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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-08-2007

Cuba: revolucin permanente y contradicciones contemporneas

James Petras y Robin Eastman-Abaya
Rebelin

Traducido para Rebelin por Manuel Talens y Germn Leyens. Revisado por Juan Vivanco.



Introduccin

La Revolucin cubana y su economa socialista han demostrado una tremenda resistencia ante enormes obstculos y retos polticos. Cuba ha desafiado con xito una invasin orquestada por EEUU, un bloqueo martimo, cientos de ataques terroristas y medio siglo de bloqueo [1]. Cuba pudo sortear el bajn de la cada de la URSS y los regmenes colectivistas de la Europa del Este, el trnsito de China e Indochina al capitalismo y, al mismo tiempo, logr formular un nuevo modelo de desarrollo.

Tal como han sealado numerosos eruditos y dirigentes polticos -adversarios incluidos-, Cuba ha desarrollado un sistema muy avanzado de bienestar social, que funciona: cuidados sanitarios y educacin universales y gratuitos desde la guardera infantil hasta la universidad [2].

En poltica exterior y nacional, Cuba ha establecido con xito relaciones econmicas y diplomticas en todo el globo, y ello a pesar de los bloqueos y las presiones de EEUU [3].

En cuestiones de seguridad nacional y personal, Cuba es un lder mundial. Las tasas de criminalidad son bajas y la violencia infrecuente. Las amenazas y los actos terroristas (la mayora en proveniencia de EEUU y de sus socios del exilio cubano), han disminuido y son menos peligrosos para la poblacin cubana que en EEUU o Europa.

Son precisamente los xitos de la Revolucin cubana, su habilidad para sobrellevar las amenazas externas -que habran derrotado a la mayora de los gobiernos- los que han creado ahora una serie de importantes desafos, que requieren atencin urgente para que la revolucin, tal como la conocemos, pueda adentrarse en el siglo XXI. Estos desafos se deben tanto a las restricciones externas anteriores como a los acontecimientos polticos internos. Algunos problemas eran consecuencias inevitables de las medidas de emergencia, pero ahora exigen soluciones inmediatas y radicales.

Virtudes revolucionarias

La gran virtud de la Revolucin cubana es haber sobrevivido manteniendo muchos de sus logros sociales positivos, cuando muchos regmenes reformistas o revolucionarios, anteriores y posteriores, cayeron en las urnas, fueron derrocados o se desplomaron por s mismos. EEUU y sus aliados derrocaron los regmenes reformistas de Arbenz en Guatemala (1954), de Mossadegh en Irn (1953), de Allende en Chile (1973), de Lumumba en el Congo y otros muchos. La Casa Blanca hizo caer el gobierno sandinista de Nicaragua en 1989, el rgimen de Aristide en 1992 y 2004 y otros muchos. Por el contrario, Cuba derrot una invasin patrocinada por EEUU en 1961, resisti un bloqueo martimo estadounidense en 1962, desactiv centenares de intentos de asesinato y ataques terroristas organizados por la CIA durante medio siglo e incluso pas a travs de un bloqueo econmico mundial [4].

Gracias a una astuta diplomacia, Cuba se asegur un favorable y oportuno comercio y contratos de ayuda con la antigua URSS y la Europa del Este. A finales del pasado siglo XX, Cuba tena relaciones diplomticas y econmicas con casi el mundo entero, y ello a pesar del bloqueo de EEUU. En 2001 Cuba rompi incluso el embargo comercial al importar alimentos y medicinas de exportadores y agricultores estadounidenses, si bien en condiciones unilaterales desfavorables.

El repentino colapso de la URSS y la conversin de Rusia y la Europa del Este en colonias capitalistas occidentales fueron un golpe devastador para la economa cubana. La prdida de socios comerciales dio lugar a un declive repentino de la produccin. La transicin al capitalismo en China e Indochina le brind pocas alternativas. El gobierno cubano adopt una estrategia econmica de emergencia inaugurando un perodo especial de austeridad forzosa y ajuste estructural que difumin el dolor del reajuste econmico en toda la sociedad cubana, a diferencia de lo ocurrido en los pases capitalistas. Entre 1990 y 2000 Cuba reconstruy su economa para cubrir las nuevas exigencias de la economa mundial, y al mismo tiempo conserv su red de proteccin social, lo cual fue una hazaa sin precedentes.

La recuperacin de Cuba se bas en diversos ejes de nuevo cuo: el desarrollo rpido y exhaustivo del sector turstico mediante grandes inversiones a largo plazo en asociacin con multinacionales europeas y latinoamericanas; enormes inversiones en biotecnologa para estimular la investigacin y desarrollo de exportaciones farmacuticas; acuerdos comerciales y contratos de inversin a largo plazo con Venezuela, mediante los cuales Cuba intercambia en condiciones favorables equipos mdicos y servicios por productos del petrleo; asociacin de empresas en participacin para desarrollar la exportacin de nquel, ron, tabaco y productos ctricos; y contratos de importacin de alimentos con agroempresas de EEUU y Canad [5]. Los cubanos cerraron la mayor parte de sus fbricas azucareras y redujeron la produccin de azcar, reconvirtiendo bruscamente los campos de caa para la produccin de cosechas alternativas a escala limitada.

Continuaron las inversiones importantes en nuevas escuelas avanzadas de informtica (200 millones de dlares) [6], en el turismo mdico y en los proyectos humanitarios externos. Esta estrategia econmica, combinada con condiciones externas favorables (precios mundiales elevados de productos primarios, la radicalizacin del presidente venezolano Hugo Chvez, los cambios en los regmenes liberales de Amrica Latina desde la extrema derecha al centro derecha neoliberal) y el sacrificio voluntario de la mayora del pueblo cubano, condujo a una recuperacin econmica gradual, pero firme, a partir de 1994, seguida de un crecimiento acelerado desde 2003 [7].

Tanto en la profunda depresin econmica como tras la recuperacin, el gobierno cubano mantuvo la estructura bsica social y las provisiones de asistencia. Todos los programas sanitarios y educativos de importancia continuaron siendo gratuitos y abiertos al pblico. Los trabajadores desplazados por la reestructuracin econmica siguieron recibiendo sus salarios y se les ofrecieron trabajos estatales subvencionados y programas de formacin en otras disciplinas. Los alquileres y los costos de las empresas de servicios pblicos siguieron siendo bajos. Se siguieron pagando las pensiones. Continuaron los subsidios de la alimentacin y el racionamiento de artculos bsicos. Las actividades culturales, deportivas y recreativas avanzaron a pesar de los bruscos recortes en su subvencin. A pesar de las carencias generales y las privaciones sociales, las tasas de criminalidad permanecieron muy por debajo de los porcentajes latinoamericanos y de EEUU.

Las instituciones nacionales de seguridad protegieron con xito al pblico cubano de los ataques terroristas apoyados por EEUU y de los esfuerzos internos de desestabilizacin patrocinados por las organizaciones disidentes financiadas por la Casa Blanca [8]. A pesar de su mayor vulnerabilidad econmica, Cuba rechaz las presiones de EEUU y la Unin Europea para dictarle su seguridad nacional y sus polticas econmicas [9]. La Habana rechaz el intento de Washington de convertir a Cuba en un satlite del libre mercado similar a los ejemplos de la Europa del Este, el Cucaso y Rusia, y sigui su propio modelo poltico y econmico independiente.

