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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-08-2007

Lluvia de ideas en la Selva Lacandona
La Intergalctica zapatista aterriza sobre la Tierra

John Ross
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


En los anales del Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional (EZLN), el Encuentro Intergalctico de 1996 represent el apogeo de la solidaridad internacional. Llamado formalmente Foro en defensa de la humanidad y contra el neoliberalismo, el cnclave atrajo a 6.000 activistas de cinco continentes a la selva Lacandona de Chiapas para realizar una lluvia de ideas sobre la creciente amenaza de la globalizacin corporativa del Planeta Tierra (la Organizacin Mundial de Comercio acababa de ser formada el ao anterior). El evento es considerado a menudo como el semillero para manifestaciones histricas contra la OMC en Seattle en 1999, de las que sali el movimiento contra la globalizacin.

La reunin hace 11 aos en un claro en la selva en un ejido zapatista con el mgico nombre de La Realidad fue apodada Encuentro Intergalctico porque en su convocatoria el portavoz de los rebeldes, el Subcomandante Marcos, invit a todas las formas sensibles de vida de otros planetas en la galaxia a participar en el evento. No s si realmente vinieron al primer Encuentro Intergalctico, filosof recientemente el Teniente Coronel Insurgente Moiss: por lo menos nunca se identificaron.

Despus de ms de una dcada de luchas contra la globalizacin y de Foros Sociales Mundiales, la Intergalctica ha vuelto literalmente a la Tierra. La versin reducida del evento anunciado como Encuentro entre los pueblos zapatistas y los pueblos del mundo, para defender territorios indgenas en todas las Amricas tuvo lugar del 20 al 28 de julio en tres caracoles rebeldes o centros polticos/culturales en el Estado de Chiapas al extremo sur de Mxico, y se concentr en la tierra y en los que trabajan y viven en ella.

Mientras el Encuentro Intergalctico atrajo a luminarias literarias como Eduardo Galeano y a los intelectuales europeos Yvon Lebot, Danielle Mitterand, y Alain Touraine (poco despus llegaron el Premio Nobel Jos Saramago y Susan Sontag), la edicin de 2007 reuni a representantes de agricultores pobres de 13 pases, en su mayora del sur, para intercambiar experiencias con comunidades de base zapatistas en las tierras altas, los caones, y la selva de Chiapas, y desarrollar mecanismos para la autodefensa mutua contra los estragos del neoliberalismo.

La privatizacin de tierras de las comunidades, la destruccin de cultivos autctonos, y la migracin forzada de millones de campesinos pobres constituye una declaracin de la cuarta guerra mundial contra la humanidad, acus Marcos al saludar a 3.000 activistas y bases zapatistas al campamento Resistencia y rebelda por la humanidad en Oventik en Los Altos de Chiapas.

De modo muy similar al evento del Ao Nuevo pasado cuando el EZLN celebr en pblico su 13 aniversario, los intercambios de opiniones en Oventik, en el ejido Morelia (caracol IV Torbellino de nuestras palabras) y en La Realidad (La madre del mar de nuestros sueos) incluy presentaciones de zapatismo civil ( a diferencia de la estructura poltico-militar de los rebeldes) al enumerar impulsores locales de salud y educacin los detalles de la construccin de comunidades autnomas. Otros dirigentes no especializados zapatistas delinearon el sistema de justicia de los rebeldes y cmo la tierra es distribuida y cultivada en las zonas autnomas.

Por su parte, los campesinos invitados bajo el auspicio de Va Campesina, una agrupacin internacional de millones de campesinos pobres con afiliados en ms de 70 naciones, hablaron de la lucha por la tierra y la justicia en sus propios pases. Entre los participantes: Yudhmir Singh de la Unin Bartya Kissan de India, quien describi la desobediencia civil ghandiana de agricultores pobres para resistir polticas agrarias neoliberales impuestas a los que trabajan la tierra, y representantes de la Asamblea de los Pobres de Tailandia que labran la selva cerca de la frontera camboyana.

Agricultores del primer mundo estuvieron representados por George Naylor, director saliente de la Asociacin de Granjas Familiares de EE.UU., quien habl a los zapatistas de la resistencia de pequeos agricultores del maz en Iowa contra la diseminacin de semillas genticamente modificadas. Dong Uk Min de la unin de agricultores coreanos, invoc la memoria del campesino Lee Kwang Hai quien se suicid en la asamblea de la Organizacin Mundial de Comercio de 2003, en Cancn.

