Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-08-2007

Cumbre de Montebello, 20-21 de agosto de 2007
Canad y el Proyecto Unin Norteamericana

Rodrigue Tremblay
The New American Empire

Traducido por Guillermo F. Parodi y revisado por Horacio Garetto



"Un acuerdo [ con los Estados Unidos ] con el fin de armonizar las normas del comercio, la seguridad o la defensa, obligara, en definitiva, a Canad y Mxico... a ceder a los Estados Unidos el poder real sobre el comercio internacional, la inversin internacional, la normativa medioambiental, la inmigracin, y, en gran parte, sobre la poltica exterior, e incluso sobre las polticas fiscales y monetarias."

Roy McLaren, ex ministro liberal federal canadiense

Se puede esperar una reaccin muy negativa por parte de la poblacin canadiense, y tambin de las estadounidenses y mexicanas, cuando conozcan en detalle lo que el tro de Bush-Calderon-Harper elaboraron minuciosamente estos ltimos aos en el mayor secreto y en ausencia de ningn debate pblico.

En efecto, los tres gobiernos, relativamente impopulares, asentados actualmente en Washington, Ottawa y Mxico, se asociaron a enormes compaas, la mayora estadounidenses, con el fin de establecer las bases de una futura Unin Norteamericana (UNA), tambin llamado el proyecto para una "Integracin Profunda". Se tratara de una nueva alianza, de tipo permanente, dentro de la cual los estadounidenses tendran de hecho una influencia preponderante. Esta unin obligara a Canad y a Mxico a armonizar numerosas leyes y reglamentos en funcin de los intereses del mundo de los "Big Business", y de los del gobierno estadounidense, sobre todo preocupado por sus ambiciones imperiales y no democrticas a travs del mundo.

Por supuesto que tal plan de integracin continental avanzada, tanto a nivel econmico como poltico, se aleja considerablemente de la idea original de intercambios equitativos y libres, para los bienes y los servicios, a causa de la abolicin de las barreras arancelarias y no arancelarias entre los pases del hemisferio. Esta idea previamente tom forma con el Acuerdo de libre comercio de 1988, entre el Canad y los Estados Unidos. Ms tarde, en 1994, Canad tuvo que aceptar que Mxico se acople al Acuerdo de Libre Comercio Norteamericano (NAFTA, por sus siglas en ingls), siendo obligado tambin a hacer concesiones sustanciales en cuanto a la aplicacin de la Ley sobre Inversin Canad, la cual regula las tomas de control extranjeras de compaas canadienses, adems de garantizar a los Estados Unidos un acceso privilegiado a los recursos energticos canadienses. Todo ello habra debido bastar para abrir el mercado canadiense (estadounidense en el original. NdT) a las empresas estadounidenses (canadienses en el original. NdT). Parece, sin embargo, que no es en absoluto el caso. Las grandes sociedades y el gobierno estadounidense quieren servirse del pretexto de la lucha al terrorismo para ir mucho ms lejos y extraer an ms concesiones por parte del Canad.

En efecto, bajo la presin de las grandes empresas, la mayor parte estadounidenses, que tienen instalaciones en los dos lados de la frontera, y de las preocupaciones por la seguridad del gobierno estadounidense, la idea inicial de libre comercio se agrand y pas a un nivel bien superior. Lo que se propone es ni ms ni menos que transformar los acuerdos de libre comercio en una organizacin poltica paraguas que sera una especie de organizacin paralela a la Unin Europea con su reagrupacin de 27 pases.

Realmente, el proyecto norteamericano hasta podra sobrepasar lo realizado por la UE en cuanto a integracin econmica y poltica. As pues, en Europa, las dos docenas y an ms de pases miembros conservaron su dominio sobre sus fuerzas armadas y sobre su poltica exterior y, lo que es importante, no se encuentra ningn pas en posicin de ejercer una influencia hegemnica sobre el conjunto de la Unin. Ese no sera, por supuesto, el caso en Amrica del Norte, por el peso preponderante de los Estados Unidos.

En los hechos, lo que est en juego podra conducir a Canad, a Mxico y a los Estados Unidos, tres pases muy diferentes en cuanto a poblacin, cultura y orientaciones, a integrar de facto sus fuerzas armadas y a fusionar sus polticas exteriores, para formar una especie de Fortaleza Norteamericana, la cual operara necesariamente bajo el protectorado de los Estados Unidos. Necesariamente, en efecto, seran los Estados Unidos y su gobierno los que tendran el bastn de mando en tal alianza, mientras que se relegara a los dos socios restantes al estatuto de casi colonias polticas y econmicas.