A diferencia de los antiguos pases comunistas de la URSS, Europa del Este y Asia, la transicin hacia la nueva economa de Cuba no dio lugar a las monstruosas desigualdades en las que un diminuto grupo de multimillonarios y archimillonarios se apoderaron del control de los bienes y recursos pblicos, mientras que el resto de la poblacin permaneci pobre y desempleada, con alquileres prohibitivos, la sanidad y la educacin desnacionalizadas e inaccesibles y pensiones miserables [10]. Igualmente, Cuba conserv la mayora de las acciones y el control de las empresas en participacin con capital extranjero [11], en contraste con las adquisiciones estadounidenses y europeas de casi todos (si no todos) los sectores de fabricacin, financieros, mediticos y comerciales de Europa del Este.

Incluso ms digno de atencin es que, a diferencia de Europa del Este y la antigua URSS, Cuba no sufri la transferencia masiva al exterior de beneficios, alquileres e ingresos ilegales de redes de prostitucin, narcotrfico y venta de armas. Tampoco la transicin de Cuba a una economa mixta se vio acompaada de sindicatos del crimen organizado, que tuvieron un papel tan importante en los resultados electorales de Bulgaria, Polonia, Rumania, Albania y el resto de las nuevas democracias capitalistas [12].

El enorme xito de Cuba para pasar por encima de obstculos histricos que se oponan a su supervivencia, su sorprendente recuperacin econmica y su formidable fuerza de defensa nacional son en gran medida atribuibles a la combinacin de perseverancia popular, lealtad a sus lderes revolucionarios y adopcin de valores comunes de igualitarismo, solidaridad, dignidad nacional e independencia. Sin embargo, el propio xito del gobierno cubano al enfrentarse y superar los obstculos resultantes del bloqueo de EEUU y del colapso de la URSS ha creado un nuevo tipo de desafos y contradicciones.

Contradicciones y desafos tras el perodo especial

La promocin del turismo como eje de la recuperacin econmica fue el uso ms rpido, fcil y racional del clima natural de Cuba para compensar la depresin econmica, la falta de capital y el aislamiento poltico. Adems, fue el sector que ms interes a los futuros socios inversionistas extranjeros. El turismo gener divisas fuertes para importar productos primarios esenciales, especialmente petrleo y productos manufacturados, material sanitario y alimentos.

Sin embargo, al cabo del tiempo el turismo dio lugar a distorsiones muy importantes en la economa: los salarios de los empleos de poca o ninguna calificacin relacionados con el turismo excedieron con mucho a los de cientficos de elevada formacin, mdicos, trabajadores calificados y trabajadores agrcolas entre otros. Adems, las empresas mixtas en el sector del turismo llevaron a la creacin de una nueva burguesa burocrtica rica y al auge de las desigualdades [13]. Igual de perjudicial, la entrada masiva de turistas result en el crecimiento de un lumpenproletariado, prostitutas, narcotraficantes y otras formas de pcaros no productivos cuyos ingresos ilcitos excedan a los de trabajadores, empleados y profesionales. Este grupo desarroll redes con hoteles, restaurantes y gerentes de clubs nocturnos, que apoyaron la corrupcin y pusieron a prueba los valores revolucionarios. Las carencias continuas, el bajo poder adquisitivo y la falta de bienes de consumo deseables restaron fuerza a las campaas del gobierno para moralizar la actividad turstica sin alejar a los turistas.

Las inversiones a gran escala y a largo plazo en infraestructuras tursticas -hoteles, restaurantes, muebles importados y alimentos- desviaron reservas de la agricultura: la produccin agropecuaria, en especial la de productos alimenticios, declin significativamente y sobre todo su disponibilidad para la poblacin local, lo cual facilit los mercados negro, gris y libre. Cuba se convirti en un pas dependiente de alimentos del exterior [14]. Mientras que el turismo atraa divisas fuertes, se gastaban cientos de millones en importar alimentos de EEUU, Canad, Argentina, la Repblica Dominicana y otras partes. La dependencia alimentaria de EEUU increment la vulnerabilidad de Cuba ante cualquier endurecimiento del embargo a la exportacin. Podra decirse que la seguridad nacional cubana qued debilitada por el hecho de que Cuba pagase con moneda fuerte por adelantado una proporcin creciente de importaciones de alimentos de ese pas, tal como requiere el Departamento del Tesoro de EEUU.

Algunos comentaristas polticos de dentro y fuera de Cuba han sealado que los agricultores, el negocio de la agroalimentacin y los polticos estadounidenses (de ms de treinta estados) implicados en el comercio con Cuba son un potente grupo de presin capaz de presionar para el fin del bloqueo de la Casa Blanca. Los precedentes apuntan a lo contrario. La dcada pasada, bajo los presidentes Clinton y Bush, no mostr progreso alguno en el fin de la presin estadounidense sobre Cuba. Al contrario, conforme aumentaban las importaciones cubanas procedentes de EEUU, el Congreso de ese pas impona leyes restrictivas sobre los viajes y los envos de dinero, aadiendo a la lista negra empresas de terceros pases y financiando campaas de desestabilizacin y propaganda a travs de la Casa Blanca.

El turismo, que sirvi como estrategia inmediata y necesaria en el perodo especial, por desgracia se ha convertido en un sector de crecimiento intrnseco y estratgico para la economa. Cuba sigue fiel a su tradicional ciclo de dependencia del monocultivo tras haber sustituido la exportacin de azcar a EEUU y luego a la URSS y a la Europa del Este por el turismo para canadienses y europeos. El problema con la nueva dependencia (como con la anterior) es que ofrecen soluciones a corto plazo mientras que a largo plazo empeoran los problemas estructurales, entre ellos una mala distribucin de los recursos humanos (hay arquitectos que trabajan como botones de hotel) y la ausencia de una economa diversificada capaz de enfrentarse a los inevitables ciclos econmicos endmicos del mercado capitalista mundial.

La cada vez mayor dependencia de alimentos de Cuba se est agudizando, como bien lo refleja el aumento de la importacin de arroz, frijoles, carne de ave, cerdo, carne de res y otros elementos esenciales (incluso, a veces, el azcar) en la dieta cubana. En su discurso del 26 de julio de 2007, Ral Castro destac el enorme aumento de los precios de los alimentos importados y puso como ejemplos el aumento hasta el triple del coste de la leche en polvo en los tres aos anteriores, el incremento del 10% en el precio del arroz molido entre 2006 y 2007 y la duplicacin del precio del pollo.

La produccin agrcola de Cuba est dirigida en gran medida hacia los mercados turstico y de exportacin: el tabaco, los ctricos la fruta tropical, el azcar (apenas); gran parte de la fruta de calidad, la carne, los productos y la carne de ave se venden en los mercados privados de agricultores, o en las tiendas especiales que comercian en dlares o moneda convertible. Esto hace que haya escasez de productos en las tiendas estatales subsidiadas de los barrios. El desarrollo de huertos urbanos ha sido una solucin para ciertos vecindarios -pues provee productos orgnicos frescos de calidad- pero no cubren las necesidades de gran parte de la poblacin.

