Portada :: Mundo :: Chechenia, la guerra ignorada
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2004

Veinte meses en Besln

Fernando Montiel T. y Jacky Littardi
Rebelin


La guerra ms cruel del mundo es como se ha descrito con frecuencia al conflicto armado en Chechenia. El holocausto que tuvo lugar en Besln no fue otra cosa ms que el contagio de la infeccin que azota al Cucaso ruso. Despus del horror de Osetia del Norte, dudar de tan dramtica descripcin sera una impertinencia.

Pero no fue ms que un parpadeo. Los muertos son ms de 400 asegur el Instituto Forense de Vladikavkaz en la capital oseta. Fueron 338 corrigieron fuentes oficiales. Y fue solo un parpadeo. Las acusaciones van y vienen, y la nica conclusin es que la violencia no tiene visos de acabar.

Si prestamos atencin por un momento a todos aquellos para quienes el dolor ajeno es un instrumento poltico, una maraa de responsables salta a la vista, maraa en la que los nicos inocentes son como siempre- aquellos que ponen la sangre.

Un lder guerrillero checheno convertido al islam wahabita Shamil Basayev- se atribuy la autora del atentado. Se necesitan ms explicaciones? Pareciera ser que esto lo resuelve todo: si un fantico vinculado al crimen organizado ruso (falsificacin de dlares, narcotrfico, prostitucin, trfico de materiales radioactivos) se echa la culpa del homicidio de nios en edad escolar entonces no hay ms misterio que resolver. Y si adems el criminal levanta como estandarte de combate la militancia poltico-religiosa violenta entonces el cuadro es claro: George W. Bush tiene la razn siempre la ha tenido- y entonces todo lo que hay que hacer es eliminar al fantico. Sencillamente se le neutraliza en aras del combate al terrorismo y entonces se ha hecho ya mucho por la humanidad previendo nuevas catstrofes en el futuro. El argumento por completo es todo un elogio a la banalidad.

Es as de simple? No ser que por explicaciones de acusada mediocridad es que cada vez la bestia parpadea con ms frecuencia? Como en Nueva York el 11 de Septiembre, Filipinas el 3 de Enero, Espaa el 11 de Marzo, Indonesia el 8 de Septiembre, Arabia Saudita el 28 de Mayo, Afganistn, Irak No merecen los nios porque eran nios- ejecutados porque que se les ejecut- en la escuela de Besln al menos un esfuerzo ms serio para explicar su sacrificio?

S. Besln fue un parpadeo uno de tantos- pero la incomodidad que lo produjo y que amenaza con despertar a la bestia es ms acentuada todava. Pero de donde vino este parpadeo en particular?

De acuerdo con organizaciones como Amnista Internacional y Mdicos sin Fronteras durante la conduccin de las operaciones de la segunda guerra chechena (1999-2000) el mando militar ruso violent el derecho internacional humanitario en innumerables ocasiones. Secuestros, torturas, ejecuciones extrajudiciales, violaciones multitudinarias, esclavismo sexual (de hombres, mujeres y nios) y todo un catlogo de horrores fueron cosa cotidiana en Grozny en particular y en todos los frentes de combate en general. La guerra ms cruel del mundo nos recuerda el vox ppuli tal vez no est tan equivocado. Vladimir Putin -el actual presidente ruso- violent con gran descaro todas y cada una de las disposiciones contenidas en las Convenciones de Ginebra y sus protocolos adicionales, instrumentos que, en su conjunto, definen el derecho internacional humanitario (derecho de la guerra) Estarn vinculados de alguna forma este hecho y la tragedia de Besln? Ser que la crueldad con la que se condujo la guerra en Chechenia contribuy a que ocurriera el infierno en Osetia del Norte? Existir la posibilidad de que el rencor acumulado en el alma chechena fuera producto de los incontables crmenes (contra la humanidad, de guerra, guerra de agresin e incluso actos de genocidio) que sufri ese pueblo a manos de los rusos? En algo habr contribuido la utilizacin extensiva por parte de las milicias del Kremlin de armamento prohibido como las bombas de racimo, las minas antipersonales y armamento ciego de alta tecnologa como los Fuel Air Explosives contra la poblacin civil musulmana en el Cucaso ruso? Tras esta breve revisin, cabe una pregunta en corto: Ser que junto con Basayev, los estrategas poltico-militares rusos comparten algo de la culpa? Soando: ser tal vez que sin uno de estos elementos Besln no habra tenido que sufrir el bao de sangre que la llen de lgrimas?... Ser?

