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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-07-2007

El diario mxicano La Jornada publica una recopilacin de ensayos de la intelectual estadounidense al ao de su muerte
Cuestin de nfasis

Susan Sontag
La Jornada


Algunos de los asuntos estticos y morales ms relevantes de finales del siglo XX fueron motivo de reflexin de la notable intelectual y novelista estadunidense Susan Sontag (1933-2004). Cuestin de nfasis figura entre las ltimos trabajos de la tambin activista, que ahora publica en Mxico el sello Alfaguara. Se trata de una recopilacin de ensayos de Sontag -quien fue galardonada con el Premio Prncipe de Asturias de las Letras un ao antes de su muerte- sobre cuestiones literarias y artsticas que marcaron la centuria pasada. Con autorizacin de esa casa editorial, La Jornada ofrece a sus lectores un adelanto de esa obra que esta semana comenz a circular en libreras del pas

Pedro Pramo

Vine a Comala porque me dijeron que ac viva mi padre, un tal Pedro Pramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le promet que vendra a verlo en cuanto ella muriera. Le apret sus manos en seal de que lo hara, pues ella estaba por morirse y yo en un plan de prometerlo todo". Con las oraciones iniciales de Pedro Pramo de Juan Rulfo, al igual que con el comienzo de Michael Kohlhaas, la novela corta de Kleist, y de La marcha de Radetzky, la novela de Joseph Roth, nos sabemos en manos de un narrador magistral. Estas frases cautivadoras, que por su concisin y franqueza atraen al lector hacia el libro, tienen una suerte de bruido, de algo ya dicho, como el comienzo de un cuento de hadas.

Pero la difana apertura del libro es apenas la primera jugada. En efecto, Pedro Pramo es una narracin mucho ms compleja de lo que hace suponer su inicio. La premisa de la novela -una madre muerta que lanza a su hijo al mundo, la busca de un hijo en pos de su padre- se convierte en una estancia coral en los infiernos. La narracin se ubica en dos mundos: la Comala del presente, hacia la que viaja Juan Preciado (el ''yo" de las primeras oraciones), y la Comala del pasado, el pueblo de los recuerdos de su madre y de la juventud de Pedro Pramo. La narracin alterna la primera y la tercera personas, el presente y el pasado. (Las grandes narraciones no slo estn contadas en pretrito, sino que versan sobre el pretrito). La Comala del pasado es un pueblo de gente viva. La Comala del presente est habitada por los muertos, y los encuentros de Juan Preciado cuando llega a Comala son con nimas. Pramo es la llanura rida, la tierra yerma. No slo el padre al que busca est muerto, sino todas las dems personas del pueblo. Como estn muertos, no tienen nada que expresar sino su esencia.

''Hay muchos silencios en mi vida -dijo Rulfo alguna vez-. Y tambin en lo que escribo."

Rulfo ha recordado que alberg Pedro Pramo en su interior muchos aos antes de que supiera cmo escribirla. Ms bien redactaba cientos de pginas que despus desechaba: alguna vez calific su novela como un ejercicio de eliminacin. ''La prctica de escribir los cuentos me dio disciplina -seal-, y me hizo darme cuenta de que era necesario desaparecer y dejar que mis personajes fueran libres de hablar como quisieran, lo que caus, al parecer, una falta de estructura. S hay estructura en Pedro Pramo, pero es una estructura hecha de silencios, de hilos sueltos, de escenas cortadas, en la que todo ocurre en un tiempo simultneo que es un no tiempo".

Pedro Pramo es un libro legendario de un escritor que, en vida, tambin se convirti en leyenda. Rulfo naci en 1917, en un pueblo del estado de Jalisco; lleg a la Ciudad de Mxico cuando tena quince aos, estudi Derecho en la universidad y comenz a escribir, aunque no a publicar, a finales de los aos treinta. Sus primeros relatos aparecieron en revistas en los aos cuarenta, y en 1953 vio la luz una coleccin de cuentos. Se titul El llano en llamas. Dos aos despus apareci Pedro Pramo. Los dos libros establecieron la originalidad y autoridad de una voz sin precedente en la literatura mexicana. Callado (o taciturno), corts, quisquilloso, docto y sin pretensin alguna, Rulfo fue una suerte de hombre invisible que se ganaba la vida con medios completamente ajenos a la literatura (durante aos fue vendedor de neumticos), que se cas y tuvo hijos y que pas casi todas las noches de su vida leyendo (''viaj en los libros") y escuchando msica. Tambin fue enormemente clebre y venerado por sus colegas. Es raro que un escritor publique sus primeros libros cuando ya media los cuarenta aos, y ms raro an que esos primeros libros sean reconocidos de inmediato como obras maestras. Y es ms raro todava que tal escritor nunca publique otro. Una novela titulada La cordillera fue anunciada por el editor de Rulfo durante muchos aos, desde principios de los sesenta, pero el autor la dio por destruida pocos aos antes de su muerte en 1986.

Todos le preguntaban a Rulfo por qu no publicaba otro libro, como si la meta de la vida de un escritor fuera seguir escribiendo y publicando. En realidad, la meta de la vida de todo escritor es producir un gran libro -es decir, una obra perdurable-, y es lo que hizo Rulfo. No merece la pena leer un libro una vez si no merece la pena leerlo muchas veces. Garca Mrquez ha sealado que despus de descubrir Pedro Pramo (que con La metamorfosis de Kafka fue la lectura ms influyente de sus primeros aos como escritor) poda recitar extensos pasajes de memoria, y que a la postre lleg a recordarlo enteramente: tanto lo admiraba y quera saturarse de l.

La novela de Rulfo no es slo una de las obras maestras de la literatura universal en el siglo XX, sino uno de los libros ms influyentes del siglo; en efecto, sera difcil exagerar su influencia en la literatura en castellano durante los ltimos cuarenta aos. Pedro Pramo es un clsico en el sentido ms cabal del trmino. En retrospectiva, parece un libro que tena que haber sido escrito. Ha influido profundamente en la produccin de la literatura y contina resonando en otros libros. La nueva traduccin de Margaret Sayers Peden, la cual cumple la promesa que le hice a Rulfo cuando nos conocimos en Buenos Aires poco antes de su muerte: que Pedro Pramo se publicara en una versin en ingls precisa y sin cortes, es un importante acontecimiento literario.

(1994).

DQ

''El se enfrasc tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los das de turbio en turbio; y as, del poco dormir y el mucho leer, se le sec el celebro de manera que vino a perder el juicio."

Don Quijote, al igual que Madame Bovary, versa sobre la tragedia de la lectura. Pero la novela de Flaubert es una obra realista: la imaginacin de Emma se corrompe por el gnero de libros que lee, relatos vulgares de satisfaccin romntica. Con Don Quijote, un hroe del exceso, el problema no es tanto que los libros sean malos; es la ingente cantidad de sus lecturas. La lectura no slo ha deformado su imaginacin; la ha secuestrado. Cree que el mundo es el interior de un libro. (Segn Cervantes, todo lo que Don Quijote pensaba, vea o imaginaba segua las pautas de su lectura). Lo libresco lo vuelve, en contraste con Emma Bovary, invulnerable a la componenda o la corrupcin. Lo vuelve loco; lo vuelve profundo, heroico, verdaderamente noble.

No slo el hroe de la novela sino tambin el narrador es alguien obsesionado con la lectura. El narrador de Don Quijote informa de que ha adquirido el gusto de leer hasta los papeles rotos arrojados a la calle. Aunque si bien el resultado del exceso de lecturas en Don Quijote es la locura, el resultado en el narrador es la autora.

La primera y ms grande pica sobre la adiccin, Don Quijote es tanto una denuncia del estado de la literatura y un arrebatado llamado a la literatura. Don Quijote es un libro inagotable, cuyo tema es todo (el mundo entero) y nada (el interior de la cabeza de alguien; es decir, la locura). Implacable, verboso, plagio de s mismo, reflexivo, juguetn, irresponsable, proliferante, duplicador: el libro de Cervantes es la imagen misma de la gloriosa mise-en-abime que es la literatura y del frgil delirio que es la autora, su expansin maniaca.

Un escritor es antes que nada un lector; un lector que se ha vuelto loco; un lector granuja; un lector impertinente que afirma que es capaz de hacerlo mejor. Con todo, justamente, cuando el mayor escritor vivo compuso su fbula definitiva sobre la vocacin del escritor, invent a un escritor de principios del siglo XX que se haba propuesto como su obra ms ambiciosa escribir (partes de) Don Quijote. Una vez ms. Tal cual (era). Pues Don Quijote, ms que ningn otro libro jams escrito, es la literatura.

(1985)



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