La disminucin de la produccin de alimentos, especialmente el arroz (Cuba importa ms del 75% de su arroz) es notable. Un importante economista cubano nos dijo que se deba a una falta de trabajadores agrcolas deseosos de cultivar arroz -una labor que requiere un esfuerzo intensivo-, al menos mientras se les pague el salario actual, muy inferior al de los empleos en sectores no agrcolas. Cuba, con una baja tasa de natalidad y una poblacin muy educada, carece de trabajadores agrcolas. Sin embargo, por razones poco claras, Cuba rechaza la idea de alentar la inmigracin desde pases con excedente de trabajadores agrcolas experimentados, como Hait, para reforzar su declinante fuerza laboral en las granjas e incrementar las cosechas de productos nacionales bsicos de los que depende su seguridad alimentaria. La dependencia agrcola cubana del capital extranjero, en especial de inversionistas israeles en el sector ctrico, es tambin incomprensible -dada la abundancia de agrnomos, operadores agrcolas de extensin y oportunidades de aprender mercadotecnia [15]-. El mercado mundial de los ctricos ha sido especialmente lucrativo para el capital brasileo, por lo menos desde los aos sesenta... mientras que Cuba ha entrado en l con retraso y en parte a travs del capital extranjero, lo cual hace que los beneficios salgan de la Isla.

Mientras Cuba canalizaba de forma eficaz grandes inversiones de capital hacia el turismo, la biotecnologa y otros sectores productivos, ha descuidado su sector de la vivienda, lo cual ha creado una lista de espera de 10 aos para ms de un milln de familias. El dficit de viviendas es una de las fuentes ms importantes del descontento entre el pueblo cubano, incluso entre sus funcionarios de nivel medio del partido y del gobierno, que se ven obligados a vivir con sus parientes. Adems, la vivienda actual est en muy mal estado, sobre todo en Centro Habana, donde con un poco de cemento y una mano de pintura barata se podran revitalizar los vecindarios obreros, ahora gravemente deteriorados.

Aunque el gobierno ha anunciado un programa para construir 100.000 casas y apartamentos por ao, dicho programa adolece de mala gestin (demoras burocrticas), robo de materiales de construccin por funcionarios, baja productividad y un suministro inadecuado de materiales [16]. En gran medida, la vivienda no ha gozado de la prioridad que recibi el sector hotelero para turistas durante los pasados aos. El nfasis que se puso en la recuperacin econmica durante el perodo especial ha dado lugar a una falta de nfasis en las necesidades bsicas de los consumidores en el sector de vivienda.

La produccin a corto plazo por encima de las estrategias para los consumidores est dando lugar a problemas a medio y largo plazo. Los demgrafos cubanos han indicado la disminucin en la poblacin total de Cuba junto con un envejecimiento de la existente, lo cual disminuye la cantidad de personas disponibles para el trabajo productivo [17]. Segn los analistas de poblacin cubanos, los factores socioeconmicos claves que explican la crisis demogrfica son la falta de viviendas y el alto costo de la vida (Oficina Nacional de Estadsticas [ONE]). El desarrollo econmico, la estabilidad social y la legitimidad poltica de Cuba exigen que se d mxima prioridad a la construccin de casas, a la reparacin y a la rehabilitacin [18].

La baja productividad econmica de Cuba, sus ineficiencias burocrticas, as como la apata diaria en el lugar de trabajo son en parte resultado del muy inadecuado sistema de transporte pblico -de personas y de artculos-, por lo menos en lo relativo al mercado nacional. Largas colas en las paradas de las guaguas, falta de puntualidad, guaguas abarrotadas, camiones convertidos en transporte pblico (los arrionados camellos) y combustibles muy contaminantes han dado lugar a un malestar crnico. La tardanza en el trabajo, debida al inadecuado transporte pblico, ha contribuido a la baja productividad y, a veces, es una excusa legtima para el absentismo. La falta del transporte pblico puntual mina la moral en el trabajo y en la escuela: si las autoridades pblicas son incapaces de disciplina administrativa en algo tan bsico como el transporte, cmo pueden hablar a sus empleados de la necesidad de una mayor disciplina en el trabajo? La falta de disciplina de la dirigencia es un mal ejemplo para todos trabajadores.

La reciente compra de mil autobuses a China ha proporcionado algn alivio, pero la excesiva dependencia del auto-stop que tienen los trabajadores atestigua la persistente insuficiencia. Igualmente, las prdidas que se producen durante el transporte de artculos desde los productores a los consumidores han generado una escasez crnica de productos alimenticios, materiales de construccin y petrleo [19]. La corrupcin, el robo generalizado, la falta de coordinacin y la supervisin inadecuada son en gran parte culpables, as como la ausencia de mecanismos de control poltico de los consumidores y los trabajadores concienciados. En sectores donde el Estado ha fijado prioridades altas, como el turismo, el nquel y los frmacos, el sistema de transporte funciona de una manera razonablemente eficaz.

El problema del transporte no se debe slo a una falta de voluntad poltica. Cuando en noviembre de 2005 Fidel Castro anunci que ms del 50% de la gasolina se robaba y se venda en el mercado negro, qued claro que la autoridad gubernamental y la vigilancia administrativa no funcionan [20]. Los ministros a cargo de la energa, el transporte y el comercio ni siquiera fueron reprendidos pblicamente.

Cuba requiere al menos 10.000 nuevos vehculos de transporte, y eso slo para empezar. Necesita personal de mantenimiento y personal entrenado, as como comits de vigilancia de consumidores y trabajadores, que aseguren que el nuevo transporte, una vez adquirido, funcione.

La educacin sociopoltica, las exhortaciones morales y las citas de dirigentes histricos ejemplares son necesarias para motivar a los trabajadores, pero obviamente inadecuadas en ausencia de salarios y jornales decentes.

En su discurso del 26 de julio de 2007 en Camagey, Ral Castro seal que Somos conscientes igualmente de que en medio de las extremas dificultades objetivas que enfrentamos, el salario an es claramente insuficiente para satisfacer todas las necesidades, por lo que prcticamente dej de cumplir su papel de asegurar el principio socialista de que cada cual aporte segn su capacidad y reciba segn su trabajo. Ello favoreci manifestaciones de indisciplina social y tolerancia que una vez entronizadas resulta difcil erradicar, incluso cuando desaparecen las causas objetivas que las engendran [21].

Salarios bajos, dbil motivacin, falta de disciplina de trabajo y escasa productividad constituyen un ciclo que ha afectado de forma cruel a los servicios, la manufactura y la agricultura y podra ser convertido en un ciclo virtuoso. Durante los tres ltimos aos, los salarios se descongelaron despus de casi dos dcadas y se concedieron algunos aumentos relativamente grandes. Pero en comparacin con los aumentos en el precio de la electricidad domstica, los alimentos (buena parte de los cuales deben comprarse en el mercado libre), la ropa y otras necesidades indispensables, los aumentos salariales estn por debajo de lo necesario para estimular una mayor productividad.

