAUD

El estado actual del espritu en plena guerra simblica.

Advertencia beligerante: hay que tomar el cielo por asalto. La realidad no es cosa del otro mundo.

Con la alquimia de la revolucin y su poesa hay que ir contra la enfermedad y la decadencia capitalista. Contra toda burocratizacin de la vida. No hay un slo medio de accin que no debamos emplear y eso incluye al amor, a la poesa no humillados, no hambrientos, no ignorantes, no explotados. Contra los intereses bancarios, la plusvala, las burocracias, los monopolios, las buenas conciencias, los redentores, las sectas y los represores. Contra la barbarie sus noticieros, los decretos presidenciales, los recortes salariales, la desecacin del poder adquisitivo Contra el genocidio en los hospitales pblicos o privados sin medicamentos, sin gasas, sin platos, sin solidaridad. Contra la miseria intelectual en las escuelas pblicas, en las universidades pblicas, en los institutos de investigacin. Contra el crimen organizado por las burguesas en los recibos de telfono, la luz, el agua, el gas Contra el hambre, el desempleo, la vejez nufraga, la niez desvencijada, el futuro ciego, el pasado amnsico. Contra el capitalismo esquizofrnico, sus bajezas y su odio. Contra el capitalismo bandolero de ojos glidos. Contra este tiradero de almas machacadas por los lagartos de la usura. Contra la poesa fabricada para la vanidad salivosa. Contra todo engendro vomitado a destajo en trances de cursilera negociable. Contra la palabrera santificada entre genitales de calenturas patrioteras. Contra los retrucanos eyaculatorios de poetastros complacientes con la burguesa. Hay riesgos como nunca en las circunstancias presentes. Es imposible prolongar esto que vivimos, es intil aferrarse a este muladar. Somos reos de la miseria y la barbarie.

Retrato del capitalismo.

La Cultura burguesa se ha convertido en herramienta de seguridad nacional; en guerra ideolgica de intensidad variable que se regula segn los imperativos de control de conciencias ms y caros al rgimen de explotacin. No tragaremos ms odio de sus dioses institucionales. No santificaremos sus crmenes. Hoy se hace pasar por poesa (y nos la imponen) la basura decorativa de artistas alquilados para disfrazar estticamente la miseria. Mueven la cola y hacen gracejetas al patrn que compra obra. Unos hacen moneras para ganarse becas o presupuestos y otros las hacen porque no les queda ms remedio, algunos viven amargados por la humillacin. Se hace pasar por poesa el idealismo solipsista y la obscenidad nihilista ms impunemente disfrazada de arte. Se hace pasar por poticas las payasadas de los comerciantes mass mediticos. La burguesa no produce su poesa inocentemente. La poesa burguesa es parte de un arsenal de guerra ideolgica, puesto a fabricar jabones para lavar la sangre derramada por una civilizacin que no encuentra dnde esconder todos esos muertos que produce minuto a minuto. Todos los instructivos ideolgicos burgueses que se esmeran en embellecer la propiedad privada, la familia, las instituciones militares y el devenir de gobiernos vidos de violencia rentable, se suponen dueos de las conciencias donde depositan sus deyecciones poticas su proyecto esclavista.

Esto es una monstruosidad y ha sido muy costosa. Este amasijo de cadveres que la burguesa esconde bajo el tapete de la alienacin nos taladra con su angustia y modorra de camposanto televisivo. Nos taladra con sus estertores ms obscenos mientras temblamos en las fauces de la bestia. El imperialismo neo-nazi avanza, hay superexplotacin en todas partes. Los rebeldes sobreviven perseguidos, calumniados, encarcelados, o exiliados. Crece la burguesa del mercado global, la guerra ideolgica en los misiles y en los mass media. Arrecia la persecucin de los lebreles neoliberales en fbricas, aulas, oficinas, calles... Arrecia la represin contra el arte, la ciencia, la creacin, la inteligencia que no se bajan los pantalones. Se llamen como se llamen, publiquen lo que publiquen o se premien como se premien.

