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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-07-2007

Panam: Paraso fiscal y punto de mira de las inversiones espaolas

Decio Machado
Pueblos



Atravesado por un canal que une el mar Caribe con el ocano Pacfico, lo que ha marcado fuertemente su devenir histrico, Panam, un angosto pas que fue hasta 1903 un Departamento de la Repblica de Colombia, se ha ido desarrollando como un gran centro de comercio a escala internacional y un punto de atraccin para un importante sector financiero.


El sistema bancario de Panam surge como resultado de un plan perfectamente diseado por la Direccin General de Planificacin y Poltica Econmica. Se puede decir que el comienzo del proceso bancario en Panam es fruto del reconocimiento del dlar estadounidense como moneda de curso legal desde 1904. Desde entonces, la banca se transform en el sector estrella de la economa panamea, siendo alimentado de manera constante por el desarrollo de leyes bancarias afines a los objetivos del capital financiero.

El desarrollo de las sociedades capitalistas ha provocado complejos fenmenos sociales, polticos, econmicos y jurdicos. En la era de la globalizacin se han proyectado nuevas formas de delincuencia, especialmente con contenido econmico. Vivimos una etapa de esplendor para los llamados delitos de cuello blanco.

Estos delincuentes actan impunemente de forma general. Al hecho de que las deficiencias del sistema normativo punitivo convierten en ineficaz el sistema penal panameo hay que sumarle que ste posee, como el de otros muchos pases, un corte clasista que reprime los delitos perpetrados por personas de bajos niveles econmicos y educativos pero que, sin embargo, es benigno y a veces nulo con la delincuencia practicada desde las altas esferas econmicas y sociales. Con esta situacin, Panam ha sido y es terreno abonado para los delitos de fraude fiscal, blanqueo de dinero y estafas financieras.

Sistema bancario panameo

Panam acepta la confidencialidad de documentos o registros, lo que permite que tanto empresas multinacionales como personas residentes en pases con regmenes tributarios impositivos puedan utilizar dichos mecanismos para transferir fondos y ocultar la informacin. De esa forma obtienen una ventaja final evidente, al ahorrarse los impuestos que tendran que haber pagado en sus lugares de origen. A Panam este sistema le permite capturar fondos que de otra forma no recibira. Sin embargo, la doble tributacin tambin origina problemas, motivo por el que diversos organismos internacionales han elaborado formas de contrarrestar estas frmulas fiscales que les perjudican y que, adems, han generado muchos problemas de blanqueo de dinero procedente de actividades ilcitas.

En el ao 2000, la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmico (OCDE), compuesta por 30 pases desarrollados cuyo objetivo es coordinar sus polticas econmicas, elabor una lista en la que aparecan 48 parasos fiscales y entre los cuales, de manera destacada, estaba Panam. La OCDE puso en marcha un mecanismo de sanciones unilaterales entre las que se encontraba la negacin de crditos para financiar operaciones transaccionales. Panam se convirti en un pas identificado como paraso fiscal, es decir, que permite el blanqueo de dinero, y no cooperativo, puesto que no colabora en la transmisin de informacin.

El mundo globalizado ha significado competencia para Panam. Debido a la recesin en que este pas se ha encontrado en los ltimos aos y a la reduccin de la demanda de crditos, el sistema bancario ha visto disminuido su mbito de incidencia y se ha visto mermado. Adems, muchos bancos internacionales se han mudado fuera del pas. Hace veinte aos operaban en Panam 120 bancos con 49.000 millones de dlares USA, pero ahora hay solamente 83 bancos con 37.000 millones, segn el informe de Jarn Lukasiewicz La industria bancaria en Panam. El 90 por ciento de los bancos que desarrollaban sus acciones en el pas hace veinte aos eran internacionales. Ahora, esta cifra se ha visto reducida al 54 por ciento. Sin embargo, el sector bancario mantiene, a pesar del reajuste, su predominio sobre los otros sectores econmicos y posee un valor que supera dos veces el PIB del pas.