Dudo que eso pueda funcionar. Por una parte, los canadienses nunca aceptarn que su pas se convierta en una colonia de los Estados Unidos y el actual gobierno minoritario de Stephen Harper sufrir las consecuencias si persiste en esta direccin. Los canadienses no desean de ninguna manera ver que sus fuerzas armadas y su poltica exterior se funden, de facto, en las de la Amrica Imperial. Por otra parte, no desean en ningn caso ver sus recursos naturales colocados bajo control estadounidense y que sean explotados casi en su totalidad por empresas de ese pas, que tengan poco o nada de consideracin por la soberana del Canad y por el bienestar de sus habitantes. Del mismo modo, la gran mayora de los canadienses no desean ver desaparecer el dlar canadiense en favor de un dlar estadounidense cada vez con menos prestigio en el mundo, como algunos lo sugirieron.

Sin embargo, todos estos temores podran concretarse a largo plazo si tienen xito los esfuerzos, en gran parte secretos, que actualmente se despliegan a los ms altos niveles, en el marco de la operacin misteriosa conocida bajo el acrnimo ingls de "SPP", acrnimo que indica que el programa fue bautizado con el nombre de Cooperacin Norteamericana para la Seguridad y la Prosperidad (se usar el acrnimo SPP, en algunas referencias. NdT), conocido tambin por la denominacin de "Integracin Profunda". Esta iniciativa de integracin fue oficialmente lanzada en ocasin de una Cumbre entre George W. Bush (EE UU), Vicente Fox (Mxico) y Paul Martin (Canad), que tuvo lugar en la ciudad de Waco, en Texas el 23 de marzo de 2005.

Son las grandes empresas canadienses y compaas cada vez menos "canadienses", tal como Alcan a punto de ser vendida a la britnica Ro Tinto, y filiales canadienses de empresas estadounidenses, las que estn a la cabeza de esta campaa en favor de una Unin Norteamericana. En Canad, estas empresas se agrupan en el Consejo Canadiense de los Jefes de Empresas (CCCE, por sus siglas en francs), que presiona al gobierno Harper en favor del plan. El Consejo Canadiense de los Jefes de Empresas cuenta con alrededor de 150 miembros corporativos.

Junto a grandes sociedades y bancos canadienses, se encuentran las filiales de las grandes compaas estadounidenses instaladas en Canad, como las empresas: du Pont, FED X, General Electric, General Motors, Chrysler, Hewlett-Packard, Home Depot, IBM, Imperial Oil, Kodak, 3M, Microsoft, Pratt y Whitney, Suncor, Wyeth, Xerox, etc. - Para los dirigentes de estas empresas, el Canad no es un pas distinto de los Estados Unidos, sino un mercado adyacente que es importante para invertir y para controlar.

Hace cuatro aos, en enero de 2003, que el CCCE lanz su Iniciativa Norteamericana de Seguridad y Prosperidad (INASP). Los polticos se acoplaron ms tarde. Los grandes objetivos de la iniciativa del CCCE se agrupaban inicialmente en una estrategia de cinco puntos:

1 La redefinicin de las fronteras entre Canad, Estados Unidos y Mxico;

2 La maximizacin de las eficiencias reglamentarias;

3 La negociacin de un pacto continental global de seguridad energtica;

4 La negociacin de una alianza militar para la defensa norteamericana;

5 -- Y, la creacin de un nuevo marco institucional para la nueva Unin Norteamericana.

Ms tarde, el Consejo Canadiense de los Jefes de Empresas se asoci a otras dos organizaciones: al "Council on Foreign Relaciones", un organismo estadounidense conocido por su apoyo a la guerra de George W. Bush contra Irak, y al "Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales" mexicano.

El grupo de trabajo conjunto, bautizado como "Independent Task Force on the Future of North America, public un informe en mayo de 2005 cuyo ttulo era "Construir una Comunidad Norteamericana". El informe propona 39 recomendaciones especficas cuyo objetivo era llegar a hacer desaparecer de facto las fronteras y de establecer un nico espacio econmico asegurado, gracias a un acuerdo poltico norteamericano entre los Estados Unidos, Canad y Mxico.

En pocas palabras, la recomendacin central del grupo de trabajo era constituir, a partir de 2010 (en solamente tres aos!!!) una comunidad econmica asegurada para el conjunto del continente, la Unin Norteamericana, con un permetro comn incluyendo una estructura arancelaria comn, un sistema comn de seguridad, todo combinado con la emisin de una tarjeta comn de trnsito fronterizo. Se tiene con eso la esencia del proyecto para una "Integracin Profunda": un nico mercado, una nica frontera econmica, y un nico sistema oficial de seguridad. Por el momento nadie tiene la idea de una "sola bandera" o de una "misma moneda", pero eso podra venir a largo plazo.

