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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-07-2007

Marruecos
La inocencia robada

Amina Barakat
IPS


Para Habiba Hamrouch, criar a su hija Sanaa es su "revancha", su respuesta a las tradiciones, el abuso y la indiferencia que abonan la explotacin de miles de nias marroques como empleadas domsticas.

Las leyes de este pas del norte de frica prohben trabajar a los menores de 15 aos, pero el incumplimiento es comn.

Muchos hogares emplean como domsticas a nias, algunas de apenas cinco aos de edad, que deben soportar agotadoras jornadas, varias formas de maltrato cuando su trabajo es considerado insatisfactorio e incluso abuso sexual.

Adems, se niega con frecuencia a las nias acceso a la educacin, a la atencin mdica y a una alimentacin adecuada.

"Pas por toda clase de experiencias cuando fui entregada a una familia en 1990", narr Hamrouch. "Son recuerdos muy malos. Solo tena ocho aos cuando empec a trabajar."

Sus dos hermanas tambin se convirtieron en empleadas domsticas. Hamrouch dijo que su madre era muy sumisa con su marido y que "nada poda hacer salvo llorar en silencio". "Realmente pasbamos necesidades", afirm. "Odi a mi padre por lo que me hizo."

Hamruch tiene ahora 22 aos, est casada y es madre de dos hijos: una de 10 aos y un varn de dos. Y est haciendo todo lo posible para asegurar que la vida de sus nios sea diferente a la suya. Sanaa asiste a la escuela y tiene buenas calificaciones.

"Mi pequea es mi revancha. Voy a hacer todo lo que est a mi alcance para que ella estudie y yo misma estoy asistiendo a clases para poder asegurar un futuro para mis hijos", afirm.

Hafida Hosman*, de 18 aos, logr escapar a una vida de explotacin gracias a un vecino.

"Tena 14 aos cuando mi madre me entreg a una familia rica de Rabat. El hijo, un adolescente de 16 17, hizo todo lo imaginable para aprovecharse de m cuando sus padres no estaban en la casa y yo no poda decir nada al respecto", relat Hafida a IPS.

"Incluso su primo, un mocoso espantoso, me pellizcaba el trasero cada vez que iba a la casa. Eran tan mal criados que nadie me creera que eran los amos y que tenan permitido hacer lo que quisieran", agreg.

El acoso sexual es tab en Marruecos. Muchas vctimas evitan denunciarlo. Escapar no resulta fcil, ya sea porque carecen del dinero necesario o por temor a que sus empleadores las denuncien a la polica.

"Es escandaloso ver a nias en edad escolar empleadas como sirvientas", afirm Fouzia Tawil, de la no gubernamental Asociacin para la Defensa de los Derechos de las Mujeres y los Nios con sede en Casablanca, la capital econmica del pas.

"Su lugar es un pupitre, con un libro entre sus manos, no con un trapo de piso o una escoba que es mucho ms grande que ellas", declar Tawil a IPS. "Entre el lavado de platos, el trabajo del hogar y el cuidado de los nios, se les roba la infancia."

El irrisorio pago que reciben por su juventud perdida es, en general, entregado a los padres. "Jams vi el dinero en todo el tiempo que trabaj all, hasta que cumpl los 17", record Habiba.

El gobierno calcul en 2001, en un informe elaborado con el apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), que unas 22.000 menores de 18 aos trabajaban en hogares ajenos en grandes ciudades como Rabat y Casablanca. No existen estimaciones ms recientes.

Cincuenta y nueve por ciento eran menores de 15 aos, analfabetas y de familias pobres.

La organizacin de derechos humanos Human Rights Watch (HRW), que tiene su sede central en Nueva York, advirti hace dos aos que la mayora de esas nias y adolescentes trabajan sin descanso entre 14 y 18 horas diarias, los siete das de la semana.

Sus padres reciben por esa labor una paga de entre cuatro y 11 centavos de dlar por hora, asegur HRW en un estudio titulado "Dentro de la casa, fuera de la ley: Abuso de nios trabajadores domsticos en Marruecos".

"El salario mnimo en Marruecos para otros trabajos no rurales es de 1,07 dlares la hora. La jornada laboral est limitada a 44 horas semanales o 10 horas diarias", indica el informe.

Marruecos "tiene una de las tasas ms altas de trabajo infantil de frica septentrional y Medio Oriente y, al mismo tiempo, una de las ms bajas de asistencia a la escuela de nios que trabajan, a excepcin de frica subsahariana", apunt el informe.

"La polica, los fiscales y los jueces rara vez hacen cumplir las disposiciones del Cdigo Penal sobre abuso infantil o trabajo forzoso en los casos de los nios empleados como sirvientes", agreg.

Por otra parte, "los padres en muy pocas ocasiones estn dispuestos a entablar demandas que demoran mucho tiempo y exponen a sus hijas a un estigma, sin proporcionarles a ellos ningn beneficio directo", destac HRW.

El maltrato persiste, aunque Marruecos ratific la Convencin sobre Derechos de los Nios, que prohbe su explotacin por motivos econmicos, entre otros.

Ftima Znoul*, una mujer que recluta nias y adolescentes y las ubica en casas de familia para que realicen trabajos domsticos, ofreci un testimonio que arroja luz sobre las actitudes que apuntalan estos abusos.

"Mi tarea concluye cuando coloco a la domstica con sus empleadores. Lo que ocurra despus no me concierne. Ella es libre de irse si sus expectativas no se ven satisfechas. En ese caso, yo le buscara otra familia, lo que me reportara una comisin adicional", relat.

Los intermediarios cobran 30 dlares por cada nia que colocan.

"Si sus padres no se preocupan por lo que les pasa, por qu debera hacerlo yo?", se pregunt Znoul, que realiza su trfico en el barrio residencial de Takaddoum, en Rabat. "No soy responsable por lo que les suceda. Es un servicio pago que yo ofrezco y as me gano la vida."

La lucha contra la explotacin de los nios recibe un fuerte apoyo de la princesa Lalla Meriem, hermana mayor del rey Mohamed VI y presidenta del Observatorio Nacional de la Infancia.

Lalla Meriem se sum hace dos aos a la iniciativa contra el maltrato infantil, incluido el sufrido por empleados en labores domsticas.

Desde entonces, las autoridades desarrollaron una estrategia de promocin de los derechos de la infancia, y crearon tambin un "parlamento infantil" para hacer frente al abuso.

En la Tercera Conferencia Regional sobre la Violencia contra los Nios, realizada en El Cairo a fines de junio, la princesa anunci la creacin de un refugio para las vctimas de maltrato, en el que se les brindar asistencia legal y psicolgica.

Asimismo, se lanz el mes pasado una campaa de esclarecimiento con el objetivo de brindar informacin a los jvenes marroques sobre el fenmeno.


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