Aunque hace falta aumentar el poder adquisitivo de los consumidores, tambin debe aumentar la disponibilidad de artculos de consumo a precios competitivos. Los aumentos de salario en situacin de escasez llevan a gastar ms dinero para comprar menos artculos, y los aumentos informales de los precios erosionan los aumentos simblicos. La economa tiene que equilibrar la mayor produccin y las importaciones de bienes de consumo con inversiones en bienes de equipo y produccin para mercados de exportacin. Las inversiones en instalaciones tursticas tienen que ser equilibradas con inversiones de capital y produccin para mercados de exportacin. La brecha entre instalaciones lujosas para turistas y el pauprrimo estado de la vivienda de los trabajadores creci enormemente durante el perodo especial. La continuacin de la expansin del turismo extranjero durante la dcada y media de recuperacin erosiona los valores socialistas tanto como la desigualdad resultante del robo de recursos pblicos. Las desigualdades han aumentado a causa de las bonificaciones no oficiales a altos funcionarios que trabajan en empresas con participacin extranjera, en el comercio exterior y en la economa del dlar/euro. Una nueva poltica de la renta puede incentivar la productividad si se combina con la participacin directa de todos los trabajadores en la organizacin y la administracin del centro de trabajo, as como con la inauguracin de espacios mltiples para discutir sobre la reestructuracin de la economa.

La nueva poltica de la renta debera promover sectores estratgicos de la economa. El crecimiento de la agricultura, la manufactura y los sistemas de informacin aplicada requieren cambios en la direccin de la poltica gubernamental y, sobre todo, en sus programas de formacin educativa y profesional [22]. Mientras que la mayora de los pases asiticos y latinoamericanos iban a la zaga de Cuba en los aos sesenta, hoy han superado a Cuba en la diversificacin de sus economas, el desarrollo de sectores competitivos de fabricacin para la exportacin y la disminucin de su dependencia de un grupo limitado de productos de exportacin. Al aadir valor a sus productos, los pases asiticos han incrementado sus ingresos, lo cual ha redundado en salarios ms altos y un mejor ajuste entre educacin avanzada y oportunidades de trabajo. La economa de Cuba se caracteriza por un gran desequilibrio entre un sistema educativo muy desarrollado y una economa de monocultivo que no provee los puestos de trabajo apropiados a la universalizacin de la educacin superior. Cuba tiene que ajustar su educacin para formar diplomados que gestionen y dirijan las actividades industrial y agrcola con vistas a que stas produzcan en masa tanto artculos para el consumo popular como cientficos para servicios mdicos.

Cuba produce y exporta nquel y ctricos a pesar de la disminucin de su valor aadido, pero el procesamiento y la fabricacin de productos terminados se realizan en otros lugares. Cuba produjo durante dcadas 5-6 millones de toneladas de azcar crudo para la exportacin; despus del fin de la URSS, tuvo que vender a precios de mercado mundial. En comparacin, Brasil avanz en el uso mltiple de la caa de azcar procesada, especialmente como fuente de energa, mientras Cuba desperdiciaba sus escasas divisas extranjeras importando petrleo y reduciendo as el crecimiento general. Despus, Cuba cerr muchos centrales azucareros. Algunos campos de caa se dedicaron a otros productos, pero muchos permanecieron sin cultivar, incluso cuando el precio del etanol subi vertiginosamente y aumentaron las importaciones cubanas de alimentos. Aunque numerosos crticos tienen razn al sealar los efectos negativos del cambio de la produccin de alimentos a etanol, no es el caso de Cuba: los campos sin cultivar no producen ni alimentos ni etanol.

El crecimiento econmico y la igualdad social se ven fuertemente afectados por la gran cantidad de robos de propiedad pblica. Fidel Castro mencion slo un ejemplo: la prdida de un 50% de los beneficios en la distribucin de petrleo, vendido en el mercado negro. La corrupcin oficial y el robo pblico concentran los ingresos en manos de los operadores del mercado negro, aumentando la desigualdad y erosionando la moral laboral de los trabajadores honrados. Igual de importante es que el robo acarrea mala asignacin de recursos, retardos en las entregas de bienes y servicios y escasez de bienes. El castigo de altos funcionarios es necesario, pero insuficiente. Lo que requiere reformas de un modo especial es la creacin de un nuevo sistema de responsabilidad pblica basado en autoridades independientes de contralora, comisiones de supervisin de consumidores y trabajadores con el poder de abrir los libros. El control por los trabajadores y profesionales no eliminar por completo la corrupcin, pero cuestionar a las autoridades mediante estudios independientes peridicos. El presidente de facto Ral Castro ha exigido que los ministros sigan ahora agendas estrictas y presenten informes escritos actualizados relacionados con su campo de trabajo. Una mayor responsabilidad de la dirigencia es necesaria, pero no suficiente. Tiene que haber control y vigilancia de comisiones autorizadas desde la base y de una oficina paralela independiente de contralora general.

Las empresas mixtas y un cierto grado de desigualdades de clase fueron tal vez necesarias para atraer capital durante los aos de crisis sistmicas y colapso del comercio y de las redes financieras, el denominado Perodo Especial. Sin embargo, lo que en su tiempo fue considerado como una retirada o ajuste tcticos en un perodo particular, se ha enquistado con efectos trascendentales. Las desigualdades sociales han creado eso que Fidel Castro llama una clase de nuevos ricos que abrazan la ideologa liberal. Impulsan un mayor espacio para la colaboracin pblica-privada, tratando en ltima instancia de integrar a Cuba en un mercado mundial dominado por el capital imperial. En Cuba el sector pblico sigue siendo preponderante y polticamente poderoso [23], pero al ser incapaz de controlar la escasez en las necesidades pblicas y de satisfacer el consumo individual, se hace cada vez ms vulnerable a la crtica liberal y de sedicentes socialistas de mercado. Estos ltimos arguyen que la solucin a la escasez es un mayor espacio para inversionistas capitalistas e intereses comerciales, tanto internos como extranjeros.

Las desigualdades sociales no son slo el resultado de fuerzas de mercado, la corrupcin y el turismo. Tambin son un producto de la concentracin del poder poltico en la administracin y la direccin de la economa y la disposicin de los gastos pblicos. Para limitar el crecimiento de una burguesa de nuevos ricos se requiere algo ms que peridicas movilizaciones populares como entregar el control de las gasolineras a trabajadores sociales y los insistentes llamados a la moralidad (que son importantes). La lucha contra la Nueva Clase requiere que un nuevo sistema de representantes elegidos supervise las asignaciones del presupuesto a los diversos ministerios y tenga poder para convocar a funcionarios responsables a audiencias televisadas para que exista una responsabilidad pblica estricta, cuando sea necesario.

Uno de los motivos de descontento ms frecuentes y repetidos entre la poblacin es la gran desproporcin entre la ayuda humanitaria en el exterior y la escasez de bienes en el mercado interno. Nadie pide el fin de la solidaridad con los pobres de todo el mundo, pero la masa cubana no apoya el grado en que se gastan actualmente recursos, en vista de la escasez de bienes de consumo dentro del pas.