Pero la industria bancaria panamea ya se ha dado cuenta de que no puede sostenerse slo por ser un paraso fiscal. El hecho de que el pas est dolarizado, y que el balboa (moneda nacional) est a la par que el dlar desde 1904, ha hecho que no exista banco central. Es la Superintendencia de Bancos de Panam, el organismo puesto en marcha por el gobierno tras el ao 2000, el responsable de fiscalizar las operaciones bancarias en el pas.

La Superintendencia ha alcanzado recientemente algunos acuerdos, entre los que se incluye la transmisin de informacin sobre los bancos que operan en territorio panameo a instituciones fiscales de otros pases. Esto ha permitido que, desde entonces, la OCDE considere a Panam paraso fiscal cooperante y vuelva a recibir un trato de favor. A pesar de los eufemismos, Panam contina siendo un paraso fiscal. Su sistema financiero permite a empresas extranjeras hacer negocios en el pas mientras mantengan simplemente un local fsico en el interior. Sin embargo, muchas bancas han desaparecido por causa de la intensificacin de las regulaciones a las que se han visto obligadas por la presin internacional y la competencia cada vez mayor de otros parasos fiscales en la zona. El sistema bancario se ha reestructurado y los que quedan se han fusionado o han adquirido otros bancos para remodelar su situacin dentro del sistema panameo.

Los informes de la Unidad de Anlisis Financiero (UAF), entidad creada con el fin de evitar el blanqueo de capitales, indican con cierta irona que el pas no est mal en la incidencia de este delito, aunque reconocen que el mismo es dinmico, evolutivo y cambiante. Para la UAF, a medida que el pas crece aumentan las operaciones sospechosas pero, al mismo tiempo, este organismo asegura que el crecimiento econmico actual es sano y est impulsado por jubilados extranjeros retirados y la construccin como sectores fundamentales.

Ampliacin del Canal e intereses del capital espaol

El Estado espaol es el segundo socio comercial de Panam, por detrs de Estados Unidos. La inversin espaola en este pas supera ya los 1.000 millones de dlares y va en aumento. En el mes de mayo, el Ministerio de Economa y Hacienda espaol acord con una delegacin de gobierno en Panam constituir una comisin especfica para retirar a dicho pas de la lista de parasos fiscales. El objetivo es claro: que las empresas espaolas participen en la ampliacin del Canal, cuyo presupuesto inicial asciende a ms de 4.000 millones de euros.

La ampliacin del Canal de Panam abre muchas expectativas para las grandes constructoras: ACS, Sacyr Vallehermoso, Acciona, Ferrovial, OHL y FCC, algunas de ellas con importante presencia ya en el extranjero. Adems de las constructoras se veran favorecidas empresas de ingeniera, consultora, telecomunicaciones y otros tipos de infraestructuras interesadas en el proyecto. Pero, al igual que ha hecho con otros pases como condicin para que puedan estar presentes en el concurso internacional, Panam ha exigido a Espaa que retire al pas centroamericano de la lista de parasos fiscales o que lo califique como paraso fiscal cooperante.

El que vivamos en sociedades donde todo est supeditado al mercado conlleva serias contradicciones. En la actualidad, la mayor parte del club de los pases ricos ya no incluye en su lista negra a Panam. Francia y Rusia han dejado de hacerlo recientemente e Italia ha abierto un proceso parecido al espaol, mientras que Alemania, Reino Unido, EE UU, Japn, China y Suecia ni siquiera consideraban anteriormente que Panam fuera un paraso fiscal.

A la ampliacin de las obras del Canal, aprobadas en 2006, se unen otros proyectos en el sector martimo, industrial y de infraestructuras que convertirn a este pas en un objetivo prioritario de los flujos de inversin internacional en los prximos aos. Cuando en 2014 se inaugure la reforma del Canal, la va acutica que une el Atlntico y el Pacfico ser ya centenaria. Por las esclusas de esos 80 kilmetros que cruzan esta va martima pasan unos 14.000 barcos al ao, el cuatro por ciento del comercio mundial: el 68 por ciento de las mercancas que salen de EE UU, el 23 de las de China y el 16 por ciento de las de Japn.

Empresas espaolas y parasos fiscales

Tres zonas de baja tributacin como Holanda, Luxemburgo y Delaware (EE UU) y ms de quince parasos fiscales al uso son los destinos preferidos de las inversiones de las empresas que cotizan en el Ibex-35, segn revela un informe de la revista Capital, del Grupo G+J, en su nmero de mayo de 2007. Este documento desgrana, compaa por compaa, las plazas internacionales de baja tributacin a las que recurren los grandes grupos espaoles para evitar el pago de impuestos.

En el anlisis por sectores destaca no slo la gran presencia de entidades financieras como el BBVA o el Banco Sabadell sino tambin la de grupos constructores, los ms reacios y opacos a la hora de informar en sus memorias sobre las actividades en parasos fiscales. Entre las empresas energticas, Repsol es la ms activa, mientras que Telefnica se lleva la palma a travs de su presencia en plazas off shore de baja tributacin.

Si bien es cierto que la inversin espaola en parasos fiscales descendi en casi 900 millones de euros en 2006, datos del Ministerio de Economa muestran cmo los destinos preferidos dentro y fuera del Ibex en los siete ltimos aos han sido los siguientes: Islas Caimn (565 millones de euros en inversiones espaolas), Panam (284 millones) y Bahamas (181 millones).

La realidad social panamea

Ms all del espejismo de las cifras del mercado panameo o de su sector bancario, la situacin social del pas se ajusta a las duras realidades de la zona. El 41,5 por ciento de los hogares rurales en Panam est por debajo de la lnea de pobreza establecida por la Comisin Econmica para Amrica Latina (CEPAL), que para esta zona es de unos 22,50 dlares mensuales. Segn las cifras oficiales, un 14,2 por ciento de la poblacin (es decir, 434 mil panameos) vive con menos de un dlar al da.

En las reas rurales no indgenas, ms de la mitad de sus habitantes (54,2 por ciento) son pobres y una de cada cinco personas (22,3 por ciento) se encuentra en situacin de pobreza extrema. Por su parte, el 98,5 por ciento de la poblacin de las reas rurales indgenas (es decir, casi la totalidad de su poblacin) es pobre; mientras que el 89,7 por ciento se encuentra en pobreza extrema, segn un informe del Ministerio de Economa y Finanzas.

De las nueve provincias del pas, cuatro de ellas muestran tasas de pobreza total mayores al 50 por ciento de sus habitantes: Darin, Bocas del Toro, Cocl y Veraguas. En estas provincias, la pobreza extrema oscila entre el 19,6 y el 37,4 por ciento de su poblacin. Al desglosar las estadsticas se observa que la provincia de Coln tiene menos del 50 por ciento de sus habitantes en situacin de pobreza total (42,8 por ciento), pero se sita por encima del promedio de pobreza total para el pas (37,2 por ciento). La pobreza extrema incide en el 10,7 por ciento de su poblacin, tasa menor al promedio nacional, que es de 16,7 por ciento.

Esta dura realidad hace que ms de cincuenta mil nios y adolescentes trabajen hoy en Panam en situacin de explotacin econmica, la mayora en la agricultura y en instalaciones de servicios, segn revel recientemente un informe de la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT).

Panam es signatario de dos convenios internacionales sobre el trabajo infantil, pero esto no ha sido suficiente para erradicar este flagelo. Cifras de la OIT reflejan que los menores indgenas son los ms afectados por este problema debido a los mayores ndices de pobreza entre los pueblos autctonos.

Decio Machado forma parte del Consejo de Redaccin de Pueblos. Este artculo ha sido publicado en el n 27 de la revista Pueblos, julio de 2007, Especial Amrica Latina.


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