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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2007

El padre Jean-Juste vuelve a casa
Prisionero de conciencia haitiano liberado

Bill Quigley
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


El padre Gerard Jean-Juste, una voz haitiana categrica en su defensa de los derechos humanos, la justicia social y la democracia, volvi a Hait el fin de semana pasado por primera vez despus de ser sacado precipitadamente de su celda en la prisin por guardias fuertemente armados y colocado en un avin a la espera hacia Miami en enero de 2006. El padre Jean-Juste, un cura catlico, haba pasado casi seis meses en una serie de prisiones haitianas por haberse negado a dejar de criticar en pblico los abusos de los derechos humanos por el gobierno golpista que derroc al presidente elegido Jean Bertrand Aristide. A su llegada a Miami, el padre Jean-Juste fue inmediatamente hospitalizado para ser tratado por leucemia por el doctor Paul Farmer, un antiguo amigo, que haba realizado en secreto una biopsia a Jean-Juste en su celda en la crcel.

Ahora, ao y medio ms tarde, el padre Jean-Juste volva a casa, sin saber cmo sera recibido. Cuando el avin aterriz en Port au Prince, el padre Jean-Juste se persign silenciosamente al ver su parroquia, St. Claire, desde la ventanilla.

Al caminar hacia la entrada del aeropuerto Toussaint L'Ouverture, cientos de personas lo saludaron agitando las manos y aplaudiendo desde los balcones que dominaban la pista de aterrizaje. En el interior, funcionarios del aeropuerto, agentes de la polica, miembros de los medios y de la iglesia se apretujaron a su alrededor. Dndole palmadas en la espalda, estrechando sus manos, abrazndolo, lleg la multitud gritando Mon Pre! [Padre!]

Un nuevo Hait le dio la bienvenida. El gobierno golpista no elegido haba terminado por abandonar el pas. El pueblo eligi presidente a Ren Preval. La democracia haba vuelto.

Adentro, cmaras de televisin, micrfonos y grabadoras se le echaban encima. Muchos queran saber si iba a ser candidato a la presidencia en la prxima eleccin. El padre Jean-Juste rea y deca: La nica eleccin en la Iglesia Catlica es para Papa, y ya que el Papa est en buena salud, no veo una eleccin en el futuro cercano.

El padre Jean-Juste habl de la desaparicin del activista de derechos humanos Lovinsky Pierre-Antoine, llam al retorno del presidente Aristide, e inst a que la gente interesada en los derechos humanos en Hait mantenga la presin sin violencia. Volva a Hait en peregrinaje. Le preguntaron si tema a la muerte. Soy cristiano, respondi. S adonde voy. Si muero, s que la lucha continuar. La lucha por los derechos humanos y los principios democrticos debe continuar.

Mientras trataba de abandonar el aeropuerto, lo rode un gento de cientos de personas que celebraban, vitorendole y repitiendo su nombre, tratando de tocarle. Docenas de soldados de la ONU con cascos azules y escudos antidisturbios de plstico empujaron a la inmensa multitud para permitir que pasara su coche mientras la gente lo segua corriendo.

Se estableci una plataforma improvisada de madera en un parque cercano para permitir que el padre Jean-Juste hablara a la multitud que haba aumentado a bastante ms de mil personas. Frente a la plataforma haba un gran letrero hecho a mano: FIDEL KATOLIK YO DI'W BON RETOU PE JANJIS celebrando su retorno. El ardiente sol de medioda no impidi la celebracin. Bandas de rara compuestas de tambores y trompetas de todo tipo deambulaban entre la multitud mientras hablaba el padre Jean-Juste. Cuando lleg el momento de partir hacia su iglesia, la multitud volvi a aglomerarse y numerosos auxiliares fueron necesarios para abrir paso a su coche.

Gente de todas las edades bordeaba la ruta en camino a la iglesia, saludando y vitoreando. Retratos fotocopiados en blanco y negro del padre Jean-Juste estaban pegados a los muros de hormign junto a fotos a todo color de la bandera haitiana.

