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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-07-2007

La fosa de represaliados ms grande de Europa
Los investigadores de la memoria silenciada en Valencia

Lucas Marco
Diagonal


El trabajo del Frum per la Memoria en la investigacin de la mayor fosa de Europa ha superado toda clase de trabas por parte de la autoridad poltica. Repasamos la historia de este colectivo.

Amparo Salvador, de 60 aos, es la presidenta del Frum per la Memria del Pas Valenci. Su biografa personal ha ido ntimamente ligada a los acontecimientos que se han producido en Valencia en los ltimos dos aos. Su generacin -esquizofrnica y triste, tal como la define- ha sufrido el silencio y el olvido del inmenso terror de la Espaa de la postguerra. Hace unos aos empez a romper ese silencio buscando las fosas de los fusilados y asesinados por el Franquismo en Valencia. En ese momento ni siquiera poda vislumbrar hasta dnde llegara su desafo al silencio. Una vez creada la asociacin, Amparo Salvador rondaba el Cementerio General de Valencia y empezaba a organizar actos y charlas de denuncia. Hasta que un da un hombre de edad avanzada la reconoci en la avenida de la Gran Va. Este hombre, cuyo anonimato asegura su resistencia al miedo, acompa a Salvador al cementerio para hablarle de la fosa comn de la seccin 5 izquierda. Hace casi 70 aos este hombre haba hecho cola a las puertas de las crceles de la ciudad para saber de sus familiares. Hasta que vio cmo sacaban a su hermano, lo conducan hasta el cementerio y lo enterraban en una fosa actualmente ubicada bajo los nichos construidos encima. Tras muchas vueltas, su anciano acompaante le espet que aquel suelo que pisaban era una fosa. Una enorme fosa. No sin antes disculparse por la complicacin que le iba a suponer a Salvador lo que aquel da le cont. Era inasimilable, no me haca a la idea, me temblaban las piernas y todo, relata Salvador a DIAGONAL. Estaban en la seccin quinta izquierda del Cementerio General de Valencia. El hombre se march precipitadamente. Yo creo que nadie est preparado psicolgicamente como para que alguien te ensee un espacio que es como un campo de ftbol y te diga que eso es una fosa. Fue entonces cuando empezaron las andaduras del Frum per la Memria: los actos, la polmica judicial con el Ayuntamiento del Partido Popular, la investigacin.

Investigadores de la memoria


A partir de aquel momento, Salvador y el resto de miembros de la asociacin empezaron una curiosa relacin con el cementerio, sus archivos, los juzgados de lo contencioso administrativo y la historia olvidada y silenciada del terror franquista en Valencia, ltima capital de la II Repblica espaola. El archivo del cementerio, que a la espera del expediente de catalogacin como documento histrico presentado por la asociacin ni siquiera es un archivo sino una oficina de informacin municipal, ha recibido las visitas semanales de estos investigadores de la memoria. Nadie haba consultado estos documentos. Hasta que miembros del Frum decidieron sacar del olvido aquellas miles y miles de personas que figuraban como enterradas en las fosas, con nombres, apellidos, fechas y motivos de la muerte. Varios das a la semana miembros del Frum transcriben los datos.

La situacin de Valencia fue singular en el contexto de la terrible represin franquista. Como ltima capital de la Repblica acogi a miles de refugiados. Oficialmente los muertos fueron 6.000. Nosotros ahora mismo tenemos censados, del 1 de abril de 1939 al 31 de diciembre de 1945, a 26.300 personas, afirma Salvador. Adems aade que ya tienen localizadas a ms de 7.000 personas enterradas en las fosas que no constan (aunque s figura la ubicacin de sus cadveres). A todo ello hay que sumar la documentacin desaparecida o que el Ejrcito se niega a mostrar...

Nuestro descubrimiento da legitimidad al concepto de genocidio espaol, afirma taxativamente Salvador. Al fin y al cabo se trata de la fosa ms grande de Europa. Hubo un genocidio planificado, dice Salvador, convencida de que un da u otro el Gobierno espaol tendr que tomar medidas. As, ahora se trata de la batalla de las leyes internacionales. En Espaa hubo crmenes contra la humanidad. Ahora podemos acreditar que en las fosas de Valencia, donde haba 90.000 personas censadas, hay ms de un 10% enterrado. Ya podemos plantear en tribunales internacionales que en Espaa hubo un genocidio.

Arzobispado nacionalcatlico


Agustn Garca Gasc, arzobispo de Valencia, quera ser cardenal. Y movi los hilos en Roma ante la visita del Papa para ello. Pero el asunto no cuaj. Quiz este fracaso ha llevado al arzobispo a querer dejar huella en Valencia con un particular formato: una parroquia-santuario en homenaje a los beatos mrtires valencianos del 36, muertos por el odio a la fe cristiana. El santuario ocupar 3.233 metros cuadrados -un terreno amablemente cedido por el Ayuntamiento del PP- en una de las zonas ms lujosas de Valencia, junto a la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Por qu ahora un homenaje a estas vctimas si durante cuatro dcadas de dictadura franquista fueron idolatradas constantemente? Garca Gasc mantiene un particular pulso con el Frum per la Memria a raz de las actividades de ste ltimo, y de ateos y rojos en general -como en los viejos tiempos-, en torno a las gigantescas fosas del cementerio de Valencia. Es una respuesta a la recuperacin de la memoria histrica y as lo ha reconocido el arzobispo. Adems, la simbiosis entre el PP valenciano -capitaneado por el beato presidente Francesc Camps y por el vicepresidente y miembro supernumerario del Opus Dei, Juan Cotino- y la jerarqua eclesistica valenciana ha sido total. Financiacin millonaria, licencias de TDT, la visita del Papa, los favores a la Universidad Catlica y un largusimo etctera que ya hace pensar en un Pas Valenciano nacionalcatlico.



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