De ms al sur, Soraya Soriana, dirigente del militante Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierras (MST) de Brasil y oradores de la nacin Wayuu de Venezuela, advirtieron a los participantes en el encuentro contra las polticas neoimperialistas de dirigentes izquierdistas como Lula y Hugo Chvez respectivamente. Los zapatistas comparten una desconfianza similar contra la izquierda socialdemcrata de Latinoamrica.

El coloquio entre campesinos en defensa de tierras indgenas se desarroll ante un teln de fondo adecuado de pujantes "milpas" (campos de maz) y el verde profundo de los montes vecinos en el apogeo de la estacin de lluvias de Mxico milicianas y milicianos uniformados en sus uniformes verdinegros casi parecan fundirse orgnicamente con la abundante vegetacin.

Los campamentos en los caracoles repiqueteaban de jovialidad. Presentaciones culturales nocturnas reunieron a los acampados bajo las estrellas. Monjas charlaban con rebeldes con pasamontaas y altos y delgados punkis nrdicos bailaban en el barro con pequeas compaeras mayas mientras los caballos pacan plcidamente en los pastos cercanos. En contraste con la Intergalctica de 1996, cuando las autoridades de inmigracin mexicanas trataron de impedir que activistas extranjeras asistieran al encuentro bajo amenaza de deportacin, no hubo restricciones al acceso a la zona zapatista.

En un mundo en el que cinco guerras activas dominan las primeras planas con dosis diarias de muerte y destruccin, y en un pas en el que las exigencias de justicia de los pobres enfurecidos son enfrentadas con una brutal represin gubernamental, los caracoles zapatistas parecen ser reductos de paz.

No fue siempre as.

Durante los primeros das de la rebelin en enero de 1994, los militares mexicanos invadieron el ejido Morelia. Obligaron a los hombres a acostarse en el terreno de baln cesto, pateando y torturndolos durante horas bajo el sol de la selva. Se llevaron a tres de los dirigentes comunitarios y nunca se les volvi a ver. Sus huesos fueron hallados por cazadores meses ms tarde. Nadie ha sido procesado por los asesinatos.

De manera tpicamente zapatista, estos crueles eventos estn retratados en un mural pintado en la pared de la escuela, mientras 13 aos despus, en su interior, mujeres zapatistas relataban como organizar su autonoma.

Han pasado ocho aos desde la ltima confrontacin armada entre el gobierno mexicano y el EZLN, pero la paz que parece prosperar en la zona autnoma zapatista, es inquieta. Escaramuzas por la tierra tomada en la rebelin de 1994, entre zapatistas y otros campesinos indios maya (los rebeldes los caracterizan como paramilitares) son endmicas y miles de soldados siguen ocupando extensas bases en puntos estratgicos en la geografa del EZLN.

Un estudio que acaba de aparecer en el Centro de Anlisis Poltico e Investigaciones Sociales y Econmicas A.C. (CAPISE), Cara de Guerra, indica que la naturaleza de la ocupacin ha cambiado en los ltimos aos con el estacionamiento de brigadas de elite en la zona de conflicto, que dependen directamente de Ciudad de Mxico en lugar de comandos regionales. Al unirse Mxico a la Guerra contra el Terror dirigida por EE.UU., la zona fronteriza con Guatemala en la que se encuentran numerosas municipalidades autnomas zapatistas, atrae una atencin acentuada de las fuerzas de seguridad.

A pesar de la "Santa Paz" que el "Mal Gobierno" afirma que reina en Chiapas, el EZLN sigue siendo una organizacin armada. Ciertamente, de sus dos armas: "El Fuego" y "La Palabra" la que predomina ahora es la ltima. Pero el fuego no ha sido olvidado. Nunca renunciaremos a nuestras armas o nos sacaremos nuestros pasamontaas hasta que nuestras demandas de justicia sean satisfechas prometi el comandante David a un auditorio abarrotado para clausurar el segmento de Intergalctica II en Oventik, mientras la lluvia caa a raudales desde el abundante cielo del sur.

Nota: Intergalctica II fue slo uno de varios eventos internacional por venir que sern programados por el Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional y La Otra Campaa en 2007. Pueblos indgenas de todas las Amricas se reunirn en octubre prximo en Vicam Sonora en el corazn del territorio de los indios yaquis, y se planifica una reunin internacional de mujeres para diciembre prximo en Chiapas.

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John Ross est en Ciudad de Mxico preparando una nueva novela. Si tiene ms informacin contacte: [email protected]

http://www.counterpunch.org/ross07302007.html



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