Por primera vez en ms de dos aos, el padre Jean-Juste retorna a la iglesia St. Claire en Port au Prince.

La ltima vez que estuvo en su iglesia fue el 21 de julio de 2005. Ese da el padre Jean-Juste fue al funeral del periodista asesinado Jacques Roche en la iglesia St. Pierre. Durante las exequias en la iglesia, el padre Jean-Juste fue atacado por una turba, perseguido por el edificio de la iglesia; le escupieron, lo golpearon y casi lo mataron. Las autoridades no elegidas de Hait arrestaron al padre por segunda vez en menos de un ao y lo mantuvieron en una serie de prisiones en un intento de silenciarlo. Amnista Internacional lo design Prisionero de Conciencia y se lanz una campaa mundial para proteger su vida en la crcel y ayudar a lograr su liberacin. Cuando fue liberado para recibir tratamiento mdico en Miami, las autoridades no le permitieron que visitara su iglesia antes de partir.

Cientos esperaban en la iglesia el retorno de su cura. Cuando termin por llegar, la gente cant y lo ovacion. Totalmente empapado por la lluvia, el padre Jean-Juste trat de saludar a tantos como fuera posible y agradecerles por su apoyo y por el buen trabajo realizado mientras estaba lejos. Despus de hacerlo, fue a una pequea pieza en la parte superior de la iglesia. All, cay de rodillas y rez en silencio durante varios minutos.

La atmsfera de celebracin fue truncada por la llegada de varios camiones con policas armados. Diez hombres con el uniforme de la Polica subieron la escalera a ver al padre Jean-Juste. Para la alegra general, cada uno de los policas se acerc al padre, le dio la mano, y le prometi protegerlo mientras estuviera en Hait. En 2005, una visita de la polica a la iglesia llev al arresto del padre y a otros seis meses en prisin. Fue un cambio considerable. La democracia caus un cambio maravilloso en la polica.

El abogado de derechos humanos Mario Joseph dijo al padre Jean-Juste que los fiscales haban abandonado todas las acusaciones espurias que lo haban mantenido en la crcel y en silencio durante el gobierno golpista. Pero algunos jueces insistieron en que volviera a Hait para una audiencia judicial el 5 de noviembre de 2007 para que todas las acusaciones fueran abandonadas formalmente.

Durante toda la tarde la gente lleg a la pieza superior de la iglesia a saludar y a orar con el padre Jean-Juste. En un momento nueve mujeres tenindose de la mano formaron un crculo alrededor del padre en sus plegarias. Otras veces hubo cmaras y grabadoras. Delante de la iglesia, mujeres caminaban por los senderos polvorientos con baldes de plstico con agua sobre sus cabezas. El aire estaba cargado de humo y la oscuridad cay rpidamente.

A las 9.30 el padre Jean-Juste abri la puerta a su dormitorio. Por primera vez en veintinueve meses, haba vuelto a casa.

El da siguiente comenz con sol y calor. Haba informaciones de que el huracn Dean estaba cerca de Hait pero todava no era evidente. Cuando el padre Jean-Juste lleg a la misa matutina, las mujeres reunidas estallaron en canciones agradeciendo a Dios por su retorno. Otro sacerdote, que es un buen amigo suyo, dijo la misa mientras el padre Jean-Juste oraba junto a los escaos del coro. Al ser invitado a participar en la celebracin de la misa, el padre Jean-Juste declin hacerlo, y el cura lo elogi por su dedicacin a la iglesia y a la gente. Por invitacin del sacerdote, el padre Jean-Juste distribuy la comunin.

Cerca de medioda, el padre lleg al edificio de la Fundacin Aristide para hablar a los cientos de partidarios acalorados pero entusiastas. La multitud estaba plena de energa. Cantaron apasionadamente el himno nacional haitiano, oraron, bailaron y batieron palmas al ritmo de una serie de canciones, guardaron un largo momento de silencio por los miles que perdieron sus vidas resistiendo el golpe de 2004. Una persona en la primera fila sujetaba sendos marcos de retratos uno del ex presidente Aristide y otro del padre Jean-Juste. Docenas vestan camisetas rojas, blancas y azules que tenan impreso Bienvenido de vuelta padre Jean-Juste.