Es este proyecto que fue objeto de debates en cumbres polticas realizadas en Waco, Texas, en 2005, con el fin de hacer el lanzamiento, continuadas en marzo de 2006, en Cancn, Mxico. En esta ltima cumbre, se acord crear a un Consejo de la Competitividad Norte- Americana, compuesto de 30 hombres de negocios provenientes en nmero igual de cada pas. Es ahora a este grupo de trabajo trinacional que incumbe establecer las prioridades del programa SPP y controlar el proceso de integracin profunda gracias a transformaciones gubernamentales en los tres pases. Los das 20 y 21 de agosto prximo, en una Cumbre en el Castillo Montebello, situado en Montebello, Quebec, el presidente estadounidense George W. Bush, el primer ministro canadiense Stephen Harper y el presidente mexicano recientemente elegido, Felipe Caldern, se encontrarn para discutir de los progresos registrados en el desarrollo del programa SPP, en lo que ser la tercera Cumbre.

La mayora de los Canadienses pensaban, hasta hace poco, que la iniciativa trilateral emprendida tena por objeto sobre todo facilitar el comercio y los viajes entre los tres pases, de una manera compatible con las nuevas exigencias de seguridad que resultaron desde los acontecimientos del 11 de septiembre 2001.En efecto, si era ese el nico objetivo de estos debates trilaterales a nivel poltico y burocrtico, los cuales por otra parte comenzaron a partir de 2001, la mayora aceptara que es necesario llegar a nuevos acuerdos administrativos con el fin de reducir la duracin de las demoras de los coches y camiones en los puestos fronterizos, sea mediante la ampliacin de las instalaciones fsicas, sea por la instauracin de pre-aduanas. En este sentido, la gente no tendra el temor de ver a su Gobierno prepararse para abandonar pedazos enteros de soberana nacional.

Ms de uno sospecha, sin embargo, que las largas lneas de camiones canadienses que se observan frecuentemente a los puestos fronterizos estadounidenses, seis aos despus del 9/11, dan prueba de una cierta mala fe por parte del gobierno estadounidense, que parece utilizar la amenaza terrorista para acrecentar su proteccionismo y para ejercer presiones indebidas sobre el gobierno relativamente inexperto de Stephen Harper. Los canadienses no olvidan, en efecto, cmo el gobierno de George W. Bush se ha negado a someterse a los resultados de los numerosos juicios de los tribunales de arbitraje del NAFTA, y ha forzado el Canad a aceptar un acuerdo de comercio regulado para la madera de construccin.

Sea como fuese, uno debe aceptar la evidencia de que los objetivos del proyecto "Integracin Profunda" van mucho ms lejos que la simple reduccin de los perodos de demora en los puestos fronterizos. Estos objetivos son muy numerosos, muy controvertidos y muy aventurados para la soberana nacional del Canad, ya que van mucho ms lejos que aumentar simplemente las instalaciones fronterizas y armonizar las medidas de control para los flujos comerciales y tursticos.

Realmente, el objetivo ltimo de la operacin "Integracin Profunda" es llegar a crear a una Unin Norteamericana de carcter poltico, y no solamente econmico, dentro del cual los tres pases, sobre todo un pas como el Canad, vendran a perder elementos importantes de su soberana nacional. Sera una estructura poltica y econmica que se asemejara a la Unin Europea, con sus dos docenas y an ms pases miembros, pero que tomara en Norteamrica una coloracin imperialista. - El NAFTA se transformara en una unin aduanera y forzara a los dos pases menos poderosos a adaptar sus leyes y reglamentos para que se ajusten a las leyes y reglamentos estadounidenses, incluida la obligacin de ajustarse a las polticas estadounidenses en cuanto a defensa y poltica exterior.

Como se ve, se est bastante lejos de la idea de facilitar simplemente los controles fronterizos para el movimiento de los bienes y personas. Lo que estas Cumbres tenidas en secreto contemplan es ms bien la creacin una nueva alianza poltica global entre los Estados Unidos, Canad y Mxico. Pero, debido a la fuerza de la gravedad, eso significara, en la prctica, que los Estados Unidos haran del Canad, y hasta un determinado punto de Mxico, casi colonias de los EE.UU. - En efecto, los Estados Unidos son una especie de elefanta que hace lo que se le viene a la cabeza, sobre todo desde que es dirigido por el tndem Bush-Cheney, mientras que el Canad y Mxico hacen, lo mejor que pueden, respectivamente el papel de un pequeo castor y un pequeo zorro a su lado. Esto podra tener como consecuencia deteriorar considerablemente la calidad de la democracia canadiense.