En general el esmero, detalle, pulcritud y palabrera con que se elaboran muchas de las obras poticas al servicio de la burguesa, son plpitos para un clientelismo que extorsiona a los pueblos con la jugarreta de un saber iluminado de genio burocrtico concentrado en su vanidad de poder. No faltan especialistas de mercado, ttulos ni argumentos de clase, son impecables en la logstica de las prebendas y canonjas. Son suficientemente escolsticos y eclcticos, y, sobre todo, son eficientemente demaggicos. Rinden informes detallados, hacen pasar por riqueza potica una red miserable de auto-proclamaciones llenas de aplausos para un rey tuerto que gusta de tragar ojos de sbditos. Algunos ganan premios internacionales. Muchos poetas hoy convertidos en sepultureros de utopas, proclaman sin rubor el paraso terrenal de las economas de mercado y festejan la libre competencia mercantil de la Poesa. Los poetas yupies aplauden. Remember Octavio Nobel Price.

Somos testigos, protagonistas y vctimas de una guerra ideolgica virulenta empeada en imponer los valores ticos, estticos y morales burgueses ms nocivos y aberrantes. Padecemos el gran embrollo de las reorganizaciones mercantiles trasnacionales que, en sus rebatingas, se esmeran para adoctrinar a las sociedades con moralejas empiriocriticistas, pragmatistas y tecnocrticas. Se asesina al espritu rebelde, sus creaciones, enseanzas y comunicaciones a cambio de criterios post modernos neoliberales que entienden al Estado como hoobie gerencial. Se hace pasar por poesa la payasada burguesa que produce adornos para la explotacin. La idea burguesa de poesa con que se envenena al mundo, es poesa decorativa, masturbatoria o mercantil. Desplante para desesperanzar al mundo. Aniquilamiento del entusiasmo dispuesto, con todos los recursos posibles, para decretar el fin de la historia y la muerte de las utopas. La Poesa ha sido secuestrada por el capitalismo para frenar al espritu y para someterlo al negocio burgus. No se puede (o debe) pensar la Poesa al margen del estado que guarda objetivamente el desarrollo de las fuerzas productivas, al margen de la lucha de clases, al margen del debate Capital-trabajo. No se debe pensar la Poesa al margen del trabajo, sin los trabajadores, sus circunstancias, las calamidades que los marcan y las potencialidades liberadoras posibles.

Reinan los recortes presupuestales ms violentos en materia de gasto social, Cultura, Educacin, Salud. En Mxico por ejemplo, existe una escalada terrorista gubernamental empeada en devastar el trabajo intelectual o artstico rebeldes, desde la investigacin cientfico-tecnolgica, hasta los salarios de los docentes. Hay cada vez menos recursos econmicos asignados para equipar escuelas, universidades, institutos y museos si no son complacientes con el aplauso a la indiferencia y el saqueo. Hay ms soldados mercenarios en las calles. Abundan los libros de autores conniventes con el sistema, se crean slo centros Culturales para desplantes individualistas y mafias intelectuales y se fortalece cierta satanizacin ideolgica que tilda de aburrido todo lo que es, invoca y sostiene crticas. Los nios, adolescentes, jvenes y adultos escriben y leen menos y peor. Ahora se difunde la idea de que todo proyecto potico debe ser rentable y se le somete a leyes de comercializacin desleales. Hay ms represin contra los movimientos sociales. Libertad para los luchadores sociales de Atenco libertad para los luchadores sociales de Oaxaca!

A desengaarnos poetas:

Nadie se crea Mesas, nadie se sienta Salvador de la Humanidad slo por escribir poemas. La Poesa slo se desarrollar sobre sus mejores conquistas, (dialctica y colectivamente), cuando la sociedad logre su emancipacin definitiva. Y permanezca armada para defenderse. Mientras tanto los logros mejores son slo ndices de un grado de avance importante pero parcial. Los poetas, pintores, msicos, teatristas, vdeoastas, intelectuales, bailarines no son ms dueos ni ms hacedores de Cultura que los obreros, los panaderos, los electricistas... La idea de creacin potica restringida a inteligentes o genios reproduce la separacin clasista de la sociedad y la fetichiza. Los talentos individuales, que son innegables, deben explicar histricamente a qu intereses sirven a que riqueza colectiva le deben su obra. Estamos sometidos a un modo de produccin potica oligarca y burocrtica porque estamos desorganizados. Hay vicios no poco esnobistas en muchos productores de poesa envenenados de vanidad que impiden la autoconciencia de s como trabajadores necesitados de una organizacin poltica para una lucha emancipatoria. Se trata de una soberbia indvidualista paralizante y repelente a la crtica (y la autocrtica). Podr cambiarse?

