Portada :: Iraq
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-07-2007

La otra guerra
Veteranos de Iraq y sus relatos estremecedores de ataques contra civiles iraques

Amy Goodman/Juan Gonzlez/Laila Al-Arian
Democracy now!

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


La revista The Nation ha publicado una alarmante nueva denuncia de cincuenta veteranos de guerra estadounidenses de la Guerra de Iraq que dejan constancia pblica de vvidos relatos de la ocupacin militar de EE.UU. en Iraq y describen un lado brutal de la guerra que es raramente visto en las pantallas de televisin o descrito en informes de los peridicos. La investigacin marca una primicia en el hecho de que constan tantos testigos presenciales de dentro de las fuerzas armadas de EE.UU., que se han reunido en un sitio para corroborar abiertamente las afirmaciones de asesinatos indiscriminados y otras atrocidades por los militares de EE.UU. en Iraq. Hablamos con el co-autor del artculo, la periodista Laila Al-Arian, y cuatro veteranos de Iraq que presentaron sus historias de la guerra.

Mientras contina el debate en el Congreso de EE.UU. sobre la guerra de Iraq, el Pentgono dice que investiga nuevas afirmaciones sobre violaciones del derecho durante el ataque militar de EE.UU. contra Faluya hace tres aos. Se afirma que Marines de EE.UU. mataron a hasta ocho prisioneros iraques desarmados cuando las fuerzas de EE.UU. atacaron Faluya en noviembre de 2004. La unidad de Marines investigada es la misma involucrada en la masacre de veinticuatro civiles en Haditha en 2005, donde despus de la explosin de un IED [Artefacto explosivo improvisado, N. del T.] que mat a un marine, su unidad pas arrasando por varias casas vecinas y mat a veinticuatro civiles.

El reportaje de fondo de The Nation lleva el ttulo: The Other War: Military Veterans Speak on the Record about Attacks on Iraqi Civilians [La otra guerra: veteranos militares dejan constancia de ataques contra civiles iraques] En el artculo, los periodistas Chris Hedges y Laila Al-Arian escriben: La guerra descrita por los veteranos es una empresa tenebrosa e incluso depravada, que tiene un poderoso parecido con otras guerras y ocupaciones coloniales descaminadas y brutales, desde la ocupacin francesa de Argelia a la guerra estadounidense contra Vietnam y la ocupacin israel de territorio palestino.

TRANSCRIPCIN NO EDITADA

AMY GOODMAN: Hoy pasamos esta hora con veteranos de la guerra de Iraq en todo el pas que relatan sus historias de la guerra. Y aqu, en nuestro estudio Firehouse, se nos une Laila Al-Arian, co-autora del artculo de The Nation, escritora del Fondo de Investigacin del Instituto Nation.

Antes de que pasemos a los soldados en el pas, Laila, hblenos del alcance su esta investigacin. Cundo la comenz?

LAILA AL-ARIAN: Comenzamos esta investigacin en julio de 2006, hace cerca de un ao. Y realizamos entrevistas durante siete meses, y hablamos con cincuenta veteranos de combate sobre sus experiencias. Y decidimos, porque la guerra es una empresa tan vasta, como mencion, decidimos concentrarnos realmente slo en unas pocas instantneas de la guerra, los puntos lgidos de la violencia. As que consideramos convoyes, que van por todo el pas, puntos de control, que tambin estn en todo Iraq. Tambin estudiamos incursiones a las casas y detenciones de iraques y tambin la percepcin general de los iraques, su criminalizacin entre los militares.

JUAN GONZLEZ: Y cmo pudisteis reclutar a los soldados dispuestos a hablar y que estuvieran de acuerdo con ser entrevistados en pblico?

LAILA AL-ARIAN: Inicialmente establecimos contacto con organizaciones de veteranos. Lo hicimos con Veteranos de Iraq Contra la Guerra y tambin Veteranos de EE.UU. de Iraq y Afganistn. Y a travs de ellos, nos pusimos en contacto con numerosos veteranos que estaban dispuestos a hablar de sus experiencias. Y de ah, realmente se convirti en boca a boca. La gente nos pasaba a sus amigos. Y as procedimos. No fue un proceso fcil.

AMY GOODMAN: Y con cuntos soldados hablaron? Cmo documentaron lo que dijeron?

LAILA AL-ARIAN: Hablamos con cuarenta soldados, ocho Marines y dos marineros. Grabamos cada conversacin, cada entrevista, y las transcribimos en miles de pginas. Y de ah, comenzamos el proceso de escribir el artculo. Pero, para nosotros, fue muy importante que tuviramos todas esas entrevistas documentadas.

JUAN GONZLEZ: En su artculo menciona que hubo un reciente informe de, creo que fue, el Director General de Salud del Ejrcito hablando de las actitudes de de las actitudes generales que han encontrado entre los soldados estadounidenses hacia los civiles iraques. Podra hablarnos de eso?

LAILA AL-ARIAN: S. Es interesante que ese informe apareciera despus de que comenzramos con el nuestro. As que, para nosotros, realmente confirm lo que vimos en nuestro propio reportaje. El informe declar que un 47% de los soldados y un 38% de los Marines dijeron que los iraques deban ser tratados con dignidad, y slo un 55% de los soldados y un 40% de los Marines dijeron que denunciaran a un amigo en las fuerzas armadas quien bsicamente matara o hiriera a un combatiente iraqu desarmado. Y eso realmente confirm lo que establecimos en nuestro trabajo.

AMY GOODMAN: Ahora vamos a Washington, D.C. para hablar con dos de los soldados. El sargento John Bruhns sirvi en Bagdad y Abu Ghraib durante un ao, desde abril de 2003. El especialista Garett Reppenhagen fue un scout de la caballera y francotirador con la Primera Divisin de Infantera y fue enviado a Baquba por un ao en febrero de 2004.