Y, es all donde la albarda hiere. En cuanto un pas de tamao medio acepta fusionar su poltica de la defensa con la de un gran pas como son los Estados Unidos, que por aadidura son imperialistas, se vuelve muy difcil para el pas conservar una poltica exterior autnoma. - Su soberana nacional corre el riesgo entonces de reducirse y comprometerse de una manera irreversible.

Son numerosos los canadienses que temen con justa razn que el proyecto de "Integracin Profunda" que es actualmente objeto de debates, y que se agita agresivamente en algunos medios, obligue a Canad a dejar caer toda veleidad de tener una poltica exterior independiente de la de los Estados Unidos, a ver sus Fuerzas Armadas pasar a ser dependientes de las de los Estados Unidos, y, - a abandonar su control sobre los ingresos econmicos y el desarrollo de sus recursos naturales, especialmente el control sobre los recursos en petrleo y gas, as como sobre los recursos hidrulicos e hidroelctricos.

Algunos entreven incluso el da en que se harn sentir presiones para que el Canad abandone el dlar canadiense, en favor de el dlar estadounidense, provocando por el hecho mismo la prdida de independencia para sus polticas monetarias y fiscales. Si estas aprehensiones e inquietudes pueden parecer exageradas, podemos sin embargo preguntarnos sobre la magnitud de las precauciones que se estn tomando para salvaguardar la soberana y la independencia del Canad? Cules seran los fundamentos democrticos de una unin poltica ampliada? Cules son los costes polticos y econmicos con relacin a las ganancias econmicas anunciadas? No se ha emprendido estudio alguno, que yo sepa, que haya evaluado correctamente estas cuestiones con el fin de proporcionar un esclarecimiento vlido para un debate pblico de buena calidad.

Por lo tanto, estamos forzados a sacar la conclusin que el proyecto para una "Integracin Profunda" y avanzada de Canad en el seno americano es fundamentalmente defectuoso, si no sencillamente subversivo a nivel poltico. No hay ningn debate pblico articulado sobre lo que est en juego, aunque tarde o temprano el gobierno minoritario de Stephen Harper deber necesariamente consultar y convencer a la poblacin canadiense antes de formular las leyes que permitiran concretar la aplicacin del proyecto.

Tal debate pblico no tuvo lugar hasta ahora. Todo al contrario, todo parece ser hecho para impedir a la poblacin seguir el hilo de lo que se discute, ya que todo se desarrolla a puertas cerradas. Con esto debera bastar para plantearse dudas, aunque estos debates a ms alto nivel poltico no tienen an fuerza de ley. En un futuro ms o menos alejado, los acuerdos ad hoc que son actualmente objeto de debates debern concretarse en acuerdos formales o incluso insertarse en un nuevo Tratado entre los tres pases. Se niega que sea esa la intencin, pero la lgica de la operacin aboga mucho por tal desenlace.

Personalmente, creo que lo que est en juego es suficientemente importante como para que, tarde o temprano, se realice un referndum pan-canadiense sobre toda la cuestin de la "Integracin Profunda". En efecto, es imposible decidir con justicia sobre un tema de tal trascendencia en el marco de una eleccin general, ya que un partido poltico puede tomar el poder con una minora de votos entreverndose entre varios otros partidos. Una eleccin general no puede aportar la legitimidad requerida por un proyecto poltico de semejante trascendencia. Para lograrse, sera necesario un referndum pan-canadiense en el que la poblacin soberana pueda pronunciarse sobre la cuestin.

Nota del Traductor: Se han omitido los hipervnculos del texto original que llevaban a textos en francs no traducidos al espaol, salvo los de Wikipedia que se omitieron por tratarse solo de informacin general.

Fuente: http://www.thenewamericanempire.com/tremblay=1072b

Publicado el 9 de agosto de 2007

Rodrigue Tremblay es profesor emrito de Ciencias Econmicas de la Universidad de Montreal y puede contactarse en la direccin: [email protected]. Su blog: http://www.thenewamericanempire.com/blog.

Guillermo F. Parodi y Horacio Garetto son miembros de Cubadebate y Rebelin. Parodi es tambin miembro de Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingstica.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter