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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-08-2007

Pregonar la competencia y practicar el monopolio
La frmula que convirti a Carlos Slim en el hombre ms rico del planeta

David Luhnow
Wall Street Journal


Es difcil pasar un da en este pas y no poner dinero en su billetera. El magnate de 67 aos controla ms de 200 compaas en sectores como telecomunicaciones, tabaco, construccin, minera, bicicletas, gaseosas, aerolneas, hoteles, ferrocarriles, banca e imprenta. Slim dice que ha "perdido la cuenta". En total, todas sus empresas representan ms de un tercio del valor del principal ndice burstil de Mxico, mientras que su fortuna asciende a 7% de la produccin econmica anual de ese pas (en su punto lgido, la riqueza de John D. Rockefeller llegaba a 2,5% del Producto Interno Bruto de Estados Unidos).

"Este restaurante es el nico lugar en Mxico que no pertenece a Carlos Slim", bromea en su carta un local de comida en Ciudad de Mxico.

La riqueza de Slim ha crecido ms rpido que cualquier otra en el mundo, aumentando en ms de US$20.000 millones en los ltimos dos aos para llegar actualmente a unos US$60.000 millones. Si bien el valor de mercado de sus empresas que cotizan en bolsa podra caer, hoy es probablemente ms rico que Bill Gates, que segn la revista Forbes tena un patrimonio de US$56.000 millones en marzo. Sera la primera vez que una persona del mundo en desarrollo ocupa el primer lugar desde que la revista comenzara a seguir a los ricos fuera de EE.UU. en los aos 90.

"No es una competencia", dijo Slim hace poco durante una entrevista, jugueteando con un habano sin prender en una oficina en un segundo piso decorada con pinturas mexicanas del siglo XIX. Un hombre relativamente modesto, que usa las corbatas de sus propias tiendas, Slim afirma que no se siente ms rico slo porque lo es en el papel.

Cmo logr este hijo mexicano de inmigrantes libaneses llegar a estas cimas? Lo hizo al ensamblar monopolios, algo parecido a lo que hizo John D. Rockefeller con la industria de la refinacin de petrleo durante la era industrial. En el mundo postindustrial, Slim ha construido un baluarte en torno a la telefona en Mxico. Sus compaas Telfonos de Mxico SAB (Telmex) y Telcel controlan 92% de todas las lneas fijas y 73% de la telefona mvil, respectivamente. Al igual que Rockefeller en su momento, Slim ha acumulado tanto poder que es considerado un intocable en su pas, una fuerza tan grande como el Estado mismo.
Slim es un caso de estudio sobre las contradicciones. Dice que le gusta la competencia en los negocios, pero intenta bloquearla cada vez que puede. Le encanta hablar acerca de las tecnologas, pero no usa una computadora y prefiere el papel y el lpiz. Ha sido anfitrin de personajes tan variados como Bill Clinton y Gabriel Garca Mrquez, pero en muchos sentidos es provinciano. No le gusta mucho viajar y dice con orgullo que no posee ninguna vivienda fuera de Mxico. En un pas fantico del ftbol, le gusta el bisbol. Su equipo favorito? Los Yankees de Nueva York.

Sus admiradores dicen que Slim, un insomne que se queda hasta altas horas de la noche leyendo libros de historia (Ghengis Khan y sus engaosas estrategias militares es uno de sus temas favoritos), encarna el potencial de Mxico para convertirse en un tigre latino. Su austeridad, tanto en sus empresas como en su vida privada, dicen, es un modelo de moderacin en una regin en la que muchos grandes empresarios son conocidos por ostentar su riqueza.

Para sus detractores, no obstante, el auge de Slim dice mucho acerca de los problemas ms profundos de Mxico, incluyendo la brecha entre ricos y pobres. En el ltimo ranking de la ONU, Mxico figura en el lugar 103 entre 126 pases en cuanto a igualdad. En los ltimos dos aos, Slim ha ganado casi US$27 millones el da, mientras que un 20% de la poblacin vive con US$2 o menos al da.

"Es como EE.UU. y los grandes industrialistas de 1890. Slo que Slim es Rockefeller, Carnegie y J.P. Morgan todo en uno", afirma David Martnez, un inversionista mexicano que vive en Nueva York.

"Es sorprendente ver cmo las grandes empresas han capturado el Estado mexicano", dice Eduardo Prez Motta, presidente de la Comisin Federal de Competencia de Mxico. "Es un riesgo para nuestra democracia y est sofocando nuestra economa".

Como el rostro de la nueva lite, Slim representa un difcil desafo para el nuevo presidente del pas. Felipe Caldern tiene que decidir si debe contener a Slim, a pesar de su reputacin de ser el mayor empleador privado y contribuyente tributario del pas. El Congreso casi nunca aprueba leyes que amenacen sus intereses. y sus empresas representan una parte importante del ingreso publicitario de Mxico, por lo que los medios son reacios a criticarlo.

En los ltimos meses, Caldern ha tratado de llegar a un acuerdo a puertas cerradas con Slim. En varios encuentros cara a cara, el presidente ha tratado de convencer al magnate de aceptar una mayor competencia, segn fuentes al tanto. El gobierno tiene una carta de peso: Slim no puede ofrecer video un mercado potencialmente gigantesco en sus redes sin la aprobacin del gobierno. Pero algunos cercanos a Caldern dicen en privado que estas conversaciones reservadas le siguen el juego a Slim, ya que le permiten circunvalar a los reguladores del pas, lo que subraya la debilidad de las instituciones mexicanas. Slim afirma que sus compaas estn en "contacto constante" con los reguladores, pero le rest importancia a la nocin de una negociacin secreta.

Slim un hombre al que le gusta hablar y que suele ser emptico, aunque tambin se enoja con facilidad rechaza la etiqueta de monopolista. "Me gusta la competencia. Necesitamos ms competencia", dice mientras toma unos sorbos de Coca-Cola Light. Slim recalca que sus empresas operan en mercados competitivos y que Mxico representa slo un tercio de los ingresos de su operadora celular Amrica Mvil SAB, que tiene clientes desde San Francisco a Santiago de Chile.
La estrategia de Slim ha sido consistente a lo largo de su carrera: comprar compaas a precio de liquidacin, reestructurarlas y marginar a la competencia sin piedad. Despus de obtener el control de Telmex en 1990, Slim se apoder rpidamente del mercado de cables de cobre que esa empresa usa para los cables de telfono. Compr uno de los dos principales proveedores y se asegur que Telmex no adquiriera cables del otro proveedor. Al final logr que los dueos de la otra empresa vendieran su negocio a Slim.

Su control sobre la telefona mexicana ha atrasado el desarrollo del pas. Slo un 20% de los hogares de ese pas tiene una lnea de telfono y slo un 4% de los mexicanos tiene acceso a banda ancha. Segn la Organizacin para la Cooperacin y Desarrollo Econmico (OCDE), los consumidores y empresas de Mxico pagan precios superiores al promedio por sus llamadas telefnicas.

Slim concuerda en que muchas industrias en Mxico son dominadas por grandes compaas, pero no ve problema en ello mientras ofrezcan buen servicio y buenos precios.

Los aos clave

El ao que molde el futuro de Slim fue 1982. La cada en los precios del petrleo llev a que Mxico cayera en picada. Cuando el presidente saliente Jos Lpez Portillo nacionaliz los bancos, la tradicional lite empresarial temi que el pas se volviera socialista y comenz a abandonar Mxico. Muchas empresas se vendan a un 5% de su valor libro. Slim adquiri decenas de grandes firmas a precio de ganga, decisin que fue recompensada cuando la economa comenz a recuperarse en los aos siguientes. "Los pases no quiebran", dijo Slim a sus amigos en esos aos.

A pesar de sus habilidades empresariales, muchos mexicanos creen que su gran momento fue el ascenso al poder de Carlos Salinas en 1988, un tecncrata educado en la Universidad de Harvard que quera modernizar el pas. Ambos hombres hicieron amistad a mediados de los aos 80. Salinas privatiz cientos de empresas estatales, incluyendo Telmex en 1990. Slim, junto a Southwestern Bell y France Telecom, gan la subasta, por sobre un grupo de empresas encabezado por su amigo Roberto Hernndez. ste ltimo despus insinu que la venta estaba arreglada, algo que tanto Slim como Salinas han negado siempre. Sea como sea, el proceso de privatizaciones cre una nueva clase de superricos en Mxico. En 1991, el pas tena a dos hombres con una fortuna superior a los US$1.000 millones en la lista de Forbes. En 1994, al final del sexenio de Salinas, ya eran 24. Y el ms acaudalado de todos era Slim.

Retrospectivamente es fcil ver por qu Slim y Hernndez consideraban que Telmex era un trofeo que bien vala la pena terminar con su amistad. Mientras que pases como Brasil y Estados Unidos disolvieron sus monopolios estatales al crear a partir de stos varias empresas que competan entre s, Mxico vendi su compaa intacta, excluyendo cualquier competencia en los primeros seis aos. Y a diferencia de otros pases, a Telmex se le permiti ofrecer los tres servicios llamadas locales, de larga distancia e inalmbricas en todo el pas. Al principio, el gobierno ni siquiera se empe en crear un regulador para el mercado de la telefona, lo que slo ocurri tres aos despus de la privatizacin.

A lo largo de los aos, la mayora de los intentos de regular a las compaas de Slim ha fracasado. La Cofetel, el regulador de las telecomunicaciones, era tan dbil en los aos 90 que los rivales de Telmex lo tildaron de "Cofetelmex". Cuando las autoridades trataban de actuar, los abogados de Slim bloqueaban la iniciativa en los bizantinos tribunales del pas.

El dueo de Telmex tambin tena amigos en altos cargos. Cuando fue electo presidente en 2000, Vicente Fox escogi a Pedro Cerisola, un ex empleado de Telmex, como secretario de Comunicaciones y Transporte. Cerisola, quien no quiso comentar para este artculo, rara vez haca algo en contra de su ex compaa, afirman ejecutivos de telefnicas rivales.
Con el dinero proveniente de su imperio telefnico, Slim se ha expandido a otros mercados en Mxico y Amrica Latina. Amrica Mvil tiene 124 millones de clientes en ms de 10 pases en la regin.

En su pas natal, Slim se ha enfocado en industrias que dependen de contratos gubernamentales. Su nueva compaa constructora, Ideal SAB, apuesta a gestionar algunas de las carreteras ms grandes de Mxico. Su empresa de servicios petroleros construy hace poco la mayor plataforma de crudo del pas.

En privado, algunos lderes de negocios dicen que sienten que Slim se ha vuelto demasiado codicioso. La muerte de su esposa Soumaya en 1999 lo dej sin un cable a tierra, dice Enrique Trigueros, amigo de Slim cuando ambos eran jvenes corredores de bolsa en los aos 60. "Ella era una mujer especial, del tipo que sabe mantener a raya a un hombre. Hoy, lo nico en lo que puede pensar es negocios", afirma.


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