Especialista Garett Reppenhagen, comencemos con usted. Cuntenos su historia, lo que vio, lo que sinti, en qu particip.

ESPECIALISTA GARETT REPPENHAGEN: Bueno, yo era francotirador, y oper en la provincia Diyala, que ahora mismo es una regin bastante activa. Y lo importante respecto al artculo, es que todas esas historias son muy verdicas. Esas cosas sucedieron. La situacin es que la mayora de los soldados, la mayora de los Marines son soldados profesionales, son Marines profesionales, y van a hacer su tarea lo mejor posible. Y, por desgracia, Iraq es un campo de batalla muy complejo, no tradicional, y es muy difcil operar en ese terreno y no tener vctimas civiles y no tener esos, ya sabe, que ocurran esos incidentes, porque desarrollamos tcnicas muy brutales para poder operar con seguridad y realizar nuestras misiones en ese teatro de operaciones, y en ltima instancia los soldados van a mantenerse unidos. Tenemos el fuerte sentimiento de que si estamos all afuera todos tenemos que tratar de protegernos mutuamente. Y lo importante es que queremos volver vivos a casa, y queremos volver en seguridad a casa, y que nos vamos a conducir lo mejor posible para lograrlo, y a veces eso significa que civiles inocentes, iraques, se interponen en el camino, y son lastimados.

JUAN GONZLEZ: Bueno, especialista Reppenhagen, al leer el artculo y los informes, lo que ms me impresion fue la enorme cantidad de allanamientos que se realizaban en medio de la noche en casas individuales y el enorme impacto psicolgico que eso tena sobre esas gentes, quienes, cuando un grupo de soldados irrumpa en sus hogares en medio de la noche, no estaban no tenan nada que ver con la insurgencia, obviamente, y el impacto que sufran. Podra hablar de eso y del impacto sobre su persona al participar en ese tipo de incursiones?

ESPECIALISTA GARETT REPPENHAGEN: Las incursiones en las casas fueron una parte muy difcil de mi experiencia en Iraq. Realizamos numerosos allanamientos de casas. Y, sabe, sentamos que debamos hacerlo. No tenamos la iniciativa en Iraq. Los militares de EE.UU., nueve de diez veces, estn a la defensiva. Nos atacan, y el combate es usualmente iniciado por el enemigo. As que muchas veces estamos slo estamos registrando casas. Vamos basados en caprichos, esperando que podamos capturar a los iraques, a los que tratan de daar a las fuerzas de EE.UU. Y registramos muchas casas, derribamos las puertas, separamos a la gente.

Y repasbamos una lista de control - tenan contrabando? S / No. Si tenan, los arrestbamos, y les ponamos un saco sobre la cabeza y lo marcbamos con una A- Sabe: tienen tarjeta de identidad? Si no la tienen, los marcamos con una B, nos los llevamos. Si no pertenecan a esa casa, si no vivan en esa casa, los marcbamos con una C y los llevbamos. As que sacbamos a un montn de gente de sus casas. Y a mucha de esas gentes, los sacbamos por la cadena de mando, y los interrogaban, y los transferan ms arriba. Y mucha gente nunca volva a su casa el da siguiente o nunca ms.

As que es muy difcil. Es duro ver a la gente, entrar a sus casas, especialmente cuando sabes que la mayor parte del tiempo tienes malas informaciones y ests allanando una casa en la que usualmente la gente es inocente y no tiene nada que ver con la insurgencia o con algn dao a soldados de EE.UU.

JUAN GONZLEZ: Aproximadamente en cuntas casas estima que particip en incursiones durante su estada?

ESPECIALISTA GARETT REPPENHAGEN: Bueno, slo puedo adivinar probablemente particip personalmente en unas treinta casas. Particip en cordones en los alrededores exteriores de un montn de esas incursiones, pero no entr concretamente en ninguna de las casas, slo reforc la seguridad en el exterior. En muchas de mis misiones de francotirador, vigil y slo me qued en una posicin elevada y suministr inteligencia a los que estaban por el suelo. As que vi muchos allanamientos, pero yo mismo entr en realidad slo en unas treinta casas.

AMY GOODMAN: Y la reaccin de las familias cuyos hogares invadisteis? Podan comprender lo que decais? Y tus sentimientos cuando entrabas a los hogares de otros?

ESPECIALISTA GARETT REPPENHAGEN: Casi nunca nos acompaaban intrpretes, as que, no, hubo una tremenda falta de comunicacin, verdaderos problemas por la barrera del lenguaje. Muchas veces descubrimos que una vez que comenzbamos esas incursiones, llegbamos a la segunda o a la tercera casa, y la familia estaba despierta, las luces encendidas, los hombres y las mujeres ya estaban separados. Los hombres tenan los zapatos puestos. Estaban vestidos y listos para irse y ser llevados por los militares de EE.UU. As que casi se haban acostumbrado. Y era constante podas ver la frustracin en sus caras, el furor, la tristeza, la preocupacin, el miedo. Era muy duro ver las caras de los iraques cuando te llevabas a miembros de su familia.

AMY GOODMAN: Vamos a hacer una pausa, y vamos a volver a esta discusin y a hablar tambin con el sargento John Bruhns, que estuvo en Abu Ghraib y en Bagdad a comienzos de abril de 2003.