El padre Jean-Juste, vestido enteramente de negro, habl a la multitud durante casi una hora. Lo aclamaron, rieron, mostraron tristeza y luego se excitaron cuando les habl de sus experiencias y de los desafos que todos enfrentan en Hait. Cuando termin y los dej volvieron a entrar en tropel.

De vuelta a la iglesia, llegaron un grupo tras el otro. Una hermosa msica domin las conversaciones mientras los coros ensayaban abajo en la iglesia. Lleg gente de Cit Soleil y de otras partes de Port au Prince y de Hait y pidi al padre Jean-Juste que fuera a visitar sus vecindarios. Tambin llegaron equipos de la televisin, grupos juveniles, miembros de la iglesia, polticos, otros sacerdotes, y miembros del coro. El padre dirigi a los que todava estaban en la iglesia en un brioso rosario de cuarenta minutos de duracin.

Durante la noche, los vientos del huracn Dean llegaron con fuerza. Los rboles se balanceaban y tambaleaban la lluvia entraba por los lados a las salas de la iglesia.

A pesar de los fuertes vientos y la lluvia, la misa de las 6 de la maana estuvo repleta de gente que vitoreaba y cantaba en accin de gracias por el retorno del padre. Despus de la misa, recomenzaron las visitas y el huracn tampoco disminuy el flujo de visitantes.

El padre Jean-Juste salud a cada uno, nio o abuela, poltico o periodista, con una sonrisa. Se mostraba confiado y cmodo. Despus de dos perodos de seis meses en la crcel y de pasar durante ms de un ao en su tratamiento para el cncer, evidentemente gozaba de cada segundo de su retorno y de cada persona a la que poda encontrar.

Al caer la ltima noche de su estada en Hait, el padre Jean-Juste asisti a la celebracin de clausura del campo de verano de la iglesia. Durante el ao, cientos de nios son alimentados a diario por miembros de la iglesia con financiamiento de What If Foundation basada en EE.UU. En el campo de verano, la cantidad de nios y comidas aument a ms de mil por da. Cincuenta miembros de la comunidad sirven como consejeros y los nios aprenden pintura, costura, crochet, y otras artes y artesanas.

Haba serpentinas de papel amarillo colgadas bajo el techo de hojalata que protega de la lluvia a los nios, a los consejeros y a las familias durante la celebracin del fin del campo de verano. Los nios aplaudieron cuando lleg mi padre y cant con ellos canciones llenas de vida. Los nios presentaron obras teatrales satricas y los consejeros, a la luz de velas, mostraron al padre sus creaciones artsticas y artesanales. Particularmente grata fue la instalacin, durante la ausencia del padre, de varios retretes al aire libre para la comunidad, incluyendo uno con fontanera subterrnea completa.

Durante toda su ltima noche, la gente golpe continuamente a la puerta de la iglesia para ir a verlo. La comunidad cant un intenso rosario de medianoche. El padre dijo que durmi durante tres horas, pero parece dudoso.

Temprano por la maana, lleg a Port au Prince el primer avin despus de que disminuyeron los vientos del huracn Dean. Mientras esperaba el avin y cuando ya se encontraba a bordo, la gente sigui yendo a saludar al padre y a tocarlo y darle la bienvenida. Al despegar el avin y mientras su avin desapareca de la vista, el padre Jean-Juste cerr los ojos y rez por Hait.

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Bill Quigley es abogado de derechos humanos y profesor de derecho en la Universidad Loyola en Nueva Orleans. Bill asiste a Mario Joseph del Bureau des Avocats Internationaux en Port au Prince y a Brian Concannon del Instituto de Justicia y Democracia en Hait en representacin del padre Jean-Juste. Para contactos, escriba a: [email protected]

Quien desee tomar contacto directamente con el padre Jean-Juste debe escribirle a [email protected]

http://www.counterpunch.org/quigley08242007.html



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