Se han presentado varias objeciones relativas a los compromisos de Cuba en el extranjero y a prioridades mal identificadas. Ante todo, se dona mucha ayuda y no tiene un beneficio prctico para Cuba: los programas de salud no obtienen como respuesta reacciones diplomticas y polticas favorables de los pases receptores. De hecho, los gastos cubanos de salud permiten que numerosos regmenes reaccionarios favorables a EEUU sigan destinando fondos para incentivar inversiones extranjeras o comprar armas como es el caso en Honduras, Pakistn, frica y otros lugares, reduciendo la presin popular sobre los gobiernos nacionales para que presten servicios sociales. Sin duda Cuba se gana el favor de los pobres de esos pases, pero tambin provoca el resentimiento de muchos cubanos. Ante la urgente necesidad de acelerar programas internos, Cuba no est en condiciones de mantener costosos programas en el extranjero que carezcan de beneficios monetarios, estatales o comerciales. Tambin se cuestionan los subsidios para estudiantes y pacientes extranjeros y para los numerosos delegados a conferencias.

Hay que pensar seriamente y tomar decisiones econmicas dursimas para lograr un equilibrio efectivo entre las urgentes necesidades internas de Cuba y sus misiones humanitarias en el extranjero. Un ejemplo positivo de relaciones recprocas equilibradas son los intercambios socioeconmicos de Cuba con Venezuela: petrleo a precios rebajados, inversiones y comercio de Caracas a cambio de servicios mdicos, educacionales y sociales a gran escala prestados por la fuerza laboral altamente capacitada de Cuba.

Cuba es un pas en desarrollo, que tiene grandes expectativas y logros, pero sigue siendo un pas en el que la pobreza es evidente en las viviendas y en la deteriorada infraestructura del centro de La Habana.

Si Cuba ha de derrotar los desafos externos y los del incipiente neoliberalismo interno, el sector pblico debe reaccionar mejor ante las necesidades populares. Para asegurar ms transparencia y un mayor grado de reaccin necesita ms representacin y supervisin de los sectores de consumidores y productores.

Cultura: la Revolucin y los crticos neoliberales

La amenaza del neoliberalismo llega desde varios frentes. La amenaza dura ms obvia proviene del imperio de EEUU, del gobierno y de la propaganda masiva de sus pseudoorganizaciones no gubernamentales (ONG), de los medios de entretenimiento, as como de fuentes informales de ese entorno y reclutadores deportivos. Nosotros argumentaramos que esta animosidad de la lnea dura contra la Revolucin cubana es bien conocida, formidable, pero la menos efectiva... porque est claramente identificada y amplia y profundamente descifrada.

La amenaza cultural clara e inmediata para Cuba viene de dentro y est evidenciada en la disminucin de las producciones culturales revolucionarias, en el cine, la literatura, el teatro y la msica. En los aos sesenta y setenta Cuba produjo magnficos documentales sobre las heroicas luchas del pueblo vietnamita, y los levantamientos negros en EEUU y el contraste entre intelectuales vacilantes y militantes revolucionarios. Durante las ltimas dos dcadas no ha habido un solo documental sobre las luchas de relieve histrico mundial de la resistencia iraqu, afgana o somal contra las guerras imperiales dirigidas por EEUU, la lucha de la guerrilla colombiana contra la democracia de los escuadrones de la muerte o la lucha de las masas negras de Nueva Orleans contra la erradicacin capitalista de sus hogares, escuelas y hospitales.

Un destacado funcionario cubano de la industria cinematogrfica me dijo que sos eran temas importantes, pero que carecan de fondos y que frecuentemente tenan que trabajar en coproduccin con productores espaoles y otros europeos que no estaban interesados en luchas revolucionarias. El argumento financiero no es convincente [24]. Se han realizado documentales sobre guerras anticoloniales con presupuestos limitadsimos: dos pasajes de avin, una cmara vdeo, una grabadora, un saco de dormir y voluntad poltica, todo por menos de 5.000 dlares (menos que el precio de un solo anuncio turstico en un peridico europeo). No existe una necesidad financiera de ajustarse a los gustos de coproductores europeos liberales y posmodernos.

Muchos filmes y escritos denominados crticos caricaturizan a revolucionarios o a militantes o los excluyen por completo. Al ver, escuchar o leer las actuales producciones culturales cubanas se tiene la impresin de que ya no quedan revolucionarios honrados en Cuba.

La televisin cubana entrevist recientemente a funcionarios literarios de los setenta, que defendieron posiciones culturales rgidas y dogmticas en aquel perodo. Los nuevos crticos levantaron un revuelo, no slo criticando justificadamente las polticas culturales de los antiguos funcionarios, sino atacando a las estaciones de televisin, la poltica cultural del gobierno y llamando a que haya despidos, investigaciones y censura [25]. En otras palabras, los nuevos crticos llamaban a introducir exactamente los mismos mtodos autoritarios que sus antiguos perseguidores. Adems, la vehemencia de su campaa en general adopt el color de una caza de brujas contra todo esfuerzo literario o artstico que tratara de defender, proyectar o utilizar situaciones, valores revolucionarios o cualesquiera realidades o situaciones sociales positivas de la Cuba contempornea.

Como parte del repertorio del nuevo cine, como contrapunto para la caricatura mecanicista, acartonada de revolucionarios, los exiliados cubanos son mostrados como individuos sensibles que tienen sentimientos hacia Cuba, pero estn confortablemente situados en el extranjero. El nuevo cine no menciona que en EEUU los exiliados no gozan de atencin sanitaria universal y de educacin gratuita. En sus pelculas, los protagonistas exiliados carecen de toda conciencia sobre el rgimen asesino de Bush, que mata a millones en Oriente Prximo. Ninguno de los crmenes contra la humanidad penetra en los sensitivos argumentos personales de los nuevos crticos.

La nueva literatura en Cuba en su ruptura con el socialismo real contiene estereotipos raciales y sexuales, entre los que destaca la sensual mulata con largas piernas y prominentes nalgas. Aventuras romnticas con turistas u hombres de negocios europeos llevan a lacrimosas separaciones y a promesas de un futuro mejor en el extranjero.

Considerando las dcadas de estrechas relaciones culturales y educaciones con la URSS y la Europa del Este, hay una ausencia total de descripcin o relato novelesco de la catastrfica crisis que ha afectado a la sociedad postsovitica y el ascenso del neoliberalismo en Europa del Este. En ninguna parte registran los artistas cubanos las masivas crisis socioeconmicas resultantes de la adquisicin extranjera de las economas de las antiguas sociedades comunistas. No hay documentales o producciones dramticas del saqueo de los fondos de pensin, del crecimiento vertical de bandas criminales involucradas en la droga y la esclavitud sexual de pobres mujeres y nias ni la disminucin sin precedentes de la poblacin debido a las drogas, el alcohol, los suicidios y enfermedades infecciosas que otrora haban sido vencidas, como la tuberculosis y la sfilis. Al describir la nostalgia del exilio cubano, no hay nada del otro lado del neoliberalismo, slo una visin de la relativa afluencia de la clase media occidental, en s misma una clase con niveles de vida en decadencia.