[pausa]

AMY GOODMAN: Nuestra invitada en el estudio en Nueva York es Laila Al-Arian, quien junto con Chris Hedges escribi el artculo de fondo de la revista The Nation de esta semana, entrevistando a numerosos veteranos de guerra del Ejrcito de Iraq, que hablan de sus experiencias. Se nos suma en Washington, D.C. el especialista Garett Reppenhagen, as como John Bruhns, el sargento John Bruhns, quien sirvi en Bagdad y en Abu Ghraib con la Tercera Brigada, Primera Divisin Blindada, Primer Batalln, en abril de 2003.

Sargento Bruhns, hable de su experiencia. Particip en muchas redadas?

SARGENTO JOHN BRUHNS: Bueno, Amy, muchas gracias por invitarme. Slo quiero hacer una pequea correccin. Invad Iraq el primer da, el 19 de marzo de 2003, slo quiero que eso quede registrado. As que, despus

AMY GOODMAN: Cmo fue ese primer da?

SARGENTO JOHN BRUHNS: Fue muy confuso. Estbamos mi unidad, junto con otros 150.000 soldados, concentrados en la frontera de Kuwait con Iraq. Y finalmente, nuestro comandante dijo: OK, en marcha, y entramos en Iraq. Y entramos en el desierto del sur de Iraq, y tardamos das en llegar a la civilizacin.

Y en ese momento tena muchas reservas, porque miraba alrededor, y vi a 150.000 soldados en camino a Bagdad por el desierto abierto, y ah est el presidente Bush, y acusa a Sadam Husein de tener un masivo arsenal de armas de destruccin masiva, posiblemente un arma nuclear, diciendo que es un dictador homicida adicto a esas armas y que tenemos que detenerlo ahora mismo. Y yo pensaba en mi fuero interno, me dije: qu mejor momento para Sadam Husein para utilizar esas armas? Tiene a 150.000 soldados en el desierto del sur de Iraq, y podra lanzar esas armas directamente contra nosotros y no matar a nadie ms que a nosotros.

As que fue muy aterrador, especialmente porque nuestros comandantes militares nos decan que l tiene esas armas, y que es su ltima defensa, que vamos a matarlo, a apoderarnos de su gobierno, y que utilizar esas armas. Y esperbamos por lo menos 50.000 bajas ese da. Es lo que nos decan. As que era muy aterrador.

Pero una vez que comenc a llegar a reas pobladas, las armas no haban sido utilizadas en el momento apropiado para que Sadam Husein las usara. Llegu a la conclusin definitiva de que el presidente Bush haba tomado una decisin totalmente incompetente o que nos haba engaado deliberadamente para comenzar la guerra.

AMY GOODMAN: La cantidad de incursiones en las que particip?

SARGENTO JOHN BRUHNS: La cantidad de redadas en las que particip, calculo que fueron probablemente unas mil. Lo que hacamos como tenan lugar esas incursiones y porqu las realizbamos, es lo siguiente: digamos que hay una bomba al borde de la ruta, que hay un IED [Artefacto explosivo improvisado] en nuestro sector un da, y luego al da siguiente hay un ataque con una granada impulsada por cohete [RPG], y luego el da despus hay un cierto fuego espordico con fusiles contra soldados de EE.UU. Bueno, un comandante de batalln consecuentemente pedira una misin y dira: Saben, entraremos a ese sector. Lo pondremos en cuarentena, y no dejaremos que nadie entre o salga. Y mandaremos la infantera, y organizaremos cordones y allanamientos, que son incursiones, e iremos casa por casa, y buscaremos armas, buscaremos material para hacer bombas, buscaremos propaganda contra EE.UU., cualquier inteligencia que nos conduzca a la insurgencia.

As que bamos durante la noche, y tratbamos de sorprenderlos tratbamos de sorprenderlos desprevenidos. As que entrbamos rpida y furiosamente. Derribbamos la puerta, y corramos arriba, y sacbamos al hombre de la casa y lo sacbamos de la cama, y su mujer estaba acostada su lado. Es Bagdad, es julio, es agosto. Su mujer, a veces poda estar desnuda, por su ropa de dormir en medio de la noche, lo que es humillante para esa mujer, y para ese hombre y para esa familia. Y separas al hombre de su mujer, y si tiene nios, colocas a su familia en una habitacin y pones a dos soldados en la puerta, fuera de la puerta, para estar seguros de que su familia se quede en esa pieza. Y luego llamas tenamos intrpretes, as que llevbamos a los intrpretes con nosotros por toda la casa. Y tenamos al hombre de la casa, y lo interrogbamos una y otra vez.Quines son los insurgentes? Sabes quienes son? Ests con ellos? Y, bsicamente destruamos su casa. Tombamos su cama, la dbamos vuelta por completo, arrojbamos por tierra sus closets, sus cajones, si los tena. Quiero decir, todo.

Y dira que en realidad en ocho de diez veces no encontramos absolutamente ninguna informacin dentro de esas casas que podra habernos llevado a pensar que esas personas participaban en la insurgencia. Eran simplemente iraques en sus propias comunidades. Y llegbamos, y llegbamos sin que nos invitaran. Y creo y no culpo para nada a los militares de EE.UU. Culpo por esto a George Bush. Y cuando participas en una operacin militar semejante, entras a esas casas como si persiguieras al enemigo, como si persiguieras al propio bin Laden, cuando, en la mayor parte, eran slo familias viviendo en sus casas, tratando de descansar por la noche antes de levantarse e ir a trabajar por la maana, cuando tienen trabajo. Y es slo creo que eso cre mucho resentimiento en contra nuestra en el pueblo iraqu, llevando a la gente a unirse a un movimiento de resistencia contra EE.UU. y las fuerzas de la coalicin en Iraq.

JUAN GONZLEZ: Y el impacto sobre usted y sus compaeros al tener que realizar esas constantes redadas y al darse cuenta de que mucha de la gente con la que tenais que ver era perfectamente inocente? Hablabais cuando estabais fuera de servicio, hablabais de eso? Y qu clase de conversaciones tenais? Y el impacto desde el punto de vista psicolgico?

SARGENTO JOHN BRUHNS: Bueno, tuvo un tremendo impacto psicolgico sobre mi persona, porque muchas de esas redadas y muchos de esos cordones y allanamientos, no fueron muy productivos. Ahora bien, hubo ocasiones en los que capturamos a personas que calificbamos de as llamados terroristas. Pero como ya dije, en la mayor parte de los casos eran slo iraques, familias iraques en sus comunidades que realizaban sus actividades de todos los das, sus vidas. Y llegbamos y trastornbamos sus vidas y les hacamos difcil la vida en nuestra cacera de un enemigo inidentificable. Ese es el problema.

Cuanto ests en Iraq, no sabes quin es el enemigo. Ellos saben quin eres. Si ests en una patrulla en un mercado y abren el fuego en tu contra y los militares de EE.UU., quiero decir, respondemos si devolvemos el fuego en esa direccin con un poder de fuego abrumador y, digamos, muere una nia de trece aos, slo tenemos que suponer ah mismo que su padre y su hermano y sus tos no van a decir que Sadam fue un tipo malo y gracias EE.UU. por venir y liberarnos. Van a decir: Si EE.UU. nunca hubiera venido, mi hija seguira en vida. Y eso los va a llevar a unirse a la resistencia. Y cuando se unen a la resistencia, el presidente Bush dice: Son de al Qaeda. Son de al Qaeda. Pero no lo son. Son slo gente iraqu normal que se siente ocupada, y reacciona contra una ocupacin.

AMY GOODMAN: Sargento Bruhns, hblenos del da en el que fue enviado a una casa en la que crean que haba terroristas sirios o insurgentes.

SARGENTO JOHN BRUHNS: S, seora. Bueno, estbamos mi lder de escuadrn convoc a una reunin y dijo que el comandante de la compaa le haba dicho que haba un movimiento de resistencia sirio dentro de una casa en nuestro sector y que haba combatientes terroristas sirios en la casa y que lo que bamos a hacer era que nuestro escuadrn iba, bsicamente, a derribar la puerta del frente y entrar y detener a esos sirios, que supuestamente estaban all con armas esperando para dispararnos. Y eso simplemente no me pareci correcto.

bamos llegando muy cerca a la fecha en la que se supona que me ira de Iraq. As que le dije era el vea, cuando tienes un escuadrn de infantera, tienes a tu lder de escuadrn, luego tienes al Alpha Team, y tendrs al Bravo Team. Yo era lder del Alpha Team y mi tarea era entrar por la puerta del frente, arrestar a los sirios, mientras el Bravo Team realizaba el cordn al exterior. As que le dije a mi lder de escuadrn: Oiga, sabe qu ms? le dije: Si est tan seguro y si nuestro comandante est tan seguro de que hay un movimiento de resistencia sirio en esta casa, voy a entrar, y voy quiero decir, que si simplemente me va a mandar por la puerta del frente dos o tres semanas antes de que me vaya a casa, voy a dispararle a todos los que estn ah dentro. Quiero decir, si me va a poner en esa situacin, no van probablemente no estn dispuestos a rendirse. Y me dijo: No, estn ah adentro, y tenemos que capturarlos. As que dije sarcsticamente: Bueno sabe qu ms? Igual podra poner un Bradley [vehculo blindado de combate, N. del T.] frente a la casa y disparar un misil TOW [arma antitanque, N. del T.] a travs de la ventana delantera, si est tan seguro. Lo dije sarcsticamente.

Y cuando tuvo lugar la incursin y cuando en realidad me escogieron para que me quedara afuera esa noche, porque el jefe de mi escuadrn pensaba que no estaba demasiado contento con el informe de inteligencia que habamos recibido enviaron a otro equipo. Y cuando entraron, era solo una familia. Haba un anciano, unos pocos nios y una mujer en el interior. No haba sirios.

JUAN GONZLEZ: Y, Garett, un ltimo comentario suyo. Quisiera preguntarle, todo este tema de una fuerza de ocupacin es una situacin en la que obviamente soldados de EE.UU., desde un punto de vista religioso, racial, lingstico, no tienen nada en comn con los iraques a los que supuestamente deben proteger. Podra hablarnos del sentido de ser una gallina en corral ajeno en Iraq?

ESPECIALISTA GARETT REPPENHAGEN: Bueno, quiero decir, era obvio que la mayora de los soldados de EE.UU. no encajaban. Quiero decir, las fuerzas armadas de EE.UU., estn formadas por un montn de gente diferente, y hay estadounidenses iraques en las fuerzas armadas de EE.UU., hay libaneses estadounidenses, hay muchos estadounidenses de Oriente Prximo en las fuerzas armadas, as que hay alguna gente que encaja. Pero la mayora de nosotros no hablamos el idioma. La mayora no somos musulmanes. La mayora, no tenemos aspecto de ser rabes.

As que el contraste es muy real, y la divisin, una vez que ests all y te dicen que lleves democracia a esa gente y te disparan y tratan de matarte, crea mucha tensin, y los soldados estadounidenses comienzan a odiar a los iraques. Los iraques odian a los soldados estadounidenses. Y el resultado es que no somos vistos como mantenedores de la paz. Las fuerzas de EE.UU. ya no son vistas como mantenedoras de la paz por el pueblo iraqu y por la mayor parte del mundo musulmn. Somos vistos como ocupantes e invasores, y eso debilita nuestra capacidad de mantener la paz, debilita nuestra capacidad de realizar nuestras tareas, y debilita nuestra seguridad nacional, aqu en casa. As que ahora mismo es una situacin muy compleja, y la animosidad aumenta. Y no hay otra cura que el que nos vayamos de Iraq.

AMY GOODMAN: ltima pregunta al sargento John Bruhns: usted estuvo en la conferencia de prensa de ayer con el senador Harry Reid. Qu quiere que suceda ahora mismo? Qu quiere que haga el gobierno de EE.UU., el gobierno de Bush, el Congreso?

SARGENTO JOHN BRUHNS: Quisiera que el Congreso preparara legislacin bipartidaria vinculante que exija que el presidente Bush saque a nuestros soldados de Iraq. Es un hombre que no entiende el significado de la palabra bipartidismo. Tenemos que combatir el fuego con el fuego cuando se trata del presidente Bush. Es testarudo. Se niega a reconocer sus errores. Y cuando se trata de Iraq est en su propio pequeo mundo.

As que ahora, el Congreso, que es un poder del gobierno, tiene que hacer tienen que hacer su trabajo. Tienen que cumplir con la voluntad del pueblo de EE.UU. Ms de un 70% del pueblo estadounidense desea un fin de esta guerra. As que mi mensaje al Congreso es: Podis estar con Bush o podis estar con el pueblo de EE.UU. Traed a casa a los soldados.

AMY GOODMAN: Bueno y dicho esto, quiero agradecer de todo corazn a ambos por haber estado con nosotros. Ahora nos vamos a Denver para hablar con algunos soldados.

Uno de los soldados citados en el artculo de The Nation es el sargento Camilo Meja, miembro de la Guardia Nacional de Miami quien sirvi en Iraq durante seis meses desde abril de 2003. Mientras estaba con un permiso de dos semanas en EE.UU., Meja se neg a volver a Iraq. Fue el primer soldado de EE.UU. que enfrent una corte marcial por desercin, termin por ser sentenciado a un ao de prisin. Lo entrevistamos en marzo de 2005. Aqu, describe una incursin militar tpica de EE.UU. en un grupo familiar iraqu.

CAMILO MEJA: Bueno, se obtena informacin sobre gente que colocaba artefactos explosivos improvisados, conocidos como IED, y gente que disparaba con morteros contra bases del ejrcito de EE.UU. Y sobre la base de esa inteligencia, se montaba se preparaba un plan y, segn el tamao del objetivo, sabe, sera al nivel de escuadrn o hasta a nivel de batalln, y rodebamos todo el sitio y entrbamos, establecamos un elemento de seguridad, un punto de recoleccin de vctimas, y luego entrabas con tu escuadrn, dependiendo de la misin que tuvieras, y simplemente allanbamos la casa. Entrbamos a las 2 o a las 3 de la maana, colocbamos a todos los miembros del grupo familiar en una habitacin y luego llevbamos al dueo de casa, que es generalmente un hombre, por toda la casa, a cada pieza, abramos cada closet y todo y buscbamos armas, y buscbamos literatura contra la coalicin. Y luego tomabas tus detenidos y te ibas.

AMY GOODMAN: Podais leer la literatura?

CAMILO MEJA: No. Porque es en rabe. As que es verdaderamente difcil. Y la inteligencia tambin era mala. A veces nos decan, buscis a un hombre que mide 1,65 m., piel oscura, tiene barba, o sea a alguien parecido a un 90% de los hombres de Iraq.

AMY GOODMAN: El sargento Meja tambin describi el trato dado a prisioneros iraques por los militares de EE.UU.

CAMILO MEJA: [] reas hechas de alambre en espiral, que es peor que alambrada de pas, y tenan unidades de polica militar que llevaban detenidos. Y luego tenas lo que llamamos fantasmas en las fuerzas armadas, que son gente que nadie sabe quienes son o de donde vienen. No llevan identificacin de la unidad ni nada. Y hacan una evaluacin inicial y decidan quien era o quien no era un combatiente enemigo, y luego separbamos a esa gente en grupos. Y los que eran considerados combatientes enemigos eran privados de sueo. Y el modo como lo hacamos era que, cuando llegamos, reemplazamos a otra unidad, y luego nos dijeron que la manera ms fcil de hacerlo es gritar a esas gentes, decirles que se levanten, y que se bajen eran prisioneros encapuchados gritarles, decirles que se levanten y que se bajen, dejarlos dormir cinco segundos para desorientarlos, golpear un mazo contra una pared para que suene como una explosin, asustarlos, y si todo eso falla, armas una pistola de 9 mm. junto a su odo, para que crean que los van a ejecutar. Y entonces harn todo lo que quieras que hagan. Y de esa manera, mantenerlos durante perodos de cuarenta y ocho a setenta y dos horas, para ablandarlos para el interrogatorio. Y ese era el tipo de cosas que nos decan que hiciramos los de infantera.

JUAN GONZLEZ: Otro soldado citado en el artculo de The Nation es el especialista de la Reserva del Ejrcito Aidan Delgado. Sirvi en Iraq de abril 2003 a abril de 2004, y estuvo en Nasiriyah y Abu Ghraib. Poco despus de su llegada a Iraq, solicit la condicin de objetor de conciencia y entreg su arma. Lo entrevistamos en diciembre de 2004. Describi como vio a soldados de EE.UU. abusando y matando a detenidos iraques.

AIDAN DELGADO: Vi algunas cosas realmente inquietantes. Descubr que la mayora de los prisioneros en Abu Ghraib ni siquiera eran insurgentes. Ni siquiera estaban all por crmenes contra la coalicin. Estaban por crmenes de menor cuanta: robo, ebriedad en pblico. Y estaban all en esa prisin horrible, extremadamente peligrosa. Es cuando comenc a sentir, oh, Dios mo, no puedo creer que est participando en esto! Y hubo una especie de serie de manifestaciones o protestas de prisioneros contra las condiciones, contra el fro, contra la falta de alimentos y el tipo de alimentos. Y la reaccin de los militares ante esas manifestaciones fue, pens, extremadamente brutal. No voy a decir que fue ilegal. No tengo antecedentes para presentar un cuestionamiento legal, pero dir que fue inmoral, la cantidad de fuerza con la que reaccionaron. Quiero decir, pienso que compart algunas imgenes de prisioneros golpeados por los guardas hasta casi perder la vida, o muertos. Y cinco prisioneros que s que fueron muertos a tiros durante una manifestacin slo por lanzar piedras.

AMY GOODMAN: Aidan Delgado consigui la condicin de objetor de conciencia. Camilo Meja estuvo casi un ao en la crcel. Antes de la pausa, Laila Al-Arian, co-autora de ese artculo casi completo en The Nation, "The Other War: Iraq Vets Bear Witness," su comentario rpido?

LAILA AL-ARIAN: Para continuar con lo que el sargento Meja dijo sobre la informacin defectuosa en la que se basaban esas redadas, varios de los veteranos nos dijeron que, de hecho, en una serie de ocasiones las incursiones se basaron en informacin recibida de iraques que trataban de ajustar venganzas familiares. Se acercaban a soldados estadounidenses y les decan que familiares o vecinos eran insurgentes, y eso bastaba para allanar una casa. Y en un caso, un hijo dijo a los soldados que su padre era insurgente, y allanaron el hogar de ese hombre de mediana edad, y lo nico que descubrieron fue que el hijo en realidad quera el dinero del padre que estaba enterrado en la granja.

JUAN GONZLEZ: Y tambin algunos de los soldados indicaron que el ejrcito pagaba por informacin - verdad? as que tambin exista el incentivo monetario para que la gente entregara datos que podan o no ser exactos.

LAILA AL-ARIAN: Definitivamente. Eso fue algo que atribulaba a algunos de los soldados.

AMY GOODMAN: Ahora nos volvemos a otros dos soldados, otros dos veteranos de la guerra de Iraq citados en el artculo de The Nation. El sargento segundo Timothy John Westphal sirvi en las afueras de Tikrit durante un perodo de un ao en Iraq. El sargento Dustin Flatt sirvi con la 18 Brigada de Infantera en Iraq, tambin durante un ao. Ambos sirvieron desde febrero de 2004 a febrero de 2005, y nos hablan desde Rocky Mountain PBS [Public Broadcasting Service, (cadena estadounidense de televisin pblica), N. del T.] en Denver, Colorado. Juan?

JUAN GONZLEZ: S. Quisiera comenzar con el sargento Dustin Flatt. Hemos discutido mucho sobre los allanamientos de casas por parte de soldados de EE.UU., pero tambin ocurrieron numerosos incidentes violentos con civiles alrededor de convoyes. Y en la entrevista, hablasteis de algunas situaciones muy escalofriantes en las que participasteis: muertes de civiles inocentes como resultado de su contacto con convoyes de EE.UU. Podra hablar de eso?

SARGENTO DUSTIN FLATT: S. Las muertes de inocentes ocurrieron en diferentes momentos, sitios diferentes y ocasiones diferentes. Los convoyes fueron un lugar comn. El nico incidente del que tuve conocimiento directo fue el de un convoy que en realidad no fue el nuestro. Fue un convoy que slo era conducido por nosotros. Y un vehculo iraqu con una madre, tres hijas y un hijo adolescente ya mayor que iba conduciendo el coche, iba siguiendo de demasiado cerca a un convoy. Se acerc demasiado, y dispararon al coche. Fue un tiro de advertencia, y termin por matar a la madre. Y pararon a un lado, o el hijo detuvo el coche directamente junto a nosotros, y sucedi que estbamos cerca de un hospital en Mosul. Y la madre estaba obviamente muerta, y los nios slo lloraban y rogaban para poder entrar al hospital.

AMY GOODMAN: As que la madre estaba muerta. Qu pas con las tres niitas?

SARGENTO DUSTIN FLATT: Correcto. Las tres niitas las tomamos y slo la ltima vez estaban llorando al borde de la ruta. No tenan idea de lo que acababa de suceder. Y fue extrao era otra unidad fue una unidad a la que estbamos realmente asignados en Mosul, y en la parte trasera del ltimo Humvee de su convoy, llevaban un letrero que deca: Guarde 100 metros de distancia. Y despus de eso, llevamos a nuestro intrprete, nuestro intrprete iraqu, al letrero y vimos a qu distancia poda leerlo, y tuvo que acercarse a entre 9 y 12 metros para poder leerlo.

JUAN GONZLEZ: Usted tambin mencion, creo, una situacin en un puesto de control, en el que mataron a una pareja ya mayor, y que despus sus cuerpos fueron simplemente abandonados durante varios das, que podais ir y venir y seguir vindolos all?

SARGENTO DUSTIN FLATT: S, dependa de eso tambin sucedi en diferentes ciudades. De nuevo, en Mosul, hubo un caso en el que uno de nuestros pelotones creo que una pareja de edad slo tropez con uno de los nuestros un rea en el que estaban algunos de nuestros muchachos, y se haban acercado demasiado e iban conduciendo slo un poco demasiado rpido, y eso fue.

Sabe, nuestras reglas de enfrentamiento tenemos reglas que seguir, rdenes verbales, el uso de seales, el disparo de tiros de advertencia y todo eso sucede muy rpido cuando alguien se te acerca a 80 kilmetros por hora, cuando lo ves.