Es impensable una transformacin potica sin una transformacin social profunda. Es necesario un programa de transicin Potica atado a un programa de transicin general que tenga por ejes principales la lucha antiimperialista y la destruccin del capitalismo. Nuestras armas no son distintas a las armas comunes en funcin revolucionaria. Es decir, el arma no es una representacin simblica de lo que la lucha y el mundo son, sino herramienta de destruccin-construccin bajo la brjula de un programa revolucionario. Tatuado en las armas para la guerra simblica. Con la potica engendrada por la revolucin, el arma de la poesa debera ser, adems, relato de la gesta gracias a necesidades conscientes y a una imaginacin colectiva no alienada. Las armas de la poesa revolucionaria deben trabajar en el relato de una praxis transformadora que recuerda siempre sus objetivos como un reloj histrico que apunta, con sus manecillas, la hora del triunfo simblico tambin.

La realidad impone problemas nuevos, exige luchas nuevas y estrategias nuevas. Dejemos de esquivar, levantemos la poesa revolucionara contra la vida miserable a que nos condenan a vivir. Levantemos unidos la poesa revolucionaria como ejrcito de luz, contra las emboscadas. Al lado (o detrs) de millones de obreros que levantan al cielo sus banderas de aurora, la nica esperanza, la ltima esperanza contra el hambre eterna y el descorazonamiento, contra la angustia que cuelga de los pechos. Contra las alucinaciones de la angustia tantos siglos acumulada como lgrima inmensa. Contra la muerte infiltrada de rapsodias burcratas, infiltrada de pianos tenues y banderas camalenicas con transfusiones elctricas de pesadilla y fatalidad en nombre de un idiota.

Ser pedir mucho que todos nuestros poemas giren por la palabra Revolucin. Por una Revolucin que impulse para salir de los marcos desesperantes de la vida miserable, la debilidad y la impotencia?

Qu Hacer?

Puede afirmarse sin exageracin que jams la civilizacin humana estuvo amenazada por tantos peligros como lo est hoy. Los vndalos con la ayuda de sus medios brbaros, es decir, harto precarios, destruyeron la civilizacin antigua en un limitado rincn de Europa. Actualmente es la civilizacin mundial completa, en la unidad de su destino histrico, la que se tambalea bajo amenaza de unas fuerzas reaccionarias armadas con toda la tcnica moderna. No slo pensamos en la guerra que se avecina. Ya, desde ahora, en tiempos de paz, la situacin de la ciencia y del arte se ha vuelto absolutamente intolerable.Manifiesto por un Arte Revolucionario e Independiente.

No nos ilusionemos con una Poesa Revolucionaria ideal, perfecta dogma de sectarios. Mejor trabajemos en una Revolucin Potica permanente que apunte a una transformacin general de los valores, a la ruptura y la descalificacin de la lgica explotadora a la que es inexcusable perseguir hasta la extirpacin de todos sus reductos.

Una guerra revolucionaria de la vida para arder tambin con poesa en el cielo que nos pertenece. Aniquilar este infierno absurdo y decadente incluso con la pcima de la poesa revolucionaria. Aplastar todas las trabas hasta con martillos verdaderos. Impulsemos la Poesa Revolucionaria primero tica que esttica como un arma, forma superior de lucha, del poeta necesario que es, primero, revolucionario. Por qu no? Poeta militante de la libertad, trabajador, obrero de los ejrcitos emocionales contra de todas las opresiones. Poeta militante revolucionario para elevar la conciencia sin mesianismos idiotas en plena lucha de clases. Poetas revolucionarios para la resolucin de los problemas en la vida prctica.

Andemos por el mundo organizando siempre nuestro renacimiento de revoluciones que traer sus cajones llenos de pjaros tiernos. Andemos con una tempestad de revoluciones en la garganta para que chapotee la lucha en todas nuestras palabras mejor pensadas. Nacer una revolucin armada tambin con poesa. Revolucin poesa en s por todos los poros vuelta conciencia en imgenes beligerantes exigentes y en accin. Quebremos todo exclusivismo de la poesa. Cambiemos al mundo (tambin) con un programa mundial de la Poesa construido por una humanidad dispuesta a sacudirse la explotacin, organizada de una vez por todas. Para siempre. Programa de la Poesa como estrategia de vida revolucionaria.

Hacer de la Poesa Revolucionaria, la tica y la esttica del futuro, la poesa de lucha y liberacin. Hacer la Poesa necesaria con sus fulgores interiores y exteriores rumbo a la magnificencia misma de la humanidad y su luz de metralla estremecedora. Belleza convulsiva de una revolucin tambin potica que transforme al mundo... que transforme la vida. Poesa Revolucionaria para la reclasificacin sistemtica de todas las cosas segn un orden socialista. Poesa para terminar con la propiedad privada y el Estado burgus, desterrar la miseria, el hambre, la ignorancia y la enfermedad. Aniquilar la usurpacin de las fuerzas y talentos expresivos y su sometimiento. Impulsar la Poesa Revolucionaria con trminos nuevos del espritu y de las armas obreras. No sern los poetas quienes hagan la revolucin, sern los obreros y los campesinos organizados bajo un programa en el que no estar ausente una tctica y estrategia poticas aportadas por revolucionarios poetas llamados a sumarse en la lucha como un guerrero ms, bajo crtica y autocrtica permanente, acompaante de los protagonistas y protagonista a su vez. No habr Programa coherente de la Poesa Revolucionaria si se omiten las condiciones concretas donde se produce y de quienes la producen. Es indispensable establecer que en una sociedad dividida en clases el debate sobre la Poesa es ineludiblemente un debate de clase. La Poesa no es un fenmeno que puede despegarse de las condiciones concretas y las necesidades colectivas.

La revolucin, el acto de amor y el acto de poesa no son incompatibles.

Urge una revolucin potica de smbolos grandes y aguerridos vanguardia del espritu, de la sensibilidad, de la poesa. Poesa para organizarse, congregarse, unirse, participar, comunicarse insurreccin, revolucin, revolver, perturbar y sobre todo construir. Revolucin permanente. Esta idea de revolucin unida a la poesa no es otra cosa que la poesa al servicio de la revolucin. La comprensin de esta premisa complementa toda nuestra tctica y estrategia mostrar al amor como una ceremonia (un lenguaje) que no se realiza a espaldas de la sociedad y que es una necesidad primordial para una vida que se dignifique en y con la lucha. Lucha en primera y ltima instancia con amor revolucionario en un mundo en transicin hacia un amor revolucionario permanente. El amor es en nuestra definicin guerrera, reconocimiento de la revolucin en la persona amada, es la libertad, es ceremonia, purificacin y piedra de fundacin: el misterio de la persona libre. La poesa se hace en el lecho como el amor. Sus sbanas deshechas son la aurora de las cosas. La poesa se hace en los bosques y en las fbricas, en las escuelas y en los lmites. Debe tener todo el espacio que necesite. Para preguntar por la hora de la revolucin la humanidad debe preguntar por s. Entonces otro mundo puede nacer de la contradiccin entre lo que vivimos y cmo queremos, debemos, merecemos vivir. Puede nacer una revolucin ah donde la conciencia se disponga a evitar toda cada en la miseria del mundo. Eso ser tambin potica revolucionaria que, de la teora a la prctica, y viceversa, contribuya, objetiva y subjetivamente, en la destruccin del imperio burgus y al ascenso del espritu libre, hacia una humanidad plena.

La Poesa Revolucionaria debe elevarse exponencialmente sobre el nivel de vida actual. Elevarse no significa desprenderse de la realidad social, enajenarse, ni olvidarse. Implica la comprensin de una humanidad nueva, de las leyes de su desarrollo, y la comprensin de todas las antinomias y contradicciones de la sociedad clasista y de la divisin social del trabajo. Implica poner toda capacidad de abstraccin al servicio dialctico de la concrecin y viceversa.

Impulsemos la Poesa Revolucionaria contra todo lo que nos impide luchar juntos. Poesa Revolucionaria para trabar un debate que eleve la conciencia contra la lgica de la miseria. Poesa Revolucionaria para reunir fuerzas, para dar fin a toda la farsa siniestra del capitalismo, para aniquilar la esta pulsin burguesa delirante y enloquecida que nos explota, derrotar a este circo de bestias asesinas.

Poesa de vida. Poesa estremecimiento y palpitacin devenida de la prctica toda, en el hacer del mundo una procuradura permanente del estado potico. La felicidad misma. El desarrollo de la poesa es desigual y combinado. Nuestra voz bien puede ser la voz del otro que cohabita bajo el techo domstico de la miseria desaforada. Nuestra voz bien puede tener armona distinta, para que se oiga entre el bramido de las bestias, para que sobre ella se balanceen las esperanzas ms frtiles y nuevas. No hay, pues, poesa sin ideologa como no hay clase social sin produccin cultural. Y estamos en guerra. No existe la poesa por la poesa misma.

Impulsemos la Poesa Revolucionaria como tarea suprema para participar conciente y activamente en la preparacin de la Revolucin Permanente. Poesa para participar de manera organizada, social e individual, en el ascenso del sentido y drama de la revolucin, en sus nervios ms ntimos, para dar una encarnacin poderosa al trabajo humano supremo de transformar al mundo. No sometidos a burocracia o secta alguna. No aceptar la felicidad por etapas o en un solo pas. Impulsemos la Poesa Revolucionaria para organizarnos, que sea la organizacin, en lo posible, expresin de avance potico tambin, contra nuestra situacin es francamente atrasada, poco inteligente y acaso miserable.

Poesa Revolucionaria que renacer con la humanidad desde la noche de la miseria y la barbarie, bajo el pico de una cigea con cabellos de arco iris moradora de estrellas. Poesa Revolucionaria florecida en el cielo que tomaremos por asalto con la direccin inflexible del corazn lmpara que envuelve un pecho melodioso con las llamas de poesa que ya ilumina la bveda de la revolucin aeronauta.

La poesa revolucionaria florecer ensimismada sobre las voces obreras nuevas. Lo sabremos sin secretos, saldr como un arco-iris, como un tranva, saldr una selva haciendo el amor y del amor su flecha catarata. Como una ruta hacia el horizonte de la revolucin ahora lucirnaga-volcn del futuro donde los astros crujirn las entraas y el cielo cruzar la garganta del poeta.

Esta Poesa Revolucionaria desafiar al silencio incluso con blasfemias y gritos hasta que caiga el rayo ansiado que nos llevar al otro lado de lo consciente y lo inconsciente como el fuego de una orquesta de sirenas cuna de lenguas contra la barbarie de humanos infestados de preceptos burgueses. Poesa revolucionaria para escuchar la elocuencia de las estrellas y la oratoria del rbol, del alma y la luna almendra. Poesa protesta en gritos ocenicos y arao al destino miserable que nos han de los miserables verdaderos.

Poesa Revolucionaria que hablar sobre la hora de vivir la libertad como instinto contagioso de campanas desafiantes. A estas horas el sol tantea el ltimo rincn donde se incuba la poesa revolucionaria. Y nace una selva mgica de embriones que suben su canto en mil barcos. Es hora de despertar en todas partes nuestras certezas de pjaros ansiosos de amanecer la vida y nada sea lo mismo. Poesa Revolucionaria para que el paisaje se llene de locuras frescas y vaya y venga la humanidad de la tierra al cielo, del cielo al mar, buscando las cosquillas de las espigas. Poesa estado superior de las imgenes... realizacin purificada y purificante...materialista y dialctica.

La Poesa Revolucionaria deber tener el mismo poder que los ojos de la amada. Nos har pensar en un comienzo del mundo nuevo entre poemas revolucionarios como incendios csmicos que se propagan e iluminan consumaciones de lengua de corazones. Las llamas de la poesa revolucionaria que se junta el poeta calientan su garganta con claros de luna. Por cada poema revolucionario el cielo parpadear aerolitos testigo en todos los frentes donde se libre una lucha real contra la ignorancia.

La poesa revolucionaria estallar en luminarias mojada de mares no nacidos hay que trabajar sobre la poesa con la poesa para la revolucin en caliente, desde una concepcin de clase. Hay un espacio despoblado que es preciso poblar con poesa revolucionaria, con semillas abiertas, juegos y aerolitos de violn que nos traen el recuerdo del horizonte nuestro.

La imaginacin al poder. El poder a la imaginacin. Impulsemos esa Poesa Revolucionaria que tiene un mirar de vrtigos. Alborada que borda certezas sobre el cielo que tomar por asalto y del que todos tomaremos tinta sin nombre. Poesa lengua de obra y lucha que hablaremos para siempre vertiginosos. Belleza convulsiva que abrir para siempre esta caja de mil fondos llamada humanidad. Deberamos re-inventar, con poesa revolucionaria y a partir de sus logros mximos, las obras todas dadas hace siglos. La hora de la poesa revolucionaria es tambin una hora de transformacin de nuestras necesidades en rompecabezas bastante ms refinados. Los conjuntos naturales de objetos y de fenmenos, tocados por la poesa revolucionaria, ya no coinciden con nuestros pensamientos ordinarios.

Impulsemos la Poesa Revolucionaria porque es posible, para lo inmediato y lo mediato. Para lo de hoy y lo de siempre. Por lo legal y por lo legtimo. Por la esperanza y por la panza. Por la dignidad y por la espontaneidad. Por el humor y por el amor. Por el salario y por el ideario. El caso es que una buen da quiz cuando el cansancio y la rabia nos antesalen a la noche, antes de caer dormidos, percibiremos ntidamente articulada, hasta el punto de que resulte imposible cambiar ni un solo elemento, la imagen de una revolucin plena, no ajena al sonido de nuestra voz, de cualquier voz, como una frase nueva que llegar hasta nosotros sin llevar en s el menor rastro de distancia y que, segn ciertas revelaciones de la conciencia, nos ocupara el resto de la vida. Esa frase, la frase revolucionaria, parecer, en un insistente, casi atrevida como el cristal. Aparecer como un lenguaje nuevo de guerra potica, que no podr entenderse ms que hundiendo sus races en el humus revolucionario de los obreros y los campesinos para nacer como una planta nueva siempre. Grabemos rpidamente tal frase en la memoria, y, cuando nos dispongamos a pasar a otro asunto, el carcter orgnico de la frase retendr nuestra atencin. Y entonces poblaremos su vientre con una militancia nueva que se prolongara en la sangre a que responderemos sobre el surco de un arado de luz y ojos enaltecidos.

En el examen de la historia no slo hay que saber, sino que hay que saber de una cierta manera potica. Tiemblen farsantes, uno conoce muy bien sus estrategias. Estamos en pie de guerra con nuestro cielo lleno de estrellas que esperan convertirse en poesa revolucionaria, con salpicaduras de astro que sopla sobre el pecho montaas a altura de los deseos. El entusiasmo intacto. Vivitos y coleando. Nos daremos la vida, desde esta muerte que nos dan y contra ella, si juntamos todas las frases revolucionarias, si las organizamos, aqu y all, para tomar el cielo por asalto, hoy cercado con balas.

Por una Corriente Internacional de la Comunicacin Hacia el Socialismo

Ensayo copyleft que puede ser reproducido libremente, se agradecer respetar su integridad, mencionar al autor e informar dnde ser utilizado.


Fernando Buen Abad Domnguez

Es Doctor en Filosofa, Mexicano de nacimiento, es especialista en Filosofa de la Imagen, Filosofa de la Comunicacin y Crtica de la Cultura. Posee experiencia en produccin flmica, televisiva, radiofnica, y editorial. Desarroll actividades de investigacin y docencia universitaria en Mxico, Argentina, Chile, Venezuela y Estados Unidos entre otros pases. Es director del Instituto de Investigaciones sobre la Imagen, miembro de la Asociacin Mundial de Estudios Semiticos, Miembro del Movimiento Internacional de Documentalistas, Colaborador de la publicacin digital Rebelin y otras revistas en Internet. Ha sido jurado de diversos festivales cinematogrficos internacionales: el Festival Internacional Tres Continentes, el Aljazeera International Festival, el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, el Festival Internacional de Cine para la Infancia y la Juventud y The New York University Film Festival, entre otros. Es miembro de la Fundacin Federico Engels e integrante de la Corriente Marxista Internacional, miembro del Consejo Consultivo de TeleSur y actualmente es Vicerrector de la Universidad Abierta de Mxico.





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