Ser que los nuevos crticos, con sus propias visiones liberales, se niegan a describir las desastrosas consecuencias del socialismo de mercado o del postsocialismo por temor a debilitar su propia versin de una transicin a una Cuba nueva y abierta? Al evitar las horrendas consecuencias de las transiciones al capitalismo, prefieren concentrarse en la tarea ms fcil de contrastar los problemas y contradicciones inmediatos de la Cuba pasada y presenta con un Occidente idealizado. Pocos artistas e intelectuales expresan preocupacin por los defectos y contradicciones de su postura liberal-democrtica.

Existe la necesidad de una revolucin cultural en Cuba, de sobrepasar la insuficiente representacin de afrocubanos en la publicidad, en las posiciones de dirigencia y en la visibilidad oficial; y de profundizar y ampliar la formacin profesional de afrocubanos para disminuir su sobrerrepresentacin en el boxeo y en otros deportes perjudiciales.

La recuperacin de las prcticas culturales revolucionarias y programas de accin racial afirmativa fortalecen y profundizan el proceso del socialismo del Siglo XXI y abren el camino para la reformulacin crtica del proceso de toma de decisiones econmicas. Las reflexiones crticas y el debate sobre prcticas econmicas pasadas probablemente llevarn a una mayor atencin a una mayor racionalidad, coherencia y anlisis de costos y beneficios. La dependencia de llamados morales al sacrificio ya no es tan efectiva como lo era en los aos noventa. La introduccin de nuevos proyectos pblicos en gran escala con resultados postergados o promesas de concesiones futuras a las masas no generan entusiasmo popular, tal como sealara explcitamente Ral Castro en su discurso del 26 de julio de 2007.

La planificacin cubana de inversiones ha estado dominada por estallidos de entusiasmo ante grandes ideas directrices, que seguramente poseen algunas caractersticas progresistas pero que, realizadas en aislamiento de otras prioridades, no corresponden a criterios de anlisis de costos y beneficios. Se destacan dos reas: la informtica y la biotecnologa. Ambas reciben inversiones multimillonarias en dlares y han producido algunos resultados innovadores. Pero ha sido gracias a un gran costo en relacin con otros sectores.

La inversin cubana del equivalente de varios cientos de millones de dlares en la construccin de una compleja universidad especializada en las ciencias informticas es un ejemplo. El proyecto de universidad podra haber sido incorporado e integrado en centros universitarios existentes y, lo que es ms importante, integrado con instituciones cruciales para la construccin de bases de datos y programas capaces de procesar informacin para mejorar el rendimiento de fbricas, gasolineras, hospitales y antecedentes de pacientes, etc. La contradiccin entre una costosa universidad especial de ciencias informticas avanzadas y el procesamiento anticuado de datos en instituciones sociales y econmicas clave es indicativo de la tendencia a adoptar una Gran Idea, la informtica, sin pensar a fondo cmo encaja y puede ser aplicada para solucionar problemas de ineficiencia, hurtos y retrasos.

La biotecnologa es el rea ms citada por los cubanos como su sector de crecimiento futuro. Ms de 1.000 millones de dlares han creado instalaciones de primera calidad, entrenado y reclutado a cientficos de primera calidad y producido algunas importantes vacunas y progresos en ellos cuidados mdicos. Sin embargo, hay que reconocer que en Cuba, como en el resto del mundo, el rendimiento de inversiones en biotecnologa, tanto en trminos de grandes adelantos mdicos y en trminos monetarios, ha sido en el mejor de los casos disparejo. Las innovaciones biotecnolgicas han producido modestas mejoras en la salud pblica, y ello tanto en Cuba como en Europa y en EEUU. Por cada descubrimiento exitoso, han fracasado varias docenas de costosos programas. Considerando la necesidad que tiene Cuba de cubrir de modo econmico y fcilmente disponible las necesidades elementales de alimentos nutritivos, transporte pblico, viviendas familiares y otras necesidades urgentes, hay que plantearse el problema de las prioridades y debe ser discutido abierta y ampliamente en la sociedad cubana. Considerando los altos niveles de escasez crnica de artculos de consumo, el deterioro de las infraestructuras, los bajos salarios, puede Cuba seguir invirtiendo miles de millones en sectores de alto riesgo?

Vale la pena el reconocimiento cientfico internacional y la ayuda humanitaria al precio del desencanto y la disminucin del fervor revolucionario durante veinte aos ms de escasez en el pas?

La poltica exterior cubana ha cosechado muchos xitos diplomticos importantes: un 98% de apoyo en la Asamblea General de las Naciones Unidas y un voto casi unnime en la Organizacin de Estados Americanos contra el bloqueo econmico de EEUU. Cuba mantiene relaciones comerciales con casi todo el mundo e incluso un comercio no recproco con EEUU, a pesar del endurecimiento del embargo comercial y de viajes durante los mandatos de Clinton y Bush (ley Helms-Burton). Cuba y Venezuela han impulsado exitosamente alianzas estratgicas comerciales, de inversiones y militares a pesar de la severa presin de la Casa Blanca. La poltica exterior de Cuba ha abierto y expandido relaciones diplomticas y econmicas con los regmenes clientes ms serviles de Washington, a pesar de la presin de Washington. La diplomacia pueblo a pueblo le ha ganado el favor de los pobres de todo el mundo. La oposicin intransigente de Cuba a los libres mercados y a las invasiones militares en Asia y Oriente Prximo (en particular las invasiones coloniales de Iraq, Afganistn y Lbano) ha granjeado a Cuba el apoyo de la gente en todo el mundo y la simpata de numerosos gobiernos del Tercer Mundo.

El xito mismo de Cuba en la ruptura del bloqueo diplomtico y econmico imperial ha creado una nueva serie de contradicciones: en ocasiones, el inters legtimo del Estado por incrementar al mximo el apoyo comercial y diplomtico a Cuba ha llevado al gobierno a apoyar y refrendar a algunos regmenes reaccionarios neoliberales, como el de Lula Da Silva en Brasil, y a hacer gestos amistosos hacia el presidente de los escuadrones de la muerte, Uribe, en Colombia [26]. El problema crucial es la falta de separacin entre el Estado cubano y el Partido Comunista de Cuba. Lo que es apropiado desde el punto de vista diplomtico para el Estado cubano es polticamente reaccionario desde el punto de vista de los movimientos de masas populares en los pases que combaten contra regmenes neoliberales. Cuba podra resolver el problema si el Estado y el partido fueran organizaciones claramente distinguibles. El partido podra hablar desde una perspectiva revolucionaria en solidaridad con las luchas de los pueblos y el Estado podra trabajar con los regmenes existentes.

Conclusin: contradicciones y alternativas

El xito de Cuba en la superacin del colapso de sus principales socios comerciales en Europa del Este y de la antigua URSS, y la reestructuracin de su economa, son algunos de los acontecimientos ms llamativos de la historia contempornea. De la misma manera, la capacidad del sistema nacional de seguridad de Cuba para derrotar todos los esfuerzos de la mayor superpotencia del mundo por destruir la revolucin no tiene precedentes en la historia mundial reciente.

El xito de Cuba en garantizar un mnimo de recuperacin econmica mientras mantiene importantes programas sociales, la destaca del resto del mundo, en el que la reestructuracin econmica se ha visto acompaada por fuertes restricciones en los servicios sociales. Sin embargo, los cambios estructurados por el gobierno revolucionario han creado importantes contradicciones, que hasta ahora no han amenazado al sistema, pero podran hacerlo si no se tuvieran en cuenta. Hay procesos, prcticas, polticas y estructuras que erosionan gradualmente la base de apoyo popular y deberan encararse con cierta urgencia mientras an sean resolubles. Las reformas positivas podran incluir:

1. Una planificacin econmica equilibrada, la supervisin de la administracin y la participacin de los trabajadores-consumidores en el proceso conjunto de toma de decisiones.

2. La publicacin para el escrutinio pblico de cuentas, ingresos y gastos de todos los ministerios.

3. La publicacin de cuentas de gastos, transporte, regalos privados y posesiones y compras en el extranjero de todos los altos funcionarios.

4. Debates pblicos y referendos sobre las prioridades en las inversiones, ayuda al extranjero frente a programas internos de salud, vivienda y transporte.

Los responsables de la toma de decisiones en Cuba deberan romper con la mentalidad del monocultivo: es insuficiente romper con las exportaciones de azcar y basarse en la economa turstica y en materias primas (nquel, ctricos, tabaco, etc.). Podr ser polticamente hbil desarrollar vnculos limitados con exportadores agrcolas en EEUU, pero no tiene sentido llegar a depender de alimentos y sacrificar la seguridad alimentaria, especialmente en el comercio no recproco, con un Departamento del Tesoro de EEUU que exige dinero contante y sonante (sin crdito!) [27]. Aunque el ALBA es una gran alternativa al ALCA dominado por EEUU, Cuba debe desempear su papel promoviendo las importaciones de alimentos (que actualmente son casi nulas) de Bolivia, Ecuador o Nicaragua en lugar de EEUU, a cambio del cobro de exportaciones farmacuticas y de servicios sanitarios y educacionales.

Cuba debera considerar la reapertura de sus campos de caa de azcar cerrados con demasiada premura, especialmente aquellos (tierras llanas) adecuados a la cosecha mecanizada. Con los altos precios sustentables del azcar debido al cambio hacia biocombustibles (etanol), Cuba puede ganar divisas extranjeras, producir etanol y reducir su dependencia del petrleo importado que, incluso a los precios subvencionados de Venezuela, sigue estando a ms de 30 dlares por barril.

El nuevo complejo especializado en ciencias informticas de Cuba debera integrarse en el sector de servicios econmicos y sociales programas aplicados: urge tener programas de estudio en hospitales y fbricas para crear redes informticas que vinculen a hospitales, clnicas y sitios de trabajo. Hay que computerizar sistemas de transporte para controlar la puntualidad, reducir desvos de rutas que llevan a entregas ilegales de materiales sustrados de almacenes estatales a negociantes del mercado negro. La computerizacin, que incluya datos diarios o incluso instantneos sobre ingresos del petrleo y de otros puntos de distribucin, aumentar los ingresos y reducir la corrupcin. La computerizacin y los consejos de supervisin de consumidores-trabajadores-contables definirn parcialmente el socialismo del Siglo XXI.

La diversificacin industrial, especialmente en lneas relacionadas directamente con productos para la economa popular y la exportacin, requiere mayor nfasis en la formacin profesional, el diseo de ordenadores y los estudios del consumo. La computerizacin tiene que estar ms estrechamente relacionada con la satisfaccin de urgentes necesidades populares.

Cuba debe invertir en la industrializacin de sus productos del nquel, sumando puestos de trabajo calificados en la manufactura y valor agregado a sus exportaciones a China y otros pases. Sobre todo, Cuba debe recuperar su seguridad alimentaria [28]. No existe ninguna razn justificable por la que Cuba no pueda ser autosuficiente en carne de aves de corral, carnes, arroz, frijoles y otros alimentos esenciales si reestructura sus prioridades de desarrollo econmico, pone ms nfasis en el desarrollo y la profundizacin de su mercado interno y transfiere sus inversiones de los sectores terciarios sobredesarrollados a sus sectores primarios y secundarios.

Cuba ha sobrevalorado sus programas de ayuda mdica al extranjero suministrando clnicas nuevas, mientras que sus hospitales locales se deterioran. Las salas de espera y las de las clnicas vecinales deben estar limpias y bien pintadas. Algunas clnicas carecen de suficiente personal. El personal de mantenimiento est infrautilizado. Los hospitales carecen de equipos bsicos de capacitacin y de reactivos qumicos en los centros de diagnstico, etc. Aunque observadores exteriores comparan correctamente la vasta superioridad de Cuba frente al pobre sistema de atencin sanitaria pblica en EEUU, los cubanos se han quejado recientemente de demoras y esperas en el tratamiento a causa de la asignacin al extranjero de personal mdico.

Cuba debe pensar, con Mart, en recrear la dinmica nacional interna de la revolucin, colocando por encima de todo la satisfaccin de las necesidades de consumo del pueblo cubano. Esto puede lograrse corrigiendo los desequilibrios entre los sectores de exportacin e interior, el desarrollo de la capacitacin avanzada y de las necesidades prcticas de la economa. El sistema educacional, actualmente orientado hacia el sector de servicios, debe producir graduados para diversificar la manufactura y reanimar la produccin de alimentos.

Cuba ha demostrado en el pasado su capacidad de resolver sus contradicciones internas. Las actuales contradicciones no son irresolubles pero requieren una reconsideracin seria y profunda de las actuales prioridades, estrategias y estructuras. Es necesario un debate a fondo abierto entre todos los cubanos antiimperialistas para profundizar y sustentar los logros de la revolucin.

Los nuevos dogmas y posturas de artistas, escritores y cineastas apolticos y liberales constituyen un obstculo de la misma importancia para la profundizacin de la revolucin que los burcratas afianzados en sus posiciones. La Revolucin cubana y sus dirigentes pueden contar con una enorme reserva de buena voluntad, solidaridad y lealtad de la vasta mayora de los cubanos. Pero hay lmites en el tiempo y la paciencia, pues el deseo cubano de una buena vida exige soluciones para las necesidades de cada da.

Retrasos y constantes postergaciones en la satisfaccin de necesidades de vivienda, ingresos y alimentos slo ayudan a los contrarrevolucionarios liberales internos que argumentan en favor de mayores libertades de mercado [29]. Los llamados a la moralidad y las medidas disciplinarias son necesarios, pero insuficientes si no se acompaan de ms supervisin popular y de una creciente disponibilidad de bienes materiales, incentivos materiales, una calidad asequible y alimentos variados y viviendas disponibles para cada generacin familiar. El futuro de la revolucin es ahora mismo, no durante nuestra vida, sino este ao. Lo que est en juego es nada menos que el futuro de la Revolucin cubana mientras prosigue el actual debate de gran alcance sobre la estrategia, las estructuras sociales y la accin poltica.

Tal como declarara uno de los lderes histricos de la revolucin de 1959, el comandante Ramiro Valds, el pasado 28 de mayo de 2007: Fortaleceremos internamente en la economa, en los dominios de la ciencia y la tecnologa, en la conduccin de las problemas sociales y la calidad de vida de nuestro pueblo, son tareas a las que tenemos que volcarnos con eficiencia creciente, si queremos que la revolucin y el socialismo cubano sean realmente irreversibles, como esperan Fidel y Ral [30].