En cualquiera de esas circunstancias, yo no culpo necesariamente a los soldados que lo hicieron. No creo que sea han sido colocados en un sitio en el que tienen que tomar esas decisiones en una fraccin de un segundo sobre si alguien es una amenaza o no. Y en un sitio en el que no comprendes nada y no puedes ver la diferencia entre un enemigo y un civil normal, puedo comprender si los soldados toman esas decisiones.

AMY GOODMAN: En ambos casos, sargento Dustin Flatt, en el caso de la madre muerta con sus tres hijitas en el coche y el caso de la pareja de edad, cul fue su reaccin y las conversaciones que tuvo con los otros soldados? Cmo lo afect?

SARGENTO DUSTIN FLATT: Creo que bueno, realmente, formbamos parte de TJ y yo formbamos parte de una unidad muy disciplinada, o por lo menos lo creemos. Nuestra cadena de mando era fantstica. Los admirbamos mucho. Hablbamos todo el tiempo de diferentes cosas y de nuestras reglas de enfrentamiento y de cosas semejantes. Y lleg a un punto en este caso, en realidad, en Mosul cuando estbamos asignados a una unidad diferente con una mentalidad diferente, fue no lleg a los golpes, pero hubo muchas veces cuando lleg cerca, cuando realmente nos gritbamos los unos a los otros, dicindoles que se dejaran, que slo estaban disparando indiscriminadamente a la gente. Sabe, creo que -

AMY GOODMAN: Como cundo?

SARGENTO DUSTIN FLATT: Hubo ocasiones en las que bamos simplemente conduciendo por la carretera y otro coche como pasara en EE.UU. llegaba a una interseccin, y no te vea llegar. bamos en un convoy de cuatro Humvees. Y, por todas partes donde ibas, tenas un buen cargador. De repente, llegaba un coche a una interseccin, y le disparaban a un coche slo porque se acercaba a la interseccin. Disparaban literalmente directo al vehculo.

Hubo circunstancias en las que tenamos que hubo un caso especfico cuando el otro Humvee que iba delante de nosotros dispar a un coche, y simplemente sigui conduciendo para adelantarlo. Nos detuvimos al frente, saltamos para ver si los que estaban adentro se encontraban bien, porque obviamente no constituan una amenaza. Saltamos, miramos. Los cristales estaban destrozados por las balas. Agarr a los tipos al interior y agarr a nuestro intrprete, y le grit: Pregnteles si estn bien! De alguna manera sobrevivieron. Pero el hecho de que hubieran simplemente disparado al coche y continuado su camino fue algo que ocurra a diario.

JUAN GONZLEZ: Y cuando ocurren estos accidentes, y civiles son heridos a bala o muertos, cules eran las reglas u rdenes que tenais, en cuanto a cules eran las responsabilidades de los soldados que estuvieron involucrados con esa gente herida o muerta?

SARGENTO DUSTIN FLATT: Creo que en nuestra compaa en especial, hacamos todo lo necesario para ayudar a la gente para comenzar. Si exista alguna posibilidad de evacuarla a un punto para conseguir atencin mdica, lo hacamos. Dependa tambin de las circunstancias en el momento. Si al suceder habamos estado en medio de batallas o tiroteos, pienso que era una situacin completamente diferente. Primero est la misin, y luego cuidar del dao colateral, supongo que se dira, en ese punto. Hicimos lo posible por cuidar a los inocentes. No s respecto a otras unidades. Tuve un sentimiento completamente diferente en cuanto a la unidad a la que estuvimos asignados en Mosul. Nuestras otras ocasiones en Tikrit o Samara o cualquier otro sitio fueron usualmente con nuestra unidad, y nuestra unidad era muy disciplinada cuando se trataba de ese tipo de asunto.

AMY GOODMAN: Quisiera volverme al sargento segundo Timothy John Westphal, TJ Westphal, que sirvi en las afueras de Tikrit durante un ao con la 18 Brigada de Infantera, Primera Divisin de Infantera, a partir de febrero de 2004. Hable de esa noche de verano en 2004, la granja que allanaron.

SARGENTO SEGUNDO TIMOTHY JOHN WESTPHAL: Esa noche de verano permanecer en mi mente durante el resto de mi vida. Fue realmente un momento decisivo para m, cuando me di cuenta de que nuestra participacin en Iraq era algo de lo que no me enorgulleca. Hay que comprender que los soldados estadounidenses, somos todos voluntarios. Queremos nuestras tareas, queremos a nuestro pas. Crecimos viendo a John Wayne atacando las playas de Iwo Jima e idolatrando a los hroes de la Segunda Guerra Mundial, etc. As que hay mucho orgullo, que todos sentamos, y que todos tenamos por nuestras tareas. Y en mi caso, eso se derrumb esa noche de verano en Iraq.

Era el lder de un grupo de patrulla a cargo de una incursin, que realizamos en una granja iraqu. Fue en medio del verano, con mucho calor, definitivamente ms de 38 grados C, tena a unos cuarenta muchachos. Mi escuadrn en particular tena la tarea de saltar por sobre el muro toda casa iraqu tiene un muro mi tarea era llevar a nuestros muchachos por sobre el muro, infiltrar el complejo. Y haba varias casas dentro del complejo de la granja. Y nos haban dicho que haba insurgentes, fabricantes de bombas, que vivan en esa residencia.