Toda esta serie de interrogantes apuntan a suponer que la geografa de la tragedia no es unidimensional, y es aqu donde se presenta la perspectiva olvidada: el tiempo, pues como advierten los especialistas Chechenia es historia tambin

Las deportaciones masivas del pueblo checheno en tiempos de Stalin marcaron profundamente a todas las comunidades del Cucaso ruso. El desarraigo, la rusificacin y la represin de culturas, lenguas y religiones dejaron una cicatriz que todava supura dolor y resentimiento. Con Stalin comenz todo entonces?, No, la memoria es de carrera larga. Ya Len Tolstoi daba cuenta de los combates de los chechenos contra los ejrcitos zaristas nos recuerda Heinz Dieterich en su artculo Chechenia y los pueblos sin Estado (Rebelin, 26.10.2002). Independientemente de si fueron 400 o solo 338 las vctimas fatales del parpadeo de Besln, lo cierto es que la historia y el tiempo en materia de terrorismo no son factores susceptibles de ser subestimados, pues los episodios ms violentos suelen ser cocinados con recetas de dolor preparadas a fuego lento: La violencia estructural le llamara Johan Galtung.

Fue la punta del iceberg, s, pero un iceberg de mltiples aristas: entre facciones pro-rusas y pro-chechenas; entre civiles y militares; entre el pasado y el presente. Entrelazadas, todas estas puntas se encuentran sumergidas en un abismo que ya dura ms de un siglo, y que con cada gota de sangre derramada, hace del futuro algo ms distante en el tiempo y el espacio.

Sera injusto atribuir por igual a las civiles y militares, rusos o chechenos, en el pasado y en el presente, la totalidad de la culpa cuando hay ms actores con responsabilidad en este drama. La Bestia en el Cucaso, como la del Apocalipsis de San Juan tiene mltiples cabezas.

La sorda guerra por el petrleo es como se le ha llamado, y es cuando la geopoltica toma su lugar en otra vuelta de tuerca. En el Mar Caspio se localiza una de las cuencas petroleras ms ricas del mundo que tan solo en Azerbaiyn alcanzan reservas confirmadas de entre 3.6 y 12.5 mil millones de barriles de petrleo, cifra que se dispara hasta los 32 mil millones de barriles como reservas probables de acuerdo con el Departamento de Energa de los Estados Unidos (citado en Guerras por Recursos de Michael T. Klare, Urano, 2001. p. 117). Es todo un botn si no perdemos de vista que del oro negro depende todava el 80% de la produccin energtica mundial. Los hidrocarburos son pues, ms parte del problema que de la solucin al momento de pacificar sin violencia el rea.

Como si fuesen las venas de la bestia, del puerto de Bak corre un oleoducto que pasando justamente por Grozny la capital chechena- desemboca en el puerto de Norosossisk en la costa del Mar Negro ruso. El oleoducto que saliendo de Bak y que desemboca en la refinera de Supsa atravesando la capital georgiana de Tbilisi- es otro polvorn en potencia. Georgia vecina de Rusia y tierra natal de Stalin- enfrenta una triada explosiva pues sale apenas de una convulsin que derroc al otrora mandams Edward Schevardnadze, enfrenta el nimo independentista abjaso y por si fuera poco- combate las aspiraciones independentistas de los Osetos del Sur, vecinos obviamente de Osetia del Norte, donde Besln encuentra su patria grande. Y esto es apenas un repaso.

Atrapado entre las aspiraciones estratgicas de tres potencias regionales internas Rusia en el norte y hacia el sur, Turqua en el oeste hacia el este e Irn en el sur hacia el norte- (Brzezinski, El gran tablero de ajedrez, Edit. Paids, Barcelona, 1998. p. 143) y una potencia global externa los Estados Unidos-, el Cucaso (Azerbaiyn, Georgia y Armenia) vive el infierno de la modernidad como la entienden las grandes potencias: disputas por energticos, por espacios de influencia y militarismo creciente. Pero hemos hablado tan solo de 2 de los ms de 5 oleoductos que tienen influencia directa en la zona por parte de Rusia, Turqua e Irn, oleoductos que a su vez se erigen como piezas de un rompecabezas estratgico ms grande constituido por una red de ms de 10 rutas de transporte del petrleo del Caspio hacia los mercados internacionales. Es aqu donde la Bestia abre los ojos saca las uas. Es aqu donde se ensean los dientes Chevron-Texaco, Exxon-Mobil, Royal Dutch-Shell, British Petroleum, Yukos, Lukoil Geopolticamente el potencial es sencillamente explosivo.

Pero no hemos terminado. O es que acaso es tico regatear explicaciones a ms de 200 nios sacrificados? Crtico con todo aqul que se repudie el uso de las armas, Washington aplaude cada iniciativa contra el terrorismo que huela a plvora. En la capital imperial se vitorea a Vladimir Putin por optar por una salida militar como si tal cosa de verdad existiera- haciendo uso de la mano dura -eufemismo que malamente disfraza la futura atrocidad- para responder a los terroristas de Besln. Que irona!, los terroristas de Besln son los mismos terroristas que Washington apoy cuando stos combatan en Afganistn durante la ocupacin sovitica y que todava durante la primera guerra chechena (1994) financiaron para provocar una hemorragia interna a una Rusia que se negaba a asumirse como una nacin del tercer mundo con armamento nuclear?. Son los mismos terroristas? S, los mismos. Pero los Estados Unidos los apoyaron? S, los mismos Estados Unidos que se enriquecieron an ms auspiciando el rgimen corrupto de Boris Yeltsin mediante el fomento del crimen organizado, actividad esta ltima, de la que se benefici ampliamente Basayev y que le permiti con el tiempo hacer de una escuela en Osetia del Norte un infierno sobre la tierra. Estados Unidos apuesta a lo seguro: financia a los terroristas contra el Estado y financia tambin las tcnicas de terrorismo de Estado ruso contra los independentistas chechenos. Como buen jugador, Washington no conoce ms lealtad que la del dinero. Y es que no hay forma de perder cuando se apuesta a lo seguro. No importa quin gane la contienda, el triunfador tendr que negociar con el gran mecenas imperial un oleoducto por aqu, una plataforma de exploracin por all o tal vez un gasoducto ms all

Pero los nios de Besln no entienden esto. Todas estas son alucinaciones. Nada de esto es verdad. Bush y Putin tiene razn: Basayev es el nico culpable. El terror se elimina con el terror y entonces el mundo futuro ser mejor. No existe ninguna bestia dormida a punto de despertar. Las cosas son as de simples. Que bueno que result re-electo Putin y ojal por el bien del mundo- que Bush lo resulte tambin. No les interesa nada ms que la paz del mundo. Mientras tanto, podemos dormir tranquilos, ellos nos cuidan.

Los muertos son ms de 400 asegur el Instituto Forense de Vladikavkaz. Fueron 338 corrigieron fuentes oficiales. Independientemente de si es posible medir el dolor por el nmero de muertos, nadie desminti el resumen que sintetiz macabramente la tragedia entre las personas en estado grave se encuentra un nio de veinte meses que recibi un disparo en el abdomen. Merece una explicacin a detalle? En su cuerpo pequeito se descarg la furia contenida por aos de abuso imperial (zarista, sovitico y ruso). En su cuerpo pequeito se descarg todo el peso de que es capaz la violencia por dinero, poder y petrleo. En el sufrimiento de esa criatura de menos de dos aos encarnaron las lgrimas de todos los pueblos a los que la ciencia social, la poltica y los polticos no han sabido responder (cmo conciliar 2,000 naciones en 200 Estados?). A los 20 meses es difcil que un bebe entienda que por razones de geopoltica imperial y de estrategia petrolera internacional, pero tambin por historia, resentimiento, orgullo, rencor y vergenza es que se le tiene tendido en una cama en estado crtico. No. No creemos que lo entienda., pero francamente tampoco creemos que le importe.



Analista y consultor en relaciones internacionales y resolucin de conflictos. Coordinador del libro Afganistn: Guerra, terrorismo y seguridad internacional (Quimera, 2002), y co-autor entre otros de Irak: Un mar de mentiras (Olivum, 2003) y Pensar la guerra: Hacia una nueva geopoltica internacional (UAM-X, 2004). E-mail: [email protected], [email protected]

Licenciada en Psicologa por la Universidad Popular Autnoma del Estado de Puebla (Mxico). Comentarista de prensa y radio.

[email protected], [email protected]


 



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