Notas:

1. Morris Morley: Imperial State and Revolution: The United States and Cuba (1952-1986), Cambridge University Press, NY 1987.

2. Ernst and Young, A Business Guide to Cuba (February 2006), Bridgetown, Barbados. Part 1. Vea tambin Fidel Vascos Gonzlez, Economa Cubana: Se Acelera su Ritmo de Crecimiento, Cubarte 2007.

3. bid parte 3, pgina 36.

4. Morley, obra citada.

5. Ernst and Young, obra citada.

6. Entrevistas con el director de la Universidad de las Ciencias Informticas (UCI), 11 de febrero de 2006. Vase tambin Ernst and Young, obra citada, parte 6.

7. Ernst and Young obra citada, partes 1 y 2. Comisin Econmica para Amrica Latina de Naciones Unidas (CEPAL), informe para 2006 subray el crecimiento ininterrumpido de Cuba desde 2003.

8. James Petras, La responsabilidad de los intelectuales: Cuba, los Estados Unidos y los derechos humanos, 5 de mayo de 2003 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=55007

9. Entrevista con Felipe Prez Roque, Ministro de Relaciones Exteriores de la Repblica de Cuba, 4 de febrero de 2004.

10. Paul Klebnikov, Godfather of the Kremlin: The Decline of Russia in the Age of Gangster Capitalism (Harcourt NY, 2000); James Petras Global Ruling Class: Billionaires and How They Made it, Journal of Contemporary Asia, Jan. 2008; David Hoffman, The Oligarchs (Public Affairs NY, 2003).

11. Ernst and Young, obra citada, Parte IV, Foreign Direct Investment, y Parte VI, Sectors for Foreign Investment.

12. Klebnikov, obra citada, Hoffman, obra citada.

13.Fidel Castro, Discurso en la Universidad de La Habana, 17 de noviembre de 2005. (Granma, 18 de noviembre de 2005). Fidel subray que la Revolucin enfrenta su principal peligro de la Nueva Clase de su interior.

14. Discurso de Ral Castro en Camagey, 26 de julio 2007. Ao 49 de la Revolucin. Ral Castro subray la necesidad de ms produccin agrcola interior, especialmente de alimentos para el consumo local, sealando deficiencias estructurales.

15. Gideon Alon, Just a Farmer in Cuba, Haaretz 3/7/07. El informe en la prensa israel se refiere a Rafi Eitan, antiguo jefe de las operaciones europeas del Mossad, polica secreta de Israel: Eitan es socio de una compaa que posee vastos huertos en Cuba... La compaa se ocupa de agricultura en Cuba... produciendo concentrado de jugos ctricos en la mayor planta del mundo. Capitalistas israeles estn invirtiendo decenas de millones de dlares en un complejo de oficinas en La Habana, que constar de 18 edificios de oficinas de seis pisos en 186.000 metros cuadrados. El proyecto es una sociedad conjunta entre la agencia estatal cubana, Cubalse y el Grupo BM, una corporacin israel dirigida por Rafi Eitan.

16. Vase Juventud Rebelde, 18 de junio de 2007, en Gerardo Arreola, Trabas burcratas ahondan crisis de vivienda en Cuba: Juventud Rebelde. Citado en La Jornada, 18 de junio de 007. Segn la publicacin sindical Trabajadores, de 8.934 unidades habitaciones aprobadas para 2005, slo 1.445 fueron construidas hasta mayo de 2007.

17. La Poblacin cubana decrece y envejece, Xinhua 11/07/2007; Gerardo Arreola Decrece la poblacin cubana, La Jornada 9 de marzo de 2007.

18. bid.

19. Ral Castro, 26 de julio de 2007. Discurso en Camagey. Ral Castro cita el ejemplo del desperdicio de petrleo en el transporte de leche de las lecheras a las plantas de procesamiento de vuelta a consumidores que viven cerca de las mismas lecheras.

20. Discurso de Fidel Castro en noviembre de 2005 Universidad de La Habana (Granma 19 de noviembre de 2005) e informe subsiguiente en Gerardo Arreola, El Presidente cubano recibe 2006 en un gasolinera de la Habana. La Jornada, 2 de enero de 2006.

21. Discurso de Ral Castro, 26 de julio de 2007.

22. Pedro Campos, Debera Cuba reconsiderar comercio unidireccional con EEUU y avanzar a la autosuficiencia alimenticia, junio de 2007 ([email protected]).

23. Sobre la preponderancia de la propiedad estatal a pesar del avance de las sociedades mixtas vanse los pronunciamientos del Ministro de Economa Jos Luis Rodrguez en Gerardo Arreola, Firme en Cuba el predominio de la propiedad estatal: Ministro de Economa, La Jornada, 30 de mayo de2007.

24. Entrevista en La Habana, 7 de febrero de 2005.

25. Gerardo Arreola, Cuba: el fantasma de la censura, La Jornada 19 de enero de 2007.

26. Gerardo Arreola, Intercambian invitaciones Castro y Uribe para hacer visitas recprocas, La Jornada, 2 de abril de 2007; Nueva etapa de cooperacin y solidaridad con Cuba: Torrijos, La Jornada, 2 de diciembre de 2005. Torrijos es Presidente de Panam y un notorio propugnador del libre mercado y partidario del ALCA.

27. El director de las importaciones de alimentos de Cuba, Pedro lvarez, proyect la compra de entre 1.500 y 1.600 millones de dlares en importaciones de alimentos de EEUU, la gran mayora de los cuales podran ser producidos en Cuba. Las importaciones de alimentos de EEUU representaron ms de la mitad del dficit comercial neto de Cuba para 2006. Entre 2001 y 2006 Cuba ha gastado 2.260 millones de dlares en compras de alimentos de EEUU. Sobre las importaciones de alimentos de Cuba de EEUU, vase Ernst and Young, obra citada, Partes II y III; Cuba prev comprar este ao en el exterior entre mil 600 y mil 700 millones de dlares en alimentos, La Jornada, 31 de julio de 2007. Sobre los precios exorbitantes en el mercado de agricultores de Cuba en relacin con sueldos y jornales, vase BBC News, 31 de julio de 2007.

28. Ral Castro subraya la necesidad de aumentar la produccin de alimentos y de industrializar y diversificar la economa en su discurso del 26 de julio de 2007, critica la inercia burocrtica y llama a nuevas formas de relaciones de propiedad incluyendo la inversin extranjera (esto como reaccin ante la incompetencia de la actual administracin estatal).

29. Actualmente, en Cuba, Ral Castro ha convocado a una serie de grupos de trabajo independiente basados en acadmicos para considerar los problemas y deficiencias de la propiedad estatal y relaciones pblico-privadas alternativas.

30. La Jornada, 30 de mayo de 2007.

Los ltimos libros del profesor Petras incluyen The Power of Israel in the United States (Clarity Press 2006) y Rulers and Rules (Clarity Press 2007).

Manuel Talens, Germn Leyens y Juan Vivanco son miembros de Rebelin. Talens y Vivanco son asimismo miembros de Cubadebate y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingstica.



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