As que mis hombres y yo saltamos por sobre el muro. Haba unos quince muchachos afuera formando un cordn, o seguridad del permetro. Fuimos al interior y encontramos un gran bsicamente, un gran grupo de gente acostado afuera. En Iraq, durante el verano, muchos iraques duermen afuera, porque simplemente hace demasiado calor para dormir en el interior. No estbamos seguros de qu esperar. Slo vimos un gran montn de cuerpos. Estaba oscuro. No hay iluminacin externa en el complejo. As que dije a mis muchachos que prepararan sus linternas. Todas nuestras linternas van montadas en nuestras armas, as que nuestras armas apuntan al mismo sitio que la linterna. Hice que mis muchachos rodearan el montn de gente que dorma afuera y les dije bsicamente: A la cuenta de tres, las encendemos y vemos lo que tenemos ah. Estn preparados para cualquier cosa. Esos tipos pueden estar armados. As que mantnganse alerta.

Cont hasta tres. Bsicamente slo patee al montn de gente para despertarlos, encend mi linterna, y todos mis muchachos hicieron lo mismo. Y mi luz dio directo en la cara de un anciano de sesenta y tantos. Despus descubr que era el patriarca de la familia. Y mientras escudribamos al grupo de personas que estaban acostadas, vimos a dos jvenes de edad militar, probablemente de poco ms de veinte aos. Todos los dems dira que haba otras ocho o diez personas ms eran mujeres y nios. Llegamos a establecer que slo era una familia. Estaban durmiendo afuera.

El terror que vi en la cara del patriarca, como dije, fue en realidad el momento decisivo para m. Me imagin lo que debe haber estado pensando, comprendiendo que haba vivido bajo el brutal rgimen de Sadam durante muchos aos, preocupado por haber escuchado historias de iraques a los que se haba llevado en plena noche el servicio secreto iraqu y cosas semejantes, al ver todas esas luces, todos esos soldados con fusiles, todas esas cosas del uniforme que llevamos, el casco, las gafas de visin nocturna, muy intimidantes, muy aterradoras para el hombre. Lanz un grito muy gutural que sigo escuchando todos los das. Fue el sonido ms terrible, horrible, que haya odo en toda mi vida. Estaba tan aterrorizado y tena tanto miedo por su familia. Y en ese momento pens en mi familia, y pens en mi interior: muchacho, si yo fuera el patriarca de una familia, si viniesen soldados de otro pas, entraran, e hicieran esto a mi familia, yo tambin sera insurgente.

JUAN GONZLEZ: Y dice que fue un momento decisivo en su vida. Cmo?

SARGENTO SEGUNDO TIMOTHY JOHN WESTPHAL: Fue un momento decisivo para m en el sentido de que antes de ir a Iraq, tanto Dustin como yo, hablamos de esto muchas veces en los das anteriores a la guerra. Llegamos a Iraq despus de la invasin inicial, por lo tanto pudimos ver un poco de la preparacin para la guerra, as como la invasin en s. Y varios de nosotros, incluyendo a Dustin y a m, estbamos muy opuestos a la guerra de Iraq. Sin embargo, decidimos ir, primero, por un sentido de lealtad por el otro y por nuestra unidad; segundo, porque esperbamos que como lderes, como lderes en el combate, lderes de soldados, podramos influenciar a esos jvenes para que tomaran buenas decisiones y no hicieran cosas como matar indiscriminadamente o dejar que sus emociones influenciaran su capacidad de tomar decisiones. As que se fue el motivo por el que decidimos ir. Y de nuevo, porque es nuestra profesin, estbamos muy orgullosos de lo que hacamos, aunque nos oponamos a la misin en s, estbamos orgullosos de servir con nuestros hermanos y de formar parte de algo semejante.

Sin embargo, esa noche y fue ms o menos a mitad de camino en mi perodo de un ao esa noche realmente llegu a la admisin y fue algo muy difcil, pero llegu a reconocer que EE.UU. no es el bueno en este caso. Y si se considera que estn esos jvenes que en su mayora tienen educacin secundaria algunos tienen un poco de universidad, otros tienen ttulos universitarios pero el nivel educacional, en la mayora, es de slo graduados de secundaria.

JUAN GONZLEZ: Y, sargento Westphal, slo nos quedan unos treinta segundos. Quisiera preguntarle: usted lleg en febrero de 2004. Esperaba que nos encontrramos en esta situacin ahora, ms de tres aos despus?

SARGENTO SEGUNDO TIMOTHY JOHN WESTPHAL: Nunca imagin que EE.UU. llegara a este punto. Nunca imagin que el pblico estadounidense sera tan aptico como ha sido, a mi juicio. Muchos no escuchan lo que les contamos. Hay un motivo por el que todos estos muchachos se juntaron para este artculo, porque tienen un compromiso con la verdad, y porque definitivamente queremos que la verdad salga a la luz: que EE.UU. ha llevado el terror a Iraq, y que es algo que tenemos que encarar.

AMY GOODMAN: Piensa que los soldados de EE.UU. deberan ser trados a casa ahora?

SARGENTO SEGUNDO TIMOTHY JOHN WESTPHAL: Absolutamente. Sabe, yo apoyo a las fuerzas armadas de EE.UU. Soy soldado. Siempre lo ser. Me siento profundamente orgulloso de los hombres con los que he servido. Sin embargo, s, creo que tenemos que traer a nuestros soldados a casa ahora mismo, porque todo lo que estamos haciendo es formar ms terroristas y ms gente que odia a EE.UU.

AMY GOODMAN: Quiero agradecer a los dos por estar con nosotros: sargento segundo Timothy John Westphal, TJ Westphal, y sargento Dustin Flatt, que nos hablan desde Rocky Mountain PBS en Denver Colorado. Tambin nuestro agradecimiento especial a Laila Al-Arian, que es co-autora con Chris Hedges del artculo The Other War: Iraq Vets Bear Witness en la revista The Nation. Gracias por estar con nosotros.

http://www.democracynow.org/article.pl?sid=07/07/12/1335208



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